▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Güelfos y Gibelinos

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Güelfos y Gibelinos

Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

Güelfos y gibelinos (Historia)

Güelfos y gibelinos, nombre de dos facciones políticas del norte y centro de Italia desde el siglo XII hasta el siglo XV. Estas facciones surgieron a principios del siglo XII en Germania y apoyaron a los pretendientes al trono del Sacro Imperio Romano Germánico correspondientes a dos casas nobiliarias: los Welf, duques de Sajonia y Baviera, y los Hohenstaufen, duques de Suabia (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A principios del siglo XIII, cuando Otón de Brunswick, miembro de los Welf, estuvo involucrado en una contienda por la corona imperial con Federico II de Hohenstaufen, el conflicto entre los bandos germanos se trasladó a Italia. El vocablo güelfo es una deformación de la palabra Welf; gibelino es la corrupción de Waiblingen, un señorío perteneciente a los emperadores Hohenstaufen.

A lo largo del siglo XIII los nombres de los dos bandos perdieron su original significado germánico. La facción güelfa se convirtió en el partido contrario a la autoridad de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico en Italia y apoyaba el poder del Papado, mientras que el gibelino defendía la autoridad imperial. El partido güelfo, sin embargo, se transformó, en cierto sentido, en un partido de carácter nacionalista, al sostener a los principados y repúblicas de Italia que estaban demandando derechos y libertades municipales y provinciales.

La Italia medieval quedó dividida por violentos conflictos políticos y militares entre los partidarios de estas dos grandes facciones. Por lo general, las grandes familias nobiliarias se adhirieron a los gibelinos, mientras que las principales ciudades apoyaban a los güelfos. Con el paso del tiempo, la división se hizo más geográfica. La nobleza de los distritos más nórdicos se inclinó por los gibelinos y la de los centrales tomó partido por los güelfos. Pisa, Verona y Arezzo fueron bastiones gibelinos; Bolonia, Milán y, particularmente, Florencia apoyaron a los güelfos.Entre las Líneas En esta última ciudad las luchas entre ambos partidos derivó en una guerra civil que duró más de diez años hasta que, en 1266, los gibelinos fueron expulsados de la ciudad.

En el siglo XIV, una vez que los emperadores habían dejado de tener gran poder en Italia, la contienda degeneró en un conflicto entre facciones políticas locales, que tomaron para sí el prestigio de los antiguos nombres y sus prejuicios tradicionales y hereditarios. El papa Benedicto XII prohibió en 1334, bajo pena de la censura de la Iglesia, el uso por más tiempo de los nombres güelfo y gibelino, pero se aplicaron a diferentes facciones algunas veces en una fecha tan tardía como el siglo XVI.

[1]

Consideraciones Jurídicas y/o Políticas

[rtbs name=”politicas”]

Güelfos y Gibelinos

Exposición que realiza la enciclopedia Rialp sobre güelfos y gibelinos:Nombre que recibieron los dos grandes partidos que dominaron la vida política italiana de los s. XIII y XIV, y cuya tradición o recuerdo persistió hasta el s. XVI. Los güelfos eran partidarios de la Iglesia y la política papal, mientras que los gibelinos fueron defensores de la política de los Emperadores. Durante toda la trayectoria política de ambos partidos no se cumplió fielmente el concepto que acabamos de exponer, ya que muchas veces perdieron su valor ideológico y se redujeron a facciones movidas por simples intereses familiares, locales o económicos, según las circunstancias. Para buscar el origen etimológico de sus nombres debemos remontarnos a la historia de Alemania, cuando la rivalidad de las familias pretendientes a la corona imperial hacía de cada elección un verdadero conflicto europeo. Conrado II (1024-39), primer rey de la casa de Franconia (véase esta voz en la plataforma digital), era ya llamado de Waiblingen, por ser su familia originaria del citado castillo, situado en el bajo Neckar, entre Heidelberg y Mannheim (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Al extinguirse con Enrique V (1125) la dinastía de Franconia, las posesiones y los títulos pasaron a sus nietos Staufen, duques de Suabia (véase esta voz en la plataforma digital), que conservaron celosamente su recuerdo. Sus rivales fueron los señores de Altdorf, denominados güelfos por llamarse muchos de sus miembros Welf, nombre que continuaron llevando siendo ya duques de Baviera (v. ESTE, FAMILIA DE).

Rivalidad en Italia. El antagonismo entre los Waiblingen y los Welf culminó cuando, a la muerte de Lotario II (1137), su yerno el Welf Enrique el Soberbio obtuvo Sajonia, mientras que Conrado III Hohenstaufen se convertía en Emperador (1138-52). El sobrino de éste, Federico I Barbarroja (véase esta voz en la plataforma digital) despojó al hijo de Enrique el Soberbio, Enrique el León, de Sajonia y Baviera (1181), hecho que arruinó momentáneamente a los Welf.Si, Pero: Pero Otón IV, hijo de Enrique el León, se convirtió en Emperador después de la muerte de Enrique VI, gracias al apoyo de Inocencio III (véase esta voz en la plataforma digital), acérrimo enemigo de los Staufen. Desde entonces, Otón IV fue llamado corrientemente el Güelfo, mientras que su rival Federico II fue conocido por el Gibelino. Hacia mediados del s. XII, esta rivalidad dinástica, estrictamente alemana, había trascendido ya a Italia, donde las continuas luchas de los comunes entre sí se vieron cristalizadas en torno a estos dos grupos.

Más Detalles

La situación se agravó cuando, durante el reinado de Federico I Barbarroja, éste proyectó restaurar el antiguo Imperio romano en toda su plenitud y entró en lucha con las fuerzas territoriales constituidas en Italia (V. RONCAGLIA, DIETAS IMPERIALES DE).

Más Detalles

Por regla general, los comunes italianos no eran antiimperiales, pero combatieron contra Federico I para salvar la autonomía que les había sido reconocida por Enrique V (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Al mezclarse en la contienda, el Papado contribuyó a determinar la orientación güelfa de muchas ciudades italianas.Entre las Líneas En 1215, se había extendido la lucha a Florencia, donde se había provocado un enfrentamiento entre dos familias nobles: Buondelmonte y Oddo Arrighi. Los primeros pidieron ayuda a Federico II Hohenstaufen (V. FEDERICO II DE ALEMANIA), señor de Weiblingen, por lo cual pronto se habló en Florencia de güelfos y gibelinos, facciones puramente locales en que se dividió la nobleza, y que encuadraron bajo sus nombres a los partidarios del Pontífice o del Emperador, surgidos de una mera disputa familiar. Desde Florencia, esta división se extendió a todas las ciudades italianas y legalizó con una etiqueta política rivalidades que existían desde tiempo inmemorial. El Papado y Federico II se prepararon para la lucha, atizando las querellas de los florentinos y dando un carácter ideológico a la contienda. Cada ciudad se dividió en dos facciones, y sin ser una constante, ya que los giros políticos radicales se daban con bastante frecuencia, los güelfos dominaron en Florencia, Bolonia, Milán, Mantua, Ferrara y Padua; los gibelinos, en Cremona, Pavía, Módena, Rímini, Siena, Luca y Pisa. Si analizamos la posición geográfica de las ciudades citadas, veremos que no es simple casualidad que, junto a una ciudad güelfa, su vecina más inmediata o rival económica adopte una matización gibelina (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Así Pisa, gibelina, luchó contra su enemiga del interior, Florencia, y contra Génova, ciudad marinera ligada a los Anjou y a la Iglesia. Florencia, desde sus orígenes comunales, estaba unida a las concesiones de la condesa Matilde, y siempre había estrechado más sus lazos con la Iglesia. Los mercaderes y banqueros florentinos financiaron las empresas políticas del Papado, y fueron los recaudadores de impuestos en el patrimonio de S. Pedro.

Predominio güelfo

Federico II contó para su campaña con el decidido apoyo de Ezzelino III da Romano, pero a la muerte de aquél no cesaron las hostilidades, aunque al fallecer poco después Ezzelino los gibelinos recibieron un duro golpe para su causa (1259). La batalla de Montaperti (1260) entre güelfos, florentinos y gibelinos sieneses permitió a éstos mantenerse en zonas de Toscana, mientras que Manfredo, rey de Sicilia, era el paladín de la causa imperial en toda Italia. Contra él, Clemente IV llamó a Carlos de Anjou, que fue investido soberano del reino de Nápoles. Con la decapitación de Conradino (1268), después de la derrota de Tagliacozzo, desaparecía el último Hohenstaufen, y los güelfos quedaban como señores en todos los campos, pareciendo definitivo el fin de los partidarios del Emperador en Italia.Si, Pero: Pero surgió un peligro todavía mayor con Carlos de Anjou, jefe de los güelfos, que quiso realizar en su provecho la unidad de Italia. Senador de Roma, señor de Toscana y Lombardía, despertó la inquietud del Papado. Nicolás III, de la familia Orsini, le obligó a confinarse en su reino de Nápoles.Entre las Líneas En 1282, las Vísperas Sicilianas (véase esta voz en la plataforma digital) colocaron a Pedro III de Aragón (véase esta voz en la plataforma digital), yerno de Manfredo, como nuevo jefe de los gibelinos, mientras se asiste a un nuevo resurgir de las fuerzas gibelinas bajo la guía de la Casa de Aragón.Entre las Líneas En Toscana, Florencia ocupó el primer lugar después de la ruina de Pisa, y la obtención del Papa de Rodolfo I de Habsburgo el abandono de la Emilia-Romaña (véase esta voz en la plataforma digital) y la Marca de Ancona (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A principios del s. XIV, los güelfos habían vencido en casi todos los frentes. Pisa, tradicionalmente gibelina, había sido anulada por genoveses y florentinos, y la influencia de los angevinos de Nápoles como pacificadores se extendía por muchas ciudades del centro y norte de Italia.

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

Más Detalles

En esta situación, Dante (véase esta voz en la plataforma digital) expresó el ideal gibelino, preconizando la unidad italiana bajo el cetro imperial. Los gibelinos acogieron con gran entusiasmo al emperador Enrique VII; y la lejanía del Papa, residente en Aviñón (véase esta voz en la plataforma digital), pareció hacer de ellos el partido nacional, frente a los güelfos francófilos. La lucha se reanudó de nuevo y los Visconti (véase esta voz en la plataforma digital) gibelinos dominaron en Milán.Si, Pero: Pero Enrique VII, después de haber tomado la corona de hierro, no pudo entrar ni en Florencia ni en Roma. La muerte del Emperador (1313) debilitó a los gibelinos, pero sus principales cabezas, Castruccio Castracani, Mateo Visconti, Cangrande della Scala, resistieron victoriosamente (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Ante tal situación, el rey Roberto de Anjou hizo predicar a Juan XXII (véase esta voz en la plataforma digital) una cruzada contra los gibelinos (1322); éstos llamaron al nuevo Emperador, Luis de Baviera, que con su expedición patentizó la debilidad imperial (1327-29). Su competidor Juan de Bohemia fue llamado por los güelfos de Brescia, ciudad que arrebató a la familia Della Scala. Esta ciudad junto con Bérgamo, Cremona, Módena, Novara, Parma y Reggio, declararon a Juan de Bohemia como señor legítimo, lo cual provocó una liga de señores contra él, en la que intervinieron los Della Scala, Visconti, Este, Gonzaga, más el rey de Nápoles y los güelfos florentinos. Con esta alianza se rompían definitivamente los viejos cuadros de ambas facciones y prevaleció la idea de mantener el equilibrio y solucionar un conflicto italiano que había caído en manos de un extranjero. Juan de Bohemia no tuvo más salida que retirarse a sus posesiones.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Más Detalles

Desde el s. XIII, no se puede hablar de la ideología del güelfismo y el gibelinismo, ya que en realidad lo que contaba eran los intereses de cada momento (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Así Ezzelino da Romano, Uberto Palavicino, Cangrande della Scala, Tomás de Saboya, Guillermo de Montefeltro y Mateo Visconti se apoyaron en el Imperio para fortalecer sus bases señoriales frente a la Iglesia.Entre las Líneas En la propia Roma también se dejó sentir la lucha y los Frangipane gastaron sus últimas energías apoyando a la casa de Suabia contra Gregorio IX (véase esta voz en la plataforma digital), de la familia de los Conti, que eran sus tradicionales rivales. Más adelante, la enemistad de los Annibaldi, los Orsini (véase esta voz en la plataforma digital) y los Caetani fue una de las causas del gibelinismo de los Colonna (véase esta voz en la plataforma digital) (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A principios del s. XIV, la lucha fue decayendo y se convirtió en un mero recuerdo de la virulencia de los s. XII y XIII. Ver: Sicilia Ii; Germánico, Imperio; Anjou, Casa De.

Recursos

[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]

Bibliografía

l. a. Muratori, Dissertatio 51, en Antiquitates Italicae Med¡¡ Aevi, Iv, Milán 1741; w. Giesebrecht, Geschichte Der Deutschen Kaiserzeit, Leipzig 1880-95; w. Bernhardi, Conrad Iii, Leipzig 1883; g. Romano, la Guerra Tra i Visconti e la Chiesa (1369-76), «bollettino Sociale Pavese» (1903); r. Caggese, Sul1′ Origine Della Parte Guelfa, «archivio Storico Italiano» 32 (1903) 265-309; r. Davidsohn, Die Entstehung Der Guelfen Und Der Ghibelinen Parte¡, Berlín 1905; e. Jordán, Les Origines de la Domination Angevine en Italie, París 1909; c. Capasso, Guelfi e Ghibellini a Bergamo, «bulletino Bibliografico di Bergamo», Bérgamo 1921; r. Caggese, Roberto D’angió e i Suoi Tempi, Florencia 1922; n. Ottokar, 11 Comune di Firenze Alla Fine del Duecento, Florencia 1926; u. Balzani, Italia, Papato e Impero Nel Secolo Xii, Mesina 1930; g. Pepe, lo Stato Ghibellino di Federico Ii, Bar¡ 1938; r. Caggese, Dal Concordato di Worms Alla Fine Della Prigionia di Avignone (1122-1377), en Grande Storia D’italia, Turín 1939; l. Salvatorelli, L’italia Comunale del Secolo xi Alla Meta del Secolo Xiv, en Storia D’italia, Iv, Milán 1940; v. Vitale, Guelfi e Ghibellini a Genova Nel Duecento, «rivista Storica Italiana» 60 (1948) 525-541; n. Valeri, Storia D’italia, i, Turín 1965.

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

Recursos

[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]

Notas y Referencias

  1. Información sobre güelfos y gibelinos de la Enciclopedia Encarta

Véase También

Otra Información en relación a Güelfos y gibelinos

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

Contenidos Relacionados:

Los de arriba son los elementos relacionados con este contenido de la presente plataforma digital de ciencias sociales.

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.
Index

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo