Principio de Celeridad
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Elementos de Principio de Celeridad
Descripción y definición de Principio de Celeridad aparecidas en el diccionario de derecho procesal constitucional y convencional (2014), escrito por Iván Escobar Fornos y publicado por el Poder Judicial de la Federación (mexicana) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): El principio de celeridad tiene especial importancia y está presente en todos los procesos civiles, penales, administrativos, mercantiles, laborales y constitucionales.
Cobra mayor importancia en los procesos constitucionales, pues tienen por objeto la defensa de la parte orgánica y de los derechos y libertades de la Constitución.
Más sobre el Significado de Principio de Celeridad
Las pretensiones constitucionales, por razón de la materia sobre que recaen, requieren de especial y rápida solución. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Entran en juego la organización de los poderes y los derechos y libertades fundamentales.
Permea casi a todos los actos procesales del juicio para su acelerado y adecuado funcionamiento. Por ejemplo, se establecen: plazos cortos y fatales que propician el avance del proceso; el impulso oficial del juez, que lo obliga a proveer de oficio sobre el trámite siguiente al evacuado; la oralidad como principal medio de comunicación con el juez constitucional; la concentración en las audiencias de los actos procesales, y la inmediación para una más rápida y mejor decisión del proceso; normas que eviten crisis procesales, tales como incidentes, traslados, suspensiones e interrupciones procesales.
Otros Aspectos
Se complementa con el principio de economía procesal que requiere para el proceso constitucional ahorro de tiempo, energía y dinero.
La celeridad jamás puede funcionar en detrimento de la garantía constitucional de la seguridad. El proceso debe ser rápido porque justicia tardía no es justicia; pero esta celeridad no puede impulsar al juez a una precipitada sentencia en la que se sacrifique la justicia. Por lo que es preciso un equilibrio adecuado entre celeridad y justicia.