Angustia
Nota: el estudio de la angustia ha sido llevado a cabo bajo diferentes campos de estudio. Por ejemplo, en la psicología y la psiquiatría, en el que se distingue del miedo o temor. También tiene mucha importancia en la filosofía existencialista.
Indicadores de angustia
Indicadores de angustia en los estudiantes
Causas de la angustia
Cambios no deseados y/o desafíos continuos en sus vidas.Entre las Líneas En general, la angustia se produce cuando la cantidad de estrés excede los recursos percibidos (tanto internos como externos) que uno tiene que manejar. La forma en que la angustia aparece en la superficie puede variar enormemente entre las personas. A veces no se ven signos evidentes de angustia, pero se sigue siendo consciente de muchas cosas que suceden en el mundo y que pueden estar causando angustia en la vida de los estudiantes. La angustia no siempre es obvia, pero sigue estando ahí.
La mayor parte de la angustia proviene de la pérdida (o incluso la pérdida anticipada) de importantes elementos de la salud mental, como: conexión, estado, salud, propósito/significado, estabilidad/seguridad, esperanza, comunidad, tiempo, comodidad, alegría, paz, identidad.
Signos de angustia
Debido a COVID-19, los estudiantes están mucho más aislados, y acceder a los sentimientos de comunidad y pertenencia es especialmente difícil. Aunque los indicadores de angustia pueden ser más difíciles de discernir a través de las interacciones en línea, manténgase alerta porque esperamos que más estudiantes experimenten angustia en este nuevo entorno de aprendizaje/vida. Si es posible, cree tiempo para interacciones individuales con los estudiantes. Esto les ayudará a conectarse con usted y a comprender mejor qué tipo de apoyo necesitan.
Académico:
- Ausencias repetidas y/o una disminución en la calidad del trabajo o el rendimiento en la formación.
- Ensayos o trabajos creativos que incluyan contenidos perturbadores y/o temas de desesperación, desesperanza, suicidio, violencia, muerte o agresión.
- Múltiples solicitudes de prórrogas o grados de Incompleto.
Físico:
- Cambios marcados en la apariencia física.
- Aparecer repetidamente enfermo, excesivamente fatigado.
- Cambio obvio en el estado mental y/o aparente intoxicación.
- Otro comportamiento que no parece coincidir con el contexto.
Inter/Intrapersonal:
- Comentarios directos sobre la angustia, sentimientos de agobio, problemas familiares, etc.
- Señales/expresiones de desesperanza, inutilidad o vergüenza.
- Cambio drástico en las interacciones con los demás, actuando fuera de carácter.
- Expresiones de preocupación de los compañeros.
- Amenazas implícitas o directas de daño a sí mismo o a otros.
- Comportamiento autodestructivo, destructivo o imprudente
Datos verificados por: Conrad
Angustia en Filosofía
También de interés para Angustia:Filosofía y Angustia
Los recursos de Lawi ofrecen panoramas sistemáticos y autorizados de materias y temas centrales de la filosofía. La plataforma, en filosofía, abarca materias fundamentales del plan de estudios de filosofía, como Epistemología, Metafísica, Ética, Filosofía de la ciencia y Estética, así como la historia de la filosofía y varios aspectos relacionados con Angustia. Algunos de nuestros recursos, como los dedicados a la ética aplicada, están dedicados a temas más especializados, avanzados o recientes, desde el neoplatonismo hasta la cognición incorporada y la justicia global.- Filosofía y cine
- Metafísica
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- Filosofía del siglo XVI
Indagando las raíces de este nuevo punto de vista, se encuentran en la temática filosófica formulada por el autor de la Crítica de la razón pura. Kant afirma que todo el interés de la razón humana se centra en las tres preguntas siguientes: 1) ¿Qué puedo yo saber? 2) ¿Qué debo yo hacer? 3) ¿Qué puedo yo esperar? En la Lógica kantiana, dada a la luz por Jäsche en 1800, el filósofo del idealismo trascendental concreta que a la primera pregunta responde la Metafísica-Crítica-Teoría del conocimiento, a la segunda la Ética o Moral y a la tercera la Filosofía de la Religión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). La Crítica de la razón pura (1781), Crítica de la razón práctica (1788) y La Religión dentro de los límites de la razón (1793) son las tres obras kantianas destinadas a contestar las preguntas formuladas por el filósofo de Königsberg en la primera Crítica. Pero, en el mismo capítulo de la Lógica, el tercero, sostiene Kant que esas tres preguntas se reducen a una cuarta que es la fundamental y que puede formularse así: ¿Qué es el hombre?
En esta interrogación, a la que responde la Antropología, se decide el objeto de mi saber, el campo de mi hacer y el objetivo de mi esperanza. Al responder a la pregunta por el hombre se resuelve simultáneamente la preocupación temática de la filosofía.
También de interés para Angustia:- Filosofía y cine
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Representantes
Precursores de la actual filosofía de la angustia pueden considerarse los filósofos de la intimidad. Ejemplos típicos son San Agustín y Pascal. Aquél, por la inquietud que descubre en el corazón humano hasta que descansa en Dios; éste, por su teoría de la fe que llega a tomar el sentido de una apuesta personal frente a Dios, no exenta de incertidumbre y riesgo.Si, Pero: Pero el primer paso por el camino de una filosofía de la angustia lo inicia el solitario pensador danés Sören Kierkegaard, que es, filosóficamente, el precursor del existencialismo. Ha sido el primero que ha conjugado el concepto de existencia con la categoría de posibilidad.Si, Pero: Pero lo que Kierkegaard subraya, precisamente, es el carácter negativo de toda posibilidad en cuanto tal. Toda posibilidad es, además de posibilidad-de-que-sí, siempre posibilidad-de-que-no. La posibilidad implica de suyo la nihilidad misma de lo posible. El hombre se encuentra ante un abanico abierto de posibilidades, posibilidades que anonadan, porque pueden no-ser. Al chocar entre sí las posibilidades, unas llevan consigo la nihilidad de otras. El discípulo de la angustia -descrito autobiográficamente al final del Concepto de la angustia- ha sido entendido por Kierkegaard como el existente en equilibrio inestable.Entre las Líneas En la existencia se experimenta la nada. La posibilidad aniquiladora de lo posible, la posibilidad de la nada, es el marco de la existencia de Kierkegaard. Se constituye en el horizonte de lo paralizante. «Lo que yo soy es una nada» (Diario íntimo). De aquí que ante las alternativas posibles de la existencia sea preferible no decidir. «Yo estoy decidido, pero no sé a qué», pudo decir, según cuentan, un discípulo de Heidegger después de una conferencia de éste sobre la decisión.
Kierkegaard prefiere mantener su existencia entre el ser y la nada.Entre las Líneas En lo que él llama el punto cero.
La existencia humana es, en una palabra, angustia.Entre las Líneas En la angustia reside el constitutivo formal del hombre, cuya existencia es posibilidad. Ella es la categoría fundamental que define la relación del hombre con el mundo. La posibilidad aniquiladora de lo posible engendra la angustia en el hombre. Angustia que se relaciona con el pecado.Entre las Líneas En El concepto de la angustia se hace, en primer lugar, un análisis psicológico de la misma en relación con el pecado original. Adán en el paraíso era inocente, mas la inocencia de Adán era ignorancia.Entre las Líneas En este estado -dice Kierkegaard- hay paz y reposo, pero se despierta la angustia en el momento de la prohibición: «Tan solo del árbol de la ciencia del bien y del mal no puedes comer». Es natural que Adán no entendiese realmente esta palabra, pues ¿cómo había de entender la distinción del bien y del mal, si esta distinción era el resultado de gustar la fruta del árbol?, piensa Kierkegaard. La prohibición angustia a Adán, pues ella despierta en él la posibilidad de la libertad. [rtbs name=”libertad”] Lo que le angustia es la posibilidad angustiosa de poder.
En cuanto a lo que puede, Adán no lo sabe todavía. Así es la existencia humana: la angustia se refiere a lo posible que está en conexión con el futuro de la vida. «Para la libertad lo posible es lo futuro, para el tiempo lo futuro es lo posible». Discípulo de Kierkegaard en esta problemática de la angustia es el precursor español Miguel de Unamuno. Su «sentimiento trágico de la vida», en relación con el problema de la fe en la inmortalidad, puede encuadrarse en las coordenadas que trazara el pensador danés. Una situación paralela acontece en Heidegger. De Sartre, en El ser y la nada, son precisamente estas palabras: «Kierkegaard describiendo la angustia antes de la falta la caracteriza como angustia frente a la libertad. [rtbs name=”libertad”] Pero Heidegger, en quien la influencia de Kierkegaard es bien conocida, considera al contrario a la angustia como la captación de la nada». Para Heidegger, en la angustia se comprende la existencia en su ser: un ser para la muerte. [rtbs name=”muerte”] [rtbs name=”pena-de-muerte”] [rtbs name=”pena-capital”] [rtbs name=”muerte”] La angustia es el fruto esclarecido de nuestra finitud. La existencia es como una isla que sobrenada en la nada. La nihilidad de la existencia que se acompaña de la angustia no es más que el reconocimiento de un ser que viene de la nada y espera el retorno a la nada, origen y meta de la existencia. ¿Por qué hay ente y no más bien nada, cuando la nada es más originaria que el ente?, es, según Heidegger, la pregunta eterna de la metafísica.
En Was ist Metaphysik? (¿Qué es Metafísica?), la nada que va entrañada en el ente cierra la esperanza de toda trascendencia, para dejar la existencia extrañada de su sobrenadar en el abismo de la absoluta nihilidad. El anonadar de la nada invita al punto final desesperado sobre la existencia imposible.
Pero el verdadero discípulo póstumo de Kierkegaard, en la temática de la angustia, es Karl Jaspers. Para éste el ser en situación es el existente en el mundo. Un mundo que es el horizonte de mi orientación filosófica. De aquí la angostura de la existencia humana como ser en situación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Yo siempre estoy en situación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). No puedo saltar por encima de ella, como no puedo saltar sobre mi propia sombra. Y no solo estoy, sino que soy mi misma situación en el mundo. Hay una identidad entre el yo y su situación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Una situación que limita la espontaneidad del yo y lo clausura. Se trata de una ecuación vital inexorable.Entre las Líneas En concreto, las situaciones-límite son la cifra de la finitud de nuestro ser. Ellas nos hacen frente con una necesidad ante la que nuestro poder es un no-poder.
No poder no morir, no poder no sufrir, no poder no ser culpable… Son situaciones extremas, emblemas de nuestro límite humano: la finitud de nuestro ser. Ante ellas no somos libres. El reconocimiento de su necesidad es nuestra libertad. Las situaciones límites «son a manera de un muro con el que tropezamos y ante el que fracasamos». Sólo el que las conoce puede llegar a ser existencia. Sólo entonces puede conocerse en lo que es. Pasa con ellas como con la soledad, que es la situación en que el ser se esclarece a sí mismo como existente. «Sólo el que conoció la soledad absoluta puede llegar a ser existencia».
El mismo ser en situación del existente humano es ya una situación-límite y como la raíz de toda otra situación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). La situación angosta de nuestro ser es el punto de apoyo de la angostura que nos hacen padecer las situaciones-límites. «La primera situación-límite surge cuando yo, como ser empírico, estoy siempre en una determinada situación y como tal no soy, en general, el conjunto de todas las posibilidades. Estoy en este tiempo histórico, en esta posición social; soy hombre o mujer, joven o viejo…».
La encrucijada humana ante las situaciones límites, que son constitutivas de su ser, significa el fracaso de la existencia. La existencia humana es una existencia en fracaso desde el momento en que, ante esas situaciones, no puede hacer más que resignarse. El fracaso es el constitutivo formal del hombre, y algo que le acompaña durante su existencia. Para Kierkegaard la angustia era el futuro del hombre.Entre las Líneas En Jaspers el tiempo tiene otra dimensión: «Pues esto es el tiempo: como futuro, posibilidad; como pasado, vinculación por la fidelidad; como presente, decisión». Ante la angustia de la situación, solo cabe salir, piensa Jaspers, filosofando desde el origen. Pues solo filosofando originariamente somos como el barón de Münchhausen, que salía del pozo tirándose de su coleta.
Fuente: J. J. Rodríguez Rosado, Gran Enciclopedia Rialp, Tomo II, pp. 278-280. Editorial Rialp, S.A. Madrid.
Angustia en Relación a Filosofía
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] El filosofar de nuestro tiempo es, en su línea de vanguardia, un filosofar angustiado, con una angustia que aparece al compás del descubrimiento de la finitud humana. Tan finito es el hombre, tan estrecho y angosto en su ser, que no puede menos de angustiarse. La angustia no es más que el fruto esclarecido de la angostura y finitud de nuestro ser.
Indagando las raíces de este nuevo punto de vista, se encuentran en la temática filosófica formulada por el autor de la Crítica de la razón pura. Kant afirma que todo el interés de la razón humana se centra en las tres preguntas siguientes: 1) ¿Qué puedo yo saber? 2) ¿Qué debo yo hacer? 3) ¿Qué puedo yo esperar? En la Lógica kantiana, dada a la luz por Jásche en 1800, el filósofo del idealismo trascendental concreta que a la primera pregunta responde la Metafísica-Crítica-Teoría del conocimiento, a la segunda la Ética o Moral y a la tercera la Filosofía de la Religión. La Crítica de la razón pura (1781), Crítica de la razón práctica (1788) y la Religión dentro de los límites de la razón (1793) son las tres obras kantianas destinadas a contestar las preguntas formuladas por el filósofo de Kónigsberg en la primera Crítica. Pero, en el mismo capítulo de la Lógica, el tercero, sostiene Kant que esas tres preguntas se reducen a una cuarta que es la fundamental y que puede formularse así: ¿Qué es el hombre?
En esta interrogación, a lá que responde la Antropología, se decide el objeto de mi saber, el campo de mi hacer y el objetivo de mi esperanza. Al responder a la pregunta por el hombre se resuelve ‘simultáneamente la preocupación temática de la filosofía.
- Filosofía y cine
- Metafísica
- Filosofía del siglo XIX
- Ética
- Epistemología
- Filosofía y música
- Fenomenología
- Filosofía del lenguaje
- Filosofía del Derecho
- Filosofía de la Religión
- Teísmo
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- Estética
- Filosofía de la ciencia
- Filosofía antigua
- Filosofía del siglo XVIII
- Cognición incorporada
- Filosofía del siglo XX
- Filosofía antigua y religión
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- Neoplatonismo
- Filosofía y Religión de la Edad Moderna
- Filosofía y Religión del Siglo XIX
- Filosofía medieval de la religión
- Ética global
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- Angustia
- Ética de la virtud
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- Filosofía contemporánea de la religión
- Filosofía del bienestar
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- Filosofía de la Medicina
- Cognición epistémica
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- Filosofía de la información
- Filosofía de la biodiversidad
- Filosofía de la mente social
- Filosofía de las ciencias sociales
- Filosofía contemporánea de la física
- Filosofía de la imaginación
- Filosofía del siglo XVI
Representantes. Precursores de la, actual filosofía de la angustia pueden considerarse los filósofos e la intimidad. Ejemplos típicos son S. Agustín (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y Pascal (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Aquél por la inquietud que descubre en el corazón humano hasta que descansa en Dios; éste por su teoría de la fe que llega a tomar el sentido de una apuesta personal frente a Dios, no exenta de incertidumbre y riesgo.Si, Pero: Pero el primer paso por el camino de uria filosofía de la angustia lo inicia el solitario pensador danés Sóren Kierkegaard (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), que es, filosóficamente, el precursor del existencialismo. Ha sido el primero que ha conjugado el concepto de existencia con la categoría de posibilidad.Si, Pero: Pero lo que Kierkegaard subraya, precisamente, es el carácter negativo de toda posibilidad en cuanto tal. Toda posibilidad es, además de posibilidad-de-que-sí, siempre posibilidadde-que-no. La posibilidad implica de suyo la nihilidad misma de lo posible. El hombre se encuentra ante un abanico abierto de posibilidades, posibilidades que anonadan, porque pueden no-ser. Al chocar entre sí las posibilidades, unas llevan consigo la nihilidad de otras. El discípulo de la angustia -descrito autobiográficamente al final del Concepto de la angustia- ha sido entendido por Kierkegaard como el existente en equilibrio inestable.Entre las Líneas En la existencia se experimenta la nada. La posibilidad aniquiladora de lo posible, la posibilidad de la nada, es el marco de la existencia de Kierkegaard. Se constituye en el horizonte de lo paralizante. «Lo que yo soy es una nada» (Diario íntimo). De aquí que ante las alternativas posibles de la existencia sea preferible no decidir. «Yo estoy decidido, pero no sé a qué», pudo decir, según cuentan, un discípulo de Heidegger después de una conferencia de éste sobre la decisión.
Kierkegaard prefiere mantener su existencia entre el ser y la nada.Entre las Líneas En lo que él llama el punto cero.
La existencia humana es, en una palabra, angustia En la angustia reside el constitutivo formal del hombre, cuya existencia es posibilidad. Ella es la categoría fundamental que define la relación del hombre con el mundo. La posibilidad aniquiladora de lo posible engendra la angustia en el hombre. angustia que se relaciona con el pecado.Entre las Líneas En El concepto de la angustia se hace, en primer lugar, un análisis psicológico de la misma en relación con el pecado original. Adán en el paraíso era inocente, mas la inocencia de Adán era ignorancia.Entre las Líneas En este estado -dice Kierkegaard- hay paz y reposo, pero se despierta la angustia en el momento de la prohibición: «Tan sólo del árbol de la ciencia del bien y del mal no puedes comer». Es natural que Adán no entendiese realmente esta palabra, pues ¿cómo había de entender la distinción del bien y del mal, si esta distinción era el resultado de gustar la fruta del árbol?, piensa Kierkegaard. La prohibición angustia a Adán, pues ella despierta en 61 la posibilidad de la libertad. [rtbs name=”libertad”] Lo que le angustia es la posibilidad angustiosa de poder.Entre las Líneas En cuanto a lo que puede, Adán no lo sabe todavía. Así es la existencia humana: la angustia se refiere a lo posible que está en conexión con el futuro de la vida. «Para la libertad lo posible es lo futuro, para el tiempo lo futuro es lo posible». Discípulo de Kierkegaard en esta problemática de la angustia es el precursor español Miguel de Unamuno. Su «sentimiento trágico de la vida», en relación con el problema de la fe en la inmortalidad, puede encuadrarse en las coordenadas que trazara el pensador danés. Una situación paralela acontece en Heidegger. De Sartre, en El ser y la nada, son precisamente estas palabras: «Kierkegaard describiendo la angustia antes de la falta la caracteriza como angustia frente a la libertad. [rtbs name=”libertad”] Pero Heidegger, en quien la influencia de Kierkegaard es bien conocida, considera al contrario a la angustia como la captación de la nada». Para Heidegger, en la angustia se comprende la existencia en su ser: un ser para la muerte. [rtbs name=”muerte”] [rtbs name=”pena-de-muerte”] [rtbs name=”pena-capital”] [rtbs name=”muerte”] La angustia es el fruto esclarecido de nuestra finitud. La existencia es como una isla que sobrenada en la nada. La nihilidad de la existencia que se acompaña de la angustia no es más que el reconocimiento de un ser que viene de la nada y espera el retorno a la nada, origen y meta de la existencia. ¿Por qué hay ente y no más bien nada, cuando la nada es más originaria que el ente?, es, según Heidegger, la pregunta eterna de la metafísica.Entre las Líneas En Was ist Metaphysik? (¿Qué es Metafísica?), la nada que va entrañada en el ente cierra la esperanza de toda trascendencia, para dejar la existencia extrañada de su sobrenadar en el abismo de la absoluta nihilidad. El anonadar de la nada invita al punto final desesperado sobre la existencia imposible.
Pero el verdadero discípulo póstumo de Kierkegaard, en la temática de la a., es Karl Jaspers. Para éste el ser en situación es el existente en el mundo. Un mundo que es el horizonte de mi orientación filosófica. De aquí la angostura de la existencia humana como ser en situación. Yo siempre estoy en situación. No puedo saltar por encima de ella, como no puedo saltar sobre mi propia sombra. Y no sólo estoy, sino que soy mi misma situación en el mundo. Hay una identidad entre el yo y su situación. Una situación que limita la espontaneidad del yo y lo clausura. Se trata de una ecuación vital inexorable.Entre las Líneas En concreto, las situaciones-límite son la cifra de la finitud de nuestro ser. Ellas nos hacen frente con una necesidad ante la que nuestro poder es un no-poder.
No poder no morir, no poder no sufrir, no poder no ser culpable. Son situaciones extremas, emblemas de nuestro límite humano: la finitud de nuestro ser. Ante ellas no somos libres. El reconocimiento de su necesidad es nuestra libertad. Las situaciones límites «son a manera de un muro con el que tropezamos y ante el que fracasamos». Sólo el que las conoce puede llegar a ser existencia. Sólo entonces puede conocerse en lo que es. Pasa con ellas como con la soledad, que es la situación en que el ser se esclarece a sí mismo como existente. «Sólo el que conoció la soledad absoluta puede llegar a ser existencia».
El mismo ser en situación del existente humano es ya una situación-límite y como la raíz de toda otra situación. La situación angosta de nuestro ser es el punto de apoyo de la angostura que nos hacen padecer las situaciones-límites. «La primera situación-límite surge cuando yo, como ser empírico, estoy siempre en una determinada situación y como tal no soy, en general, el conjunto de todas las posibilidades. Estoy en este tiempo histórico, en esta posición social; soy hombre o mujer, joven o viejo.».
La encrucijada humana ante las situaciones límites, que son constitutivas de su ser, significa el fracaso de la existencia. La existencia humana es una existencia en fracaso desde el momento en que, ante esas situaciones, no puede hacer más que resignarse. El fracaso es el constitutivo formal del hombre, y algo que le acompaña durante su existencia. Para Kierkegaard la angustia era el futuro del hombre.Entre las Líneas En Jaspers el tiempo tiene otra dimensión: «Pues esto es el tiempo: como futuro, posibilidad; como pasado, vinculación por la fidelidad; como presente, decisión». Ante la angustia de la situación, sólo cabe salir, piensa Jaspers, filosofando desde el origen. Pues solo filosofando originariamente somos como el barón de Münchhausen, que salía del pozo tirándose de su coleta. V. t.: RIESGO; ABSURDO; EXISTENCIALISMO; para una consideración del tema desde la perspectiva teológica cristiana, v. FE y ESPERANZA. [rbts name=”filosofia”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre angustia en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
M. HEIDEGGER, El ser y el tiempo (trad. J. Gaos), México 1962; ID, Kant y el problema de la metafísica, México 1954; fD, ¿Qué es Metafísica? (trad. X. Zubiri), Buenos Aires 1955; fD, Sendas perdidas, Buenos Aires 1960; K. JASPERS, Filosofía (trad. F. Vela), Madrid 1958; S. KIERICEGAARD, El concepto de la angustia, Madrid 1965; ID, Diario íntimo, Buenos Aires 1955; fD, Temor y temblor, Buenos Aires 1958; angustia MILLÁN PUELLES, La estructura de la subjetividad, Madrid 1967; J. P. SARTRE, El ser y la nada, Buenos Aires 1961; V. E. F. vox GEBSATTEL, Antropología médica (trad. J. Soria). Madrid 1966; R. JOLIVET, Las doctrinas existencialistas, Madrid 1962; P. LAIN ENTRALGO, La espera y la esperanza, Madrid 1957; J. l. LóPEZ IBOR, La angustia vital, Madrid 1950; J. J. RODRfGUEZ ROSADo, Angustia existencial y esperanza cristiana, Madrid 1964; ID, El tema de la nada en la filosofía existencial, El Escorial 1966; G. FuNKE, Kierkegaard como pensador existencial, «Atlántida» 27, Madrid 1967, 234-255.
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Véase También
Véase También
Riesgo
Absurdo
Existencialismo
Metafísica
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