▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Santidad de la Biblia

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Santidad de la Biblia

Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

Veracidad y Santidad de la Biblia en Relación a Teología

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] (Nota: esto es una continuación del texto sobre veracidad y santidad de la biblia que se haya en otra parte de esta plataforma online). b) La Biblia y las ciencias históricas. Durante siglos la B. fue prácticamente la única fuente de conocimiento de la historia de Oriente por parte de la ciencia europea. Los progresos en el conocimiento de la arqueología, filología, etc., del Antiguo Oriente medio y próximo, así como la penetración en la historia antigua del hombre y en la prehistoria, presentaban una figura progresivamente más precisa de los remotos periodos históricos en los que se insertan los orígenes de la historia bíblica. La concordancia entre esos nuevos datos y los que ofrecía la B. no siempre resultaba clara. De la antigua actitud de tomar como datos científicohistóricos gran parte de relatos bíblicos, se pasó, en algunos se?Y, res culturales europeos, a desconfiar radicalmente de la historia bíblica. Y los ambientes racionalistas toman de nuevo pie de esos hechos para su crítica del carácter divino de la Biblia.
Apenas se reflexiona sobre el tema, se advierte que la cuestión es aquí más complicada que en lo referente a las ciencias físicas: la descripción de la naturaleza es un mero presupuesto para las enseñanzas religiosas que en la B. se dan, mientras que en cambio la historia está intrínsecamente ligada con el mensaje central de la B., ya que ésta además de una revelación de verdades absolutas sobre Dios, el hombre—etc., es la narración de la interveá= ción misericordiosa de Dios en ciertos momentos y áreas de la historia humana (véase en esta plataforma: REVELACIÓN II y III), de modo que grandes dogmas y algunos fundamentos de la religión cristiana están enraizados muy concretamente en la historia. De ahí la gravedad de la posición adoptada por algunos autores que, influidos por ideas racionalistas o carentes del vigor y la hondura intelectual necesarios para reaccionar frente a ellas, optan por renunciar a todo intento de defender el valor histórico de las Sagrada Escritura sosteniendo que lo único que importa en ellas es la experiencia o el testimonio de fe. Tal es, en resumidas cuentas, la postura del protestantismo liberal (véase en esta plataforma: LIBERAL, TEOLOGÍA PROTESTANTE), del modernismo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) teológico y, más recientemente, la de quienes, de un modo u otro, se vinculan al proyecto de desmitologización (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) bultmaniana. Desde esa perspectiva el problema del valor histórico de las
narraciones bíblicas y el de su concordancia con las fuentes históricas asirias, etc., desaparece; pero desaparece a la vez la B. misma y se produce una ruptura insalvable entre el creyente y el científico. Desde la perspectiva de la fe esa posición se presenta claramente como un fideísmo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) producto de una falta de radicalidad creyente. Desde el punto de vista científico como una huida precipitada y absolutamente injustificada, ya que nada autoriza a negar todo valor documental a los textos bíblicos.
Se debe, en suma, dejar claro el valor histórico de las narraciones bíblicas (como lo ha hecho el Magisterio de la Iglesia, desde la enc. Providentissimus Deus hasta la Const. Dei Verbum). Más aún, es necesario ser consecuentes en este punto. Es ello lo que lleva a rechazar los intentos explicativos propuestos por algunos autores. Nos referimos concretamente a la posición de quienes pretendieron restringir el campo de la inspiración divina y, consiguientemente, de la inerrancia bíblica, a las materias de fe y costumbres: así A. RShling en su artículo Dio Inspiration der Bibel und ihre Bedeutung f ür die f reie Forschung (en «Natur und Offenbarung» 18, 1872, 97108) y F. Lenormant en sus obras Les origines de 1’histoire d’aprés la Bible et les traditions des peuples orientaux (2 vols., París 188084) y Manuel Xhistoire (París (1869). A éstos, con diversas matizaciones, siguieron otros como S. Di Bartolo en Italia (1888), M. D’Hulst en Francia (1893) y, con ciertas reservas el card. J. H. Newmann en Inglaterra (1884), que proponía una teoría, menos extrema, sobre las cosas dichas en la B. «de pasada», obiter dicta, en las que no habría por qué exigir la inspiración divina ni, por tanto, la inerrancia (como que el perro de Tobías movía la cola, que Pablo dejara su capote en Troade, etc.).Entre las Líneas En realidad ello equivale a negar la inspiración introduciendo una separación artificial entre partes del texto bíblico, a la que nada autoriza. Cosas parecidas pueden decirse con respecto a otras teorías como la llamada de las apariencias históricas (según la cual los escritores sagrados habrían recogido lo que sus contemporáneos pensaban sobre lo históricamente acaecido, pero sin garantizar su verdad) o de las citas implícitas (según la cual los hagiógrafos habrían en muchos lugares recogido documentos anteriores, limitándose a citarlos, sin dar fe de su veracidad). Ambas, en efecto, destruyen por entero la veracidad bíblica en materia histórica (la teoría de las apariencias históricas fue rechazada por León XIII en la Providentissimus Deus y por Benedicto XV en la Spiritus Paraclitus; la de las citas implícitas por una respuesta de la Comisión bíblica de 1905 y la enc. Spiritus Paraclitus).
La verdad es que la Sagrada Escritura se refiere a la historia, narra hechos históricamente acaecidos y su testimonio debe ser aceptado no sólo en lo que se refiere a los aspectos salvíficos sino a los hechos de la historia llamada profana relacionados con esos acontecimientos salvíficos. A la vez, y para evitar falsos problemas, conviene no olvidar la peculiaridad de la historia bíblica, a fin de no caer en el error que supondría leerla con otros ojos. Sin pretender ser exhaustivos, señalemos tres puntos importantes:
a) Los libros que componen la Sagrada Escritura narran la historia desde una perspectiva religiosa: se refieren a hechos realmente acaecidos no con la intención de mostrarnos el desarrollo de una cultura o la evolución de una determinada política, sino con la de poner de manifiesto las intervenciones misericordiosas de Dios y la respuesta del hombre a la llamada divina. De ahí que, comparados con una historia política, presenten a veces grandes lagunas, subrayen datos que desde otra perspectiva podrían parecer irrelevantes etc. (hecho que, por lo demás, no es exclusivo de la B.: una historia del arte sumerio presentaría claras diferencias con una historia de la política sumeria, aun refiriéndose ambas a los mismos periodos).
b) Deben tenerse presentes los usos literarios y las formas de expresión propias de la época. Así p. ej., los números tienen a veces en la B. valor simbólico, cosa perfectamente conocida por los contemporáneos de los hagiógrafos y que a nadie inducía a error (véase en esta plataforma: NÚMERO II); las genealogías no pretenden dar una sucesión detallada de ascendientes, sino mostrar la pertenencia de una persona a un determinado tronco, por lo que no tienen inconveniente en dar saltos por una u otra razón (véase en esta plataforma: GENEALOGÍA II), etc.
c) Hay que atender al género literario propio del libro de que se trate, ya que obviamente no es la misma la forma de expresarse en un libro narrativo que en uno poético. Esto puede presentar a veces cuestiones delicadas, al momento de determinar si un libro es o no histórico, pero el tema trasciende a la presentación general que aquí queremos hacer. Limitémonos por eso a decir que como aconseja la prudencia y ha señalado claramente el Magisterio antes de sostener que no es plenamente histórico (sino dramático, didáctico, etc.) un libro que tradicionalmente ha sido presentado como tal debe contarse con solidísimas razones.
3. Doctrina católica sobre la veracidad de la Biblia. La sucinta reseña que hemos expuesto acerca del desarrollo histórico (ataques a la veracidad, respuestas del Magisterio y de la Teología a las dificultades, y progresivo profundizamiento y explicitación de la doctrina católica, muchas veces con ocasión de las mismas dificultades planteadas) permitirá ahora entender el alcance de la doctrina católica sobre la veracidad de la Sagrada Escritura, que resumimos a continuación.
1) La veracidad de la B. es una afirmación confesada por la Iglesia desde los orígenes hasta nuestros días ininterrumpidamente. Pertenece al depósito de la fe cristiana. y se explica como consecuencia necesaria de la verdad de la inspiración divina de la Sagrada Escritura
2) Como la misma inspiración bíblica, la veracidad se extiende a todo el contenido de la B., que ha sido inspirado por Dios a los hagiógrafos que escribieron los libros santos en el seno de la Iglesia, tanto neo como veterotestamentaria, libros que han sido entregados a la Iglesia de Jesucristo. Se trata de una verdad absoluta, dada con vistas a la salvación de los hombres y proveniente del mismo Dios.
3) El fin de la inspiración divina es la composición de unos libros en los que conste con verdad el mensaje de salvación que Dios ha querido revelarnos. Podemos y debemos acudir a la Sagrada Escritura con la seguridad, nacida de la fe, de que en ella Dios nos habla comunicándonos su verdad salvífica, dentro de la que se comprenden tanto verdades de orden metafísico (realidad de Dios, inmortalidad del alma humana…), como hechos o acontecimientos históricos salvadores (acciones en favor de Israel, la Encarnación del Verbo, la muerte de Cristo en la Cruz, su Resurrección…), promesas (el anuncio de la Parusía o segunda venida de Cristo, la resurrección de los cuerpos, la visión beatífica para quienes mueran en gracia…) y exigencias éticomorales (el doble precepto de la caridad…). Todo ello, al estar afirmado en la B., está afirmado por Dios, que es su autor, y, por tanto, nos consta su absoluta verdad.
4) La inspiración y la veracidad se extienden a toda la Sagrada Escritura, de modo que carece de sentido pretender distinguir partes o sentencias dentro de ella. Sí es en cambio legítimo, más aún necesario, tener presente la intención de los hagiógrafos y de Dios, ya que la intención del autor define el tono de una obra y debe ser tenida presente al leerlo e interpretarlo. La B. es un libro de naturaleza religiosa, en ella no se pretende directamente ni transmitir una enseñanza sobre el funcionamiento de la naturaleza física ni informarnos sobre la historia cultural humana, sino referirnos las magnalia Dei, las obras grandes hechas por Dios para llevarnos a la intimidad con Él. Al hacer eso, al narrar la historia de la salvación y todo lo que implica, en la B. se hace referencia a la naturaleza física y a la historia política o cultural, pero no como objeto directo, sino como contexto de la historia de la salvación. De ahí derivan dos importantes consecuencias:
a) No siendo intención de Dios ni de los hagiógrafos ilustrarnos sobre la íntima constitución y dinamismo de los seres que componen el mundo físico, hablan de ellos según las apariencias sensibles, lo que aparece a los sentidos y refleja el lenguaje popular y ordinario, sin entrar en mayores determinaciones.
b) Los hechos de la historia de la salvación están en íntima conexión con acontecimientos de la historia humana, de la que son inseparables (Cristo nació en una coyuntura histórica concreta, etc.); de ahí que los hagiógrafos quieran, al citar hechos de la vida cultural o política, referirse a acontecimientos realmente acaecidos y no a meras apariencias. Se nos garantiza, pues, su realidad. Al leer las narraciones históricas de la B. conviene no olvidar su perspectiva religiosa, ya que eso explica que acentúen algunos puntos y dejen en segundo lugar otros, que haya lagunas en la sucesión temporal, etc.
5) Fundamental es tener también en cuenta el principio de los géneros literarios en la B.: la verdad de un escrito viene especificada, entre otras cosas, por el carácter literario del mismo: una parábola, p. ej., una poesía, etc. tienen un modo de significar distinto del de una crónica histórica. Por tanto, los libros y pasajes de la Sagrada Escritura deben ser interpretados con arreglo al género literario y demás circunstancias que los caracterizan en concreto (véase en esta plataforma: IV).
4. Santidad de la Biblia. Consideramos aquí la santidad de la B. en cuanto adecuación de los actos humanos a la ley moral.Entre las Líneas En torno a este tema, que no presenta mayor dificultad (la altura espiritual de la B. es patente), suele a veces plantearse como cuestión el hecho de que en ella, al narrar el comportamiento humano, se mencionen pecados y desviaciones en los que incurren no sólo personajes malvados, sino, en ocasiones, los mismos patriarcas, etc. La perspectiva fundamental que hay que tener en cuenta es el carácter progresivo de la revelación bíblica: Dios, como sabio pedagogo, no ha ido exigiendo a la humanidad más allá de lo que ésta podía ir dando;. es otro aspecto del principio de la synkatábasis o condescendencia divina. Así, p. ej., ha de considerarse como un gran progreso en la moralidad social el principio del talión, introducido en la ley mosaica: el «ojo por ojo y diente por diente» limitaba los interminables desquites de la ley de la venganza, en uso entre los pueblos nómadas y seminómadas del antiguo Oriente Medio, de los cuales nació el pueblo de los patriarcas hebreos (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general); constituía, pues, la ley del talión un gran avance en los modos de la justicia frente a la cruel costumbre de la venganza. Igualmente, las medidas muy restrictivas de la ley mosaica sobre el divorcio venían a proteger profundame*te el estatuto social de la mujer en aquel entonces, suprimiendo progresivamente la poligamia sin límites del régimen tribal se preparaba el camino hacia la monogamia y la igualdad de derechos humanos. De este modo, desde los estadios más primitivos de la moralidad israelítica hasta la santidad evangélica, la revelación bíblica ha recorrido el largo camino que va desde las imperfecciones de los comienzos de la historia bíblica hasta la perfección final de la santidad moral vivida y enseñada por Jesucristo (véase en esta plataforma: LEY VII, 34).
Otra perspectiva importante a tener en cuenta es que la B. recoge la experiencia religiosa progresiva del pueblo elegido y de sus personajes principales hasta llegar a Jesucristo.Si, Pero: Pero ningún hombre es absolutamente santo, sólo Dios lo es, y por ello sólo Cristo, Dios hecho hombre, es sin pecado: aun los más grandes patriarcas, profetas y reyes de Israel tuvieron sus imperfecciones y hasta sus caídas. Dios nos enseña en la B. el camino de la santidad no sólo con los ejemplos de virtud heroica de los hombres, sino también con la lección de sus debilidades, limitaciones y vicios. Y en la B. aparecen todas estas actitudes humanas, calificándolas moralmente de moda explícito las más de las veces o situando al lector, las menos, en condiciones fáciles de dar él su propio juicio moral recto. ,
También hay que situarse en una perspectiva histórica para entender en su justo valor ciertas formas de expresar los sentimientos de los personajes bíblicos: no en todos los tiempos y culturas la sensibilidad es la misma. Y así, ciertas manifestaciones que aparecen en los libros del A. T. podrían parecernos muy fuertes 0 menos correctas, si no se sitúa el lector en el medio socia! antiguo en que fueron escritas. Aquí viene muy a propósito la enseñanza de S. Teresa, Doctora de la Iglesia, referida, en concreto, al Cantar de los Cantares: «Pareceros ha que hay algunas (palabras) en estos Cánticos, que se pudieran decir por otro estilo. Según es nuestra torpeza, no me espantaría; he oído a algunas personas decir que antes huían de oírlas. ¡Oh, válame Dios, qué gran miseria es la nuestra! Que como las cosas emponzoñosas, que cuanto comen se vuelve en ponzoña, ansí nos acaece que de mercedes tan grandes como aquí nos hace el Señor, en dar a entender lo que tiene el alma que le ama, y animarle para que pueda hablar y regalarse con Su Majestad, hemos de sacar miedos, y dar sentidos conforme al poco sentido del amor de Dios que se tiene» (Conceptos del amor de Dios, I). V. t.: INTERPRETACIÓN II; VERDAD; RAZóN II. [rbts name=”teologia”]

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Recursos

Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre veracidad y santidad de la biblia en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

1. Documentos pontificios: Concilio VATICANO II, Const. Dei Verbum, 1965; PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA, Instrucción Sancta Mater Ecclesia, junio 1964, sobre la veracidad histórica de los Evangelios; Pío XII, Enc. Humani generis, 1950 (EB 611618); PONT. COMISIÓN BÍBLICA, Carta al card. Suhard, de 1948, sobre el carácter histórico y la autenticidad (véase qué es, su concepto; y también su definición como “authentication” en el contexto anglosajón, en inglés) mosaica de los 11 primeros capítulos del Génesis (EB 577581); Pío XII, Enc. Divino afflante Spiritu, 1943, estudio de conjunto sobre la S.E.; BENEDICTO XV, Enc. Spiritus Paraclitus, 1920, orientaciones acerca de la naturaleza y del estudio de la Sagrada Escritura (EB 444495); S. Pío X, Enc. Pascendi, 1907, sobre los errores modernistas (EB 257282); PONT. COMISIÓN BÍBLICA, Respuestas 3a, 4a, 6°, 8a, 9a y Ha, de 1906 a 1913, sobre autenticidad (véase qué es, su concepto; y también su definición como “authentication” en el contexto anglosajón, en inglés) y veracidad de algunos libros sagrados (EB 181184, 187189, 336343, 388394, 395403, 406411); LEóN XIII, Enc. Providentissimus Deus, 1893, sobre los estudios bíblicos y la naturaleza de la Sagrada Escritura (EB 81134); Concilio VATICANO I, Const, Dei Filius, 1870, sobre la fe católica y la divina revelación (EB 7680); Pío IX, Syllabus, 1864, colección de errores modernos, especialmente el na 7 (EB 75); Pío IV, Profesión de fe tridentina de la Bula Iniunctuin nobis, 1564 (EB 73). Pueden verse también estos documentos en

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo