Musicoterapia en la Enfermedad de Alzheimer
Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] Nota: Consulte sobre la prevención de la enfermedad de Alzheimer y la musicoterapia en la demencia.
Beneficios de la musicoterapia en el Alzheimer
La Asociación de Alzheimer (AA, 2020a) aboga por intervenciones no farmacológicas basadas en la evidencia para abordar el comportamiento, maximizar el compromiso social y promover la regulación del estado de ánimo, objetivos que los musicoterapeutas suelen abordar. Un creciente cuerpo de literatura sugiere varios beneficios de la musicoterapia, como la disminución de los síntomas conductuales de la demencia (Raglio et al., 2008), la elevación del estado de ánimo (Cho, 2018), el aumento de la excitación (Belgrave, 2009; Clair, 1996) y la mejora del compromiso social. A pesar de la expansión de la literatura, la evidencia sobre el uso y la aplicación adecuada de la musicoterapia y las intervenciones musicales relacionadas con esta población sigue siendo poco clara, en parte debido a las limitaciones metodológicas. Además, los informes de intervención a menudo carecen de detalles sobre el intervencionista, las características de la música, las estrategias de intervención y la formación y el cumplimiento del protocolo. Estas limitaciones impiden la evaluación del valor y obstaculizan las mejores prácticas. Sin embargo, la orientación teórica específica de la demencia para la investigación y la práctica de la musicoterapia está ausente en la literatura existente. Para avanzar en la profesión, los musicoterapeutas necesitan un modelo que comprenda un conjunto de supuestos comprobables para facilitar la descripción y la investigación sistemática de la musicoterapia y los mecanismos subyacentes y que pueda guiar la formación clínica y la implementación con esta población.
Envejecimiento y demencia
El envejecimiento es una experiencia muy variable e individual que se enmarca en el contexto sociocultural (Fingerman et al., 2013; Whitbourne y Whitbourne, 2010). Puede describirse en términos de nuestro funcionamiento biológico y psicosocial y de cómo estos sistemas progresan y cambian. Ciertos aspectos del envejecimiento, denominados envejecimiento saludable o primario, persisten de forma similar en todos los individuos. Por ejemplo, los adultos mayores suelen experimentar ligeras reducciones en la velocidad psicomotora y la capacidad de la memoria de trabajo, mientras que la resolución de problemas interpersonales y el aprendizaje heurístico mejoran. Estos cambios difieren del envejecimiento secundario, que se produce cuando una enfermedad, como la demencia, influye en el proceso de envejecimiento (véase más detalles).
La demencia es un término general para los cambios en la memoria y otras áreas de la cognición relacionadas con las condiciones neurológicas subyacentes. Muchas personas con demencia no tienen un diagnóstico específico (es decir, demencia no especificada), y hasta dos tercios tienen más de un tipo (es decir, demencia mixta, que a menudo coexiste con demencias probables de tipo Alzheimer y vascular). El conocimiento de la demencia informa sobre la formación de objetivos, la organización y la implementación de experiencias musicales y la interpretación de los resultados (aunque no sustituye a la evaluación individual).
Desarrollo del modelo
Muchos musicoterapeutas prestan servicios a personas con TDAH (American Music Therapy Association [AMTA], 2019). Sin embargo, los musicoterapeutas han trabajado durante mucho tiempo en el cuidado de la demencia para (a) optimizar las funciones cognitivas, sociales, físicas y emocionales; (b) manejar los comportamientos; y (c) apoyar a los cuidadores. Sin embargo, la investigación de la musicoterapia en la demencia es a menudo criticada por su falta de rigor, y con razón. Se necesita un modelo teórico que guíe la investigación sistemática de los beneficios y las limitaciones de la musicoterapia en el cuidado de la demencia y la formación clínica de base, la educación y la práctica.
Intervención
El centro del modelo representa los seis temas de intervención: Cognición, Atención, Familiaridad, Audibilidad, Estructura y Autonomía. Aunque los temas están interrelacionados (por ejemplo, la atención es un aspecto de la cognición), cada uno de ellos sugiere estrategias de facilitación para optimizar la participación de las personas con ADRD.
Cognición
La cognición se refiere al conocimiento y la comprensión de las ideas e incluye la percepción, la memoria, el lenguaje y el funcionamiento ejecutivo. La TDAH afecta a múltiples áreas de la cognición (Lezak et al., 2012; Nation et al., 2015). Proporcionar un tiempo extra de procesamiento y respuesta dentro de una intervención, así como información consistente con el nivel funcional de un individuo, puede compensar las disminuciones de la memoria declarativa y de la velocidad de procesamiento asociadas con el TDAH (Hall y Buckwalter, 1987). Por ejemplo, utilizar una velocidad de habla moderada y un lenguaje concreto, simplificar los enunciados y las preguntas, y hacer hincapié en los temas principales.
Aunque la disminución de la velocidad del habla socava el ritmo y la fluidez naturales del discurso, es poco probable que los cambios moderados en el tempo musical afecten a la integridad rítmica o melódica de una melodía conocida (Patel, 2009, 2014; Peretz et al., 1998), sobre todo si se conserva la complejidad rítmica (Groene, 2001; Janata et al., 2012). Se puede presentar una selección musical y atender a las indicaciones no verbales de interés y disfrute en lugar de depender de las interacciones verbales. Aunque las letras cantadas pueden ser más difíciles de entender que las palabras habladas (Collister y Huron, 2008), los elementos musicales en capas ofrecen múltiples medios para reconocer melodías familiares. Por ello, presentar inicialmente las intervenciones basadas en la música a un ritmo más lento y adaptarlas según las respuestas de los individuos podría ofrecer un tiempo de procesamiento y facilitar el reconocimiento y el compromiso.
Atención
La atención implica tanto el establecimiento como el mantenimiento de la atención y requiere un acceso suficiente a la información sensorial, la capacidad de centrarse en los estímulos relevantes del entorno y deducir su significado, así como el interés y la motivación para participar (Posner y Petersen, 1990). Hay numerosas estrategias que pueden fomentar la atención. Por ejemplo, utilizar temas, canciones y actividades apropiadas para la edad e incluir alguna variación y humor para alterar la atención y la excitación. Para minimizar la distracción, apague la televisión y hable con los visitantes sobre la importancia de no mantener conversaciones paralelas. Conozca los nombres preferidos de los clientes y evalúe las señales de atención no verbales antes de hacer preguntas. Emplear una fuerte musicalidad para explotar la estética musical, y utilizar juiciosamente la variación para motivar, provocar y modular la atención. Los musicoterapeutas a menudo encadenan canciones (como en un popurrí) y hacen coincidir la música con el estado actual del individuo y luego adaptan la música para provocar un cambio deseado en el estado de ánimo o de excitación (es decir, el principio ISO; Gfeller, 2008). Otras técnicas incluyen la variación de la dinámica y la violación de las expectativas musicales en función de las respuestas de los individuos (por ejemplo, la resolución retardada y los descansos inesperados).
Familiaridad
Las personas con demencia a menudo experimentan un entorno desconocido debido a los déficits cognitivos; por lo tanto, tomar medidas para maximizar la familiaridad puede promover el estado de ánimo positivo y el compromiso (AA, 2020a; Kitwood, 1997). Los estímulos familiares, en particular la música, pueden desencadenar recuerdos remotos y emociones asociadas (Belfi et al., 2016; Juslin, 2013). Maximice la familiaridad a través de una cuidadosa selección de temas y música, ayudas visuales, cualidades estilísticas, forma musical y repetición. La mejora de la expectativa musical proporcionada por la repetición se asocia con los sistemas de recompensa neural. Ejercer el juicio clínico en la selección de la música que no sólo es culturalmente sensible, apropiado para la edad, y familiar, pero que también tiene altos niveles de repetición a través de los elementos musicales. Además, la música de los años de formación de los clientes puede ser más familiar que las selecciones relativamente recientes (Belfi et al., 2016; Gibbons, 1977). Además, se pueden organizar las selecciones para imitar las cualidades estilísticas familiares (Groene, 2001), añadir repeticiones a través de varios elementos musicales (por ejemplo, la melodía, la letra y los patrones rítmicos) y centrarse en las partes familiares de las canciones preferidas (es decir, el estribillo o el gancho).
Audibilidad
La pérdida de audición es cada vez más probable con la edad (Whitbourne y Whitbourne, 2010). La mala audibilidad socava la comunicación y agrava los signos y síntomas de la demencia (Sheffler y Noggle, 2015; Whitbourne y Whitbourne, 2010). Para optimizar la audibilidad y la comunicación interpersonal, utilice estrategias que maximicen la señal auditiva, como la proximidad, la formación de grupos en semicírculo, las señales de redundancia (Wilhelm, 2016) y las técnicas de “habla clara” (es decir, ritmo ligeramente más lento, articulación clara; no elderspeak; Ferguson & Quené, 2014). Musicalmente, maximice la señal auditiva a través de la elección del tono y del instrumento. Utilizar un acompañamiento de guitarra acorde con una púa para ofrecer una mayor magnitud de sonido y señales visuales (Wilhelm, 2016) y utilizar una calidad y proyección vocal fuerte (Cevasco, 2008; Wilhelm, 2016) sin hablar por encima del acompañamiento. Con una disposición bien pensada, la gama de frecuencias más amplia de la música (por ejemplo, el teclado) y la entrada vibrotáctil pueden indicar las ventajas de las actividades basadas en la música para los adultos mayores (Wilhelm, 2016).
Estructura
La estructura y la previsibilidad mejoran la cognición, el funcionamiento social y la regulación del estado de ánimo (Cornwell y Schafer, 2016; Whitbourne y Whitbourne, 2010), lo cual es importante para las personas cuya capacidad de organización y autorregulación se ve comprometida por la demencia. Las rutinas de las sesiones, la consistencia de los miembros del grupo, los temas, las transiciones y la redundancia imbuida proporcionan estructura y predictibilidad (Witte, 1987). La música en sí misma ofrece una estructura y predictibilidad inherente a través de varios elementos (Koelsch, 2011; Trainor & Zatorre, 2016), y el uso consistente de los abridores y cerradores de la sesión, las introducciones musicales y las transiciones musicales entre las canciones o las actividades pueden ofrecer una estructura y comodidad adicionales a los participantes de la sesión.
Autonomía
La autonomía se refiere a la libertad e independencia para tomar decisiones por uno mismo y se relaciona estrechamente con la autoeficacia (Staedtler y Núñez, 2015). Aunque es una parte importante del bienestar para todos los individuos, el deterioro cognitivo asociado (véase qué es, su concepto jurídico; y también su definición como “associate” en derecho anglo-sajón, en inglés) a la TDAH socava la autonomía con respecto al entorno, la toma de decisiones y el sentido de sí mismo (Sheffler y Noggle, 2015; Staedtler y Núñez, 2015). Los proveedores de atención deben centrarse en los puntos fuertes e incorporar la elección y las oportunidades de autonomía y autoeficacia de manera que se ajusten al nivel de funcionamiento de los clientes. Implicar a los cuidadores y a la familia y hablar con ellos sobre cómo apoyar la participación. Comprométase sinceramente con la persona, establezca contacto visual y utilice expresiones faciales positivas. Si alguien es ininteligible, escuche la emoción de lo que dice. Repita una palabra clave para validar a la persona y reconocer su contribución (Feil y de Klerk-Rubin, 2012). La música ofrece múltiples medios de autonomía adaptados a la edad, como cantar, crear, tocar instrumentos, moverse y escuchar (Gfeller, 2008). Específicamente, se puede invitar a la participación a través de señales verbales y no verbales claras y tener en cuenta el rango de canto de los adultos mayores para ofrecer la posibilidad de elegir el grado de participación (tal vez prefieran escuchar). Otras opciones podrían ser el uso de un menú de actividades musicales, la elección de instrumentos y canciones, la posibilidad de escribir canciones, etc.
Aspectos únicos de la música
Aunque cada uno de los seis temas de intervención sugiere estrategias para utilizar en musicoterapia, el modelo principal (figura 1) omite la música para facilitar la colaboración interdisciplinar, el desarrollo de la intervención y la investigación. La figura secundaria profundiza en los méritos de la música. La música es omnipresente y robusta al daño cerebral, y una vida de expectativas musicales permite el procesamiento. La música recluta numerosas funciones sociales (Koelsch, 2011), influye en la experiencia afectiva (Juslin, 2013) y proporciona motivación para participar. La música es fácilmente adaptable para facilitar el compromiso, la atención y la autonomía entre individuos y grupos (Gfeller, 2008). Por lo tanto, con la elección y disposición juiciosa de la música que atiende a los puntos fuertes, las personas pueden participar y responder de alguna manera sin depender de las funciones cognitivas afectadas por la demencia. Aunque la literatura es limitada con respecto a la eficacia de la musicoterapia y las intervenciones musicales relacionadas (van der Steen et al., 2018), una amplia erudición relacionada sugiere los mecanismos potenciales que subyacen a la musicoterapia con esta población, y por qué una intervención cuidadosamente diseñada podría influir en varios resultados terapéuticos.
Práctica Clínica para Personas con Demencia y Musicología
El Modelo de Práctica Clínica para Personas con Demencia promueve una visión holística de los clientes como individuos y un fundamento teórico basado en la evidencia para guiar el diseño y la implementación de la intervención. En su aplicación a la musicoterapia, el uso del modelo puede promover una práctica clínica avanzada a través de una consideración más profunda del TFM y la conexión entre la toma de decisiones terapéuticas, las características del cliente y los resultados documentados. Aunque las estrategias de intervención presentadas en el modelo no son nuevas, la base teórica y la organización temática que proporciona el modelo ofrecen una estructura sobre cómo implementar una intervención y qué resultados se pueden esperar. Dicha estructura puede mejorar la formación, orientar la supervisión y avanzar en la toma de decisiones clínicas en la práctica.
El declive funcional asociado (véase qué es, su concepto jurídico; y también su definición como “associate” en derecho anglo-sajón, en inglés) a la ADRD puede contribuir a una mayor dificultad para hacer frente a los factores estresantes internos (por ejemplo, el dolor; las necesidades insatisfechas de atención y amor; la incapacidad para expresar deseos y necesidades) y a las demandas externas (por ejemplo, el entorno sobreestimulante y la impaciencia o el trato impersonal del cuidador). Los cuidados adaptables y de apoyo y la provisión de actividades apropiadas para la edad que se ajusten a las capacidades de los clientes no sólo pueden reducir la frecuencia y la gravedad de las conductas desafiantes, sino también mejorar el funcionamiento dentro del entorno (Hall y Buckwalter, 1987). Como sugieren Hanson et al. (1996), hay que tener en cuenta tanto el tipo como la demanda de una intervención musical. El tipo de actividad o la disposición de sus componentes podría ser demasiado difícil para las personas con demencia avanzada (es decir, demasiada demanda). Las adaptaciones, como la repetición añadida, pueden no ofrecer suficiente desafío o variación para mantener el interés y el disfrute para aquellos con demencia más leve. La flexibilidad clínica y la capacidad de respuesta para satisfacer las necesidades de los clientes a través de una serie de intervenciones y estrategias musicales que pueden adaptarse en el momento son características distintivas de los musicoterapeutas (AMTA, 2013; Certification Board for Music Therapists, 2020) y pueden ayudar a explicar las discrepancias en los resultados de las intervenciones musicales con esta población.
El grado de receptividad terapéutica puede diferenciar los resultados obtenidos por los musicoterapeutas altamente cualificados que adaptan la música o la forma de aplicación en el momento. Aunque los musicoterapeutas cumplen con las competencias de nivel de entrada y participan en la educación continua para perfeccionar las habilidades (AMTA, 2013; Certification Board for Music Therapists, 2020), la formación clínica entre los programas es inconsistente (AMTA, 2018). La sabiduría clínica y la experiencia influyen aún más en la eficacia terapéutica. En otras palabras, la efectividad clínica con personas con demencia puede estar relacionada con una compleja interacción de factores relacionados con el cliente, la intervención, la propia música, el entorno social y el clínico.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
La integración del TFM con un diseño de intervención eficaz y habilidades clínicas receptivas es un reto. Las consideraciones sobre el tipo de experiencia musical y la disposición de la docena de elementos de la música dentro de esa experiencia implican la habilidad para equilibrar los aspectos del cliente, la mejor evidencia de investigación disponible y la sabiduría clínica (es decir, la práctica basada en la evidencia). Los preprofesionales se benefician de la información concreta mientras aprenden el proceso terapéutico. Los profesionales experimentados pueden evaluar críticamente su aplicación de las intervenciones musicales para avanzar y revigorizar su práctica. El Modelo de Práctica Clínica para Personas con Demencia pretende proporcionar una base y una estructura en todos los niveles de la práctica para:
- fomentar la visión de las personas con demencia como individuos con una vida única de experiencia, sabiduría, fortalezas y necesidades;
- promover el uso de estrategias;
- guiar la toma de decisiones clínicas y el desarrollo de la intervención, incluyendo las intervenciones basadas en la música; y
- estimular las discusiones (supervisor-supervisado, interdisciplinarias y dentro de la disciplina) con respecto a los aspectos de la intervención, los objetivos a corto y largo plazo, las respuestas del individuo y las relaciones entre estas variables.
El centro del modelo ofrece un esquema para aplicar una plétora de estrategias de intervención. En principio, la mayoría pueden aplicarse a cualquier intervención basada en la conducta para personas con demencia. Se podría explorar, por ejemplo, la utilidad del modelo en la pastoral musical con congregaciones que incluyen a personas con demencia que viven en la comunidad. El modelo se está aplicando actualmente en un estudio de telesalud interdisciplinario de trabajo social y musicoterapia con adultos mayores aislados. Cada componente (es decir, el esquema de intervención y las respuestas directas e indirectas) y cada intersección de componentes en el modelo presentan oportunidades para la investigación, incluyendo hipótesis comprobables y vías para la investigación cualitativa y de métodos mixtos. También se puede utilizar el esquema para crear condiciones de comparación en la investigación y facilitar la presentación de informes de intervención, lo que puede ayudar a identificar las cualidades únicas de las intervenciones musicales y avanzar en la práctica.
Esta es la presentación inicial de El modelo de práctica clínica para personas con demencia. Como todo lo nuevo, es probable que se someta a revisión. Aunque se basa en la teoría y la erudición existentes, puede no alinearse con lo que todos los musicoterapeutas hacen en la práctica. Más bien, representa un marco para trabajar con esta población. Las estrategias presentadas en el modelo son flexibles y pueden aplicarse en varios enfoques; sin embargo, algunos pueden estar en desacuerdo con el fundamento teórico, la disposición de los componentes o la interacción propuesta de los mismos. El modelo también puede no aplicarse por igual a todas las personas con demencia. De hecho, la importancia relativa de los temas y estrategias de intervención depende del tipo de demencia, las habilidades funcionales y la actividad en cuestión.
📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Aunque la prevalencia de ADRD entre las personas de color es hasta dos veces mayor que otros grupos raciales y étnicos (AA, 2020b), la investigación se ha centrado históricamente en muestras blancas, no hispanas y Latinx, de habla inglesa (Brewster et al., 2019; Manly & Mayeux, 2004). La literatura relativa a la investigación sobre música y psicología básica que sustenta este modelo ha incluido generalmente a participantes blancos, adultos jóvenes y con un alto nivel educativo. Aunque enfatiza la importancia de considerar las diferencias individuales, las fortalezas, las necesidades y la cultura al diseñar e implementar las intervenciones, el modelo está, no obstante, informado por esta erudición. Se justifica la investigación que informa la práctica culturalmente sensible con el grupo diverso de individuos y sus familias que son impactados por la demencia (para una revisión y ejercicios para desarrollar la práctica de la musicoterapia multicultural con los adultos mayores, ver Belgrave, 2020).
La consideración de la selección e implementación de estrategias musicales y no musicales para apoyar y mejorar las experiencias de los clientes dentro de una relación terapéutica son aspectos necesarios para ser un musicoterapeuta. No se puede subestimar la importancia de considerar la disminución en relación con el apoyo y el desafío que ofrece una intervención, así como la situación única de cada persona con demencia y su familia. Aunque es probable que este modelo evolucione a medida que se adquieran conocimientos, proporciona un avance a la teoría y una guía para la práctica y la investigación futura. Espero que esta contribución ofrezca a los musicoterapeutas, a los profesionales sanitarios relacionados y a los investigadores mejores medios para apoyar el bienestar de las personas cuyas vidas se ven muy afectadas por la demencia.
Revisor de hechos: Brian
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Traducción al Inglés
Traducción al inglés de enfermedad de Alzheimer: Alzheimer’s disease consequences.
Véase También
Enfermedad Mental
Salud
Derecho Médico
Bibliografía
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
2 comentarios en «Musicoterapia en la Enfermedad de Alzheimer»