Brecha de Género en las Pensiones
Los problemas actuales de pobreza entre las mujeres mayores no son nuevos. Las dificultades que tienen las mujeres para hacer frente a su vejez se conocen desde hace más de un siglo, han cambiado poco y nunca han desaparecido, pero han sido eludidas por los sucesivos gobiernos, sobre todo porque son difíciles de resolver sin un gran gasto público. A las mujeres, al igual que a los hombres, se les insta con razón a ahorrar todo lo que puedan, pero no hay pruebas de que un gran número de las mujeres mayores que actualmente se encuentran en la pobreza estén sufriendo la justa recompensa de la imprevisión. El sistema de pensiones de muchos países se ha caracterizado por una pensión estatal demasiado baja para vivir y por la dependencia de las pensiones profesionales y privadas, que no pueden proporcionar una vejez confortable a los trabajadores mal pagados e irregulares, la mayoría de los cuales son mujeres. Es difícil creer que esta miserable situación hubiera durado tanto tiempo si las víctimas hubieran sido hombres.