Economía del Crimen
Este texto cubre, entre otros, el papel de la teoría económica en el avance de nuestra comprensión del comportamiento delictivo. Se ofrece también un examen de economía y crimen enfocado en sus aspectos teóricos y prácticos. A largo plazo la tendencia de los índices de delincuencia no puede atribuirse al ciclo económico. Una afirmación que quizá se esté cuestionando hoy en día en Estados Unidos, donde se está intentando comprender los factores que han llevado a la caída de la delincuencia, y entre los que se encuentran, aunque de forma controvertida, la mejora de las condiciones económicas y la reducción del desempleo. El concepto de delito económico no es jurídico sino criminológico. Se refiere a todos aquellos delitos que tienen un contenido económico y alguna relación con una actividad empresarial o profesional. Es decir, son delitos que están directamente relacionados con una empresa económica o una actividad profesional por las personas que los cometen, su contenido y las técnicas utilizadas. En esta sección, intentaremos explicar estas tres relaciones entre la economía y la criminalidad, examinando las aportaciones teóricas que las han tematizado e intentando captar los cambios que, tanto en la economía como en la criminalidad, se han ido desarrollando. La delincuencia laboral, es decir, aquella de la que son víctimas las empresas por acciones internas o externas, que tradicionalmente ha sido desatendida en los análisis científicos sobre el tema, ocupa aquí un espacio relevante por los elevados costes sociales y económicos que produce.