Eucaristía
Nuevas ideas y orientaciones han llegado de una variedad de fuentes. Para empezar, hubo la renovación litúrgica, comenzando con la participación más activa de las congregaciones y la comunión más frecuente, y luego pasando a la revisión de los libros litúrgicos para su uso en la celebración de la Eucaristía. Una revisión simultánea tuvo lugar en muchas de las Iglesias Cristianas de Occidente. Si bien se produjo una considerable convergencia litúrgica en la forma de celebrar, ésta fue acompañada de un diálogo ecuménico que ha avanzado mucho en la resolución de las disputas históricas y en el descubrimiento de puntos comunes de fe y doctrina, incluso señalando la legitimidad de las diferencias, especialmente sobre los conceptos de sacrificio y presencia. Este encuentro de las formas en las propias comunidades occidentales se produce dentro de una apertura a las tradiciones eucarísticas de Oriente. A su vez, el diálogo y la investigación teológica se ven favorecidos por una mayor conciencia histórica, un mejor conocimiento de los antiguos ritos litúrgicos y oraciones. Las pasadas formulaciones doctrinales y teológicas del misterio de la Eucaristía en la tradición de la Iglesia también son objeto de crítica histórica y pueden, por tanto, ser reconsideradas y asimiladas dentro de una comprensión más amplia, abierta por la investigación escritural, patrística y litúrgica. El propósito de esta entrada no es dar una presentación detallada de la historia o de la teología de la Eucaristía, sino dar una visión general de las direcciones y tendencias de la teología católica en los últimos años.