Misionología
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Misionología en Relación a Religión Cristiana
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Etimológicamente misionología viene a significar «tratado o ciencia de la misión». El término está compuesto del sustantivo latino missio y del nombre griego logos.Entre las Líneas En un principio hubo algunas dicusiones entre los misionólogos en torno al vocablo estilísticamente correcto: ¿debía decirse misiología o misionología? De hecho se emplean ambos. El segundo preferentemente en Italia y España; el priméro en los países de lengua francesa, inglesa y portuguesa.Entre las Líneas En lengua alemana se emplea la voz Missionswissenschaft (ciencia de las misiones).
Las definiciones reales de la misionología son muy diversas, según la escuela a que pertenezca el autor que la formula. Podemos acoger aquí la de un conocido misionólogo español, Pío Mondreganes: «Es la ciencia que estudia razonada y sistemáticamente la actividad expansiva de la Iglesia Católica en sus fundamentos, origen, desarrollo, leyes, finalidad, medios y métodos» (Manual de Misionología, 2 ed., Madrid 1947, 10-11).
1. Historia y desarrollo. Aunque el tema de la misión de la Iglesia y de las diversas actividades a través de las cuales esa misión se cumple y realiza entre los pueblos paganos, así como los problemas teológicos conexos (necesidad de la fe y del bautismo, salvación de los paganos, nacimiento y desarrollo de la Iglesia local, valor y sentido de la religión natural y de las religiones históricas no cristianas, etc.), han sido desde muy antiguo objeto de la reflexión y estudio teológicos, la misionología, como disciplina particular, es relativamente reciente: proviene de la segunda mitad del siglo XIX.
Sus orígenes son protestantes. El hecho es significativo y merece ser comentado. La Iglesia católica ha tenido siempre conciencia clara de su misión universal, y, por tanto, de la obligación que le incumbe de dirigirse a todos los pueblos; de ahí que la praxis misionera se desarrollara ampliamente sin necesidad de que la ciencia teológica se detuviera a fundamentarla y explicarla (véase en esta plataforma: MISIONES II).Entre las Líneas En el mundo protestante no sucedía lo mismo.
Pormenores
Las afirmaciones luterano-calvinista sobre la inexistencia del libre arbitrio y sobre la predestinación,’ conducían no a una expansión apostólica sino a un particularismo religioso, de ahí que cuando los protestantes iniciaron la acción misionera, sintieran pronto la urgencia de justificar y fundamentar esa actividad.
El pionero de la misionología fue Gustav Warneck, que fijó de manera prácticamente definitiva la misionología protestante en su gran obra en cinco volúmenes, Evangelische Missionslehre. Había nacido en Naumburg de Sajonia en 1834, estudiado Teología en Halle, donde recibió el influjo del pietismo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) de su época. Después de unos años de docencia en Barmen,en los que explicó materias misionológicas, se encargó de una parroquia en Rotenschirmbach, que regentó durante 22 años, y donde publicó la mayor parte de sus estudios.Entre las Líneas En 1896 se retiró, y comenzó a enseñar misionología en Halle, hasta 1908. misionología el 26 sept. 1910. Puede decirse con razón que él es el padre de la misionología moderna.Entre las Líneas En él se inspirarán los siguientes autores protestantes (y los primeros católicos también), que siguieron profundizando en esta materia. Por misión cristiana entendía el conjunto de actividades del Cristianismo que tiende a implantar la Iglesia y organizarla entre los no cristianos. Se la llama Misión -decía- porque se basa en una orden de envío de Cristo, jefe de la Iglesia; porque se realiza por unos enviados o misioneros; porque alcanza su fin último cuando ya no son estos misioneros necesarios. El fin de las Misiones consiste, según Warneck, en extender el cristianismo entre los no cristianos, esto es, implantar la Iglesia cristiana en el mundo entero, implantación que no puede hacerse por el simple anuncio accidental y esporádico a algunos individuos, de las verdades cristianas de la salvación, sino que exige todo un organismo ordenado a la fundación, mantenimiento y organización de una comunidad cristiana de la Iglesia, enraizada en el mismo pueblo.Si, Pero: Pero si éste es el fin general de la misión, su fin próximo es para Warneck la conversión y salvación de los individuos reunidos en pequeñas comunidades de creyentes. El trabajo misionero no termina hasta tanto no haya llegado a la formación de una Iglesia, que puede transformar toda la vida de un pueblo.
La línea marcada por Warneck la siguieron todos sus sucesores protestantes.Entre las Líneas En 1902 aparece el primer estudio de introducción misionera debido al misionero W. Bornemann, Einführung in die evangelische Missionskunde im Anschluss an die Basler Mission. Estudia la naturaleza de esta nueva disciplina, que cataloga como verdadera ciencia (para un examen del concepto, véase que es la ciencia y que es una ciencia física), con un campo de investigación bien determinado. Comprende todo lo que en el conjunto misional cristiano puede prestarse a una elaboración científica, tanto en su desarrollo pasado (historia misional), como en su estado actual (estadística y geografía), y en su doctrina fundamental y práctica (doctrina o teoría misional). Después de Warneck y Bornemann, siguió una pléyade de misionólogos protestantes, luteranos, reformados y anglicanos. Citamos los más importantes: J. Richter, C. Mirbt, misionología Schlunk, H (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Frick, J. Warneck, Br. Gutmann, H. W. Schomerus; y entre los contemporáneos: K. S. Latourette, que es sobre todo historiador, W. C. Lamott, L. Newbigin, Mc Connell, Andersen, etc.
La misionología católica tuvo como iniciador al Oblato de María Inmaculada, P. Robert Streit, y al profesor de la Univ. de Münster y sacerdote del clero secular, Dr. Josefh Schmidlin. Cronológicamente comenzó antes Streit, pero sustancialmente la misionología católica debe más al Dr. Schmidlin. De 1905 a 1910 fue el P. Streit director de la revista «María Immaculata», y en ella comenzó publicando sus primeros artículos sobre la necesidad de sistematizar un cuerpo de doctrina misional. Así las cosas, en 1909 se reunió en Breslau el Congreso ordinario de los católicos alemanes, bajo la presencia del Príncipe Luis von Lówestein durante el cual se habló en varias ocasiones de temas misionales. Von Lbwestein se puso al habla con Streit, y decidieron el nombramiento de una comisión especial para estudiar los temas misionológicos. Esa comisión se reunió por primera vez en Berlín el 22 en. 1910, bajo la presidencia del mismo von Lówestein y de Streit. Se redactó una memoria que fue enviada a todos los obispos alemanes y superiores religiosos, y a todos los profesores católicos y directores de Seminarios.Entre las Líneas En ella se exponía por primera vez un proyecto sobre cómo podría desarrollarse la misionología católica, tanto en el campo jurídico doctrinal, como en el histórico.Entre las Líneas En una segunda sesión de la mencionada comisión, en Augsburgo el 24 ag. 1910, intervino ya directamente J. Schmidlin, que abogaba por la fundación de una revista científica misional. Nació así la Zeitschrif t f ür Missionswissenschaf t, publicada ya al año siguiente, y de la que fue Schmidlin director casi hasta su muerte, al estallar la II Guerra mundial.Entre las Líneas En su cátedra de Münster había explicado ya, por lo demás, en el curso 1909-10, un tratado sobre el desarrollo de las misiones católicas en las colonias alemanas. Desde 1910 se creó en la misma Universidad la primera cátedra de misionología con carácter de cátedra extraordinaria, que, a partir de 1914, se convertiría en ordinaria. Así comenzaba un Instituto de misionología en Münster, donde recibirían su formación los primeros misionólogos especializados católicos. El mismo Schmidlin publicó la primera Introducción católica a la misionología, Einführung in die Missionswissenschaft, y luego otros estudios misionológicas como la Katholische Missionslehre in Grundriss y la Katholische Missionsgeschichte (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fue de esta forma como J. Schmidlin y R. Streit, cada uno desde sus puntos de vista, contribuyeron a la formación de una misionología católica tal como existe hoy, enriquecida por numerosas investigaciones de los estudiosos, confirmada sus principios doctrinales por diversos documentos pontificios y por el Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia aprobado por el Concilio Vaticano II el 7 oct. 1965.
Los países y centros donde se ha desarrollado más la misionología son, en primer lugar, Alemania, y concretamente Münster, es decir, la escuela de los continuadores de Schmidlin, entre los que cabe mencionar a Thomas Ohm y Joseph Glazik.Entre las Líneas En el mundo de habla francesa, sobresalen las escuelas de Lovaina, cuyos representantes más significativos son los jesuitas Charles y Lange; y la de París a la que cabe vincular a P. Glorieux, H. De Lubac, A. Perbal, A. misionología Henry, A. Rétif. También en España la misionología ha tenido importantes cultivadores, a partir del card. Benlloch. Más adelante completaremos estos breves datos históricos, al hablar de las revistas, semanas misionológicas, etc.
2. La Misionología en cuanto ciencia. Una primera cuestión que suele plantearse es si la disciplina a la que llamamos misionología reúne las condiciones necesarias para que se le atribuya con toda propiedad el nombre de ciencia (para un examen del concepto, véase que es la ciencia y que es una ciencia física), con personalidad propia e independiente. La discusión al respecto se inicia a partir de los comienzos mismos de su historia: Streit considera la misionología más bien como una agrupación de los aspectos misionales de las diversas ciencias eclesiásticas, agrupación que venía, exigida principalmente por razones prácticas y metodológicas, pero no la consideraba propiamente una ciencia. Schmidlin, por el contrario, veía en la misionología una ciencia especial dentro del cuadro de las ciencias eclesiásticas, es decir, dotada de substantividad suficiente como para ser acreedora al nombre de ciencia. Entre estas dos corrientes fluctúan todavía las opiniones de los misionólogos recientes y actuales. Aunque obviamente no se le reconoce a la misionología un objeto formal independiente de la Teología, son claras la amplitud y características peculiares de la materia de que se ocupa, lo que aconseja su estudio independiente de las otras ciencias eclesiásticas. Es, pues, una especialización teológica. Aceptada esta caracterización los autores se dividen en aspectos más de matiz: algunos la ven como especialización prevalentemente doctrinal (Jetté, Loffeld, Ohm), otros como especialización histórico-teológica (Seumois), y algunos como especialización pastoral (Rahner, Glazik).
Pasando ahora al contenido y estructuración de esta ciencia así caracterizada, podemos distinguir una triple proyección, lo que termina de perfilar cuanto acaba de ser dicho y permite ver una posible vía de superación de las divergencias. La triple proyección a que nos referimos es, en efecto, la siguiente: doctrinal, jurídico-práctica o pastoral, e histórica. La parte doctrinal pertenece claramente a la Teología, ya que la misión de la Iglesia, de la que la actividad misionera deriva, es un hecho de orden sobrenatural en sus principios; y un estudio doctrinal en ellos no puede pertenecer más que a la Teología radicada en la Revelación y en la Tradición. Lo mismo podría decirse de la parte práctica, que dice relación a la existencia futura de la misión, ya que la parte práctica de la misionología estriba, sobre todo, en el estudio de los métodos de realización misionera, métodos cuya concreción está determinada por diversas circunstancias concretas de tiempo y lugar; pero que en su esencia dependen ante todo, de principios que delimitan la acción, y de sus exigencias teóricas y doctrinales. La parte histórica, finalmente, tiene características propias, ya que es, como su propio nombre indica, una historia de las misiones.Entre las Líneas En una palabra, la misionología doctrinal y la práctica vienen a ser como una especialización de la Teología, como la misionología histórica o historia de las Misiones, lo es en cambio de la Historia Eclesiástica general.
La ciencia de la misionología, para su exposición y desarrollo, puede, pues, ser dividida en cuatro grandes secciones: 1) Cuestiones introductorias y Ciencias Auxiliares, como la Etnología, Historia de las Religiones, Lingüística y Colonialística, entre otras; 2) Sección doctrinal con estas cuestiones diferenciadas: Teología bíblico-patrística de las Misiones, Teología sistemática misional, que es la disciplina más especificativa, ya que su objeto fundamental es el estudio teológico de la Misión; y Teología dogmática misionera, donde se estudian todos aquellos puntos dogmáticos que rozan con el campo misional; 3) Sección jurídico-práctica, esto es, Derecho Misional, Teología moral misionera, Teología pastoral misionera y Adaptación o Metodología misional; 4) finalmente, la Sección descriptiva que comprende la Historia de las Misiones y Misionografía o descripción de las Misiones.
La cuestión teorética fundamental de la misionología es -como acabamos de decir- la de la fundamentación y definición. teológica de la actividad misional: es, pues, con respecto a ella como se distinguen las diversas escuelas misionológicas. Como el tema ha sido expuesto ya al estudiar las Misiones (véase en esta plataforma: MISIONES I), podemos limitarnos aquí a remitir a ese artículo.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Más Información
Los otros temas prácticos y metodológicos son muy especializados, y exceden de las intenciones de esta Enciclopedia. Concluiremos, pues, nuestra exposición dando una visión panorámica sobre la historiografía misionera e informando sobre los principales centros, congresos y revistas misionológicas.
3. Historiología de las Misiones. Intentamos bajo este epígrafe exponer el desarrollo de la historiografía de las misionología a través de los tiempos mencionando a los autores principales. Aunque sobre la historia de las misiones se ha escrito desde antiguo, los tratados y manuales científicamente depurados son de nuestro siglo. [rbts name=”religion-cristiana”]
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre misionología en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Bibliografía
Hay varios repertorios bibliográficos generales: A. SANTOS HERNÁNDEZ, Bibliografía misional, 2 vol. Santander 1965; Biblioteca Missionum, publicación comenzada por STREIT en 1916 y continuada por sus compañeros de Orden, los Oblatos de María Inmaculada; en 1972 contaba ya con 26 volúmenes; Bibliografía missionaria, publicación anual de la Universidad Urbaniana que recoge las obras y artículos más importantes del año.
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