Cenestesia
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Cenestesia en Relación a Cultura
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Del griego koinos, común, y aisthesis, sensación. Noción global que traduce en sensación consciente el funcionamiento vegetativo del organismo; estas nociones son el resultado de sensaciones propioceptivas e interoceptivas. Ha sido calificada con denominaciones muy diversas: imagen espacial del cuerpo (Pick), esquema postural (Head), esquema corporal (Schilder), imagen de sí mismo (Van Bogaert), imagen de nuestro cuerpo (Lhermitte), somatognosia, sensibilidad interna, etc. Cualitativamente la cenestesia es la integración de una serie de sensaciones diversas emanadas de nuestra corporalidad: sensación de hambre, de sed, de bienestar, de malestar, de angustia, de ligereza, de fortaleza, de depresión, de fatiga, de debilidad, etc. No es posible una enumeración completa porque muchos de tales sentimientos no tienen una denominación propia, puesto que se trata de sensaciones indefinidas, indeterminadas; son estados de conciencia elementales y primitivos que se conocen de una manera inmediata. Son los sentimientos vitales.
Las sensaciones cenestésicas presentan como características: una tonalidad efectiva inmediata y un poder representativo casi nulo.
Aviso
No obstante, son localizables en un órgano determinado. Poseen también una continuidad, que corresponde a la vida vegetativa y que no poseen las sensaciones extereoceptivas (que provienen de los órganos sensoriales propiamente dichos: ojos, oídos, etc.). Estudiando la historia de las ideas sobre la c., el sentido de este término queda vago, múltiple, contradictorio, cabalgando entre la vertiente fisiológica y la psicofilosófica. Unas veces como aislado de la sensibilidad próXIma, de la interoceptividad, otras como suma aditiva de sensaciones, o como factor de la integración personal de estas sensaciones. Baruk admite que la cenestesia representa un papel importante en el sentimiento de la personalidad, reconociendo que no es su única base. La noción de cenestesia no se puede desprender de estas diversas acepciones en el espíritu de los autores que la usan. El carácter vago de las teorías cenestésicas no ha resistido las críticas de los organicistas ni de los psicogeneticistas. López lbor identifica cenestesia y sentimientos vitales y plantea el problema de si esto que llamamos c., que es la sensibilidad interna, realmente corresponde a una agregación de una serie de percepciones aisladas y elementales emanando de todos los distritos de nuestra corporalidad o si es una percepción primaria, escribe (o.c. en bibl. 100-101): «Hofding y otros que se han ocupado de este asunto piensan que la cenestesia es una especie de sensación global. Scheler piensa que no es así y yo comparto su opinión. Hay una especie de percepción inmediata de cómo nos encontramos; es decir, el saber el estado de nuestro cuerpo no deriva de la suma de todas las percepciones, sino que es una percepción global e inmediata independiente de las otras. Existe una clara independencia entre los sentimientos sensoriales, que son siempre sentimientos circunscritos, signos de estado orgánicos, en el sentido de órgano, como parte delimitada del cuerpo y los sentimientos vitales que no nos dan una noticia inmediata de nuestra corporalidad, de nuestro estado corporal como tal, sino, hasta cierto punto, de nuestra relación vital con el mundo».
La cenestesia está relacionada con el funcionamiento de la personalidad psíquica, de la noción del tiempo, etc. Es igualmente elemento primordial del tono afectivo, del que actúa como regulador. La cenestesia puede alterarse, como en el comienzo de las enfermedades, y es entonces cuando nos apercibimos de su existencia. Normalmente sentimos algún resultado confuso de todos los movimientos que tienen lugar en nosotros. Mas estando acostumbrados a este movimiento interno no nos damos cuenta de ello. Desde el punto de vista médico tiene una importancia extraordinaria, porque la anamnesis de la mayoría de las enfermedades está montada sobre la presencia de sentimientos sensoriales y sentimientos vitales (López Ibor). Los sentimientos vitales nos dan cuenta de cómo está la totalidad del ser (nos informan de las posibles alteraciones de la vida vegetativa). Se engloban dentro de las perturbaciones cenestésicas las alucinaciones, ilusiones e interpretaciones delirantes.Entre las Líneas En el caso de las alucinaciones cenestésicas es la despersonalización su alteración básica; ejemplifica este trastorno el síndrome de Cotard: delirio de negación de órganos, que se presenta en algunos melancólicos.Entre las Líneas En los neuróticos se observan quejas que corresponden a la esfera cenestésica, de ahí que hayan sido calificados como cenestópatas (Dupre y Camus). [rbts name=”cultura”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
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Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre cenestesia en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Ediciones Rialp, 1991, Madrid, España
Véase También
Bibliografía
A. GEMELLI y G. ZUNINI, introducción a la Psicología, Barcelona 1961; H. RECAEN-J. DE AIURIAGUERRA, Méconnaissances et Hallucinations Corporelles (integration et desintegration de la somatognosie), París 1952; K. JASPEAS, Psicopatología General, Buenos Aires 1955; 1. J. LóPEZ IBOR, Lecciones de Psicología Médica, 1, Madrid 1957.
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