Begardos
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Beguinas y Begardos en Relación a Religión Cristiana
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Son miembros de diversos movimientos religiosos que tuvieron su origen en los siglo Xii y XIII. El más importante de ellos es el de las beguinas. El término begardos es la forma masculina, inventada en los países germánicos, para designar a los hombres de este movimiento. El término beguinas designaba a algunos miembros que decían ser espirituales, o místicos extravagantes, sobre todo franciscanos, de los países del sur.
Movimientos ortodoxos. Las beguinas son mujeres solteras o viudas que, sin hacer votos eclesiásticos propiamente dichos, llevan una vida más o menos monástica en el mundo. Desde mediados del siglo XIII se las ve generalmente domiciliadas en beguinagios. Éstos son verdaderas ciudades religiosas o parroquias de b., constituidas por una multitud de casas pequeñas (a veces llegan hasta 100), cada una,de las cuales está habitada por una o varias beguinas. Tienen calles y plazas, una enfermería, uno o varios conventos destinados a las novicias y a las beguinas que deseaban una vida más comunitaria, y una iglesia particular. Todo ello estaba rodeado de una valla.
Estas mujeres, que eran perfectamente ortodoxas y partidarias de la reforma eclesiástica, se parecían mucho a las beatas de España y a las humiliatas de Lombardía (s. XII y XIII). Los conventos de mujeres en Bélgica estaban superpoblados. Las mujeres piadosas que no podían entrar en ellos, comenzaron a vivir la vida monástica fuera de los conventos o bien solas, o bien en el hogar paterno, o reunidas en pequeños grupos, con frecuencia en torno a una capilla, a un hospital o a una leprosería, o incluso alrededor de un monasterio masculino. Vivían a la manera de las reclusas (inclusae) impropiamente dichas.
Pormenores
Las aglomeraciones de sus pequeñas casas alrededor de un santuario anuncian ya los beguinagios del siglo XIII. Así fue como nació ca. 1170 la institución de las beguinas. Su nacimiento tuvo lugar en la parte oriental del territorio actual belga, en la parte romana (valona) de la entonces amplísima’ diócesis de Lieja. Para todas estas mulieres religiosae que vivían monásticamente en el mundo, el futuro card. Jacobo de Vitry, su gran protector, obtuvo en 1216 del papa Honorio III la aprobación así como la autorización para extender su proyecto a los países vecinos. Desde entonces, las beguinas se propagaron prodigiosamente en casi toda la Europa septentrional y central, hasta los mismos confines de España. Han sido excesivamente numerosas en Alemania y en los Países Bajos, y relativamente también en Francia. Según algunos cálculos prudentes, en Bélgica y en Renania constituían en los siglo Xili y xiv aproximadamente el 5% de la población femenina urbana. Uno de los tres beguinagios de Gante (Bélgica) albergaba entonces alrededor de 800 beguinas. Se ha comparado justamente el movimiento de las beguinas, en lo que a su importancia se refiere, al de los franciscanos (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Las beguinas se dedicaban a las obras de misericordia, y también al trabajo manual, especialmente al apresto de telas. La literatura mística en lengua flamenca empezó a desarrollarse en sus medios, ya a mediados del siglo XIII, debido sobre todo a la rica producción literaria de Hadewijch, una beguina. Respecto a las causas que han favorecido la enorme expansión de este instituto, hay que señalar, además de la gran corriente mística medieval, las condiciones económicas y sociales y sobre todo el factor demográfico: un excedente anormal del sexo femenino en las clases de la nobleza y de la alta burguesía. Desde los inicios del siglo Xvll, las beguinas de Bélgica conocieron todavía un florecimiento incomparable.Si, Pero: Pero la Revolución francesa, así como las muy diferentes condiciones de la vida moderna, han sido fatales para ellas. Todavía hoy día existen varios beguinagios en los Países Bajos, pero las beguinas están en vías de una completa desaparición.
Begardos ortodoxos (Alexiani, Boni Pueri, Cellitae, Lollardi, Matemans). A ejemplo de las beguinas, surgieron a principios del siglo XIII en los Países Bajos y en Renania, pero fueron mucho menos numerosos. Un gran número de ellos se dedicaba al cuidado de los enfermos, de los apestados y de los dementes; también enterraban a los muertos. Eran religiosos laicos y habitaban frecuentemente en conventos en los que existían dos comunidades estrictamente separadas: una reservada a los hermanos y la otra reservada a las hermanas. Otros, sobre todo en Bélgica, en el sur de Holanda y en Colonia, se dedicaban exclusivamente a la manufactura de telas en conventos solamente para hombres. Eran los begardostejedores, hermanos gemelos de los humiliatos lombardos. Se les llamaba Bogardos. Éstos desaparecieron a finales del siglo XV, debido en parte a la crisis de la industria lanera.
Movimientos heterodoxos.
Informaciones
Los diversos grupos heréticos de begardosbeguinas que desde el siglo XIII recorrieron como vagabundos las provincias alemanas sobre todo, no pueden ser considerados, como se enseña habitualmente, como una desviación sectaria del movimiento homónimo ortodoxo. Más bien se relacionan de una manera más o menos vaga con los cátaros (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), llamados «apostólicos», que vagaban ya en el siglo precedente por el norte de Francia, por Bélgica y por las regiones renanas; probablemente se les llamaba beggini en estas regiones. La primera mención que se hace de los beggini en 1209-11, en una crónica de Colonia, demuestra que esta denominación englobaba a los cátaros y a los amalricanos o discípulos panteístas y quietistas de Amaury de Bine en el norte de Francia (1209 ss.).
Los begardosbeguinas heréticos estaban inficionados por el error de los Hermanos del Libre Espíritu. A partir del siglo XIV se les encuentra como tales bajo diversas denominaciones: turlupipinos, adamitas, picardos, hombres de la Inteligencia (Bélgica), etc. Exaltaban la pobreza voluntaria y vivían de limosnas. Eran panteístas quietistas y enseñaban la vuelta a la inocencia paradisiaca y la deificación formal. El alma, hecha Dios, ya no puede pecar; se hace enteramente libre y, como Dios, se eleva por encima de toda ley tanto divina como humana. Predicaban la libertad del espíritu y practicaban la libertad de la carne, profesando igualmente el amor libre. Los begardos fueron expresamente condenados en el Concilio de Vienne (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) en 1311. Después de violentas represiones por parte de la Inquisición, sobre todo en Alemania, desaparecieron a finales de la Edad Media.
Beguinos del Sur. El término se aplica aquí a los partidarios, tanto ortodoxos como heterodoxos, de los Espirituales (véase en esta plataforma: FRANCISCANOS) y después de que éstos fueron condenados (1317-18), de sus sucesores, los Fraticelos (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general); pero más especialmente se aplica a los religiosos que estaban en el mundo y que les estaban afiliados. Eran numerosos en Italia, en Provenza y en el norte de España, sobre todo en Cataluña. La fracción occidental cayó en la herejía. Los beguinos tenían un culto exagerado de la pobreza evangélica. Eran místicos y visionarios y enseñaban, bajo la influencia de Joaquín de Fiore (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), que la Iglesia romana, carnal y empecatada, había cedido su puesto a la Iglesia del Espíritu Santo. Excepto el panteísmo, encontramos en ellos algunas concepciones análogas a las de los begardos heréticos. Un sinónimo era bizocchi (de bigio, bizo, gris) y en Francia bisets o hermanos grises, según su hábito de lana no teñida. [rbts name=”religion-cristiana”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
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Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre beguinas y begardos en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
ALCÁNTARA MENS, Oorsprong en betekenis der Nederlandse begiinen, en begardenbeweging, Amberes 1947; E. G. NEUWMANN, Rheinisches Beginen und Begardenwesen, MeisenheimGlan 1960; M. ERBSTOSSER y E. WERNER, Zdeologische Probleme. Die freigeistige Háresie und :hre Wurzlen, Berlín 1960; H. GRUNDMANN, Religidse Bewegungen im Mittelalter, 2 ed. Hildesheim 1961, 319438, 525538; R. GUARNIERI, Fréres du Libre Esprit, en DSAM, V, 124168; L. OLIGER, Spirituels, en DTC, XIV, 25222549; J M. POU y MARTI, Visionarios, Beguinos y Fraticelos catalanes, Vich 1930; J. SANCHIS SIVERA, Fraticelos catalanoaragoneses, «Anal. s. tarraconensis», XI (1935) 2236; R. MANSELLI, Spirituali e beggini in Provenza, Roma 1959; C. SCHMITT, Fraticelles, en DSAM, V, 11671188.
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