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Empresa Editorial en Relación a Economía de Finales del Siglo XX

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] I Empresa. II. Editor.
I. EMPRESA. 1. Concepto y clasificación. Una primera definición elemental de la empresa e. es muy sencilla: empresa dedicada a la producción de libros. Normalmente, la empresa e. se dedica también a la distribución.Si, Pero: Pero esto no es dato esencial. Existen empresas e. que contratan la distribución con empresas distribuidoras. Dámaso Alonso ha dicho que el libro es un compuesto de cuerpo y alma. El alma del libro, su pensamiento, su contenido, lo da normalmente el autor. A partir de este contenido, materializado en un original, la empresa e. es la organización encargada de proporcionar un cuerpo físico, continente del mensaje intelectual o espiritual que el libro alberga.
La empresa e. constituye una organización esencialmente puesta al servico de (a publicación de libros; es una unidad económica de producción. El editor (véase en esta plataforma: II) como tal, aunque a efectos fiscales está considerado como un industrial, desde el punto de vista de la organización no es más que la empresa que reúne factores diversos y heterogéneos para cumplir su fin: la producción de libros. Es decir, la empresa e. no necesita ser fabricante del papel que consume, ni tener unos talleres de imprenta, ni de encuadernación y ni siquiera necesita una organización de distribución ni de propaganda. Si tenemos en cuenta las clasificaciones habituales de las empresas, por su naturalezo o por la actividad económica creadora de utilidad, puede afirmarse que la empresa e., esencialmente, es una empresa de coordinación. Incluso aquellas empresas e. de libros que cuentan con organizaciones complicadas de distribución y con talleres industriales, tienden en su funcionamiento interno a separar, como de empresas distintas, los trabajos realizados por cada una de sus secciones industriales y comerciales. La creación de utilidad o de valor económico que realiza una empresa e. consiste esencialmente en poner en contacto todos los elementos intelectuales y económicos dispersos para producir los libros y conseguir que sean leídos.
La imagen que resulta de desproveer a la empresa e. de toda circunstancia no específica no puede ser, en cambio, la de que la empresa e. es una empresa simple.

Pormenores

Por el contrario, la empresa e. es compleja, tanto porque su misma condición de coordinadora le hace estar en contactos muy heterogéneos con otras organizaciones y personas, cuanto porque es una organización creadora de productos muy diversos. Una empresa fabricante de muebles puede producir en serie.Entre las Líneas En la empresa e. esto es imposible porque cada libro es un artículo distinto: requiere un tratamiento especial; incluso su papel, impresión, encuadernación, presentación, propaganda y distribución son diferentes a los de otros libros de la propia e.Entre las Líneas En la empresa e. no es fácil verificar una división de funciones como en otras empresas de mayor envergadura en las que la homologación de sus funciones resulte posible. La empresa e. que, por definición, ha de aplicar unos criterios racionales a la selección y a la creación de los libros, es quizá uno de los tipos de empresa que menos se presta a la racionalización. La edición de colecciones de bolsillo representa la excepción a esta regla.
2. Planificación.

Puntualización

Sin embargo, la empresa e. es una de las actividades económicas que más requieren de una planificación. Porque las decisiones en una empresa e. se toman en función de unas expectativas referidas simultáneamente: al conocimiento de la realidad cultural y económica del área para la cual los libros van destinados; a una previsión del futuro, que ha de rastrearse en virtud de la persistencia de unos factores económicos, de la trayectoria seguida por determinadas tendencias, de la repetición de unos determinados ciclos o de la analogía de cualquier situación con alguna de las ya producidas y estudiadas; finalmente, porque la empresa e., al ser una empresa de comunicación de masas (véase en esta plataforma: COMUNICACIÓN SOCIAL II), que realiza una industrialización de la cultura, tiene que disponer de una voluntad de influencia en el público o dejarse llevar por las apetencias de éste. La empresa e. necesita planificar todos sus elementos de conocimiento de la realidad y tener una idea muy clara de la misión que se señala a sí misma en el mundo cultural que la circunda para planificar sus objetivos y sus posibilidades. Todo ello sin olvidar que el libro es algo culturalmente valioso; pero económicamente es un producto marginal, nada urgente, pocas veces imprescindible y muy sensible, por tanto, a cualquier variación de la coyuntura económica; y que la actividad e. encontrará, en primer lugar, los obstáculos de la competencia.
La planificación dinámica ha de hacerse sobre una estructura de la empresa e., que, si cuantitativamente puede variar desde las grandes potencias e. del mundo hasta la pequeña empresa e. individual o familiar, casi ártesana, cualitativamente ofrece unas constantes. El capital de la empresa e. depende naturalmente de su tamaño, pero puede observarse que siempre resulta pequeño en relación con su volumen de producción y de facturación, lo que obedece a distintas causas, entre ellas, a la de que la e. no es una empresa atractiva para el inversionista. Por eso en el balance de la empresa e., al capital real hay que añadir las cifras del capital complementario y auxiliar, constituido por los créditos de protección que, por su rotación periódica, pueden considerarse constantes. El fenómeno de concentración de empresas se realiza tan intensamente en la industria e. que, en estos últimos años, ha tenido, por distintas fórmulas jurídicas y financieras, ocasión de servir incluso de ejemplo para la concentración de otros tipos de empresas. Muchas veces la fusión o concentración de empresas no se ha hecho en sentido horizontal, entre e., sino vertical, entre empresas e., impresoras, distribuidoras, de publicidad o papeleras, e, incluso, en sentido inclinado: con otras empresas dedicadas también a la misión informativa, como las empresas de publicaciones periódicas. La inversión en capital de la empresa e. es poco atractiva, porque su rentabilidad económica es pequeña. (Para la rentabilidad social y cultural, v.II).
Las tiradas medias de los libros en el área hispanoparlante son reducidas, mientras que la mayor parte de los gastos de preparación y explotación son constantes, sea cualquiera la cifra de tirada (véase en esta plataforma: LIBRO II). Este problema podría paliarse por las coediciones, que permiten reducir gastos comunes.Si, Pero: Pero las coediciones no están lo suficientemente estructuradas jurídica y económicamente para que pueda decirse que han tenido pleno éxito.Entre las Líneas En este momento de la historia de la producción del libro, la única empresa que hace un negocio rentable es la promotora de la coedición, no las empresas que se adhieren a una coedición ya lanzada. El problema de la rentabilidad se agrava con las amortizaciones. La amortización de las existencias de almacén es uno de los pivotes fundamentales para asegurar el saneamiento de la empresa, dado que los libros sufren una progresiva devaluación a medida que va alejándose su fecha de edición y existe siempre el peligro de la destrucción física o de la falta de vigencia intelectual, que tiene distintas versiones según la clase del libro: en los libros científicos, porque surgen nuevas técnicas, nuevos experimentos o despubrimientos; en los jurídicos, porque quedan sin vigencia las normas a que se refieren; en los de reportajes, porque se hagan viejas las noticias que allí se expresan; en los pedagógicos, porque se hayan superado los planteamientos didácticos que en ellos se emplean, etc.
Según el sistema alemán de amortización de almacén, debe calcularse que los libros tienen que estar amortizados a los tres años a partir de su fecha de edición. El sistema puede tener variantes según el tipo de libro, como ocurre en Francia, donde las amortizaciones oscilan desde los dos años para los libros de reportajes hasta los diez para los libros de arte. La venta rápida de los ejemplares de una edición evita su amortización, pero plantea el problema de la reedición, que supone una inversión muchas veces cuando no se ha recuperado totalmente la de la edición anterior; y que, por el fenómeno universal de la devaluación del poder adquisitivo de la moneda, supone siempre una cifra absoluta de dinero mayor que la de la edición anterior. El procedimiento fototipográfico puede paliar en ocasiones esta circunstancia, pero hay que contar con que la nueva edición tendrá una fluencia de venta menor que la anterior, y el problema de la amortización seguirá en pie. De Thomas Fuller es la siguiente frase: «La cultura ha progresado gracias a los libros que han producido pérdidas a sus editores».
Esta panorámica estructural de las empresas e. produce dos consecuencias irreversibles: una penuria de tesorería que viene a ser crónica y que solamente con créditos puede la empresa superar; y, consecuentemente, unos graves riesgos de descapitalización.
3. Estructura dinámica. La estructura estática de la empresa tiene que completarse con una panorámica de la estructura dinámica, es decir, el estudio de las cuentas circulantes de los balances. Entre otros sistemas, puede utilizarse el de calcular el periodo de maduración de la empresa, que viene dado por cuatro cantidades a las que llamaremos A, B, C y D. La cantidad A es el periodo de preparación desde que el original entra en la e. hasta que sale de la encuadernación completamente terminado: su cálculo lo da un quebrado cuyo numerador sea el promedio anual de cuenta en producción, multiplicado por los 365 días del año, y cuyo denominador sea el coste total de la producción anual. El periodo B es el dei almacenamiento, que puede determinarse por una fracción cuvo numerador sea el coste de lo vendido anualmente por los 365 días del año, y el denominador el promedio anual de existencias. El periodo C es el de liquidación, determinable también por un quebrado cuyo numerador sea el promedio anual de saldos de clientes por el número de días del año, partido por el total de las ventas netas anuales (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Finalmente, el periodo D es el de pago y su cálculo puede hacerse dividiendo el promedio anual de deudas a corto plazo en balance, multiplicado por el número de días del año, por el total de la producción anual. El periodo total de maduración se obtiene con la fórmula A+B+C-D. Hasta con los cálculos más optimistas resulta un plazo muy dilatado, lo que viene a corroborar la falta de liquidez y los problemas de tesorcría que la empresa e. tiene.
Un procedimiento de valoración de la empresa e. lo da la consideración de que las cuentas de la empresa no son otra cosa que la suma de las cuentas de cada uno de los ejemplares de sus libros. Pueden existir infinidad de formas de calcular el precio de venta al público; muchas veces, incluso convendrá huir de todo cálculo racional para señalar un precio político a la baja o al alza, porque interesa la difusión del libro económico o por asegurar una elevada rentabilidad en libros de poca tirada, como los de bibliófilo, p. ej. El cálculo más frecuente es el que se llama del módulo 4, que consiste simplemente en multiplicar por 4 el precio de coste material del libro. Esta multiplicación por 4 hace que el coste del libro represente un 25% de su precio total. El resto del porcentaje se distribuirá aproximadamente del siguiente modo: autor 10%, descuentos acumulados de librero v distribuidor 45%, publicidad 5%, gastos generales 10% y beneficio editorial 5%. El problema entonces consistirá en valorar la empresa viendo si estos porcentajes de inversión, de pagos de derechos de autor, de gastos de publicidad, de política de descuentos, de gastos generales y de beneficio industrial, se corresponden con tales porcentajes o con los que, efectivamente, la empresa aplique. [rbts name=”economia”]

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Recursos

Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre empresa editorial en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

W. BAPPERT-F. MAUNZ, Verlagsrecht, Munich 1952; A. BIGNANI, L’Economia dell’impresa editoriale nel suo divenire storico, Milán 1957; P. CHAUVET, Les ouvriers du livre en France dès origines à la révolution de 1789, París 1959; ÍD, Les ouvriers du livre en France de 1789 à la constitution de la Fédération du Livre, París 1956; L (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FEBURE y J. H. MARTIN, Vapparition du livre, París 1958; E. DE GROLLIER, Histoire du Livre, París 1954; A. DE CUPIS, 11 diritto del l’éditore, «Rivista del Diritto commerciale» 3-4, marzo-abril 1968, 85-106; V. ARANGIo Ruiz, Il Diritto di Stampa, Módena 1905; ÍD, La Tipografia e le arti affini nel sistema del diritto, Turín 1915; A. GONZÁLEZ PALENCIA, La censura gubernativa de libros en España de 1800 a 1833, Madrid 1934-41; J. M. DESANTES GUANTER, La relación contractual entre autor y editor, Pamplona 1970.

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