Escuela de Chartres
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Escuela de Chartres en Relación a Educación y Enseñanza
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Fue fundada por el obispo Fulberto en el 990 y tuvo su máximo esplendor en la primera mitad del siglo XII. Poco a poco su fama se fue extinguiendo, entre otras razones, por la creación de las universidades, particularmente la de París.Entre las Líneas En ella se cultivaron la Filosofía, la Teología y todas las disciplinas del saber de la época.
Caracteres generales. Como características más importantes de la escuela carnotense, pueden señalarse: a) Platonismo. Que lo recibe a través de S. Agustín, Boecio y del mismo Platón, especialmente del Timeo. Este platonismo cristaliza primeramente en el ejemplarismo de la escuela de Ch.: las ideas ejemplares están en Dios, son Dios mismo, el cual hace las cosas de acuerdo con aquellos modelos ideales; más aún, Él mismo es la forma essendi por la que en la materia brillan las ideas y perfecciones divinas.
Dentro de este ejemplarismo se mueve la idea de la creación: Platón se prestaba muy bien a interpretar filosóficamente la teoría de la creación cristiana, no sólo por sus ideas ejemplares, modélicas, sino por haber identificado la idea de Dios con la de Bien y por haber puesto una materia informe (que los carnotenses hacen creada), dispuesta a recibir la impronta de las ideas ejemplares. Dios, así, es concebido como Creador, Causa y Principio de cada realidad, Unidad de la que deriva toda multiplicidad, y Ser Inmutable del que brota todo ser que cambia. También se aplica el platonismo a la solución realista-exagerada que se da al problema de los universales (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general): las esencias o especies (se centran en ellas más que en los géneros) son realidades irreductibles entre sí, que se irradian y difunden en múltiples individuos. Estando, pues, dividido el mundo en diversos estratos de tales especies, los individuos no tienen realidad sino en y por las ésencias-especies. Los mismos accidentes participan de sus correspondientes especies accidentales. Estas especies, además, son totalmente inmutables, ya que las hacen empalmar con la aequalitas divina. Este realismo, sin embargo, se diferencia del de Guillermo de Champeaux (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), p. ej., en el que, al parecer, ocupaba un lugar central, como problema base; en Ch., en cambio, no es sino una pieza de tantas del sistema y, si se quiere, una consecuencia de él.
b) Interés científico y humanístico. Siguiendo a Aristóteles a través de Boecio, distinguen tres. grados de seres con sus correspondientes niveles de ciencia (de acuerdo con los tres grados de abstracción): Teología, que contempla la forma pura, independiente de la materia y del movimiento; Matemáticas, que contemplan las formas extensas abstrayéndolas de las cualidades corpóreas y de la materia; y Física, que ve las formas corpóreas universales abstraídas de sus singulares. Este conjunto se incorpora al Trivium y Quadrivium, cultivados con especial esmero por los carnotenses.Entre las Líneas En las letras, se considera preámbulo imprescindible el estudio de los clásicos griegos y latinos, a quienes imitan esmeradamente, preludiando así el amor a las letras y la elegancia literaria del Renacimiento.Entre las Líneas En ciencias, se cultivan con especial cuidado las matemáticas y astronomía, fisiología y medicina. Aristóteles tiene entre ellos un gran prestigio, centrado sobre todo en la Lógica: en este momento no sólo se conoce la Lógica vetus, sino que se ha incorporado ya la Logica nova y parece ser que es precisamente Thierry de Chartres quien por primera vez hace uso de ella.
Ch. es un foco de cultura universal y humanística: precisamente en el pórtico de la Virgen de la catedral de Ch. (que pertenece a esta época) se representan simbólicamente todas las artes liberales, como expresión de lo que aquel centro del saber significa.
c) Relaciones entre fe y razón. Este problema, tan crucial en toda la Edad Media, viene planteado por Ch. en términos que pretenden entender con la razón el contenido de la fe: la verdad se encuentra en ésta, de modo que la revelación es a la vez el punto de partida y de llegada para lograr la verdad; ahora bien, es deber del pensador el aclarar su contenido mediante el patrimonio científico y filosófico de la Antigüedad. Contribuyen así a la creación del racionalismo cristiano, si bien en todo momento hacen profesión de ‘fe antes que de filósofos.
Los hombres. Entre los principales representantes, podemos indicar:
Bernardo de Chartres (m. ca. 1126). Magister Scholae, el principal representante, que rigió la escuela de Ch. de 1119 a 1126. Compuso De expositione Porphirii, obra que se perdió. Solamente conocemos su pensamiento a través del Metalogicon de Juan de Salisbury. Dentro del ejemplarismo indicado arriba, concibe a la Naturaleza como animada de un alma regida por relaciones numéricas (Platón); la materia, creada por Dios de forma caótica, recibe unas formae nativae, hechas a imitación de las ideas ejemplares, y que siendo, tal vez, las esencias universales, ponen en orden el caos material.
Gilberto Porreta o Gilberto de Poitiers (1076-1154; v.). Discípulo de Bernardo, le sucedió como canciller de la escuela de Ch. hasta 1141 en que fue a enseñar a París.Entre las Líneas En 1142 fue nombrado obispo de Poitiers. S. Bernardo le acusó de cuatro tesis que por su realismo exagerado atentaban contra la Trinidad y de las cuales se hubo de retractar.
Escribió comentarios al De Trinitate, y al De duabus naturis in Christo de Boecio, a la Isagoge de Porfirio y al Organon de Aristóteles; como obra original: Liber sex principiorum. Establece una estrecha relación entre fe y razón, si bien distingue que: en teología, la fe precede a la razón; en filosofía y ciencias, a la inversa, aunque la fe es siempre una óptima ayuda para el filosofar. Establece cuatro grados de ser: Dios, ideas ejemplares (las cuales están en la mente divina), formas nativas (al modo de Bernardo) y materia (creada por Dios), origen de la individuación. El universal se obtiene por medio de una gradual desmaterialización que nos lleva hasta Dios mismo y a las ideas ejemplares. Hace una distinción en el orden de la sustancia que tendrá gran repercusión: substantia «est quod est sive subsistens» (son los cuerpos compuestos de materia y forma, los individuos); subsistencia «est id quo est» (son las formas específicas, genéricas e individuales por las que el individuo es). De esta forma, en las creaturas se distingue el «quod est» del «quo est», mientras que en Dios el «quod est» (Dios) y el «quo est» (Divinitas) se identifican: Dios es subsistencia pura.
Thierry de Chartres (m. ca. 1155). Hermano de Bernardo sucedió a Gilberto como canciller de la escuela de Ch. hasta 1155. Intervino en el Concilio de Reims, en que se acusó y condenó a Gilberto y Abelardo (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fueron discípulos suyos Hermann el Dálmata, y Juan de Salisbury. Es uno de los más representativos de Ch., habiéndose interesado particularmente por las ciencias naturales, matemáticas y medicina. Escribe el Heptateuchon, resumen, tal vez el más completo, de las artes liberales; Hexaémeron, o De sex dierum operibus, en que interpreta la creación del Génesis a la luz de Platón a través de Calcidio; Librum hunc, que es un comentario al De Trinitate de Boecio. Siguiendo a Platón, Calcidio, Boecio y S. Agustín, y haciendo intervenir algunos elementos pitagóricos y aristotélicos, concibe el mundo y las relaciones de éste con Dios en términos ejemplaristas y numéricos. La creación tiene: causa material (la materia, pura potencia, creada por el Padre), causa formal (la forma universal del mundo hecha por el Espíritu Santo y las formas nativas o esencias-reales-universales, por el Hijo), causa eficiente (Dios Padre, que crea la materia de la nada) y causa final (la Bondad divina, que se hace participar en todos los seres). A Thierry de Chartres le gustan fórmulas que le hacen sospechoso de panteísmo: «divinitas singulis rebus forma essendi est», etc. Hauréau y Clerval deducen, sin dudar, su panteísmo; Wulf, en cambio, no: Thierry de Ch. hace clara distinción entre la esencia de Dios y la de las creaturas, como distintas, pero se mueve dentro del plano de la esencia, al modo platónico, y, por tanto, la forma essendi de Dios respecto a las creaturas no es de tipo existencial sino de semejanza o ejemplarismo esencial. [rbts name=”ensenanza”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre escuela de chartres en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
Los escritos de JUAN DE SALISBURY (fuente muy importante para todo el movimiento), en PL 199; los comentarios de GILBERTO PORRETA a Boecio, en PL 64; J. WEBB, Polycraticus, Oxford 1909; íD, Metalogicon, Oxford 1909.-Estudios: G (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FRAILE, Historia de la Filosofía medieval, México 1945-49; A. CLERVAL, Les écoles de Chartres au Moyen Áge, du V au XVI siécle, París 1895; PARE, BRUNET, TREMBLAY, La Renaissance du XII siécle. Les écoles Xenseignement, París-Ottawa 1933; 1. M. PARENT, La doctrine de la création dans 1’École de Chartres, París-Ottawa 1938, siglo VANNI-ROVIGIE, La filosofía di Gilberto Porretano, Milán 1956; H (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FLATTEN, Die Philosophie des Wilhelm von Conches, Coblenza 1929; M. DEMIMUID, lean de Salisbury, París 1873; W. JANSEN, Der Kommentar des Clarenbaldus von Arras zu Boethius De Trinitate, Breslau 1926.
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