Categorías en Filosofía
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Categorías en Filosofía
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] El verbo griego kategorein significa «acusar ante el juez» y la voz categorías ha llegado a significar tanto «predicado que se atribuye a un sujeto», como la expresión misma de ese sujeto.Entre las Líneas En otras palabras se entiende filosóficamente por categorías los atributos que se predican de un sujeto, pero considerando el tema no en un sentido meramente lógico, sino como expresión de los géneros supremos del ser finito. Es, pues, un tema que pertenece a la Metafísica (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).
1. Concepto y número de las categorías en Aristóteles. Sin duda fue Aristóteles el que definitivamente acuñó el término c.; en su conjunto, las categorías aristotélicas son un legado intelectual de la filosofía griega, de la época que se extiende desde Platón hasta Pitágoras.Entre las Líneas En el segundo libro de las Categorías (IV-IX) trata el tema de un modo directo (véase en esta plataforma: ARISTóTELES 9). La lista de categorías se presenta como una colección de los modos más generales del ser, en número de 10; después de distinguir entre «expresiones con enlace» (como «el animal es veloz») y «expresiones sin enlace» (como «animal»), Aristóteles afirma: «Las expresiones sin enlace alguno significan la sustancia, la cantidad, la cualidad, la relación, el lugar, el tiempo, la posición, la posesión, la acción y la pasión. Es sustancia, p. ej., hombre; cantidad, de dos varas de largo, de tres varas de largo; cualidad, blanco, gramático; relación, doble, mitad, más grande; lugar, en el Liceo, en el Foro; tiempo, aquí, el año pasado; posición, acostado, sentado; posesión, calzado, armado; acción, corta, quema; pasión, cortado, quemado» (Categ., IV,lb25ss.).
Una cuestión que suele ser planteada es la de saber cómo ha elaborado Aristóteles la tabla de las categorías Fundamentalmente hay dos interpretaciones: la lógica-lingüística y la lógica-ontológica.
a) Trendelenburg ha pretendido demostrar que la tabla ha sido forjada a partir de un análisis de las formas del lenguaje (interpretación gramatical), es decir, de la gramática: sustantivo; adjetivo cuantitativo, cualitativo, comparativo; adverbio de lugar y de tiempo; adverbio intransitivo y transitivo; verbos activos y pasivos. Un tal análisis del lenguaje no se encuentra en Aristóteles, si bien es posible que, aun sin conocer reflejamente dichas formas lingüísticas, Aristóteles fuera iluminado por la vivencia ejercida de las mismas; aunque mirando las raíces de su obra, es más fundamentada la opinión de los que piensan que la tabla tiene un origen empírico o inductivo.
W. D. Ross postula una atenencia a las mismas indicaciones de Aristóteles, de modo que las categorías designarían «expresiones sin enlace» significando la sustancia, la cantidad, etc. (interpretación semántica). Desde luego hay que dar la razón a Ross, con la salvedad de que debemos también tener en cuenta el profundo arraigo empírico de la tabla aristotélica. Más floja es la interpretación de G. Ryle, según la cual las categorías serían tipos de respuestas a ciertos tipos de preguntas: qué, cómo, dónde, etc. Pues bien, como la pregunta recoge sólo ciertos predicados, la interpretación de Ryle habla sólo de tipos de predicados: deja fuera de la inteligencia categorial a los tipos de sujetos y no explica la diferencia entre la sustancia y las demás c.
b) Desde S. Tomás hasta nuestros días muchos autores, incluyendo a E. Bréhier y Hamelin, han sostenido que las categorías aristotélicas tienen un doble sentido: lógico y ontológico. Últimamente L. M. de Rijk y 1. Owens han insistido en ese doble aspecto. Lógico, porque significan una clasificación de conceptos, susceptibles de ser coordinados en juicios. Ontológico, como catalogación de los modos o fleXIones reales de ser. Aristóteles articula por una parte los modos como el ser «se dice» y, por otra, los modos como el ser «aparece». Ahora bien, los «modos reales de ser» y los «modos de predicados» tienen una estrecha relación, la misma que establece entre el ser y el pensar: «El ser se predica de tantas maneras como existe» (Met., V,7,1017a23-24).
2. Sentido y elaboración de la tabla categorial en la Edad Media. La categoría como universal metafísico y lógico. El concepto de categorías fue estudiado en la Edad Media dentro de la teoría general de los universales (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). El concepto universal se encuentra realizado en una pluralidad de cosas, a las cuales es común; es llamado universal entitativo.Si, Pero: Pero una cosa es la naturaleza universal, individualizada en la realidad, y otra la universalidad de esa naturaleza, por virtud de la mente que la piensa. La naturaleza universal es real; pero no es real su universalidad, ya que la naturaleza se encuentra eXIstiendo siempre en un singular. La naturaleza universal, en cuanto connota a la realidad, es estudiada por el metafísico; pero en cuanto sujeto de universalidad, es estudiada por el lógico. Mejor dicho, el lógico estudia esa universalidad como pura relación de razón, como estado o accidente que no cambia aquello a lo que afecta. La forma del universal es la universalidad misma; su materia es aquello a lo que afecta la universalidad. Pues bien, los predicamentos o categorías son los supremos géneros que resultan de dividir los universales por la materia, mientras que de la división por la forma resultan los predicables (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Las categorías son tipos o modos de ser, de suerte que distribuyen las cosas tal cual son en sí mismas; en cambio, los predicables constituyen las varias modalidades de ser universal y atribuible. Por eso, el lugar propio de las categorías Está en la Metafísica, aunque también pueden ser tratadas por la Lógica, en cuanto que ésta puede ordenarlas, estableciendo en cada género de ser las distintas especies en que se subdivide. La ordenación es un ente lógico o segunda intención; lo que se ordena es un ente real.
Deducción sistemática de S. Tomás. Este fundamenta así el cuadro aristotélico: «Un predicado puede referirse a un sujeto de tres maneras: 1) de una primera manera, cuando es lo que es el sujeto; p. ej., cuando digo «Sócrates es animal». Pues Sócrates es lo que es el animal. Se dice que este predicado significa la sustancia primera, que es la sustancia particular a la que se atribuye todo. 2) De una segunda manera, de modo que el predicado corresponde a lo que es inherente al sujeto: ya sea que el predicado sea inherente por sí y de manera absoluta, o bien dependiendo de la materia, y tenemos la cantidad, o bien dependiendo de la forma, y tenemos la cualidad; ya sea un predicado inherente de manera no absoluta, sino por relación a otro, y tenemos la relación. 3) De una tercera manera, de tal modo que el predicado esté tomado de lo que está fuera del sujeto, y esto de dos maneras diferentes: de una primera manera, de modo que esté tomado absolutamente fuera del sujeto, y entonces, si no es medida del sujeto, se halla atribuido por modo de hábito o posesión; cuando, p. ej., se dice: `Sócrates está calzado o vestido’; si, por el contrario, es medida del sujeto y siendo la medida extrínseca el lugar o el tiempo, entonces el predicado, o bien se refiere al tiempo, y tenemos el cuándo, o bien se refiere al lugar y tenemos el dónde (ubi), cuando no se considera el orden de las partes en el lugar; la situación (situs) cuando se considera este orden. De una segunda manera, de tal modo que el fundamento del predicado considerado se halla, bajo una cierta relación, en el sujeto al cual se atribuye: si es a título de principio, tenemos la acción, pues el principio de la acción está en el sujeto; si es a título de término, se obtiene una atribución por modo de pasión, pues la pasión tiene su término en el sujeto receptivo» (In Meth., V, lect. 9, n, 891-892).
¿Hay un número exacto de categorías? Ya Kant objetaba que las categorías de Aristóteles estaban recogidas sin un orden riguroso.Entre las Líneas En realidad, Aristóteles en unas partes enumera 10 (Categ., IV,lb25-27; Top., I,9,103b20-23) y en otras ocho (Anal. post., 1,22,83a21-23 y b13-17; Phys., V,1,225b5-7). Ahora bien, ¿son algunas de ellas reductibles entre sí? Algunos, entre ellos J. B. Lotz, opinan que sí. Así, p. ej., la situación y la posesión pueden reducirse a la relación: la situación expresa sólo una relación de las partes del cuerpo entre sí y de todo el cuerpo con el mundo circundante (estar de pie, sentado, acostado); la posesión expresa también una relación del hombre con su indumentaria o sus enseres.
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Además, la situación y la posesión suponen la categorías de cantidad. También el lugar (ubi) y el tiempo (quando) se fundan en la cantidad, ya que designan una determinada posición del ente en el espacio y en el tiempo; por tanto, suponen la cantidad simultánea y la sucesiva.
Otros intentan reducir también la acción y la pasión a la relación, aunque esto parece menos viable. Obrar significa producir algo, o bien en uno mismo, o bien en otra cosa; padecer, en cambio, significa recibir algo del agente. Este carácter de la acción y de la pasión sobrepasa al de la relación, aunque de ellas resulten relaciones. Por eso, la originalidad de la tabla aristotélica estriba en la oposición fundamental entre la sustancia y el accidente.
Detalles
Los accidentes que tienen un carácter propio son la cualidad (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), la cantidad (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), la relación (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), la acción (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y la pasión (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).
Condiciones eXIgidas para que algo sea categoría. Podemos reducirlas a cinco: 1) Debe ser un «ente real», pues lo que se ordena en categorías es el universal tomado de un modo material, o sea, es una naturaleza real. 2) Debe ser un ente «por sí» y no un agregado por mera suma de entes; el agregado expresa en sí varios géneros y especies y, por tanto, no puede figurar como c., la cual es siempre un género. 3) Debe ser un «ente incomplexo»; en consecuencia, se excluyen tanto los complexos accidentales, que son «entes por accidente» (excluidos por la segunda condición), como los complejos esenciales, p. ej., las definiciones: «animal racional» es un complexo esencial con dos determinaciones, una de las cuales aparece en línea recta, la otra en línea lateral (en el «árbol de Porfirio» las «diferencias» constitutivas forman la línea lateral de la predicación; los «géneros» y «especies», la línea recta de la misma). 4) Debe ser unívoco, pues si fuera equívoco no significaría un ente, sino muchos; por su parte, los análogos no tienen razón de género, especie o diferencia, y, por tanto, no pueden ser incluidos en las c., las cuales admiten sólo géneros, especies o diferencias. 5) Debe ser un «ente finito», pues el ente infinito no puede ser género, es decir, no es susceptible de ser contraído por diferencias, ni de ser contenido bajo un género.
En la línea recta de las categorías sólo cabe poner el ente completo. Los entes incompletos (como las partes físicas y metafísicas, las formas en devenir, los principios) no son categorías Las partes físicas esenciales (materia-forma, cuerpoalma) e integrales (las partes del cuerpo humano) entran reductivamente en la categorías del todo de que son partes. Las partes metafísicas del tipo de la diferencia específica quedan reabsorbidas en la línea lateral de la categorías respectiva.
3. Categorías y formas a priori. El problema en Kant. Kant (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) reprochaba a las categorías aristotélicas el que estén recogidas sin orden (véase en esta plataforma: supra).Si, Pero: Pero es preciso encontrar un principio, según el cual el entendimiento pueda ser analizado plenamente en sus modos de pensar (que al mismo tiempo estructuran y configuran el objeto). Este principio cree encontrarlo Kant en el juicio. El juicio es una actividad del espíritu que encierra en sí a todas las demás. A partir de los modos del juicio se obtienen los conceptos primitivos del entendimiento:
Tabla del juicio Tabla de categorías
Cantidad Cantidad –
a) Universal (todos los S son P) a) Unidad
b) Particular (algunos S son P) b) Pluralidad
c) Singular (un S es P) c) Totalidad
Cualidad Cualidad
a) Afirmativo (S es P) a) Realidad
h) Negativo (S no es P) b) Negación
c) Indefinido (S es un no P) c) Limitación
Relación Relación
a) Categórico (S es P) a) Sustancia y accidentes
b) Hipotético (si S es P, S’ b) Causa y efecto es P’)
c) Disyuntivo (S es o P, o Q, c) Acción recíproca o R)
Modalidad Modalidad
a) Problemático (S puede ser P) a) Posibilidad-imposibilidad
b) Asertórico (S es P) b) Existencia-inexistencia
c) Apodíctico (S tiene que ser P) c) Necesidad-contingencia
Precedentemente a ellas, y como categorías de la intuición sensible, Kant ha mencionado el tiempo y el espacio.
Pero el problema en Kant no es meramente el de un cuadro o clasificación ordenada.Entre las Líneas En realidad con él ha tenido lugar un cambio radical en la forma de entender las categorías con la que se ha abandonado la Metafísica abriendo la vía al idealismo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Tal y como Kant las entiende, las categorías no son modos de ser, sino simples modos subjetivos de nuestro pensar, simples formas subjetivas de enlazar los fenómenos de la experiencia (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Formas, añade, que no derivan de la experiencia de la mente de manera que la cosa en sí permanece para nosotros incognoscible (véase en esta plataforma: AcNOSTtctsMo). A pesar de su pura subjetividad las categorías -añade Kant- no son de orden psicológico: se dan antes de los contenidos de la experiencia y precisamente cuando se aplican a ellos. Las categorías son a priori, los contenidos de la experiencia son a posteriori; las categorías son trascendentales; los contenidos, empíricos. Kant quiere fundamentar la aprioridad de las categorías con su importante concepto (que no se encuentra en la tabla de las c.) de «apercepción trascendental». Si la pluralidad de nuestro contenido de conciencia está conectada en unidad, ¿cómo debe ser explicada la previa unidad empírica de nuestra conciencia? Nuestras representaciones son pluriformes y, sin embargo, están conectadas en unidad en nuestro yo. Este activo yo pienso, que acompaña a todas mis representaciones, denota que hay una síntesis fundamentante que garantiza la unidad de mi conciencia. No hay una rapsodia incoherente de percepciones, pues la síntesis, la asociación en unidad produce una conciencia unitaria. La síntesis trascendental se muestra como la raíz de todas las formas aprióricas o categorías Éstas no son más que las rutas fundamentales y primarias que el entendimiento trama para realizar la unidad de la conciencia. [rbts name=”filosofia”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre categorías en filosofía en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
, J. DE FINANCE, Connaissance de l’étre, París 1966, 447463; J. B. Lorz, ontología, Barcelona 1962; 289-295; A. TRENDELENBURG, Geschichte der Kategorienlehre, Berlín 1846; M. SCHEU, The categories of being in Aristotle and S. Thomas, Washington 1944; G. AMENDOLA, La categoría. Appunti critici sullo svolgimento della dottrina delle categoríe da Kant á noi, Bolonia 1913; N. HARTMANN, La fábrica del mundo real, México 1959; F. HEINEMANN, Existentialism and the modern predica ment, Londres-Nueva York 1954; O. SPANN, Kategorienlehre Jena 1939.
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