Economía Azul
El concepto de economía azul, estrechamente relacionado con el anterior, surgió de la conferencia Río +20 de 2012 y de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que consolidó la idea con el lanzamiento de su Iniciativa de Crecimiento Azul (BGI) en 2013. El crecimiento azul se define, según la FAO, como el crecimiento y el desarrollo sostenibles que emanan de las actividades económicas en los océanos, los humedales y las zonas costeras, que minimizan la degradación del medio ambiente, la pérdida de biodiversidad (o diversidad biológica, la variabilidad de los organismos vivos, como los ecosistemas y los complejos ecológicos) y el uso insostenible de los recursos acuáticos vivos, y maximizan los beneficios económicos y sociales. La iniciativa aborda cuatro componentes clave: la pesca de captura, la acuicultura, los medios de vida y los sistemas alimentarios (es decir, el acceso a los mercados y las cadenas de valor) y el crecimiento económico a partir de los servicios de los ecosistemas.