Características del Kantismo
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Kantismo en Relación a Filosofía
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] (Nota: esto es una continuación del texto sobre kantismo que se haya en otra parte de esta plataforma online) (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). F. H. Jacobi (m. 1819), por su parte, se plantea la cuestión más polémica del kantismo que, como se ha visto, no es otra que el problema de la cosa en sí. Es ya tópica -de tan citada- la afirmación de Jacobi: sin la presuposición de la cosa en sí no se puede entrar en el sistema kantiano, pero con ella no se puede permanecer en él (Deber den transzendentalen Idealismus, en Werke, 11,304). Kant no debería concebir la cosa en sí como causa del fenómeno, por medio de la afección, porque el fenómeno es para él una mera representación inmanente y la cosa en sí un puro concepto trascendente y, por tanto, problemático (ib. 301-302). El idealista trascendental debería de tener la valentía de obtener sus conclusiones de manera radical y no temer el reproche de «egoísmo especulativo» (ib. 310). Porque, de lo contrario, el sistema resultante es un babilonische Gebáude (David Hume über den Glauben, en Werke, 11,16).Si, Pero: Pero la oposición de lacobi a la filosofía kantiana -y aun a toda filosofía racionalista- tiene una motivación más profunda. Es preciso romper con el racionalismo y apelar a la «fe»: «Nosotros afirmamos con absoluta convicción que las cosas están realmente presentes fuera de nosotros. Yo pregunto: ¿en qué se funda esta convicción? En realidad sólo en una revelación que podríamos llamar sin más verdaderamente milagrosa» (ib. 165-166). Esta «fe» no es, como la propugnada por Kant, puramente racional y humana, sino que es necesariamente fe en Dios y en la religión, que se basa en una percepción originaria de lo suprasensible.
2. Kant y el idealismo absoluto. «El hecho de que una gran idea, una vez comprendida y plasmada, estalle inflamando, se propague, remueva mil problemas adormecidos e induzca a los espíritus mejor dotados de una época a una constante e infatigable labor, quizá nunca haya sido tan manifiestamente palpable en la historia de la filosofía como ocurrió con las ideas críticas de Kant en el movimiento del idealismo alemán que se enlaza inmediatamente con él.» Estas palabras de N. Hartmann (La Filosofía del Idealismo alemán, 1,19) expresan la función desencadenante que el pensamiento de Kant opera en la filosofía alemana inmediatamente posterior, a la que deja como herencia una inagotable riqueza de nuevos planteamientos y problemas. La tarea que se acomete es la efectiva realización de aquella «metafísica futura» que Kant anunciara. Los idealistas románticos parten de la «revolución copernicana», que hace «girar» el objeto en derredor del sujeto, en lugar del sujeto en torno al objeto.Si, Pero: Pero no se detienen aquí, sino que pretenden expresar la unidad profunda y dinámica entre el sujeto y el objeto, que no puede hallarse sino en el contexto de un «Sistema» orrnniabarcante que dé razón de la totalidad de lo real y de su despliegue. Las grandes doctrinas idealistas coinciden, pues, en conceder una primacía al sistematismo sobre el criticismo. Suponen una renovada atención a los ternas de la metafísica clásica; pero no son un simple retorno a la tradición, que ignorara la crítica kantiana, sino un intento de síntesis queriendo superar la metafísica tradicional y de su crítica (véase en esta plataforma: IDEALISMO).
El idealismo poskantiano demuestra un especial interés por el Kant de la razón práctica. Y así, 1. H (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fichte (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) considera la libertad del ser moral como el fundamento primero de su filosofía.
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F. W. Schelling (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) ofrece un panorama más rico y variado que Fichte, cuya filosofía está al servicio de una sola causa: la libertad (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Como la naturaleza se contrapone a la libertad, no tendrá cabida en la filosofía de Fichte, mientras que ocupa un lugar central en la de Schelling. Kant entendía que la naturaleza (/ormaliter spectata) está sometida a las leyes del entendimiento; la Wissensclha/tslehre de Fichte da un paso más y considera que la naturaleza está producida por la actividad espontánea del yo. Kant renunciaba a aplicar la teleología a los objetos naturales (a no ser a nivel de un hipotético «como si»), mientras que Fichte pone la naturaleza al servicio de la libertad moral. Schelling, por su parte, concibe la náturaleza como condición preliminar del espíritu consciente. Está muy influido por la Crítica del juicio, pero supera las limitaciones impuestas por Kant a la aplicación de la teleología a la naturaleza. Como dice N. Hartmann (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), Schelling cree «reconocer en la naturaleza la creación de una inteligencia inconsciente, cuyas fases de desarrollo son, al mismo tiempo, grados de los productos naturales y cuyo grado superior y fin último es el espíritu consciente que tiene como portador al hombre» (o. c. 1,175).
El punto de partida de G. W (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). F. Hegel (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) es también la revolución copernicana. Entiende que el principio de independencia de la razón, de su absoluta suficiencia y espontaneidad en sí misma, debe ser mirado como un principio universal de la filosofía, como una conquista incuestionable de los tiempos modernos.Si, Pero: Pero si el espíritu no conoce a priori de las cosas más que lo que introduce en ellas, ¿no tendrá por fin la deducción trascendental patentizar la unidad profunda del sujeto y el objeto, del espíritu y la cosa? Según Hegel, la crítica que Kant hace de la ontología clásica está destinada a preparar una nueva ontología, en la cual el ser (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) no es sino el sujeto que se pone a sí mismo: un acto, no un sustrato inerte. «E1 ser es libertad» (cfr. lean Hyppolite, Genése et structure de la Phénomenologie de PEsprit, 454).Si, Pero: Pero Kant se queda a medio camino y no realiza plenamente la identificación del sujeto y el objeto, de la libertad y el ser, que la revolución copernicana exigía. Por ello, la filosofía kantiana es lisa y llanamente «un idealismo subjetivo, que se despega del contenido». No advierte Kant que las categorías (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), si bien pertenecen al pensamiento en cuanto tal, no son algo exclusivamente nuestro, sino que son también determinaciones de los objetos mismos; por este motivo no puede superar el dualismo de espíritu y naturaleza. Para Hegel, en cambio, espíritu y naturaleza son manifestaciones del Absoluto (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), de la Razón universal que se sabe a sí misma. La Idea eterna, que es en sí y para sí, eternamente se actúa a sí misma, identificándose en el espíritu el pensar y el ser: «todo lo racional es real y todo lo real es racional». El idealismo crítico no es sino un momento en el avance hacia el idealismo absoluto.
3. Neokantismo. Tras la muerte de Hegel (1831), se produce el derrumbamiento de la filosofía idealista y sobreviene un largo periodo de olvido de Kant.Entre las Líneas En todo caso, la interpretación que entonces se da de su filosofía es del todo inadecuada, ya que sigue derroteros positivistas y psicologistas (Herbart, Fries, Spencer).Si, Pero: Pero en las últimas décadas del s. xix se levanta -especialmente en Alemania- una reacción que se opone al positivismo y al materialismo dogmático, y propugna una decidida «vuelta a Kant», pasando por alto la etapa constructivista del idealismo absoluto (véase en esta plataforma: POSITIVISMO; PSICOLOGISMO). Este «neokantismo» o «neocriticismo» propone una filosofía basada en una crítica de las ciencias y en una gnoseología que sigue los cauces del trascendentalismo kantiano. Kuno Fischer (m. 1907), Olio Liebrnann (m. 1912) y F. A. Lange (m. 1875) son los principales promotores de este movimiento, que habría de jugar un papel de importancia, no sólo en el renacimiento del k., sino en el curso que siguen las corrientes filosóficas del s. xx. Las dos escuelas más significativas del «neokantismo» son las de Marburgo y Baden.
La escuela de Marburgo sigue una dirección predominantemente lógico-objetiva y cientificista. Pretende volver al nivel específicamente kantiano de la subjetividad trascendental, superando un psicologismo que achacan no sólo a los positivistas, sino también a los mismos idealistas románticos. Siguiendo a Kant, no se ocupan de la génesis fáctica del conocimiento y de la moralidad, sino de su justificación formal y a priori.Si, Pero: Pero no se limitan a actualizar el k.; tratan de renovarlo y superarlo. Acentúan el objetivismo y la acción constructiva de la mente, al tiempo que marginan taxativamente toda consideración positiva de una cosa en sí real.Entre las Líneas En último término, interpretan el k. como una teoría de la ciencia (para un examen del concepto, véase que es la ciencia y que es una ciencia física), eliminando de él la dimensión metafísica.
Hermann Cohen (1842-1918), fundador de la escuela de Marburgo, es el más destacado pensador entre los neokantianos. Sus primeras obras están destinadas a interpretar -más según el espíritu que la letra- el pensamiento kantiano (La teoría kantiana de la experiencia, 1871; La fundamentación de la.ética por Kant, 1877; La fundamentación de la estética (lo artístico, o lo relacionado con el arte o la belleza) por Kani, 1899). Posteriormente se ocupa en la realización de su propio sistema, idealista y objetivista, de corte radicalmente kantiano. Siguiendo la aspiración común de los pensadores kantianos, Cohen pretente eliminar las ambigüedades de la filosofía crítica, superando la distinción entre lo «dado» y lo «puesto». El objeto en cuanto tal está «puesto» por el acto productor del pensamiento.Si, Pero: Pero el pensamiento mismo no es ya subjetivo, sino que se identifica con la estructura interna del objeto conocido.Entre las Líneas En último término, pensamiento y ser se identifican con el objeto, que es lo único que cuenta para la ciencia. Y la «unidad trascendental de la conciencia» no es entonces más que el horizonte común de la posibilidad de la ciencia en general.Entre las Líneas En el campo ético, Cohen acentúa el formalismo y el carácter autónomo de la ética kantiana, pero considera inconsecuentes los postulados y suprime el alcance trascendente de la razón práctica. Por otra parte, piensa que el deber moral afecta al hombre encuadrado en la totalidad humana y propugna una especie de «socialismo ético», contrario tanto al liberalismo como al socialismo marxista.
Influido por el matematicismo imperante en la escuela de Marburgo, P. Natorp (1854-1924; v.) realizó una reinterpretación del platonismo a la luz de las ideas neokantianas, en su famosa obra La doctrina platónica de las ideas (1903). Otros autores de la misma escuela son Arthur Lieberi (1878-1946). Ernst Cassirer (1874-1945) y Nicolai Harimann jr. (1882-1950).
Una interpretación más amplia y culturalista es la seguida por la escuela neokantiana de Baden, que cuenta en Windelband y Rickert como sus dos más destacados representantes. Wilhelm Windelband (1848-1915) sigue a Kant en el carácter crítico de su metodología y en la distinción entre el «hecho» y el «valor». Allende el mundo del ser está el ámbito del deber ser, que no puede ser objeto de experiencia sino de conocimiento valorativo. La filosofía es, entonces, la «ciencia de los valores». Heinrich Rickert (1863-1936), por su parte, insiste en la diferencia entre la metodología de las ciencias naturales y la de las ciencias -del espíritu (véase en esta plataforma: CIENCIA vli, 2-3). Lo histórico es el ámbito propiamente humano, ya que sólo en él pueden realizarse los valores.
4. La interpretación ontológica de Kant. Entre las diversas líneas interpretativas del k. ensayadas en el s. xx, destaca por su notable desarrollo y rigor la corriente que insiste en considerar primordialmente los aspectos metafísicos de la filosofía trascendental, como reacción frente al cientificismo de los neokantianos.Entre las Líneas En 1924 (segundo centenario del nacimiento de Kant), Max Wundt (1879-1963) publica un importante libro titulado Kant als Meiaphysiker, en el que se interpreta el k. como una renovación de la metafísica alemana. El mismo año, E. Adickes (1866-1928), en su obra Kant und das Ding an sich atribuye un significado ontológico positivo a la afirmación kantiana de la cosa en sí. Dos importantes artículos de N. Hartmann y H. Heimsoeth -publicados en los Kant-Studien de 1924- insisten también en el carácter ontológico de la Crítica y en los motivos metafísicos que contiene.Entre las Líneas En esta misma línea, aunque con especialísimas peculiaridades, puede situarse la interesante interpretación de Heidegger, en su obra Kant und das Problem der Metaphysik (1929), en la que entiende la Crítica de la Ra=ón pura como una ontología fundamental, que debería de haber puesto de manifiesto la constitutiva finitud del ser del hombre. El más destacado representante de esta tendencia es en la actualidad Gottfried Martin (n. 1901), Profesor de la Univ. de Bonn, que ha propuesto una equilibrada y completa interpretación de Kant, en la que concede atención tanto a los aspectos epistemológicos como a la ontología que, en la línea de la metafísica occidental, se halla presente en la Crítica; ha acometido también la tarea de elaborar un índice general de Kant por procedimientos electrónicos.
V. t.: KANT; RACIONALISMO; IDEALISMO. [rbts name=”filosofia”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre kantismo en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
E. ADICKEs, Kant und das Ding an Sich, Berlín 1924; H. COHEN, Kants Theorie der Erlahrung, 2 ed. Berlín 1885; J. C (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FICHTE, Werke (ed. de F. Medicus (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Félix Meiner), Leipzig 1911; M. HEIDEGGER, Kant und das Problem der Metaphysik, Francfort 1951; F. H. JACOBI, Werke, Leipzig 1812-25; R. KRONER, Von Kant bis Hegel, 2 ed. Tubinga 1961; G. LEHMANN, Beitrage zur Gesischte una Interpretation der Philosophie Kants, Berlín 1969; S. MAIMON, Versuch über die Transzendentalphilosophie, Berlín 1790 (reproducción fotomecánica por la Wissenschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt 1963); G. MARTIN, Immanuel Kant (Ontologie ind Wisenscha)`tstheorie), Berlín 1969; J. VUILLEMIN, L’héritage kantien el la réuolution copernicienne, París 1954.
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