Trabajo de las Mujeres

Este texto introducir√° y discutir√° las din√°micas cambiantes de trabajo de las mujeres, con el objetivo de examinar su desarrollo actual. Este texto examina la aparici√≥n del trabajo como una prioridad clave para el feminismo, tal y como se desarroll√≥ desde sus primeras ra√≠ces a finales del siglo XVIII, pasando por el movimiento feminista del siglo XIX, hasta la campa√Īa por el voto de principios del siglo XX. Sostiene que la b√ļsqueda del trabajo remunerado y la autonom√≠a financiera tard√≥ inicialmente en establecerse como una prioridad feminista, y llama la atenci√≥n sobre las cuestiones interseccionales de clase que informan el crecimiento del feminismo a partir de un peque√Īo grupo de clase media. Analiza las cuestiones clave relacionadas con la agitaci√≥n feminista por el acceso al empleo y a las profesiones, incluidas las tensiones con las campa√Īas sindicales por el “salario familiar”, y el cisma entre las feministas igualitarias y las maternalistas sobre la medida en que las mujeres deber√≠an estar “protegidas” de los peligros profesionales percibidos. Buena parte de la literatura reciente considera la emancipaci√≥n de algunas mujeres en 1918 y de todas las mujeres en 1928 como una victoria parcial e incompleta. Algunos trabajos ampl√≠an el alcance de la investigaci√≥n y la interpretaci√≥n actuales de la historia laboral de las mujeres, tanto desde el punto de vista conceptual como de la periodizaci√≥n: se hace hincapi√© en el per√≠odo posterior a la Primera Guerra Mundial, donde la bibliograf√≠a es escasa.

Participación Política de las Mujeres en el Mundo

Este texto se ocupa de la participaci√≥n pol√≠tica de las mujeres en el mundo, y en general de los principios de Participaci√≥n Pol√≠tica por G√©nero en Derecho Electoral. Las mujeres siempre han formado parte de la pol√≠tica mundial; s√≥lo que su papel y su contribuci√≥n hab√≠an sido ignorados. A un nivel m√°s profundo, y anal√≠ticamente m√°s significativo, poner una “lente de g√©nero” en la pol√≠tica mundial (o global) significa reconocer hasta qu√© punto los conceptos, las teor√≠as y los supuestos a trav√©s de los cuales se ha entendido convencionalmente el mundo son de g√©nero. El an√°lisis de g√©nero es, por tanto, el an√°lisis de las identidades, s√≠mbolos y estructuras masculinas y femeninas, y de c√≥mo configuran la pol√≠tica global. Esto no s√≥lo implica exponer lo que se considera un sesgo “masculinista” que atraviesa el marco conceptual de la teor√≠a dominante, sino que este marco conceptual tambi√©n se ha refundido, en cierto modo, para tener en cuenta las percepciones feministas. ¬ŅLas mujeres y los hombres entienden y act√ļan en el mundo de manera diferente, y qu√© significado tiene esto para la teor√≠a y la pr√°ctica de la pol√≠tica global?

Derechos de la Mujer

Derecho al voto de la mujer: Los derechos de la mujer Con la extensi√≥n generalizada del voto femenino, el movimiento para los derechos de la mujer ha ampliado sus objetivos durante el siglo XX. Entre las reivindicaciones por las que grupos feministas luchan hoy en d√≠a en algunos pa√≠ses se […]

Acción Positiva

Estee texto se ocupa de la “Acci√≥n Positiva” Se valora la justificaci√≥n de la diferencia partiendo de la doctrina de la ‚Äúacci√≥n positiva‚ÄĚ o derecho desigual igualatorio. Se trata de iniciativas destinadas a eliminar los obst√°culos que impiden de facto la realizaci√≥n de la igualdad de oportunidades entre trabajadores y trabajadoras, introducidas por la Ley 125/10 de abril de 1991; deben ser promovidas por los √≥rganos institucionales (la Comisi√≥n de Igualdad y los concejales), los sindicatos y los empresarios; adem√°s, las administraciones p√ļblicas est√°n obligadas a adoptar planes de acci√≥n positiva. La acci√≥n positiva encuentra apoyo constitucional en varias constituciones. Por ejemplo, el art√≠culo 37 de la Constituci√≥n italiana.

Desafíos de las Mujeres en la Industria Musical

Desaf√≠os de las Mujeres en la Industria de la M√ļsica Perspectivas de las Mujeres en las Industrias de la M√ļsica Este texto explora c√≥mo circulan las actitudes de g√©nero en el lugar de trabajo y de qu√© manera enmarcan el trabajo en los diferentes sectores de las industrias musicales. El […]

Acoso contra las Mujeres Periodistas

Se trata de una visión completa de los peligros a los que se enfrentan muchas mujeres que trabajan en los medios de comunicación de todo el mundo. Describe los tipos de violencia y las amenazas a las que se enfrentan las periodistas y considera cómo estos incidentes afectan a su capacidad para realizar su trabajo. También se identifican las tendencias entre los incidentes denunciados, con la esperanza de mejorar la forma en que se abordan los problemas de seguridad de las mujeres periodistas.

Parejas de Hecho

Una pareja de hecho puede definirse en términos generales como una persona no emparentada y no casada que comparte vivienda con un empleado y vive en una relación íntima y comprometida que no está definida legalmente como matrimonio por el estado en el que residen los socios. La pareja está formada por dos personas del mismo sexo o de sexo opuesto. A finales del siglo XX, cuando muchas jurisdicciones empezaron a codificar los derechos y responsabilidades de quienes vivían en relaciones comprometidas con personas del mismo sexo, el término se aplicó también a quienes la ley les impedía casarse. Muchas jurisdicciones permitieron a las parejas del mismo sexo -y en algunos casos a las parejas heterosexuales- registrarse como parejas de hecho o formar uniones civiles, que normalmente proporcionaban beneficios legales que se acercaban o eran equivalentes a los del matrimonio, como los derechos de herencia, las visitas al hospital, la toma de decisiones médicas, la fiscalidad diferenciada, la adopción y la inseminación artificial, las prestaciones laborales para los cónyuges y las personas dependientes, y otros.

Derechos de la Mujer en India

El siglo XX fue un periodo de profundos cambios para el sur de Asia. El desarrollo de un movimiento nacionalista en la India contribuy√≥ a acelerar el proceso de descolonizaci√≥n de los brit√°nicos en ese pa√≠s, y la partici√≥n de la India brit√°nica condujo finalmente a la aparici√≥n de tres naciones principales (India, Pakist√°n y Bangladesh, que originalmente era Pakist√°n Oriental) y otras m√°s peque√Īas, como But√°n. Sin embargo, para muchos habitantes del campo indio, que llevaban un estilo de vida tradicional, el cambio de gobierno brit√°nico a “indio” tuvo relativamente poco efecto en la mayor√≠a de los aspectos de la vida hasta finales de siglo. La India se presentaba a s√≠ misma como un estado nuevo y moderno, que predicaba la igualdad y las oportunidades para todos, independientemente de su origen o g√©nero. Sin embargo, en general, la situaci√≥n de la mujer segu√≠a siendo (y en cierto modo sigue siendo hoy) la misma de siempre: respetada, quiz√°s, pero en ning√ļn caso igual.

Mujeres Delincuentes en el Siglo XIX

El sistema penitenciario femenino experiment√≥ numerosos cambios entre los a√Īos 1860 y 1914. El elevado n√ļmero de reincidentes llev√≥ a las autoridades a reorganizar el panorama penal y a desviar a algunas mujeres hacia instituciones especializadas como los reformatorios. Sin embargo, parece que las diferencias de trato fueron m√≠nimas. Hasta la Segunda Guerra Mundial, las reclusas eran sometidas a esfuerzos de reforma que pretend√≠an restaurar sus cualidades femeninas. Si observamos todas las instituciones penales, encontramos muchas similitudes a pesar de los diferentes objetivos te√≥ricos de cada establecimiento, especialmente en las prisiones urbanas. La desviaci√≥n se territorializaba en los cuerpos y las mentes de las mujeres, y la terapia a menudo no era mucho m√°s que una reformulaci√≥n de la disciplina. Incluso cuando el Comit√© Gladstone se propuso volver a enfatizar los principios de la reforma en 1895, los cambios emp√≠ricos no aparecieron inmediatamente, especialmente en las prisiones locales. La sufragista Katie Gliddon afirm√≥ en 1912 que “el sistema penitenciario est√° mal. No s√≥lo no es constructivo para el car√°cter, sino que es destructivo”. Los ideales de reconstrucci√≥n no se traduc√≠an necesariamente en la realidad, y las mujeres intentaban subvertir las normas. Una gran parte de estos esfuerzos de reforma estaban destinados a fomentar la productividad, incluso en los reformatorios, y no s√≥lo la feminidad. A medida que el papel de la religi√≥n disminu√≠a, los m√©dicos tambi√©n desempe√Īaban un papel m√°s importante. Sin embargo, la reconstrucci√≥n segu√≠a siendo sin√≥nimo de trabajo como medio para forjar y formar el car√°cter moral, tambi√©n para los ebrios y d√©biles mentales. Cabe destacar que las mujeres delincuentes eran objeto de intentos de rehabilitaci√≥n s√≥lo una vez que hab√≠an sido condenadas a prisi√≥n; sin embargo, las pruebas sugieren que las mujeres que comet√≠an actos de violencia menores eran tratadas con m√°s indulgencia (o desprecio) por los magistrados de los tribunales. Esto significa que los delincuentes masculinos de clase baja eran objeto de intentos de rehabilitaci√≥n que suger√≠an esfuerzos “civilizadores” por parte de las autoridades, quiz√°s m√°s que sus hom√≥logos femeninos. Podr√≠a decirse que las tensiones entre la reforma y el castigo que persegu√≠an a las prisiones victorianas y de principios del siglo XX siguen persiguiendo a nuestro sistema de justicia actual.

Entorno Delictivo de las Mujeres en el Siglo XIX

En la d√©cada de 1920, Sir Evelyn Ruggles-Brise tambi√©n cre√≠a en la eficacia de las organizaciones ben√©ficas. Atribuy√≥, en 1921, el descenso del n√ļmero de reclusas a su labor. Sin embargo, si estas organizaciones eran realmente tan maravillosas como dec√≠an los funcionarios que las elogiaban, ¬Ņpor qu√© dos tercios de las mujeres encarceladas en 1920 estaban condenadas por embriaguez o prostituci√≥n? A principios del siglo XX, las mujeres segu√≠an siendo encarceladas por los mismos delitos por los que fueron condenadas en 1850. La Sociedad de Ayuda a los Presos Liberados pod√≠a, en el mejor de los casos, tratar de encontrar a estas mujeres un empleo en los mismos trabajos miserables y mal pagados que ten√≠an en primer lugar. Estas mujeres segu√≠an estando en el √ļltimo pelda√Īo de la escala social. Adem√°s, la disminuci√≥n del n√ļmero total de presos en las c√°rceles inglesas fue m√°s el efecto de la reestructuraci√≥n de los procedimientos de imposici√≥n de penas que cualquier gran efecto de las instituciones ben√©ficas o de la reforma penitenciaria. La innovadora afirmaci√≥n de Feeley y Little sobre el declive de la mujer delincuente en el proceso penal en el siglo XIX ha sido criticada por su excesiva simplificaci√≥n. En general, muchas cuestiones siguieron siendo las mismas para las mujeres delincuentes en el largo siglo XIX (v√©ase m√°s detalles). El problema de la delincuencia femenina en la √©poca victoriana, as√≠ como a principios del siglo XX, no ten√≠a sus ra√≠ces en el sistema penitenciario o en los fracasos de las Sociedades de Ayuda, sino en el propio tejido de la sociedad inglesa y la organizaci√≥n de clases. Las reformas penitenciarias no pod√≠an hacer nada sin las reformas sociales. Las soluciones a estos problemas tendr√≠an que esperar a la instituci√≥n de un salario digno y a que el alcoholismo fuera reconocido como una enfermedad y no como un delito. La reducci√≥n del infanticidio tendr√≠a que esperar a la disponibilidad del control de la natalidad para los pobres y a un trato m√°s justo para las empleadas dom√©sticas. Alg√ļn d√≠a las mujeres inglesas vivir√≠an en un pa√≠s en el que un hijo enfermo no significara que tuvieran que recurrir a la delincuencia para pagar las facturas de los m√©dicos. Las presas, junto con otras mujeres inglesas, estaban atrapadas en el gueto femenino de los trabajos mal pagados y con la carga de la responsabilidad total de los hijos ileg√≠timos. Estaban atrapadas en un c√≠rculo vicioso en el que sus celdas eran s√≥lo un eslab√≥n de la cadena de su esclavitud, tanto dentro como fuera de los muros de la c√°rcel.

Mujeres en los √Āmbitos de Poder Econ√≥mico

Este texto se ocupa de las mujeres en los √°mbitos de poder econ√≥mico y pol√≠tico. “Jugar a la pol√≠tica es algo habitual en el trabajo, pero muchas mujeres (y hombres) lo evitan porque creen que su trabajo debe hablar por s√≠ mismo, o porque les parece una cosa m√°s que hacer. Sin embargo, los autores de este art√≠culo, que son entrenadores de liderazgo, sostienen que es necesario para las mujeres si quieren progresar, y que cinco cambios de mentalidad clave pueden hacer que se convierta en un elemento potenciador en lugar de desagradable.

Mujeres Militares

Este texto se ocupa de las mujeres militares o en combate, en el contexto de la igualdad en el trabajo de los g√©neros, y que explora la participaci√≥n de la mujer en los roles de combate. En la mayor√≠a de las guerras libradas en el √ļltimo medio siglo, no exist√≠an las l√≠neas de frente tradicionales, en las que se enfrentaban fuerzas de infanter√≠a, blindados y artiller√≠a opuestas. La guerra moderna es fluida, y el personal de apoyo puede ser atacado con la misma facilidad y rapidez que las armas de combate tradicionales. Las mujeres estadounidenses han estado luchando y muriendo en las guerras de Irak y Afganist√°n durante una d√©cada, a pesar de las reglas que te√≥ricamente les imped√≠an servir en funciones de “combate”. A principios de 2013, unas 150 mujeres militares estadounidenses hab√≠an muerto en esas dos guerras. Algunos pa√≠ses se han visto obligados por las circunstancias a aceptar m√°s mujeres en el combate simplemente porque no pueden atraer suficientes voluntarios masculinos (por ejemplo, los Estados Unidos) o porque su seguridad nacional se ve amenazada por un vecino mucho m√°s grande (como en Israel). En otros pa√≠ses, como Noruega, se acepta a las mujeres en funciones de combate en un esfuerzo por reflejar su condici√≥n de iguales dentro de la sociedad en general. Las diferencias nacionales tambi√©n dictan d√≥nde se permite a las mujeres servir. Alemania, Australia, el Canad√° y Noruega figuran entre los pocos pa√≠ses en los que las mujeres prestan servicio a bordo de submarinos, donde el espacio confinado dificulta la existencia de instalaciones separadas para lavarse y dormir para hombres y mujeres. Tambi√©n se dedica espacio a las mujeres guerreras en la China antigua y medieval.

Emperatriz Wu Zetian

Este texto se ocupa y analiza el caso concreto del gobernante soberano m√°s controvertido de la historia imperial china: Wu Zetian, y su fundaci√≥n de la dinast√≠a Zhou (690-705). El reinado de Wu Zetian (690-705) tuvo lugar durante la dinast√≠a Tang (618-906) y fue considerado un hito en la historia de los cambios din√°sticos chinos y en los procesos de legitimaci√≥n, ya que fue una mujer y la √ļnica emperadora de la historia china. Tras una breve introducci√≥n biogr√°fica, este texto describe c√≥mo Wu Zetian se enfrent√≥ al problema de la legitimidad. Era consciente de ser una mujer que reclamaba el poder destinado, por tradici√≥n china, a los hombres, y su mayor innovaci√≥n fue mirar al antiguo pasado chino como modelo, as√≠ como su uso de la religi√≥n, la magia y el simbolismo para legitimar su r√°pido ascenso al trono del drag√≥n, donde permaneci√≥ durante casi cincuenta a√Īos.

Voto Femenino

Este texto se ocupa de la historia del Voto Femenino. En 1847 se crea la primera Asociaci√≥n Pol√≠tica Femenina para luchar por el voto de las mujeres en Sheffiel. En 1848, en el Estado de New York, se aprueba la Declaraci6n de S√©neca Falls, uno de los textos fundacionales del sufragismo. La campa√Īa por el sufragio femenino muestra c√≥mo el movimiento se enfrent√≥ a enormes barreras, fue percibido como una amenaza para el n√ļcleo de las creencias aceptadas, y fue una lucha que mostr√≥ los esfuerzos de fuertes protagonistas y brillantes organizadores que fueron intelectualmente innovadores y que, sin embargo, reflejaron las grandes divisiones de raza, etnia, religi√≥n, econom√≠a y regi√≥n existentes en toda la naci√≥n. Dentro de la secci√≥n narrativa se incluyen biograf√≠as de personalidades significativas del movimiento, como la militante Alice Paul y la antisufragista Ida Tarbell, as√≠ como las l√≠deres m√°s conocidas Elizabeth Cady Stanton y Susan B. Anthony.

Características de la Violencia Doméstica

Esta entrada sobre la violencia dom√©stica examina la visi√≥n del abuso dom√©stico en el derecho de familia. La ley en todas las jurisdicciones ha sido reacia a interferir en casos de violencia dom√©stica. En las √ļltimas d√©cadas, la ley ha comenzado a aceptar que este tema es un problema social importante que necesita una reacci√≥n legal. No existe una definici√≥n s√≥lida de violencia dom√©stica. Una definici√≥n debe incluir el abuso emocional y financiero. La violencia dom√©stica no se limita a una pareja que cohabita, sino que incluye a todas las personas que viven en una relaci√≥n √≠ntima. La noci√≥n de desigualdad en una relaci√≥n es una consideraci√≥n importante en la definici√≥n de violencia dom√©stica.

Brecha de Género en las Pensiones

Los problemas actuales de pobreza entre las mujeres mayores no son nuevos. Las dificultades que tienen las mujeres para hacer frente a su vejez se conocen desde hace m√°s de un siglo, han cambiado poco y nunca han desaparecido, pero han sido eludidas por los sucesivos gobiernos, sobre todo porque son dif√≠ciles de resolver sin un gran gasto p√ļblico. A las mujeres, al igual que a los hombres, se les insta con raz√≥n a ahorrar todo lo que puedan, pero no hay pruebas de que un gran n√ļmero de las mujeres mayores que actualmente se encuentran en la pobreza est√©n sufriendo la justa recompensa de la imprevisi√≥n. El sistema de pensiones de muchos pa√≠ses se ha caracterizado por una pensi√≥n estatal demasiado baja para vivir y por la dependencia de las pensiones profesionales y privadas, que no pueden proporcionar una vejez confortable a los trabajadores mal pagados e irregulares, la mayor√≠a de los cuales son mujeres. Es dif√≠cil creer que esta miserable situaci√≥n hubiera durado tanto tiempo si las v√≠ctimas hubieran sido hombres.

Desventajas de la Discriminación Positiva

Este texto se ocupa de las desventajas de la discriminación positiva y algunas de sus características. El debate sobre la discriminación positiva se ha prolongado durante más de cuatro décadas, sin que ninguna de las partes haya cedido. La mayoría está de acuerdo en que comenzó como un noble esfuerzo para poner en marcha la integración racial; muchos creen que se convirtió en un sistema de cuotas y ocultación claramente injusto. Por un lado, se examina por qué las preferencias raciales en las admisiones universitarias perjudican a los estudiantes de las minorías y envuelven al sistema educativo en la deshonestidad. Por otro, se argumenta en contra de algunos de estos mitos.

Historia de la Discriminación Positiva

La acci√≥n afirmativa a partir de los a√Īos sesenta, tal y como lleg√≥ a funcionar, se centr√≥ principalmente en las oportunidades para los negros de clase media que quer√≠an acceder a la educaci√≥n superior y a los puestos de trabajo de alto nivel. Esta acci√≥n afirmativa ha tenido un gran efecto, creando una sociedad racialmente m√°s justa y diversa de lo que hubiera sido el caso. Pero los programas de acci√≥n afirmativa para los negros instituidos desde 1965 fueron de hecho m√≠seros en su alcance y escala comparados con las masivas transferencias gubernamentales que ayudaron desproporcionadamente a los blancos en las tres d√©cadas anteriores, 1935-65. La naturaleza casi exclusivamente blanca de la extensa legislaci√≥n federal anterior a 1965 ha sido ignorada en gran medida por los analistas pol√≠ticos, al igual que lo fue por Lyndon Johnson. As√≠, a menudo sin darse cuenta, Estados Unidos ha practicado lo que, en efecto, era una acci√≥n afirmativa blanca de forma muy generosa y generalizada, seguida de un programa mucho m√°s modesto de acci√≥n afirmativa negra. Comprendiendo esta historia, podemos llegar a entender la creciente brecha entre negros y blancos se√Īalada por Lyndon Johnson y la incapacidad de muchos negros de poder compensar esta brecha en las cuatro d√©cadas siguientes. Las implicaciones pol√≠ticas de una apreciaci√≥n completa de estas caracter√≠sticas de la historia moderna de EE.UU., en resumen, son lo contrario de las opiniones actualmente populares. Si se dise√Īan y financian adecuadamente, las pol√≠ticas de discriminaci√≥n positiva pueden funcionar con gran eficacia, pero hay que reconocer y superar el arraigado sesgo en favor de los blancos. Si los pol√≠ticos y la opini√≥n p√ļblica estadounidenses se toman en serio la igualdad racial, esta historia indica la necesidad de poner en marcha un programa de discriminaci√≥n positiva tan ambicioso como el que se aplic√≥ a los blancos durante las tres d√©cadas anteriores a la intervenci√≥n del presidente Johnson en 1965. Es importante considerar tanto los principios que podr√≠an animar tal esfuerzo como imaginar la forma que podr√≠a adoptar.

Boicots de Organizaciones

El boicot a los autobuses de Montgomery, Alabama, tuvo lugar del 5 de diciembre de 1955 al 20 de diciembre de 1956. Las ra√≠ces del boicot a los autobuses comenzaron a√Īos antes de la detenci√≥n de Rosa Parks. El Consejo Pol√≠tico de Mujeres (WPC), un grupo de profesionales negras fundado en 1946, ya hab√≠a dirigido su atenci√≥n a las pr√°cticas de Jim Crow en los autobuses urbanos de Montgomery. En una reuni√≥n con el alcalde W. A. Gayle en marzo de 1954, los miembros del consejo expusieron los cambios que pretend√≠an para el sistema de autobuses de Montgomery: que nadie se quedara de pie sobre los asientos vac√≠os; un decreto para que los negros no tuvieran que pagar en la parte delantera del autob√ļs y entraran por la parte trasera; y una pol√≠tica que exigiera que los autobuses se detuvieran en todas las esquinas de las zonas residenciales negras, como hac√≠an en las comunidades blancas. Cuando la reuni√≥n no produjo ning√ļn cambio significativo, la presidenta del WPC reiter√≥ las peticiones del consejo en una carta del 21 de mayo al alcalde.

Historia del Acoso

En √©pocas anteriores, el acoso escolar se consideraba un conjunto de comportamientos m√°s claramente especificados y sencillos que en la actualidad. En Occidente, y en parte de Asia Oriental, por ejemplo, seg√ļn las descripciones de los documentos antiguos del siglo XVIII a principios del XX, el acoso se describ√≠a generalmente como un acoso f√≠sico (o verbal) que sol√≠a estar relacionado con una muerte, un fuerte aislamiento o una extorsi√≥n en los escolares. El acoso escolar se consideraba en gran medida como mal comportamiento en la agresi√≥n f√≠sica directa y la burla verbal hasta alrededor de 1950. Con Internet lleg√≥ el inevitable aumento de una nueva forma de acoso: el ciberacoso. Ha generado, desde hace a√Īos, no s√≥lo una fuente de investigaci√≥n acad√©mica, sino una floreciente industria contra el acoso. A medida que los casos de acoso escolar, laboral y cibern√©tico reciben mayor atenci√≥n, ha surgido una red no regulada de consultores, terapeutas y entrenadores. Esta nueva hornada de expertos en acoso escolar abarca desde conferenciantes motivacionales hasta educadores y psicoterapeutas formados.

Poliamor

Las personas expresan el amor de diferentes maneras y ninguna relaci√≥n es igual, por lo que la poliamor y la capacidad de tener una relaci√≥n con m√°s de una persona se ha convertido en un tema de discusi√≥n cada vez m√°s com√ļn. Sin embargo, aunque la mayor√≠a de la gente ha escuchado el t√©rmino poliamor, no todos tienen claro el significado o la log√≠stica de c√≥mo funcionan estas relaciones no mon√≥gamas. El poliamor, que se define como amar a m√°s de una persona, a menudo se considera err√≥neamente lo mismo que una relaci√≥n abierta, lo que no siempre es el caso. Y tiene varias implicaciones legales, especialmente relacionas con el derecho matrimonial.

Cuotas de Género

Medidas institucionales para impulsar la representaci√≥n pol√≠tica femenina, t√≠picamente en la legislatura. En otras palabras, las cuotas de g√©nero son objetivos num√©ricos que estipulan el n√ļmero o porcentaje de mujeres que deben incluirse en una lista de candidatos o el n√ļmero de esca√Īos que deben asignarse a las mujeres en una legislatura. Su objetivo es revertir la discriminaci√≥n en las normas y en la pr√°ctica, e igualar las condiciones de las mujeres y los hombres en la pol√≠tica. Aqu√≠ se profundiza sobre todo ello.

Organizaciones de Derechos Civiles

Organizaciones de Derechos Civiles Este elemento es una ampliaci√≥n de los cursos y gu√≠as de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y an√°lisis sobre este tema. Nota: puede ser de inter√©s la lectura acerca de las Organizaci√≥nes de Empresarios Afroamericanos, el sufragio (el derecho al voto) y la segregaci√≥n (separaci√≥n forzada de razas), as√≠ como la entrada … Leer m√°s

Defensa de los Derechos de la Mujer

Este texto ofrece un examen de la situaci√≥n y la reivindicaci√≥n o vindicaci√≥n de los derechos de la mujer. ¬ŅEst√°n disminuyendo la violencia y la discriminaci√≥n contra las mujeres? Las mujeres de todo el mundo han conseguido importantes avances en la √ļltima d√©cada, pero decenas de millones de ellas siguen sufriendo importantes y a menudo terribles dificultades. La mayor√≠a de los gobiernos tienen ahora comisiones de igualdad de g√©nero, cuotas electorales de g√©nero y leyes para proteger a las mujeres contra la violencia. Pero los avances han sido desiguales. Un n√ļmero r√©cord de mujeres forma parte de los parlamentos, pero s√≥lo 14 de los 193 pa√≠ses del mundo han elegido a mujeres como l√≠deres. La globalizaci√≥n ha generado m√°s puestos de trabajo para las mujeres, pero √©stas siguen constituyendo el 70% de los habitantes m√°s pobres del mundo y el 64% de los analfabetos. El abuso conyugal, el infanticidio femenino, la mutilaci√≥n genital, los abortos forzados, la quema de novias, los ataques con √°cido y la esclavitud sexual siguen siendo omnipresentes en algunos pa√≠ses, y la violaci√≥n y la mutilaci√≥n sexual han alcanzado proporciones √©picas en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo, devastada por la guerra. Los expertos afirman que sin una mayor igualdad econ√≥mica, pol√≠tica y educativa, la situaci√≥n de las mujeres no mejorar√°, y la sociedad seguir√° sufriendo las consecuencias.

Cronología del Liderazgo Femenino

Este texto presenta una cronolog√≠a de las mujeres en el liderazgo, incluidas las mujeres en el liderazgo organizacional, y el liderazgo femenino hist√≥rico en el mundo, cuando se ha producido. Desde los a√Īos 20 del siglo XX a la actualidad.

Historia del Liderazgo Femenino

Las mujeres han hecho grandes progresos en Estados Unidos desde que comenz√≥ la revoluci√≥n feminista moderna en los a√Īos 70-80. Las mujeres forman parte del Tribunal Supremo y presiden la Reserva Federal, y algunas dirigen empresas multinacionales como General Motors y PepsiCo. Pero los expertos afirman que las mujeres todav√≠a tienen un largo camino que recorrer antes de disfrutar de la paridad con los hombres. En 2016 s√≥lo dirig√≠an 21 de las 500 mayores empresas del pa√≠s, ocupan menos de una quinta parte de los esca√Īos del Congreso y ganan menos de media que los hombres por un trabajo comparable. En el deporte profesional, las jugadoras cobran mucho menos que los hombres, incluso cuando tienen m√°s √©xito. Esta es la historia de su lucha a trav√©s de las d√©cadas.

Igualdad de Género

Definici√≥n y Evoluci√≥n de la Igualdad de G√©nero La igualdad de g√©nero se entiende como una relaci√≥n de equivalencia en el sentido de que las personas tienen el mismo valor, independientemente de su sexo, y por ello son iguales. Seg√ļn Celia Amor√≥s: La igualdad de g√©nero es el concepto […]

Cronología de la Mujer en el Mundo Laboral

Este texto es una Cronolog√≠a de la Mujer en el Mundo Laboral. Examina la evoluci√≥n de la mujer en el trabajo e intenta contestar a esta pregunta a trav√©s de la historia: ¬ŅPueden las nuevas pol√≠ticas de apoyo a las familias aumentar la participaci√≥n de la mujer?

Agresiones a la Infancia

Este texto se ocupa de las interminables agresiones a la infancia, especialmente a las ni√Īas. La cultura de la violaci√≥n impregna la adolescencia. Las lecciones que ense√Īa a las ni√Īas proyectan largas sombras.