Equitación
Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Equitación en Relación a este Tema
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Deporte que puede alcanzar el nivel de arte cuando jinetes particularmente dotados, que se dedican a esta actividad, lo hacen actuando en plena armonía con el caballo, hasta formar con el mismo un conjunto. Requisitos esenciales para ello son:a) Conocimiento de las normas que regulan dicho deporte, es decir, de la técnica relativa al tipo de equitación que se practica, y de las que regulan cada una de sus modalidades.
b) Aptitud por parte de quien la practica: físico apto y dotes genéricas de naturaleza espiritual y moral, o sea, cualidades físicas, elasticidad, valor, arrojo; en definitiva, justa armonía entre físico y espíritu.
c) Habilidad y perfecto conocimiento de las normas técnicas. La habilidad se fundamenta en el estudio, la dedicación, el ejercicio, la gimnasia, la aplicación.
Concepto básico de la equitación es que el centro de gravedad del caballo debe ir siempre hacia adelante, como si el caballo persiguiera constantemente su propio centro de gravedad. El jinete, por su parte, debe sentir los distintos desplazamientos del centro de gravedad del caballo, para acompañarlo con el suyo, secundándolo. Así, puesto que sobre un obstáculo el caballo debe lanzar al otro lado del mismo su propio centro de gravedad, realizándolo a velocidad sostenida, tiene que poder hacerlo en la más completa libertad, sin que le estorben la mano ni el busto del jinete, con el fin de que no se le reste energía, tanto en la boca como en la espina dorsal. Desplazando su propia masa hacia adelante, levantándose de la silla cuando lleva al caballo sobre el obstáculo, el jinete no sólo facilita al caballo el franquearlo, sino que le ayuda también, en perfecta armonía de equilibrios. El peso del jinete es algo que existe siempre, por tanto, no se puede destruir la influencia que la masa del hombre ejerce sobre la del caballo.
Sobre el caballo, el jinete debe actuar conjuntamente, secundándolo en su acción, con los brazos y el busto, de manera que pueda disfrutar de la necesaria libertad de cuello y riñones, empleando su impulso natural, su actitud espontánea y su natural equilibrio. A éste se le denomina «sistema de equitación natural» y también «escuela italiana», habiendo sido su fundador el capitán Federico Caprilli (1868-1907), italiano, y más tarde adoptado en casi todos los países.
Uno de los elementos principales de la equitación es la mano en sus distintas acciones. La posición del jinete, la en la más completa libertad, sin que le estorben la mano determina el equilibrio del caballo en relación con el sistema de equitación que se practica.Entre las Líneas En la equitación natural se quiere que el caballo proporcione el máximo rendimiento y agradezca la mano del jinete en sus variadas acciones y llamadas.
Una Conclusión
Por consiguiente, la mano no debe ser nunca un impedimento sino, por el contrario, una ayuda para el caballo en sus múltiples y rápidamente variables cambios de equilibrio y postura espontáneos. El impulso lo proporciona el caballo con la contracción de los músculos de la parte posterior, puestos en acción por los centros nerviosos de su cerebro, por lo que el jinete tiene que explotar la voluntad y el impulso del caballo, sin olvidar que éste tiene voluntad propia positiva y que la manifiesta hasta que la mano del jinete, casi inadvertidamente, se opone. Se trata, pues, de hacer comprender al caballo lo que se desea de él, dejándole emplear sus medios naturales, facilitándole la tarea y secundándola. El impulso necesario lo determina cada vez el caballo, mediante su voluntad, mientras el jinete se limita a estimularle.
Evolución histórica. Jenofonte afirmó que «el arte de domar un caballo está basada en la recompensa y el castigo», añadiendo a continuación que «para domar hay que comprender al otro ser, estudiándolo con simpatía y disposición mental.», por lo que se considera al estadista y guerrero griego como el primer maestro de la escuela racional que, con el tiempo, se llamaría «americana» en lo referente a carreras de caballos, e «italiana» en lo que atañe a equitación y saltos.Entre las Líneas En el siglo XVI, coincidiendo con el Renacimiento de las Artes, volvía el caballo a ser utilizado en combates y torneos, que son a la postre el comienzo de la equitación, aunque en los -primeros tiempos se practicara con brutalidad y hasta con instrumentos de tortura, como embocaduras dolorosas, pretendiéndose someter al caballo por la fuerza. La Academia de Nápoles, más tarde, por la estrecha relación de ese Reino con España, se puede considerar como la iniciadora de la Alta Escuela Española, dadas las cualidades del caballo español para la doma. La Escuela Española se estableció en el Palacio Imperial de Viena a raíz de la Guerra de Sucesión. Aunque en Francia es donde el arte de la doma ha tenido siempre un lugar de primer plano, fue en Inglaterra, gracias al Duque de Newcastle, donde se empezó a dar importancia al arte ecuestre. Como consecuencia de la Revolución francesa y de las guerras que siguieron, las diferentes escuelas desaparecían de casi toda Europa, quedando únicamente la Escuela Española de Viena, donde se mantiene la más pura tradición ecuestre. La Escuela fue fundada por el Archiduque Carlos, más tarde Emperador, con caballos y yeguas llevados de España, conocidos y apreciados por sus especiales aptitudes.
La equitación moderna. Hasta la aparición de Federico Caprilli, los jinetes no salían de los picaderos, considerando imposible moverse al aire libre sin someter al caballo a torturas. Caprilli tuvo alumnos muy aventajados, que contribuyeron a difundir su sistema por toda Europa, habiendo sido España, gracias al coronel Gregorio García Astrain, una de las primeras en practicarlo. Hoy en día no hay jinete en el mundo que, al saltar, no adopte, más o menos, dichos principios.
La actividad hípica está regulada por la Federación Ecuestre Internacional, de la que dependen las distintas Federaciones Nacionales, a las que corresponde la organización de los Concursos Hípicos Internacionales Oficiales (C.H.LO.) y los no oficiales (C.H.I.), así como todas las manifestaciones deportivas ecuestres.Entre las Líneas En España, los primeros Concursos Hípicos se remontan a principios de este siglo.Entre las Líneas En los comienzos, los obstáculos no superaban el metro de altura, pero pronto fueron subiendo, hasta situarse cerca de los 2 metros. Actualmente, la altura mínima es de 1,30-1,40 metros, y en las grandes pruebas más aún.Entre las Líneas En 1938, el capitán italiano Antonio Gutierez, con el caballo «Osoppo», establecía en 2,44 m. la marca mundial (o global) de salto de altura, y el 1 jul. 1950, en Barcelona, el comandante español Fernando López del Hierro, con su caballo «Amado Mío», establecía el de longitud en 8,40 m., que todavía nadie ha logrado batir.
Las principales pruebas deportivas que se disputan en casi todos los países son los C.H.I. y los C.H.LO.; cada dos años el Campeonato del Mundo de saltos y las pruebas de equitación de distintas modalidades en las Olimpiadas. España cuenta con innumerables triunfos en el campo internacional, particularmente en las Copas de las Naciones, que son las pruebas cumbres de los C.H.LO.Si, Pero: Pero sus más resonantes triunfos los ha conseguido en la Olimpiada de Amsterdam, en 1928, en que el equipo formado por los capitantes García Fernández, Navarro y Trujillo logró la primera Medalla de Oro del deporte español en los Juegos Olímpicos, así, como el Campeonato del Mundo de saltos por mediación de Francisco Goyoaga, sin duda uno de los más grandes jinetes españoles de todos los tiempos. También los hispanoamericanos cuentan con gran tradición hípica, destacando entre otros el triunfo en la Olimpiada de Londres (1948) del entonces coronel Mariles de México, quien ganó una Medalla de Oro, así como las actuaciones de los jinetes chilenos en C.H.LO. de distintos países y los de otras repúblicas centro y sudamericanas. La Federación Española se preocupa de la formación de las nuevas generaciones, poniendo a su disposición los caballos cuando es preciso, y facilitando su participación en las pruebas deportivas, nacionales e internacionales. Desgraciadamente, la mayoría de los caballos de concurso tienen que ser importados, porque los buenos elementos nacionales escasean en la actualidad.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre equitación en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
M. VALLKÉ, Equitación, Barcelona 1954; C. KIRKPATRICK, Arte ecuestre, Madrid 1954; 1. M. RODERO, Equitación, Barcelona 1955.
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.