Cumbre de Lisboa
Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] En la Cumbre de Lisboa que se celebró en marzo del año 2000 en esa ciudad, los Jefes de Gobierno de la UE pretendían alcanzar un acuerdo final que no debilite el pacto de estabilidad del euro. La cuestión no era nada sencilla, puesto que se enfrentan dos corrientes antagónicas, no en cuanto al fin, pues todos quieren conseguir el pleno empleo, sino en cuanto a los medios que haya de utilizarse y el tiempo que deba emplearse para alcanzar ese objetivo. Y es aquí donde empezaron las diferencias entre los distintos miembros de la Unión Europea, ya que la Comisión Europea propuso como objetivo que en el año 2010 el paro no superara el techo del 3 ó 4 por 100.
Francia, Portugal, Bélgica e Italia insistieron en desplegar una política económica que combata el paro y la pobreza aún a costa de limitar el crecimiento anual, siendo el caso más llamativo, en este alineamiento, el del país transalpino, que ha llegado a postular que el gasto en inversiones públicas no sea contabilizado como déficit, aunque ello suponga una ruptura de la disciplina presupuestaria asumida por todos los socios como condición inexcusable para defender el pacto de estabilidad del euro.Entre las Líneas En todo caso, para estos miembros de la UE el crecimiento anual no debería pasar del 3 por 100 (de aquí que se les denomine el “grupo o banda del 3 por 100”). Frente a esas posiciones se encuentran Alemania, Holanda (Países Bajos) y como veremos España, que se niegan a admitir limitaciones apriorísticas del crecimiento, en la medida que ello pueda suponer cierto grado de relajación en la lucha contra el déficit, ya que sin ello es imposible lograr el equilibrio presupuestario sobre el que se fundamenta el pacto de estabilidad.
La cuestión está en cómo conciliar ambas corrientes con el audaz reto lanzado por la Comisión Europea, que va desde la erradicación del paro, el acceso generalizado a Internet y las nuevas tecnologías, la completa liberalización de sectores aún “protegidos” por los poderes públicos, a la lucha contra la pobreza y la marginación, al mantenimiento del sistema de pensiones públicas, pasando todo ello por una bajada de impuestos. Veremos como se desarrolla la Cumbre de Lisboa y qué acuerdos se alcanzan finalmente.
Posición Española
Mientras tanto, examinemos cual es la propuesta que aporta España a ese debate. Debe recordarse, ante todo, que si no se producen acontecimientos imprevisibles, España seguirá creciendo en los próximos años por encima del 3 por 100, optándose por una política de fuerte rigor presupuestario, lo que le ha hecho ser creíble como país ante los restantes socios de la Unión Europea, pues no puede olvidarse que ha sido quien más puestos de trabajo netos ha creado en los últimos años.
La innovación introducida entonces por España se desplegó en tres frentes a los que muy brevemente haremos referencia.
En primer lugar, se compromete a culminar en los próximos cuatro años el proceso de liberalización de su economía: suelo, comunicaciones, energía, transportes, aeropuertos, y en fin, los servicios profesionales.Entre las Líneas En la política de “regularización” del suelo se propone levantar las restricciones impuestas por los poderes públicos a su uso, calificación y afectación, con el propósito de abaratar el costo (o coste, como se emplea mayoritariamente en España) final de las viviendas y locales de negocio.Entre las Líneas En el sector eléctrico se incrementará la competencia hasta alcanzar antes del año 2004 la completa libertad de elección por parte del consumidor. También antes de esa fecha se completará la liberalización de los hidrocarburos, aeropuertos-aviación y las telecomunicaciones.Entre las Líneas En este último ámbito, el Gobierno español va a tomar medidas para incrementar de forma real la competencia en el área de las llamadas metropolitanas (que son las más sensibles para el bolsillo de los usuarios), en la reducción de las tarifas para Internet (tarifa plana), a suprimir las barreras aún existentes para el comercio electrónico (esto último para el año 2001) e informatización de las escuelas (2004).
En segundo lugar, y en línea con las propuestas formuladas por la UE, el Gobierno español propondrá avanzar en un “asunto pendiente” desde hace años, el de la reforma del mercado laboral, que ha contado tradicionalmente con la sistemática oposición de los sindicatos.Entre las Líneas En esta cuestión el Gobierno deberá apostar por una concertación entre las organizaciones sindicales y las asociaciones empresariales, para alumbrar una nueva modalidad de contrato de trabajo de carácter indefinido que sea susceptible de terminar con la precariedad laboral al tiempo que se introduzca un abaratamiento de la indemnización por despido, que pasaría a ser de 20 días por año (frente a los 45 días por año ó 33 días por año en los casos acogidos a las medidas de fomento de contratación estable, según la tímida reforma laboral llevada a cabo en 1997).
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
El nuevo contrato comportaría además una sustancial rebaja de las cotizaciones sociales, pero con todo, el escollo mayor será el de limitar el subsidio de paro. Es conocida la postura de los gobiernos del Reino Unido y de Italia de franca oposición a los llamados “subsidios de larga duración”, porque -dicen- “tienden a propiciar el desempleo de larga duración”. Según este planteamiento los parados pueden razonablemente esperar una ayuda de su gobierno, pero deben asimilar la idea de que hay que aprovechar las posibilidades de empleo allí donde se creen.Entre las Líneas En este sentido, el Gobierno español pretende sustituir los actuales subsidios de larga duración por políticas activas de empleo. He aquí otra cuestión que deberá negociarse con los sindicatos.
📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Por último, el Gobierno español pretende acompañar las medidas anteriores con una reducción del IRPF, pasando el tipo mínimo del 10 por 100 al 15 por 100 y el máximo del 48 por 100 al 46 por 100, al tiempo que se incrementarán las deducciones familiares por hijos y el límite mínimo exento para tributar por este impuesto; todo ello con otros retoques de importancia, como es la eliminación del IAE para autónomos y PYMEs. Se ha demostrado que la rebaja de impuestos lejos de perjudicar la recaudación la incrementa por los efectos beneficiosos que produce en la actividad económica.
Autor: José Fernando Merino, injef
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.