Régimen Legal de las Organizaciones Benéficas en Inglaterra
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Régimen Legal de las Organizaciones Benéficas en Inglaterra
La Opción
Las organizaciones benéficas existen para beneficiar al público. Por ello, las organizaciones benéficas
- pagan tasas comerciales reducidas
- reciben desgravaciones fiscales
- pueden obtener ciertos tipos de subvenciones y fondos
Pero las organizaciones benéficas están limitadas en lo que pueden hacer y en su funcionamiento. Por ejemplo, las organizaciones benéficas tienen que:
- cumplir la ley de beneficencia, que incluye informar a la Comisión de Beneficencia y al público sobre su trabajo
- hacer sólo cosas que sean benéficas según la ley
- ser dirigidas por fideicomisarios que no suelen beneficiarse personalmente de la organización
- ser independientes: una organización benéfica puede trabajar con otras organizaciones, pero debe tomar decisiones independientes sobre cómo llevar a cabo sus fines benéficos.
Requisitos legales
De acuerdo con las normas de Inglaterra y Gales, si se crea una organización benéfica debe solicitar su registro en la comisión si se trata de una organización benéfica constituida (CIO) o si sus ingresos anuales son superiores a 5.000 libras esterlinas, a menos que se trate de un tipo específico de organización benéfica que no tenga que registrarse. La comisión tomará medidas para garantizar el cumplimiento si identifica una organización benéfica que no está registrada pero que debería estarlo.
Si la organización benéfica no es una CIO y sus ingresos son inferiores a 5.000 libras, no tiene que registrarse en la Comisión. Sin embargo, se puede solicitar a la Hacienda del Reino Unido que reconozca la organización como benéfica para poder reclamar la devolución de impuestos sobre cosas como las donaciones de “Gift Aid”.
Es importarnte comprobar que el tipo de organización puede ser benéfica. Existe una amplia gama de organizaciones sin ánimo de lucro y empresas sociales: no todas son organizaciones benéficas. Por ejemplo, una sociedad de interés comunitario (CIC) o una organización registrada en Hacienda como club deportivo comunitario de aficionados (CASC) no pueden ser organizaciones benéficas.
También es necesario comprobar que ser una organización benéfica no impide hacer las cosas que se quiere hacer. Por ejemplo:
- los fideicomisarios de las organizaciones benéficas suelen ser voluntarios no remunerados; sólo pueden ser remunerados si se autoriza
- las organizaciones benéficas no pueden beneficiar a nadie relacionado con la organización, por ejemplo, dando trabajo a un familiar o a una empresa de un fideicomisario, a menos que esté autorizado
- las organizaciones benéficas sólo pueden tener fines que la ley reconozca como benéficos; no pueden tener una mezcla de fines benéficos y no benéficos
- las organizaciones benéficas no pueden participar en determinadas actividades políticas, como las elecciones o las campañas políticas
- se aplican normas estrictas a las actividades comerciales de las organizaciones benéficas
- las organizaciones benéficas registradas deben proporcionar información pública y actualizada sobre sus actividades y finanzas
- las organizaciones benéficas están orientadas hacia el exterior: no pueden crearse para beneficiar los estrechos intereses de un grupo cerrado.
Alternativas a la creación de una nueva organización benéfica
Hay más de 160.000 organizaciones benéficas registradas en Inglaterra y Gales y muchas más no registradas. Crear y gestionar una organización benéfica requiere mucho trabajo. Otra alternativa es crear un fondo con nombre en lugar de una organización benéfica.
Algunas organizaciones benéficas pueden permitir crear un fondo nominativo si se desea recaudar dinero para un acontecimiento puntual, como una catástrofe. Esto ahorra el tiempo y el esfuerzo de crear y gestionar una organización benéfica y luego cerrarla una vez satisfecha la necesidad original. Dependiendo de la organización benéfica, se puede decir a qué objetivo se desea que se destine el dinero.
Otras opiciones son:
- Crear un fondo de donantes – Fundaciones comunitarias del Reino Unido.
- Crear una fundación benéfica CAF – Charities Aid Foundation.
- Crear una empresa social no benéfica. Una “empresa social” es un negocio que tiene objetivos sociales, medioambientales o comunitarios y puede tener fines no benéficos. Véase más abajo sobre crear una empresa social.
Decidir el objetivo de la organización benéfica
Si se decide crear una organización benéfica, conviene empezar por decidir cuál será su finalidad. El “propósito” de la organización benéfica es lo que se ha establecido para lograr, la razón de su existencia. Es uno de los requisitos legales para gestionar la organización benéfica de forma coherente con sus fines y apoyarlos. La organización puede tener más de un objetivo, pero no puede tener otros que no sean benéficos.
Los fines de la organización benéfica son importantes porque:
- ayudan a la Comisión de Organizaciones Benéficas de Inglaterra a decidir si la organización es una organización benéfica y a Hacienda a decidir si puede beneficiarse de una desgravación fiscal
- explican a las personas que dirigen, apoyan o se benefician de la organización benéfica lo que hace y a quién ayuda
- la organización benéfica sólo puede hacer cosas que lleven a cabo sus fines
Fines o propósitos benéficos
Según la ley, para ser una organización benéfica en Inglaterra y Gales, todo lo que se establezca para lograr, su propósito, debe ser benéfico. Esto significa que cada uno de sus fines debe:
- corresponder a una o más “descripciones de fines
- beneficiar al público en general o a un sector suficiente del público.
Convine tener en cuenta que no todo lo que beneficia a la comunidad o es una buena causa es benéfico.
Las 13 descripciones de fines
La lista abierta de las 13 descripciones de fines enumeradas en la Ley de Organizaciones Benéficas son las siguientes:
- la prevención o el alivio de la pobreza
- la promoción de la educación
- la promoción de la religión
- la promoción de la salud o la salvación de vidas
- la promoción de la ciudadanía o el desarrollo de la comunidad
- la promoción de las artes, la cultura, el patrimonio o la ciencia
- la promoción del deporte amateur
- el fomento de los derechos humanos, la resolución de conflictos o la reconciliación, o la promoción de la armonía religiosa o racial o la igualdad y la diversidad
- el fomento de la protección o la mejora del medio ambiente
- el alivio de los necesitados por razones de juventud, edad, enfermedad, discapacidad, dificultades financieras u otras desventajas
- la promoción del bienestar de los animales
- el fomento de la eficacia de las fuerzas armadas de la Corona, o de la eficacia de los servicios de policía, de bomberos y de rescate o de los servicios de ambulancia
- cualquier otro fin actualmente reconocido como benéfico o que pueda ser reconocido como benéfico por analogía o dentro del espíritu de los fines comprendidos en las categorías anteriores o cualquier otro fin reconocido como benéfico según la legislación de Inglaterra y Gales.
La Ley de Organizaciones Benéficas no define el significado de cada una de estas descripciones de fines. Sin embargo, proporciona algunas definiciones, o definiciones parciales, para algunas de las descripciones. Éstas figuran en el Anexo D: Definiciones de la Ley de Organizaciones Benéficas.
Requisito legal, en este ámbito, es que cuando alguno de los términos utilizados en las descripciones de los fines tiene un significado particular en la legislación sobre organizaciones benéficas de Inglaterra y Gales, debe considerarse que el término tiene el mismo significado cuando aparece en las descripciones de los fines.
Expresar por escrito el propósito de la organización benéfica
El propósito de la organización benéfica debe decir:
- cuáles serán los resultados de su trabajo
- dónde se producirán esos resultados
- cómo conseguirá esos resultados
- quién se beneficiará de estos resultados
Por ejemplo:
“En beneficio del público, el socorro y la asistencia a personas necesitadas (qué) en cualquier parte del mundo (dónde) que sean víctimas de guerras o desastres naturales o catástrofes (quiénes), en particular proporcionándoles ayuda médica (cómo)”
Se recomienda enumerar las acciones que los fideicomisarios pueden hacer para ayudar a la organización benéfica a llevar a cabo sus fines (“habilidades”) por separado: recaudaciones de fondos, por ejemplo.
Elegir una estructura benéfica
Una vez que se haya decidido el propósito de la organización benéfica, se debe decidir qué estructura organizativa tendrá.
Hay cuatro tipos principales de estructura benéfica:
- organización benéfica constituida (CIO)
- sociedad benéfica limitada por garantía
- asociación sin ánimo de lucro
- fideicomiso
Es importante que elija la estructura adecuada para la organización benéfica que se ajuste a su funcionamiento.
Redactar un documento de gobernanza de la Organización Benéfica
El documento de gobierno de la organización benéfica es el documento legal que crea la organización benéfica y dice cómo debe funcionar, estableciendo:
- su nombre
- sus fines benéficos (“objetos”)
- lo que puede hacer para llevar a cabo sus fines (“capacidades”), como pedir dinero prestado
- quiénes la dirigen (“fideicomisarios”) y quiénes pueden ser miembros (si procede)
- cómo se celebrarán las reuniones
- el número de fideicomisarios que se nombrarán y la forma de hacerlo
- las normas sobre el pago a los fideicomisarios, las inversiones y la tenencia de tierras
- si los fideicomisarios pueden modificar el documento de gobierno, incluidos sus objetivos benéficos (“disposiciones de modificación”)
- cómo cerrar la organización benéfica (“disposiciones de disolución”)
Elegir un nombre
El nombre de la organización benéfica es importante. Es su marca, lo que la gente recordará cuando decida hacer una donación o busque un voluntario.
Los fideicomisarios son los responsables de elegir el nombre de su organización benéfica. Si registran su organización benéfica con un nombre engañoso o que ya utiliza otra organización benéfica, la comisión puede obligarle a cambiarlo. La organización benéfica será responsable de los costes que ello conlleve.
Búsqueda de fideicomisarios
Los fideicomisarios de una organización benéfica son las personas que forman parte del órgano de gobierno de la misma. Pueden ser conocidos como fideicomisarios, directores, miembros del consejo, gobernadores o miembros del comité.
Los fideicomisarios de la organización benéfica son las personas que tomarán las decisiones sobre el funcionamiento de la organización una vez creada. Son responsables del control general y la gestión de la administración de una organización benéfica.
El fideicomisario debe administrar la organización benéfica con el mismo cuidado con el que gestionaría sus propios asuntos. Eso significa asegurarse de que es solvente, está bien gestionada y satisface las necesidades para las que se creó.
Es importante contratar un número suficiente de fideicomisarios para obtener las habilidades y la experiencia que se necesita. El documento de gobierno de la organización benéfica debe indicar el número de fideicomisarios que debe nombrar. La Comisión de Organizaciones Benéficas recomienda un mínimo de tres fideicomisarios sin relación con la organización y con una buena variedad de habilidades.
Por ejemplo, personas que
- tengan conocimientos especializados, como recaudación de fondos o finanzas
- tengan contactos en la comunidad que puedan ayudar a atraer voluntarios
- comprendan o reflejen las necesidades de las personas a las que ayuda la organización benéfica.
Financiar el trabajo de la organización benéfica
Una vez creada la organización, empiece a recaudar fondos para ella.
Los fondos que se recojan para la organización benéfica deben estar a buen recaudo y con una contabilidad adecuada.
Incluso una organización benéfica pequeña necesita una cuenta bancaria. Muchos bancos ofrecen cuentas de “tesorero” o “comunitarias”, que son adecuadas para organizaciones benéficas pequeñas y no registradas.
A menos que la organización benéfica sea un tipo específico de organización benéfica que no tiene que registrarse, debe solicitar el registro de la organización benéfica en la comisión una vez que tenga unos ingresos superiores a 5.000 libras. Si la organización benéfica es una organización benéfica constituida en sociedad (CIO), se debe solicitar el registro sean cuales sean sus ingresos.
La Empresa Social en Inglaterra
Existen varias formas de empresa social, como las sociedades anónimas, las sociedades de interés comunitario (CIC), las sociedades industriales y de previsión (ISP; en general, se trata de cooperativas) y las sociedades de responsabilidad limitada (LLP). El término “empresa social” describe la finalidad de una empresa, no su forma jurídica. Se define la empresa social como una empresa con objetivos principalmente sociales cuyos excedentes se reinvierten principalmente para ese fin en la empresa o en la comunidad, en lugar de estar impulsados por la necesidad de maximizar los beneficios para los accionistas y propietarios.
Se debe, entonces, elegir una estructura empresarial si va a crear una empresa que ayude a personas o comunidades (una “empresa social”). Para ello, en conclusión, si quiere crear una empresa con objetivos sociales, benéficos o comunitarios, puede hacerse como:
- sociedad anónima (“limited companies”; en realidad, de responsabilidad limitada)
- organización benéfica o, a partir de 2013, organización benéfica constituida (CIO)
- cooperativa
- empresa de interés comunitario (CIC)
- “Limited Liability Partnerships” (LLPs)
Si se va a crear una pequeña organización, como un club deportivo o un grupo de voluntarios, y no tiene previsto obtener beneficios, puede constituir una “asociación no constituida en sociedad” en lugar de crear una empresa.
Empresas de interés comunitario (CIC)
Una CIC es un tipo especial de sociedad limitada que existe para beneficiar a la comunidad y no a los accionistas privados. La forma de sociedad limitada ofrece flexibilidad para varios tipos de negocios, incluidas las empresas sociales. Es muy posible, por ejemplo, que los miembros de una empresa incluyan en sus estatutos disposiciones que definan su objeto social. Es importante tener en cuenta que siempre será posible anular o modificar estas disposiciones mediante una resolución especial de los miembros de la empresa. Tenga en cuenta que esto puede no ser un problema si, por ejemplo, la empresa social es una filial comercial de propiedad absoluta de una organización benéfica, o si las acciones se dan a otros beneficiarios de la empresa social.
Una sociedad de interés comunitario (CIC) es una forma de sociedad creada específicamente para el sector de las empresas sociales. La forma de CIC ha ido creciendo en popularidad desde su creación en 2004, y hay unas 6.000 CIC registradas. La ley exige a las CIC que incluyan disposiciones en sus estatutos para consagrar su objetivo social, en concreto un “bloqueo de activos”, que restringe la transferencia de activos fuera de la CIC, para garantizar en última instancia que sigan utilizándose en beneficio de la comunidad; y un límite en el pago máximo de dividendos e intereses que puede realizar. La estructura de la CIC proporciona una señal clara a los inversores de que la empresa opera en beneficio de la comunidad, y que este propósito social está protegido por una regulación proporcionada. Una CIC puede convertirse en una organización benéfica, o en una Sociedad de Beneficio Comunitario (véase más abajo), o puede disolverse voluntariamente – pero una vez establecida no puede convertirse en una sociedad limitada estándar.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
El proceso de creación de una CIC es relativamente sencillo. Es esencialmente el mismo que el de una sociedad limitada, salvo que quienes deseen registrar una CIC deben presentar también un segundo formulario que incluye una declaración de interés comunitario, en la que se demuestra que la CIC cumplirá el interés comunitario definido en la ley. En el formulario se debe indicar, además de los beneficiarios de los fines de la CIC y los nombres de los directores de la CIC, cómo se propone que las actividades de la empresa beneficien a la comunidad, o a un sector de la comunidad. Es recomendable proporcionar tantos detalles como sea posible para que el regulador de la CIC pueda tomar una decisión informada sobre si la empresa propuesta es elegible para convertirse en una empresa de interés comunitario. Es también importante explicar en qué se diferencia la empresa de una empresa comercial que ofrece servicios o productos similares para beneficio individual o personal.
Este formulario se incluirá en el registro público y se pondrá a disposición del público para su descarga. El Regulador de las Sociedades de Interés Comunitario considera que la declaración de interés comunitario es una característica clave de las sociedades de interés comunitario y, por lo tanto, debe aprovechar la oportunidad para mostrar sus actividades previstas y defender los beneficios que pretende ofrecer a su comunidad.
Esta declaración es transmitida por el Registro Mercantil, que gestiona el proceso de registro, al regulador de la CIC antes del registro para su revisión y decisión.
Así, para crear una CIC, se necesitará lo siguiente para que la empresa sea aprobada por el regulador de las sociedades de interés comunitario:
- una “declaración de interés comunitario” en la que se explique lo que pretende hacer la empresa
- un “bloqueo de activos”, es decir, una promesa legal que establece que los activos de la empresa sólo se utilizarán para sus objetivos sociales y que fija los límites del dinero que puede pagar a los accionistas
- una constitución.
Solicitud de transformación de una empresa en CIC
Es posible transformar una CIC en una sociedad limitada y al revés.
En el formulario, en todos los casos, se debe indicar cómo se propone que las actividades de la empresa beneficien a la comunidad, o a un sector de la comunidad. Es recomendable proporcionar tantos detalles como sea posible para que el regulador de la CIC pueda tomar una decisión informada sobre si la empresa propuesta es elegible para convertirse en una empresa de interés comunitario. Es también importante explicar en qué se diferencia la empresa de una empresa comercial que ofrece servicios o productos similares para beneficio individual o personal.
Este formulario, como en otras opciones de las CIC, se incluirá en el registro público y se pondrá a disposición del público para su descarga. El Regulador de las Sociedades de Interés Comunitario considera que la declaración de interés comunitario es una característica clave de las sociedades de interés comunitario y, por lo tanto, debe aprovechar la oportunidad para mostrar sus actividades previstas y defender los beneficios que pretende ofrecer a su comunidad.
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Aunque no fue concebida originalmente para este fin, la forma de sociedad LLP ofrece un modelo flexible para las empresas sociales, sobre todo cuando buscan trabajar en asociación con otras organizaciones o inversores, o adoptar un modelo mutuo de propiedad y control. Las sociedades LLP tienen mucha más libertad que las empresas limitadas para organizar sus asuntos como deseen, por ejemplo, en la forma en que se toman las decisiones y en la forma en que se distribuyen los beneficios a los miembros.
Así, para ser una empresa social, una LLP sólo tiene que decidir que, en lugar de que cada miembro se lleve una parte igual de los beneficios, una proporción mayoritaria de los mismos se dedicará a un fin social.
Hay dos consideraciones especialmente importantes a la hora de redactar el acuerdo de socios de una empresa social LLP. En primer lugar, los salarios de los socios suelen tratarse como beneficios en las cuentas de la LLP, mientras que en una empresa limitada se tratarían como gastos de funcionamiento.
Esto puede ser engañoso para los inversores y otras personas, sobre todo cuando la empresa está empezando y los beneficios después de los costes salariales son limitados, porque en términos contables estrictos la mayoría de los beneficios pueden no ser reinvertidos o distribuidos para un fin social. Por lo tanto, es crucial que el acuerdo de afiliación a este tipo de sociedades deje muy claro el propósito social subyacente y las condiciones de la remuneración de los socios. En segundo lugar, al igual que en el caso de una empresa limitada, es difícil fijar completamente el objeto social en el acuerdo de afiliación. En última instancia, si todos los socios decidieran modificar el acuerdo de afiliación, tendrían la posibilidad de hacerlo.
Sin embargo, es posible otorgar el estatus de socio de la LLP a aquellas personas u organizaciones que se beneficien de la empresa social.
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