▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Teología de la Alianza

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Teología de la Alianza

Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

Teología de la Alianza en Relación a Teología

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Se conoce con este nombre a algunos intentos de desarrollo teológico de la doctrina sobre la Alianza tal y como aparece en la Sagrada Escritura (véase en esta plataforma: ALIANZA II). De manera más o menos implícita se ha referido a ese tema la entera Teología, al exponer y comentar el designio divino de salvación. De hecho el tema de la naturaleza de la Alianza, así como las relaciones entre sus dos etapas fundamentales, Antiguo y Nuevo Testamento, constituye un tema clave en la Patrística, que, frente a la polémica judía o judaizante, defiende y explica la novedad cristiana como consumación de la Alianza, y, frente a aquellos movimientos gnósticos (véase en esta plataforma: GNOSTICISMO) que despreciaban el Alianza T., defiende el valor de la Antigua Ley (como resumen de esa rica doctrina puede verse la exposición de las relaciones entre la Antigua y la Nueva Ley que hace S. Tomás, Sum. Th. 1-2 qq90 ss.). Suelen, sin embargo, agruparse bajo este título tres intentos teológicos (dos protestantes, uno católico) que se centran más directamente en el tema: la llamada teología federal, la obra de K. Barth, y la moderna teología católica que parte de M. J. Scheeben.
Teología federal (de foedus, pacto o alianza). Es una corriente teológica protestante que centra su problemática y su sistema en torno al concepto de Alianza como expresión fundamental teológica de la relación histórico-salvífica de Dios con su Pueblo. Esta teología tiene su origen en la controversia en torno al Bautismo de los niños nacida dentro del mundo protestante.

Detalles

Los anabaptistas (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) o rebautizantes, que negaban el valor del Bautismo de los niños, y en consecuencia propugnaban re-bautizar, acuñaron la expresión Alianza bautismal, aceptada por sus adversarios. T. Müntzer propugnó bautizar de nuevo a los adultos ya bautizados de niños, por su concepción de la Iglesia como comunidad de profesantes. El Bautismo era, para él, un rito de iniciación que únicamente podían recibir aquellos cuyas experiencias espirituales les capacitaban para pertenecer a la comunidad cristiana. El niño es incapaz de estas experiencias. El Bautismo, así concebido, no es signo de Alianza para los niños. U. Zwinglio (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), de tendencias marcadamente opuestas a una teología mística y F. Melanchton (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), se opusieron tanto a la práctica como a los principios teológicos de los rebautizantes, pero asumieron el término lanzado en la controversia y que centra la discusión: Pacto del Bautismo.
La polémica se desarrolla, ya que quienes -deseando ser fieles a la tradición- mantienen el Bautismo de los niños, se preocupan por mostrar cómo y por qué ese Bautismo es signo de la incorporación a la Alianza.

Informaciones

Los desarrollos propiamente bautismales del tema no nos interesan aquí; sí en cambio hay que señalar que todo ello llevaba a reflexionar sobre la Alianza misma, y a preguntarse: ¿hay en la Alianza momentos y etapas cualitativamente distintas o únicamente implicaban una distinción gradual pero progresiva? Es decir, ¿cuál es la diferencia entre Vieja y Nueva Alianza originada en Cristo? El problema se proyectaba también sobre el Pueblo de la Vieja y Nueva Alianza ¿Existía unidad o ruptura entre el Pueblo nacido de la Vieja y el nacido de la Nueva A.?
Zwinglio defendió la unidad y continuidad de la Alianza y del Puebla de la Alianza La teología federal de T. Müntzer, al poner en primer y único término la experiencia espiritual, la revelación interior en una línea social revolucionario-escatológica, centra su teología en el Pacto de los elegidos de los tiempos escatológicos. La comunidad de profesantes, comunidad del Espíritu, es -dice- el Reino de Dios, los elegidos de la A.; lo que -añade- debe desembocar en una estructura teocrático-popular que busca reformas sociales como realización en la tierra del Reino de Dios. Reino que, en un dualismo de tendencia maniquea, ha de ser implantado por la revolución armada que distinga en el ámbito de la historia a los elegidos de la Alianza de los no elegidos que se encuentran fuera de ella. Calvino, por su parte, fijó unas líneas que luego han continuado las comunidades dependientes de él: admite que hay una única Alianza de gracia, sustancialmente idéntica, aunque con diferencias históricas.
J. Koch (Coccejus, n. 9 ag. 1603, m. S nov. 1668) dio forma sistemática a la teología federal y la desarrolló de tal manera que con él adquirió su momento culminante. La concepción jurídica del foedus, inspirada en el derecha contractual del Derecho Romana, es superada por Koch al concebir la Alianza como una realidad intrínseca en una auténtica línea ontológica: no es el foedus pura relación extrínseca, sino que el hombre es regalado con un nuevo modo de ser. Por el Pacto se realiza la unión vital en el amor entre Dios y su Pueblo.Entre las Líneas En la perspectiva histórico-salvífica, mantiene la concepción de unidad y continuidad de Alianza y Pueblo de la Alianza Las diferencias entre las Alianza señalan únicamente diferentes grados de manifestación y realización del único Pacto que va desde la Alianza natural en Adán a la de gracia en Cristo. Al mismo tiempo que sigue a Calvino en su concepción del Reino de Dios, se le opone en la concepción de la predestinación al concebirla desde una perspectiva cristológica. La influencia de Koch en la teología protestante se ha hecho sentir, aunque no sin dificultades, especialmente en la ciencia bíblica holandesa, que toma de él sus criterios hermenéuticos. A medida que se desarrollaba la teología federal se fue extendiendo a otros elementos y problemas teológicos, coloreándolos del concepto de Alianza, como la relación entre teología natural y Alianza Influyó también en la teología del «despertar» (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), movimiento pietista (véase en esta plataforma: PIETISMO), Aufklärung (véase en esta plataforma: ILUSTRACIÓN), etc.
La Alianza en Karl Barth. La teología de la Alianza es fundamental en la sistemática barthiana. La Alianza histórica es para Barth (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) la realización en la tierra de la eterna voluntad de salvación de Dios que elige en Cristo a la humanidad. La justificación (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), parte de la reconciliación, será la realización de un aspecto de la Alianza En y por Cristo se revela la universalidad de la Alianza, si bien en el Alianza T. aparece ya la tendencia universal de la Alianza, las perspectivas de la Alianza se remontan a la eternidad, ya que, eternamente, el Verbo, segunda persona de la Trinidad, es el Verbum-incarnandum (el Verbo que va a encarnarse), por tanto, referido a la economía de salvación.Entre las Líneas En su preexistencia a la creación y a la encarnación es la Palabra eterna de Dios ad nos y la actividad interna de Dios pro nobís. Así, Cristo mismo es la Alianza eterna. La predestinación, como toda la teología barthiana más madura, es concebida a partir de la Cristología (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Por la predestinación Dios se quiere a sí mismo en Cristo como Dios de la Alianza, y por esta razón elige al hombre como interlocutor y compañero, La elección se da en el mismo Cristo preexistente, y en Él se da la unidad del Pueblo de la Alianza El que elige y el elegido es Cristo (en cuanto Dios y en cuanto hombre) y en Él son elegidos todos los hombres. La Alianza tiene, por tanto, sus raíces, su dimensión universal y comunitaria en la misma eternidad del Logos-incarnandum. Barth se opone tanto al individualismo como a la abstracción de Cristo.
Esa visión de la Alianza la proyecta sobre el tema del pecado (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). El pecado es para Barth el conato frustrado de ruptura de la Alianza Al mantener Dios su voluntad original de Alianza, a pesar del pecado, lo frustra. Todo hombre nace -una vez ha entrado el pecado en el mundo- con el odio a la Alianza El alcance del pecado se revela en Cristo crucificado, nuestra Alianza Como la Alianza abarca también la misma creación, la pretensión radical del pecado es la aniquilación de los mismos fundamentos de la existencia. La historia de la Alianza es, desde sus comienzos, la historia de la ruptura de la Alianza por parte del hombre y la revelación continua de que Dios mantiene su voluntad original de Alianza, por lo que ésta adquiere el carácter de reconciliación.
Barth, en el prólogo a su Kirchliche Dogmatik, se pronuncia decididamente contra la analogía entis (véase en esta plataforma: ANALOGÍA), y lo hace porque -en su intento de radicalizar las posiciones calvinistas- piensa que admitir la analogía del ser supondría sostener que la criatura posee algo propio que funda una semejanza con Dios. La única analogía válida para Barth es la de la fe, creada por Dios mientras, y únicamente mientras, actúa en su criatura (actualismo o contingentismo teológico). De otra parte, añade que la Alianza abarca todo lo hecho por Dios: creación y salvación. La creación es gracia y gracia de Alianza, pera no se identifica con la salvación. Es decir, la creación es ya en sí misma revelación y actualización de la eterna voluntad de Alianza de Dios. La salvación es la dinámica de la creación, que es comienzo de la historia de salvación. La creación es el fundamento externo de la Alianza, mientras que ésta es el fundamento interno de aquélla. Para una exposición más amplia de la posición barthiana, así como para una acotación crítica,
V. BARTH, KARL; DIALÉCTICA, TEOLOGÍA.
Teología católica de la Alianza. La teología de la Alianza ha conocido en los últimos años, en el ámbito católico, un notable desarrollo por influjo de los estudios bíblicos y patrísticos, de la aportación de categorías personalistas y existenciales, etc. Como en otros aspectos de la teología actual, se puede señalar como precursor a M. J. Scheeben (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general); vincula éste la Alianza a la mediación sacerdotal de Cristo en su sacrificio universal de A.; la vida de la gracia es una Alianza personal que inicia el Espíritu Santo con su «entrada en el alma»; la Nueva Alianza tiene como característica la relación peculiar de cada persona de la Trinidad con el hombre; la Alianza es unión vital, místico-espiritual, alimentada especialmente por la Eucaristía. Más recientemente, la teología de la Alianza, desde una perspectiva cristológica, ha iluminado problemas como el de la relación entre natural-sobrenatural, antropología teológica, etc.; a partir de la Alianza aparece el carácter dialogal de la relación histórica entre Dios y el hombre. La Alianza implica la creación como presupuesto; ésta no se identifica con la Alianza, pero es su condición de posibilidad; de ahí que no sea existencialmente neutra, aunque sea posible concebirla independientemente del plan salvífico.Entre las Líneas En campos más restringidos, B. Lamberd ha estudiado la Alianza en relación con la eclesiología y el ecumenismo; Fiorito con respecto a la vida religioso-monástica, viendo la vida consagrada como una experiencia de Alianza, parte de la Alianza bíblica que se realiza en una familia religiosa.
V. t.: ALIANZA II. [rbts name=”teologia”]

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

Recursos

Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre teología de la alianza en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

J. MOLTMANN, Föderaltheologie, en LTK 4, 1960, 190-192; K. BARTH, Kirchliche Dogmatik, Zurich 1932, II-2, 40-46; 97; 177; 181-182; 387 ss.; III-1, 41-48; 67; 107; 261; 268-271; 382-389; 395-476; III-2, 170-176; 385-389; 419 ss.; IV-I, 8; 11; 22-98; B. BULLINGER, De foedere et testamento Dei unico et aeterno, 1534; J. CALVINO, Institutiones religionis christianae, II, 1559; L. DIESTEL, Studien zur Föderaltheologie, en Jahrbuch für deutsche Theologie, 10, Gotha 1865; M. Alianza FIORITO, Alianza bíblica y regla religiosa, «Ciencia y Fe» 21 (1965) 3-36; J. KOCH, Summa doctrinae de foedere et testamento De:, Leiden 1648; B. LAMBERD, El problema ecuménico, Madrid 1963, 269; 472 ss.; 589-603; 635; G. MÖLLER, Föderalismus und Geschichtbetrachtung im 17. und 18. Jahrhundert, «Zeitschrift für Kirchengeschichte» 50 (1931) 393-440; M. J. SCHEEBEN, Los Misterios del Cristianismo, Barcelona 1960, 157; 397; 437; 469; 550; 633; 637; G. SCHRENK, Gottesreich und Bund im älterem Protestantismus, vornehmlich be¡ J. Coccejus, Gütersloh 1923; Alianza F. STOLZENBURG, Die Theologie des J (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). F. Buddeus und des Ch. M. Pfaff, Berlín 1926.

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo