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En las diversas nociones de igualdad, es posible distinguir dos familias de significados.Entre las Líneas En la primera, la igualdad indica un tipo de justicia o trato justo.Entre las Líneas En la segunda, la igualdad indica igualdad u homogeneidad.Entre las Líneas En algunos contextos, los dos significados pueden coincidir o converger, pero son diferentes.
La forma en que estos conceptos se dividen y entrelazan puede iluminarse observando sus orígenes clásicos. Ya la noción más primitiva de justicia, la venganza, tiene como objetivo una especie de igualdad (“vengarse”, como decimos hoy). La antigua expresión “ojo por ojo y diente por diente” se escribe como una ecuación, al igual que la más suave “haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti”. La igualdad está presente en cualquier noción de que las personas deben someterse al mismo conjunto de reglas, o que un juez debe dar la misma consideración a las reclamaciones de ambas partes en una disputa.
La idea de que existe una conexión interna entre la noción política de justicia y la noción física o matemática de igualdad es muy antigua. La diosa romana Iustitia era representada tradicionalmente llevando una balanza, al igual que las diosas griegas Themis y Dike. Aristóteles consideraba ambas cosas tan inseparables que incluso sostenía que la palabra “dikast” (el que juzga) debía estar lingüísticamente relacionada con la palabra “dichast” (el que divide) (Ética a Nicómaco).
En consecuencia, el griego “isos”, que era el concepto dominante para juzgar las condiciones en la polis, viene a significar tanto la igualdad física/matemática como la equidad. Permitía comparar a las personas, a pesar de sus diferencias de otro modo inconmensurables, aislando y sopesando un aspecto -por ejemplo, sus derechos, su estatus o sus méritos-. Del mismo modo, el latín “aequalitas y aequus”, del que deriva la palabra inglesa ‘equality’, podía significar tanto la igualdad en la cantidad, como la igualdad política o la equidad.
Sin embargo, en contraste con isos, la otra palabra griega, “homoios”, enfatiza la semejanza en el tipo y no la proporción en la relación.Entre las Líneas En lugar de “igualdad”, se traduce mejor como “semejante, parecido”.Entre las Líneas En el discurso político no se utiliza como sustituto de isos, sino para sugerir armonía o semejanza.Si, Pero: Pero no siempre. Aristóteles también lo utiliza en su definición de la envidia: el dolor que sienten los hombres ‘al ver la buena fortuna… de los que son como (“homoios”) ellos mismos’ (en “Retórica”).
En el discurso político griego, esta distinción se mantuvo clara. Cuando Pericles hizo su famosa jactancia en la Oración Fúnebre de que las leyes de Atenas ofrecen una justicia igual para todos, fue con el propósito de hacer ver que esto no impedía a los ciudadanos cultivar sus diferencias. (Tucídides, La guerra del Peloponeso, Bk II, XXXVII). “Isos” era una característica de la justicia, no de las personas. Para Aristóteles, la aplicación de una justicia igual a personas desiguales era un asunto complejo.Entre las Líneas En el caso de la justicia distributiva, isos significaba la distribución de partes iguales a los iguales, y partes desiguales a los desiguales. La distribución tenía que ser igual al mérito, pero el problema era decidir qué tipo de mérito importaba: “los demócratas hacen del nacimiento libre el criterio; los de simpatías oligárquicas, la riqueza, o en otros casos el nacimiento; los defensores de la aristocracia, la virtud” (Ética a Nicómaco).Entre las Líneas En el caso de la justicia correctiva, isos se convirtió en la capacidad del juez para ignorar las diferencias entre las partes: Porque no hace ninguna diferencia si un hombre bueno ha defraudado a un hombre malo, o uno malo a uno bueno… la ley sólo mira la naturaleza del daño, tratando a las partes como iguales (Ética Nicomaquea). La igualdad se convierte aquí en una especie de método scientific, una hipotética tenencia de otras cosas iguales para aislar e identificar el factor investigado. Tal vez una metáfora útil de cómo el isos, el principio abstracto de la igualdad, encaja en el mundo material irregular es la isobara, la línea de los mapas meteorológicos que une puntos de igual presión barométrica, que nunca es recta.
Nada de esto significa, sin embargo, que los griegos no vieran ninguna injusticia en una amplia brecha entre ricos y pobres. Si tomamos como primer paso hacia el establecimiento de la democracia griega las reformas de Solón en la constitución de Atenas, vale la pena recordar que la primera de estas reformas fue cuando “hizo al pueblo libre tanto en ese momento como para el futuro al prohibir los préstamos garantizados sobre la persona… y promulgó la cancelación de las deudas tanto privadas como públicas” (Aristóteles, La Constitución Ateniense, VI 1).Entre las Líneas En la historia occidental, por tanto, la condonación de deudas es tan antigua como la política. [rtbs name=”introduccion-a-la-politica”]Sin embargo, los atenienses no llamaban a esto igualdad, sino a la liberación de las cargas. Al mismo tiempo, la perfecta igualdad económica no estaba fuera de su imaginación política. Aristóteles registró (y se opuso) a una propuesta de Phaleas de Calcedonia para una polis ideal basada en la igualdad de la propiedad (en “Política”).
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
En ninguna de estas nociones hay una idea de igualdad como principio universal que una a todas las personas del mundo. Según este punto de vista, el primer paso en esta dirección puede identificarse con precisión el día -uno de los momentos críticos de la historia- en que, en un banquete en Opis, Alejandro rogó por la unión de los corazones (homonoia) y por una mancomunidad conjunta de macedonios y persas.
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Se puede dudar de que la idea apareciera tan repentinamente, pero es significativo que la tradición la haga salir primero de los labios del Conquistador: encaja bien con su proyecto de arrancar a la gente de sus lealtades locales y homogeneizarla en un vasto imperio (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fue en el contexto del mundo que Alejandro construyó que los estoicos desarrollaron “la idea de universalidad, una humanidad mundial (o global) en la que todos están dotados de una naturaleza humana común”.
Datos verificados por: Brooks
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Igualitarismo Político: Este texto se ocupa del igualitarismo político. Hay dos respuestas destacadas en las teorías igualitarias modernas: igualdad de bienestar e igualdad de recursos. El igualitarismo del bienestar es popular entre aquellos que se sienten atraídos por la visión del utilitarismo de que el bienestar humano es, en última instancia, la característica moralmente más importante de una comunidad a la que el Estado debe prestar atención, pero que quieren trazar un camino para que el Estado persiga el bienestar no de una manera "agregada", sino de una manera más sensible a las particularidades de los individuos. Sin embargo, esta forma de formular una visión igualitaria plantea algunos problemas graves. Muchos igualitaristas hayan seguido a Ronald Dworkin en la defensa del "igualitarismo de los recursos", que haría que el Estado igualara los recursos (tal vez definidos según algo parecido a los bienes primarios de Rawls), no el bienestar. Pero Dworkin argumenta que es interesantemente difícil distribuir los recursos "equitativamente" de una manera que sea genuinamente justa. No es tan sencillo como dar la misma cantidad de recursos a cada persona y utilizar el Estado para supervisar las transferencias para garantizar que sigan siendo las mismas. En cambio, lo que Dworkin quiere defender es una forma de distribuir los recursos que, aunque no dé lugar a que todo el mundo tenga exactamente la misma cantidad, deje a cada persona satisfecha con su suerte y sea capaz de asumir la responsabilidad de cómo satisfacer sus gustos y asegurar su bienestar. Para aclarar su concepción de la igualdad, Dworkin propone un experimento mental similar al enfoque contractualista para definir la justicia. Véase también: Ig.
Igualitarismo: En este texto y en otros de esta plataforma se examina como tanto a la psicología como a la sociología les resulta difícil sustraerse al contexto de desigualdad, por lo que no ofrecen más que una conceptualización determinista de las diferencias intelectuales entre individuos y grupos. En oposición al estudio de la inteligencia en las disciplinas sociológicas y psicológicas, el filósofo francés Jacques Rancière presenta la idea de la "igualdad de la inteligencia", como se describe más ampliamente en otro texto, sacando el concepto de inteligencia de su contexto de desigualdad. En efecto, es posible proponer una inteligencia que no se base en la desigualdad: sin embargo, separar la inteligencia del orden social, donde se define y mide, es imposible, ya que la relación con el orden social es la propia singularidad del concepto. Por otra parte, ha habido muchas defensas de la desigualdad, varias de las cuales están arraigadas en puntos de vista morales o religiosos (como en el hinduismo) o en puntos de vista peculiares de la naturaleza humana (como en las enseñanzas de Aristóteles). Véase también: Ig.
Igualdad Simbólica: Noción de Igualdad simbólica en relación con las Políticas de Género y Desarrollo Véase también: Ig.
Igualdad Salarial: Igualdad salarial, concepto que establece que todos los trabajos similares (o todos los trabajos con igual productividad) han de estar regulados por el mismo tipo de condiciones y remuneraciones. Muchos países han promulgado leyes para que se establezca esta paridad. El problema de fondo radica [...] Véase también: Ig.
Igualdad Racial: La búsqueda de la justicia y la igualdad raciales en Estados Unidos sigue sumida en la contradicción, la contención y la intervención en gran medida simbólica. Aunque cada vez más estadounidenses blancos reconocen la desigualdad persistente que sus homólogos no blancos llevan mucho tiempo reconociendo, los compromisos y las estrategias correctivas sustantivas siguen sin estar claros. Los llamamientos a la inclusión en los procesos de control de la delincuencia resuenan en todo el mundo, históricamente y en la actualidad. En la base, tales demandas reflejan expectativas normativas de respeto, gobierno representativo y participación dentro de sociedades ostensiblemente democráticas. En los Estados-nación desgarrados por historias de conflictos y desigualdades raciales y étnicas, esta lucha por el reconocimiento se intensifica y también las esperanzas de que los sistemas representativos de control social puedan hacer avanzar la justicia racial. Véase también: Ig.
Igualdad Procesal: Igualdad Procesal o Igualdad de Armas Igualdad Procesal o Igualdad de Armas en el Derecho Procesal El Diccionario Jurídico Espasa (2001) hace el siguiente tratamiento de este término jurídico: Recursos Véase también principio de igualdad de las partes en la voz principios del proceso Véase también: Ig.
Igualdad Política: Este texto se ocupa de la Igualdad Política, en parte como las normas de distribución de los valores sociales. Aquí se analiza la potencia política del concepto de igualdad, señalando la exigencia de coherencia y racionalidad que lleva implícita. Dicha exigencia, argumentamos, se refiere a un orden de cosas que nunca es un dato ontológico, sino más bien el producto de algún interés humano, o como nos gusta decirlo, el producto de alguna visión igualitaria: una visión que implica una distinción entre ciertas diferencias entre las personas que se consideran legítimas e ingenuas y las que se consideran ilegítimas e incorrectas. Este texto también, significativamente, trata de rastrear el surgimiento de la visión igualitaria moderna, según la cual todos los seres humanos nacen iguales. Para ello, traza una trayectoria genealógica particular: los vínculos entre la igualdad, la idea de que el hombre ha sido creado a imagen de Dios y las transformaciones históricas con respecto a la relación con la muerte. Asimismo, se examina tres paradigmas de la igualdad que dominan el paisaje del pensamiento liberal anglosajón en la segunda mitad del siglo XX: El igualitarismo de la suerte, la escuela rawlsiana y la "igualdad de relaciones" o "igualdad democrática". Partiendo de la crítica del tercer paradigma a los dos anteriores, desarrollamos tres puntos que creemos que descubren mejor los puntos ciegos de los debates contemporáneos sobre el concepto. En primer lugar, tratamos de afinar la idea de las relaciones sociales desiguales mediante una definición más precisa de la desigualdad estructural. En segundo lugar, pasamos a analizar el concepto de explotación, que sirve de ejemplo para calificar una categoría concreta de desigualdad estructural. Por último, se argumenta que ir más allá de los límites de la imagen liberal predominante de la igualdad requiere ir más allá de la idea de inspiración kantiana del mismo valor moral de todos los seres humanos. Véase también: Ig.
Igualdad Liberal: Aquí se ha tratado de subrayar la singularidad del concepto, es decir, en el hecho de que sirve tanto como principio político como en contextos extrapolíticos, y que busca basar la política en una forma de racionalidad que se apoya en una intuición de consistencia (relación de igualdad con los iguales). También se examina un tipo diferente de visión histórica de la igualdad (que aplicamos principalmente al período de formación de la modernidad): una visión que examina la historia de la igualdad a través de la pregunta de cómo surgieron nuevas formas de indignación por la falta de igualdad; es decir, cómo empezaron a percibirse las condiciones sociales como escasas de igualdad. Asimismo, tratamos de señalar el núcleo del debate contemporáneo sobre la naturaleza de la idea de una comunidad política de iguales, y destacar el cambio necesario para repensar la desigualdad como algo estructural: un cambio que a su vez requiere repensar diversos patrones de desigualdad estructural, como la explotación, y restablecer el principio de igualdad a partir del concepto de vulnerabilidad. Véase también: Ig.
Igualdad Jurídica: Concepto y Caracteres de Igualdad Jurídica Definición y descripción de Igualdad Jurídica ofrecido por el Diccionario Jurídico Mexicano (1994), de la Suprema Corte de Justicia de México: (escrito por Rolando Tamayo y Salmorán) La idea de igualdad ha sido, desde antiguo, una exigencia ética [...] Véase también: Ig.
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2 comentarios en «Igualdad en la Antigua Grecia»