Historia de la Vigilancia de las Comunicaciones Privadas
Este texto se ocupa de la historia de la vigilancia de las comunicaciones privadas. La crisis del espionaje postal de 1844 desencadenó el primer pánico por la privacidad de los ciudadanos, y ofrece lecciones de la historia para quienes se enfrentan a las revelaciones de Edward Snowden sobre la vigilancia de la comunicación digital. Las narrativas de la libertad nacional coincidieron con las estructuras del poder nacional en el siglo XIX. Ahora hay una tensión creciente entre los derechos de los ciudadanos de algunos países y los procesos transnacionales de comunicación y vigilancia. La controversia actual se genera por la colisión entre las expectativas de seguridad y privacidad. No puede tratarse simplemente como un problema del Ministerio de Asuntos Exteriores. El Gobierno necesita generar una respuesta que se comprometa tanto con la conducta del espionaje como con las prácticas rápidamente cambiantes de la comunicación digital. El secreto sobre el secreto en la realización de la vigilancia estatal sólo puede defenderse apelando al “honorable secreto”, que ya no tiene la credibilidad que supuso en el siglo XIX. El pasado más reciente sugiere que las condiciones para que se produzcan explosiones de preocupación pública sobre los sistemas de vigilancia estatal están ampliamente presentes, y que los intervalos entre los pánicos se están acortando. La medición estadística del comportamiento comunicativo”, desde los flujos postales hasta el tráfico de Facebook, comenzó con la introducción del Penny Post en 1840. Esta forma de recuento proporciona pruebas objetivas y desafiantes del impacto real de las crisis de privacidad. La ausencia de cambios en el comportamiento comunicativo de la gente en la década de 1840 sugiere que las crisis de privacidad actuales pueden no alterar el flujo masivo de mensajes digitales entre individuos.