Imperios
Podemos seleccionar cualquiera de los puntos más destacados de Mesopotamia, Egipto y el Valle del Indo y verlos replicados de alguna forma en las demás. La razón de esta réplica, y sus diferencias, reitera que el establecimiento de los imperios no fue la creación de un espacio imperial discreto, sino una forma de ordenar la interacción entre posibles espacios discretos. Las estructuras de estos imperios, estados, ciudades no impidieron la interacción y el flujo de bienes, personas e ideas. Al contrario, la fomentaron. Ese estímulo dio lugar a las primeras formaciones de lo que se ha llamado el Viejo Mundo afroeuroasiático: la interacción entre los sistemas fluviales del Indo, Mesopotamia y el Nilo. Las ciudades se convirtieron en emblemas de sus respectivos imperios y permitieron la extensión del imperio o resistieron las amenazas de otras potencias.