Teoría de la Antropología
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Antropología en Relación a Filosofía
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] (Nota: esto es una continuación del texto sobre antropología que se haya en otra parte de esta plataforma online). b) La filosofía contemporánea ha intentado esa tarea, planteando el tema del sqr y del sujeto unitariamente. Los intentos son varios, más o menos acertados. Los más significativos son:
1) La Filosofía de la Vida (Bergson, Dilthey) mantiene su frente de ataque contra la Materia de los positivistas y la Idea de los idealistas (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Frente a lo racional (idea y concepto) oponen la vivencia y la intuición; a lo abstracto, estático y racional, .lo concreto, dinámico e irracional (véase en esta plataforma: VITALISMO). Si la vida es algo previo al conocimiento, entonces el primer tema de la antropología debe ser no el sujeto artificial de una consciencia, sino el sujeto total y completo de la vida. La tradición cartesiana atrofia al hombre en el esbozo de una consciencia (sustancia pensante frente a la sustancia extensa); justamente la desintegración de esa tradición prepara a la antropología el suelo propicio. Perd en estos autores la antropología se presenta como una filosofía biologizante del hombre, que no ve más que la vida y se hace incapaz de captar realidades superiores: se busca en la pura vida orgánica la última razón explicativa, mientras que en los idealistas es el espíritu quien ocupaba este lugar. Pues bien, la antropología tiene que esforzarse por unir ambos extremos (espíritu-vitalidad) en una síntesis estructural, no sumativa, sin falsos énfasis en ninguno de ellos.
2) La Fenomenología (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) quiere devolver al hombre dibujado por el racionalismo y el positivismo, perdido en teorías científicas sobre el mundo, el mundo legítimo dado en sus vivencias: el mundo vivencial, el mundo humano, descubriendo los matices imprescindibles de la experiencia humana. Los fenómenos, como correlatos de nuestras vivencias, no son puros fantasmas engañosos (como en el cartesianismo), sino que poseen un modo de realidad. La Fenomenología no está animada por el pathos de desconectarse del hombre concreto, sino que lo incluye como factor de igual rango que el mundo objetivo. Por una parte, Husserl ha puesto en su justo sitio el carácter del espíritu humano, reducido con los poskantianos a ser función puramente discursiva, razón técnica de las ciencias naturales; la inteligencia vuelve a ser intuitiva, capaz de penetrar las esencias. Por otra parte, Scheler acentuará el aspecto emotivo del espíritu, insistiendo en el ser de la persona y en la profundidad ontológica del amor (binomio «discursividad-intuitividad»).
3) El tercer impulso que recibe la antropología en el siglo Xx se debe a la fe en la posibilidad de una metafísica, entendida ésta como teoría del ente en cuanto tal. Con esto se rebasan los datos de las ciencias. Se pueden destacar, a grandes rasgos, dos grupos de corrientes metafísicas en la actualidad: a) Pensadores que entienden la metafísica como una «vuelta hacia las cosas» del mundo externo, bien que se inclinen por un realismo directo o indirecto (Driesch, Maier, Jaensch, Whitehead, tomismo), bien que se mantenga en una posición real naturalista (Alexander, Santayana, N. Hartmann). b) Pensadores que entienden la metafísica como una «vuelta hacia las cosas» del mundo interno, bien en el sentido religioso, deísta o neoplatónico (Inge, Taylor, Blondel), bien con insistencia en el sujeto o espíritu (Le Senne, Lavelle, Sciacca). Así, pues, por una parte está la metafísica del mundo, con una tradición que se extiende desde los presocráticos y Aristóteles hasta los pensadores contemporáneos mencionados. De una u otra forma ponen de manifiesto que nuestra percepción y nuestro conocer están dirigidos en intentio recta, no al sujeto, sino al mundo externo, el cual tiene que ser conocido por el sujeto para que éste pueda moverse en él; nuestra consciencia es más consciencia del mundo que consciencia de sí mismo. Sólo en el trato con el exterior aprendemos también a conocernos (por una intentio obliqua) a nosotros mismos. El ser externo no es sólo conocido anteriormente, sino también tomado como el propio ser, como modelo del ser. Para la Filosofía de la Vida, el conocimiento está incrustado en la totalidad de la vida humana y la comprensión del conocer tiene que ser precedida por una comprensión del hombre. Para Hartmann, el hombre está incrustado en la totalidad del mundo, y sólo se comprende a partir del mundo. El comienzo de la filosofía nL, es A., sino ontología general. La antropología investiga al hombre como «un ente junto a otros entes de igual rango». Por otra parte, la metafísica de la interioridad afirma y defiende que sólo conociendo el yo podremos conocer también el mundo.Entre las Líneas En la medida en que nos ocupamos del alma (dice Scheler) hacemos no sólo una ontología regional que se apoyara en una ontología fundamental, porque la futura metafísica no será cosmología, sino Metaantropología. El riesgo del primer punto de vista es una cosmologización del ser humano (vicio de buena parte de la filosofía griega). El de la segunda postura es que el ser no aparezca con toda la universalidad que requiere la ontología general. Se caería así en el fenómeno de antropomorfización del ente cósmico.
Para Heidegger, Ontología y antropología están en situación encontradiza, cegándose la una a la otra. Si queremos romper las trabas de esta paradoja, debemos abrirnos a una «ontología analógica» de los distintos planos del ser, donde tuviera su justo sitio la antropología y el hombre fuera analogado principal intramundano.
4) También el existencialismo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) subraya el valor del individuo (Kierkegaard) frente a la interpretación universalista y abstracta del hombre operada por Hegel. Esta antropología se afirma en una vivencia existencial (Jaspers: percatación de la fragilidad del ser; Heidegger: experiencia de nuestra marcha anticipada hacia la muerte; Sartre: náusea).Si, Pero: Pero siendo esta experiencia intransferible, la antropología que de aquí se derive será también intransferible, autobiográfica, hecha en primera persona. Esto no obsta para que esos autores hayan subrayado la vinculación íntima del hombre al mundo y a los demás, aunque la intersubjetividad no es el tema central; lo es mi problema, mi existencia, mi destino. Así aparece en el ámbito de la antropología de modo candente el binomio esencia-existencia.
5) En el área de los que se han dedicado a la biología, cultura y psicología humanas, han surgido tres direcciones filosóficas: la Bio-antropología filosófica, la antropología cultural-filosófica y la antropología psicológico-filosófica. La primera estudia las actitudes y organización biológica de la conducta humana. W. Garstrang ha estudiado el despliegue extrauterino retardado del niño, y en este mismo sentido, Adolf Portmann afirma que el niño nace con un año de atraso en su evolución biológica respecto de los monos superiores. Dada también la ausencia en él de un fuerte equipo instintivo, el hombre aparece como un «ser deficitario» (Gehlen), ya que no le es posible adaptarse bruscamente a su perimundo (Uexküll), como lo hace el animal. Apoyado en este modo de ver el hombre, Buytendijk rechaza el dualismo cartesiano (paralelamente a las magníficas investigaciones de Max Scheler, H. Plessner, V. von Weizsácker, V. E. von Gebsattel), pero no admite la estricta determinación por el perimundo, acentuando la capacidad de abstracción y simbolización en el hombre. Su antropología es teleológica y motivacional. La obra de Adolf Portmann representa la culminación de la Antropobiología, con afán de integrar unitariamente en ella las dimensiones psicológicas, sociales y biológicas del hombre.
La antropología cultural filosófica abarca aspectos concernientes a Historia de la Cultura, Sociología cultural, Morfología histórica y Filosofía de la Historia, combinando el método historicista de Dilthey con el fenomenológico. W. Sombart, E. Rothacker y E. Cassirer son las figuras más relevantes de este tipo de antropología Finalmente, los mismos psicólogos y médicos se han visto precisados a crear una antropología psicológica de corte filosófico (M. Boss, V (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Frankl, E. Strauss, Rollo May, etc.).
Exposición sistemática. Remitimos para ella a las voces HOMBRE I y III; PERSONA I; LIBERTAD I. [rbts name=”filosofia”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
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Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre antropología en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
R. L. BEALS y H. HOIJER, Introducción a la Antropologia, Madrid 1963; C. KLUCKHOHN, Antropología, México 1962; K. DITTMER, Etnología General México 1960; 8’I. BUEND, Introducción a la Antropología formal, México 1963; E. RoTHACKER, Antropología cultural, México 1957; J. DAVID G+RcfA BAccA, Antropología filosófica contemporánea, Caracas 1957; antropología BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Filosofía del hombre, Antropología Metafísica, México 1956; F. ROMERO, Teoría del hombre, Buenos Aires 1952; E. CASSIRER, Antropología filosófica, México 1945; 1i. BUBER, ¿Qué es el hombre?, México 1950; M. LANDMANN, De Nomine, Munich 1962 (con abundante bibl.).
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