Las Complejidades de las Transiciones de los Adolescentes
Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre la Complejidades de las Transiciones de los Adolescentes. [aioseo_breadcrumbs]
¿Qué quieres ser de mayor?
Tengamos 20, 40, 60 o más años, muchos de nosotros seguimos buscando una respuesta a la eterna pregunta: “¿Qué quieres ser de mayor?” Hay algunos libros para ayudarte a averiguar qué quieres y cómo conseguirlo.
Por ejemplo, “Diseñe su vida: Construya una vida que funcione para usted”, de Bill Burnett y Dave Evans adopta un enfoque de pensamiento de diseño para ayudarte a construir una carrera profesional significativa. Proporciona ejercicios prácticos y herramientas para ayudarte a explorar tus intereses, experimentar con diferentes trayectorias profesionales y construir una carrera que se alinee con tus valores y tu propósito.
Por ejemplo, se señala:
“La idea de que aquello en lo que te especializas es lo que harás el resto de tu vida, y que la universidad representa los mejores años de tu vida (antes de una vida de trabajo duro y aburrimiento), son dos de lo que llamamos creencias disfuncionales: los mitos que impiden a tanta gente diseñar la vida que desean.”
Se aprecia la importancia que se concede a tomarse un tiempo intencionado para articular sus puntos de vista sobre el trabajo y la vida, lo que constituye una base fundamental para las actividades posteriores y hace que los participantes adopten una mentalidad generativa.
“Nuestro objetivo para su vida es bastante sencillo: la coherencia. Una vida coherente es aquella que se vive de tal manera que puede conectar claramente los puntos entre tres cosas:
– Quién es usted
– En qué cree
– Lo que hace.”
También:
“¿Qué aspecto tiene una vida bien diseñada y equilibrada? Imagine un día cortado en trozos de tarta perfectamente iguales: un trozo para la carrera profesional, un trozo para el juego y la diversión, un trozo para la familia y los amigos, un trozo para la salud. ¿Cuál es su tarta perfecta?”
Definir las etapas
Son de agradecer las actividades sobre la recopilación de datos/información sobre uno mismo (por ejemplo, el diario de los buenos momentos) del libro; sin embargo, me gustaría que hubiera más orientación sobre la definición de buenas preguntas para uno mismo. Creo que las personas que no tienen ni idea de lo que quieren hacer podrían encontrar un poco chocante el salto de la recopilación de datos sobre uno mismo al esbozo de 3 vidas (es decir, la planificación de la Odisea).
Entiendo que hay que empezar por algún sitio; sin embargo, tender un puente entre la empatía con uno mismo y la ideación podría ser útil para aquellos que se sientan realmente perdidos o que estén al principio de su carrera (por ejemplo, los estudiantes universitarios).
“Queremos que tenga muchas ideas y muchas opciones.
Cuando tenga muchas ideas, podrá construir prototipos de su vida y ponerlos a prueba. Eso es lo que hacen los diseñadores de vida.”
Las Complejidades de las Transiciones de los Adolescentes: Investigación Longitudinal
La adolescencia es una época de rápidos cambios, no sólo en las competencias físicas, cognitivas y psicológicas, sino también en los roles y expectativas sociales. Sin embargo, aún sabemos relativamente poco sobre el patrón de estos cambios y los tipos de apoyo que necesitan los jóvenes para alcanzar la plenitud de sus capacidades humanas. Dado que muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se basan en inversiones en los adolescentes -desde eliminar las prácticas tradicionales nocivas (como el matrimonio infantil y la mutilación genital femenina) hasta garantizar una educación y formación de calidad-, es fundamental invertir en una base de pruebas más sólida y en una mejor medición.
La investigación Género y Adolescencia: Global Evidence (GAGE) aborda estas lagunas en las pruebas y la medición. Este texto analiza el diseño y las opciones metodológicas del estudio GAGE, hasta la fecha, el mayor estudio longitudinal (que abarca nueve años, 2015-24) centrado en adolescentes (10-19 años) del Sur Global. “Género y Adolescencia: Global Evidence” sigue a 18.000 adolescentes de ambos sexos en tres regiones: África Oriental, Oriente Medio y Norte de África (MENA) y Asia Meridional. Utilizando métodos mixtos, el estudio está entretejiendo los resultados de encuestas realizadas a adolescentes y a sus cuidadores con una investigación cualitativa en profundidad con adolescentes, cuidadores y hermanos, así como con líderes comunitarios, proveedores de servicios y responsables políticos.
Este texto destaca las características clave del programa “Género y adolescencia: Evidencia Global”:
- trabajar con dos cohortes de edad distintas (adolescentes más jóvenes de 10 a 12 años y adolescentes mayores de 15 a 17 años) para captar el dinamismo de esta etapa de la vida;
- implicar a chicos y chicas para explorar la dinámica de género;
- encuestar a las cuidadoras principales para comprender la dinámica intergeneracional;
- muestrear intencionadamente a adolescentes desfavorecidos (los que se casaron pronto, tienen una discapacidad o son desplazados internos o refugiados); y
- trabajar en diversas zonas geográficas (urbanas, rurales, de pastoreo, campos de refugiados) para comprender el papel de las opciones de subsistencia, el acceso a los servicios y los factores infraestructurales en la configuración de las trayectorias de los adolescentes.
“Género y Adolescencia: Global Evidence” se basó en la necesidad de abordar cuestiones relativas a las experiencias y percepciones de los adolescentes, junto con cuestiones sobre el impacto de las políticas y los programas en la mediación de estas experiencias. El diseño de la investigación combina la investigación longitudinal observacional en seis ámbitos clave de capacidades estrechamente relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (educación y aprendizaje; integridad corporal y ausencia de violencia; salud, nutrición y salud sexual y reproductiva (SSR); bienestar psicosocial; voz y agencia; y empoderamiento económico) con evaluaciones experimentales y cuasi experimentales anidadas de programas para adolescentes, con el fin de explorar el impacto de diferentes paquetes de apoyo.
Este texto concluye reflexionando sobre los puntos fuertes y los retos de la investigación longitudinal, al tiempo que subraya cómo los financiadores de la investigación podrían hacer más para aumentar el valor, la relevancia y la asimilación de dicha investigación en los círculos académicos, políticos y de programación, incluso en lo que respecta a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Por qué la adolescencia necesita una perspectiva longitudinal
La confluencia de los grandes cambios que conlleva la adolescencia es cada vez más reconocida por los científicos, los actores del desarrollo y los responsables políticos como una ventana vital en la que acelerar el progreso contra los efectos de la pobreza, la desigualdad y la discriminación, y fomentar trayectorias de desarrollo positivas. Sin embargo, la base de pruebas sobre el patrón de estos cambios y la evolución de las capacidades de los adolescentes -y cómo se ven moldeados por el género, la geografía, el contexto político, la (des)capacidad, la sexualidad, el estado civil y la etnia, entre otras identidades- es cada vez mayor, pero todavía limitada, al igual que las pruebas sobre lo que funciona para acelerar el cambio social durante esta ventana.
Una perspectiva longitudinal es fundamental para captar el dinamismo y la diversidad de las transiciones de los adolescentes y para comprender qué funciona para mejorar sus resultados y trayectorias. Dada la especial “rigidez” de las normas de género, programas como “Género y Adolescencia: Global Evidence” pueden desempeñar un papel importante a la hora de explorar cómo las normas de género conforman las trayectorias de desarrollo de los adolescentes mediante la investigación observacional, al tiempo que desentrañan sistemáticamente las funciones mediadoras que pueden desempeñar las intervenciones concretas del programa en este proceso y en las distintas etapas de la adolescencia, mediante el componente de evaluación del impacto.
Cambios multidimensionales durante la adolescencia
Estos son los más importantes:
Cambios biológicos
Durante la adolescencia el cuerpo alcanza su máximo potencial en términos de forma física, fuerza física y capacidad reproductiva. El crecimiento durante la adolescencia es más rápido que en cualquier otro momento de la vida, con un aumento de la estatura del 15-20%, y los individuos ganan hasta el 50% de su peso corporal adulto. Con la pubertad (normalmente entre los 8 y los 14 años), los cambios hormonales conducen al desarrollo de los caracteres sexuales secundarios y, en las chicas, al inicio de la menstruación.
Cambios en el neurodesarrollo
En la adolescencia temprana se produce un desarrollo del sistema límbico, la zona del cerebro responsable de la búsqueda del placer y el procesamiento de recompensas, las respuestas emocionales y la regulación del sueño. Aunque la asunción de riesgos en la adolescencia puede percibirse negativamente, también puede conducir a comportamientos adaptativos que promueven la adquisición de nuevas habilidades y la autonomía y la supervivencia a largo plazo. Más adelante, en la adolescencia, se producen cambios en el córtex prefrontal, la zona responsable de la toma de decisiones, la organización, el control de los impulsos y la planificación futura (Organización Mundial de la Salud, 2018).
Cambios socioemocionales
Aunque el apoyo de los padres es fundamental para el bienestar de los adolescentes, durante la adolescencia los jóvenes suelen independizarse más de sus familias e interactuar más con sus compañeros, valorando las oportunidades de socialización entre iguales (UNICEF Innocenti, 2017).
Cambios en las normas
En muchos contextos de países de renta baja y media (PRMB), las normas de género y las expectativas de rol se afianzan y adquieren mayor relevancia personal durante la adolescencia. Esto se manifiesta en las crecientes restricciones a la movilidad de las adolescentes y en el encuadre de su futuro únicamente a través de la lente del matrimonio y la maternidad. Por el contrario, aunque los chicos adolescentes suelen tener más libertad y estatus dentro de la familia, las normas de género en torno a la masculinidad les exponen a un mayor riesgo de violencia física, consumo de sustancias e incluso suicidio (ya que se disuade a los hombres de expresar emociones) (UNICEF, 2017).
Cambios legales
La adolescencia suele implicar cambios en el estatus legal. Internacionalmente, los 18 años se reconocen como el año de madurez legal (entrada oficial en la edad adulta), pero en muchos países, los jóvenes de 16 años pueden trabajar legalmente, casarse y ser reclutados (UNESCO, 2015).
“Género y Adolescencia: Evidencia Global” visión general del programa y marco conceptual
Este programa sigue la vida de 18.000 chicas y chicos adolescentes en seis PIBM de África (Etiopía y Ruanda), Asia (Bangladesh y Nepal) y Oriente Medio (Jordania y Líbano). El enfoque de métodos mixtos se basa en tres preguntas fundamentales de investigación:
- ¿Cómo experimentan los adolescentes de diversos PIBM las transiciones de la infancia a la edad adulta? ¿En qué difieren según la edad, el sexo, la discapacidad y la ubicación geográfica?
- ¿Qué efectos tienen los programas centrados en los adolescentes sobre sus capacidades a corto y largo plazo?
- ¿Qué características del diseño y la ejecución de los programas son importantes para la eficacia y la escalabilidad?
La investigación del programa “Género y adolescencia: Global Evidence” se basa en estudios seminales como “Young Lives” y los complementa. Sin embargo, el programa “Género y adolescencia: Global Evidence” estudia un conjunto más amplio y diferente de países (aunque incluye Etiopía), se centra en poblaciones marginadas (adolescentes con discapacidades, adolescentes casados y adolescentes refugiados o desplazados internos) y hace hincapié en la comprensión de lo que funciona para mejorar la vida de los adolescentes mediante evaluaciones de impacto integradas. Esta dimensión de la evaluación de programas añade un valor significativo al diseño de la investigación, pero también complica la recopilación de datos longitudinales de numerosas maneras (que se analizan más adelante).
Marco conceptual
El marco conceptual del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” se basa en un enfoque de capacidades, que explora los activos económicos, humanos, políticos, emocionales y sociales que aumentan las capacidades de los adolescentes. Las “3 C” son: capacidades de los adolescentes, es decir, el bienestar individual y colectivo de los jóvenes en los seis ámbitos del programa “Género y Adolescencia: Evidencia Global”; estrategias de cambio, que explora cómo maximizar los impactos de los programas interviniendo simultáneamente a nivel individual, familiar, comunitario, de servicios y de sistemas; y contexto, que investiga cómo los entornos locales, nacionales e internacionales de los adolescentes conforman sus vidas y sus trayectorias de desarrollo. El marco conceptual presta especial atención al papel de los factores de contexto a nivel micro, meso y macro, las normas de género y los programas. Las 3 C son el hilo conductor que crea una narrativa coherente y garantiza que la agenda general de investigación del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” sea sustancialmente más que la suma de sus partes.
El enfoque de las capacidades es muy compatible con la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En primer lugar, tanto los Objetivos de Desarrollo Sostenible como el enfoque de las capacidades evalúan el desarrollo de un país basándose en lo bien que le va a su población, y no en los niveles de renta o consumo. Lo que importa en última instancia son los tipos de vida que las personas son capaces de vivir: si pueden funcionar bien como seres humanos, y ser y hacer cosas que valoran y tienen motivos para valorar. Ambos enfoques adoptan también una perspectiva multidimensional de la pobreza y la desigualdad, reconociendo formas múltiples y superpuestas de privación. En segundo lugar, tanto los Objetivos de Desarrollo Sostenible como el enfoque de las capacidades reconocen la interconexión de los objetivos entre las distintas dimensiones, incluidos los ámbitos medioambiental, económico, social y político. En tercer lugar, el enfoque de las capacidades exige que todas las personas se esfuercen por alcanzar un conjunto común de capacidades, independientemente de su sexo, capacidad o ciudadanía, lo que refleja un énfasis compartido en garantizar que nadie se quede atrás. Esto también se refleja en el énfasis de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en los datos desglosados, ya sea por etnia, discapacidad, edad, género o ubicación geográfica. Por último, ambos enfoques subrayan la importancia de la agencia y los procesos, con un fuerte énfasis en la capacitación de las personas como agentes de cambio en sus propias vidas y comunidades, así como en unas instituciones sólidas y en la acción del Estado para abordar las barreras estructurales que impiden abordar la pobreza y la desigualdad.
A escala mundial, la población adolescente actual es la mayor de la historia (se calcula que asciende a 1.000 millones). Con el apoyo adecuado, es posible compensar las desventajas de la infancia, ayudar a los adolescentes a pasar con éxito a la edad adulta y contribuir a los esfuerzos nacionales para aprovechar el dividendo demográfico que ofrece una población joven. Como tal, invertir en el bienestar de los adolescentes será una parte fundamental de la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (UNICEF, 2016); sin embargo, hasta la fecha, las metas y los indicadores prestan una atención limitada a los retos específicos a los que se enfrentan los jóvenes. Aunque los 17 objetivos y las 169 metas están ahora vinculados a 230 indicadores individuales, sólo 15 de ellos están desglosados por sexo y edad, y se refieren únicamente a cuatro objetivos (sobre salud y bienestar, sobre educación y aprendizaje, sobre igualdad de género y sobre trabajo decente) (División de Estadística de la ONU, 2016). Dado su enfoque de capacidades múltiples, el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” está, por tanto, bien posicionado para contribuir al seguimiento de los avances en torno a estos 15 indicadores existentes, pero también para avanzar en la reflexión sobre las dimensiones específicas para los adolescentes de otros objetivos, incluidos los relacionados con la justicia, la innovación, los espacios urbanos y el cambio climático.
“Género y Adolescencia: Global Evidence” métodos de investigación del programa
Para comprender las realidades vividas por los adolescentes de ambos sexos, el programa “Género y Adolescencia: Evidencia Global” utiliza métodos de investigación mixtos que emplean datos cuantitativos y cualitativos (descritos con más detalle más adelante). A continuación, se ofrece una visión general de las evaluaciones de impacto anidadas que el estudio está llevando a cabo en Bangladesh, Etiopía, Jordania, Nepal y Ruanda.
Datos cuantitativos del programa
El programa “Género y adolescencia: Global Evidence” pretende recopilar al menos tres rondas de datos cuantitativos en cada país, garantizando que los datos puedan analizarse para cuestiones de interés transversal (como la asociación entre las normas de género y la salud), cuestiones de datos de panel (como qué factores están asociados al abandono escolar) y cuestiones de evaluación de impacto (como cuál es el impacto causal de la programación transformadora de género en Etiopía). La atención se centra en los adolescentes más jóvenes (10-12 años), que a menudo son pasados por alto por las encuestas demográficas y de salud (EDS) y las encuestas sobre el mercado laboral, pero también se incluye una cohorte más pequeña de más edad (15-17 años) para poder comprender las transiciones a la edad adulta temprana.
A diferencia de muchos estudios que se centran únicamente en muestras representativas, “Género y adolescencia: Global Evidence” sobremuestrea ciertas poblaciones vulnerables para aportar más pruebas sobre estos grupos poco estudiados. El programa también se centra en contextos frágiles y afectados por conflictos (donde las necesidades específicas de los jóvenes tienden a ser invisibles), y en los adolescentes que viven en zonas rurales remotas (a los que es menos probable que lleguen los servicios). Por último, el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” también sobremuestrea a los adolescentes con discapacidades (para los que la base de conocimientos está muy fracturada) y a las chicas y chicos que nunca se han casado (cuyas realidades tienden a estudiarse sólo retrospectivamente, mediante preguntas de las Encuestas Demográficas y de Salud a mujeres de veinte años, o a ignorarse, dado que los programas se centran desproporcionadamente en la prevención del matrimonio infantil, en lugar de en la respuesta).
El programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” utiliza tres instrumentos cuantitativos básicos, con preguntas y módulos comunes y específicos de cada país. El módulo Cuidador principal femenino tenía como objetivo entrevistar al cuidador principal de cada hogar (aunque se sustituyó a cuidadores secundarios femeninos o masculinos según fuera necesario). Las preguntas se centran en la estructura del hogar, los antecedentes familiares, los bienes, los bienes duraderos, la vivienda y otras características del hogar. También se centra específicamente en la crianza de los hijos de la cohorte más joven, además de preguntar sobre actitudes y normas, salud mental, inclusión financiera, distribución del tiempo, exposición a la violencia, fertilidad, matrimonio y uso de la tecnología (con bastante más detalle para los padres de adolescentes jóvenes). El módulo principal del encuestado consiste en una entrevista cara a cara con el adolescente, en la que se explora la educación, la distribución del tiempo, el trabajo remunerado, la salud y la nutrición, la salud mental, la movilidad, la voz y la agencia, la inclusión social, el apoyo a los programas, la inclusión financiera, la capacitación económica, la tecnología, el matrimonio y las relaciones, la SSR y la violencia. Las preguntas se adaptan a la edad del encuestado.
Por último, “Género y Adolescencia: Evidencias Globales” incluye instrumentos de encuesta cuantitativa en la comunidad, los centros sanitarios y las escuelas. Estas encuestas están estrechamente vinculadas al marco conceptual para recopilar datos detallados sobre las seis áreas de capacidad, centrándose en el género como ámbito transversal.
Conclusiones sobre el matrimonio infantil del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” en Etiopía
Para alcanzar la meta 5.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre la eliminación de las prácticas tradicionales nocivas (incluido el matrimonio infantil) para 2030, es fundamental reforzar la base de pruebas para fundamentar las intervenciones de los programas. La Encuesta Demográfica y Sanitaria de Etiopía (2016) muestra que el matrimonio infantil sigue siendo frecuente, pero el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” ponen de manifiesto una marcada variación regional en las prácticas del matrimonio infantil y la edad al contraer matrimonio, lo que tiene importantes implicaciones para el diseño de los programas. En Amhara, por ejemplo, los datos muestran que la edad al contraer matrimonio ha aumentado considerablemente, y las niñas de más edad negocian ahora con sus padres sobre su pareja matrimonial, aunque las niñas muy jóvenes todavía pueden verse obligadas a aceptar matrimonios concertados. En cambio, los informadores clave y las adolescentes casadas de Oromia confirmaron que la edad al matrimonio ha ido descendiendo en algunas comunidades, debido principalmente a que el matrimonio infantil se ha vuelto más impulsado por los adolescentes (debido a la presión de los compañeros, la participación de intermediarios y las limitadas oportunidades educativas más allá de la escuela primaria). En Afar, donde aún no se ha aprobado la ley nacional de familia, el matrimonio absuma (matrimonio obligatorio con un primo materno) es una norma muy arraigada, y las niñas tienen poco que decir en la elección de la pareja o el momento del matrimonio.
Métodos de investigación cualitativos y participativos
La encuesta cuantitativa se complementa con una investigación cualitativa y participativa en profundidad con un subconjunto de adolescentes, sus padres y hermanos para comprender mejor las experiencias y perspectivas de los jóvenes en diversos contextos. El estudio utiliza un conjunto de herramientas cualitativas diseñadas para reflejar el marco de las “3 C”, y las herramientas específicas utilizadas se describen ahora con mayor profundidad.
Capacidades
Algunas de mis cosas favoritas -una herramienta utilizada originalmente en la investigación cualitativa longitudinal con adolescentes del Reino Unido- se adaptó para explorar las capacidades de los adolescentes. Algunos hablaron de objetos que les gustaría tener (como una bicicleta, una radio o un teléfono móvil) en lugar de lo que ya tienen. Otros eligieron objetos que ponen de manifiesto los retos a los que se enfrentan los jóvenes adolescentes desfavorecidos (por ejemplo, un trozo de papel entre los alumnos con discapacidad visual para que puedan tomar notas en Braille durante la clase, o una mesita en el caso de una adolescente recién casada que ahora es responsable de mantener un hogar independiente). Los entrevistadores pudieron sondear el significado del objeto en la vida de la adolescente y su relación con “Género y adolescencia: Evidencias Globales”, los seis dominios de capacidad del programa. Para explorar el bienestar psicosocial y la voz y la agencia, los entrevistadores también utilizaron un ejercicio de Red de Apoyo Social, preguntando con quién disfruta pasando el tiempo el encuestado (y por qué), en quién puede confiar y a quién evita.
El programa “Género y adolescencia: Global Evidence” también ha creado grupos de investigación participativa que se reúnen con mayor regularidad (al menos una vez al trimestre) para adolescentes vulnerables (por ejemplo, con discapacidades, casados o divorciados, o desplazados internos/refugiados). Estos grupos ofrecen un espacio para que estos jóvenes exploren y capten, mediante la fotografía participativa, las experiencias y perspectivas de los jóvenes que corren el riesgo de quedarse atrás.
Contextos
“Género y Adolescencia: Evidencias Globales” también incluye herramientas para explorar los contextos familiares, comunitarios y estatales, así como las dinámicas de género y edad que conforman el desarrollo de las capacidades de los adolescentes. Una línea de tiempo de los hermanos explora cómo se compara la vida de un hermano con la del adolescente focal, y por qué. Una línea de tiempo de los padres explora las influencias clave en la vida de los padres y cómo sus experiencias han conformado su enfoque de la paternidad y sus aspiraciones para sus hijos. Un ejercicio similar para los abuelos se centra en las similitudes y diferencias intergeneracionales en torno a las normas sociales relacionadas con la edad, el desarrollo adolescente y las expectativas, funciones y responsabilidades de género. En conjunto, las entrevistas individuales con familiares de tres generaciones ofrecen una rica imagen de los cambios intergeneracionales y sus causas subyacentes.
El conjunto de herramientas incluye una serie de ejercicios de grupo para explorar las influencias a nivel comunitario. Se construye una línea de tiempo de la comunidad, con adultos mayores que puedan recordar los cambios a lo largo del tiempo. También se utiliza una herramienta de cambio de normas sociales para explorar las oportunidades y retos clave a los que se enfrentan los adolescentes en cada ámbito de capacidades. Estos debates centrados en los adultos se complementan con un mapeo comunitario con chicas y chicos adolescentes más jóvenes y más mayores, para identificar los lugares y espacios clave de la comunidad a los que los adolescentes pueden y no pueden ir, así como sus lugares favoritos o secretos, los lugares peligrosos y los lugares a los que aspiran a acceder cuando sean adultos.
Para explorar cuestiones más delicadas (con individuos o grupos), los investigadores pueden utilizar el mapeo corporal (una herramienta visual) para facilitar los debates sobre el bienestar emocional y psicosocial, las relaciones, el desarrollo puberal, la SSR y la violencia de género. También es una forma útil de explorar las similitudes y diferencias entre los adolescentes sanos y los que viven con distintos tipos de discapacidad. Se leen al grupo viñetas -por ejemplo, la de una chica a punto de ser sometida a un matrimonio forzado, o la de un niño que es acosado por tener una discapacidad-, y luego el grupo debate si esa situación podría darse en su comunidad (por qué podría darse o no).
Estrategias de cambio
El programa “Género y Adolescencia: Evidencias Globales” llevó a cabo un amplio abanico de entrevistas a informadores clave con funcionarios del gobierno y representantes de la sociedad civil a nivel comunitario, de distrito y regional. Cada entrevista comenzaba explorando las principales oportunidades y retos a los que se enfrentan los adolescentes desde la perspectiva del entrevistado -en la medida de lo posible, mapeados en relación con los seis dominios de capacidades-. A continuación, la herramienta explora el papel y el mandato organizativo del informador clave, y en qué medida han podido contribuir a abordar las vulnerabilidades de los adolescentes y promover su desarrollo de capacidades. Para terminar, el entrevistador sondea los cambios prioritarios y las posibles “victorias rápidas” en el área de especialización del entrevistado, y qué barreras habría que superar para maximizar el desarrollo de las capacidades de los adolescentes.
Un conjunto de evaluaciones de impacto experimentales y cuasiexperimentales integradas en las actividades de recogida de datos del panel permite a los investigadores complementar el análisis de los datos del panel con preguntas causales sobre el impacto del programa. Junto con la investigación cuasiexperimental en Jordania (Makani) y Nepal (Room to Read), el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” tiene en marcha tres ensayos controlados aleatorios (ECA): los programas Actúa con Ella y Sus Espacios en Etiopía; el programa de empoderamiento de niñas 12+ en Ruanda; y el Programa de Niñas Adolescentes (AGP) en Bangladesh.
Conclusiones emergentes prometedoras para el seguimiento longitudinal
Además de las cuestiones de interés relacionadas con la evaluación del impacto, el programa “Género y adolescencia: Global Evidence”, el conjunto de datos de métodos mixtos del programa permitirá plantear un amplio conjunto de interesantes cuestiones longitudinales. Aquí, discutimos sólo algunas, y destacamos los principales resultados de referencia que motivan futuras investigaciones longitudinales. El marco conceptual destaca la interconexión de los ámbitos, que se refleja claramente en los resultados de referencia. En Etiopía, por ejemplo, se constata que en Afar, donde muchos adolescentes muy jóvenes ya están sin escolarizar, son más vulnerables al matrimonio infantil, a la violencia de género y a un bienestar psicosocial deficiente. Comprender cómo evoluciona esta interconexión a lo largo del tiempo pondrá de relieve cómo persisten o evolucionan las vulnerabilidades o capacidades específicas.
Los datos longitudinales también proporcionarán información fundamental sobre cómo cambian (o se mantienen) las actitudes y normas de género a lo largo del tiempo, y cómo se asocia este cambio con los resultados en todos los ámbitos de capacidad del programa “Género y Adolescencia: Evidencia Global”. Esto se basará en el análisis de referencia que muestra fuertes asociaciones entre las actitudes y normas de género y los resultados del programa “Género y Adolescencia: Evidencia Global”. Por ejemplo, algunos autores descubren que las actitudes y normas de género restrictivas están asociadas a peores resultados de salud física y mental para los adolescentes más jóvenes (de 10 a 12 años) en Bangladesh y Etiopía. Sorprendentemente, encuentran poca diferencia en esta asociación para los chicos en comparación con las chicas, y encuentran resultados más fuertes en las localidades urbanas. Ver si se manifiestan resultados similares cuando observamos los cambios en las actitudes y normas a lo largo del tiempo -y en particular cómo se manifiesta esto según el sexo- arrojará una luz importante sobre el papel de las actitudes y normas a medida que los niños pasan de la adolescencia temprana a la adolescencia tardía.
Dado que nos centramos en la crianza de los hijos, los datos longitudinales también arrojarán luz sobre la evolución de la relación entre padres y adolescentes y cómo ésta influye en los resultados de los adolescentes. El análisis de referencia sobre la comunicación entre padres y adolescentes acerca de las futuras expectativas matrimoniales y de fecundidad en las zonas urbanas de Bangladesh y Etiopía muestra que el aumento de la edad deseada por la cuidadora principal para el matrimonio o el primer nacimiento de su hijo adolescente se asocia con aumentos similares entre los propios adolescentes. Los resultados también muestran que la dinámica intergeneracional es importante, ya que las actitudes de género de la cuidadora principal se asocian a una edad deseada más baja para el primer nacimiento de la adolescente. Los datos longitudinales ayudarán a desentrañar el papel continuo de los padres, explorando si las actitudes y comportamientos de los adolescentes evolucionan para acercarse más a los de sus padres o, a medida que cambian el contexto y la cultura, se alejan más.
“Género y adolescencia: Evidencia Global” se centra específicamente en los adolescentes refugiados y desplazados internos. En Jordania, la muestra del programa “Género y adolescencia: Global Evidence” incluye a unos 3.000 refugiados adolescentes sirios en campamentos y comunidades de acogida, y en Bangladesh a unos 1.000 refugiados adolescentes rohingya en Cox’s Bazar; también hay muestras de poblaciones indígenas en las comunidades de acogida. Comprender la dinámica entre las comunidades de refugiados y de acogida pondrá de relieve tanto las vulnerabilidades específicas de los refugiados, como el modo en que su presencia afecta a las poblaciones de acogida. Además, dada la incertidumbre sobre el futuro de estos refugiados en los países de acogida, existe la posibilidad de que se produzcan cambios rápidos, que el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” está bien situado para captarlo.
El programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” también se centra en las experiencias de los adolescentes con discapacidad, un grupo para el que es raro disponer de datos cuantitativos, y especialmente de datos de panel. Para garantizar una muestra suficientemente amplia de adolescentes con discapacidad dentro de la muestra global, se utilizaron diversas estrategias a lo largo del proceso de recogida de datos. Entre ellas, añadir una pregunta de cribado sobre discapacidad al formulario del censo de hogares antes de seleccionar la muestra de la encuesta, identificar a los adolescentes con discapacidad durante el trabajo de campo hablando con miembros de la comunidad bien informados, e incluir en la encuesta cuantitativa un conjunto de preguntas (respaldadas por el Grupo de Washington) diseñadas para identificar la discapacidad.
Los breves estudios de caso de Bangladesh y Oriente Medio y el Norte de África ofrecen ejemplos de resultados de referencia emergentes que pueden informar la política y la práctica, y que, junto con los datos longitudinales, harán avanzar significativamente la base de conocimientos.
Contribuir a la base de pruebas sobre adolescentes con discapacidad en Etiopía
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 exige una educación inclusiva y de calidad, también para las personas con discapacidad, pero aproximadamente un tercio de los niños no escolarizados (19 millones) tienen alguna discapacidad. Otros estudios sugieren una estrecha relación entre la pobreza y la discapacidad, pero las lagunas de pruebas oscurecen los mecanismos específicos de este hecho. Sin embargo, todavía sabemos relativamente poco sobre el acceso a la educación de los niños con discapacidad en los países de renta baja y media (PRMB), en parte debido a la crónica falta de datos (Lewis, 2009). En Etiopía, la base de pruebas está especialmente fragmentada debido a la ausencia de sistemas rutinarios de recogida de datos desglosados por sexo, edad y discapacidad. De hecho, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que alrededor del 10% de la población mundial está afectada por la discapacidad, el censo más reciente de Etiopía sitúa el total nacional en sólo el 1,09% (ACPF, 2011).
“Género y Adolescencia: Evidencia Global” ponen de relieve que los adolescentes con discapacidad de Etiopía se enfrentan a muchos retos interrelacionados, entre ellos el acceso a una educación inclusiva y de calidad. Los resultados cuantitativos muestran que los adolescentes con discapacidad tienen menos probabilidades de estar matriculados (64% frente a 85%) que los que no tienen discapacidad y han completado menos años de educación (3,5 frente a 4,6). El tipo y la gravedad de la discapacidad también influyen en la escolarización: los que tienen deficiencias intelectuales y auditivas están mayoritariamente sin escolarizar, y esta diferencia aumenta según el grado y la edad (de modo que acceder a la educación primaria y secundaria superior se convierte en un problema crítico). Entre las barreras que impiden el acceso a la educación inclusiva se encuentran unas infraestructuras e instalaciones educativas inadecuadas, la escasa formación y selección de profesores debidamente cualificados, la falta de materiales y las actitudes discriminatorias de padres, profesores, compañeros y la comunidad en general.
Lo aprendido hasta ahora
El programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” ha generado hasta ahora algunos aprendizajes importantes, con implicaciones para el trabajo longitudinal en general. Aquí analizamos tres lecciones:
- la promesa y los peligros de los ensayos de control aleatorios integrados;
- un enfoque de métodos verdaderamente mixtos; y
- garantizar que la muestra incluya a los más vulnerables.
Amenazas a las que se enfrentan los adolescentes en los espacios urbanos: nuevas conclusiones de Bangladesh
Casi una quinta parte de los 20 millones de habitantes de la Gran Dhaka son adolescentes (18,8%) (Index Mundi, 2018) y, sin embargo, se conocen poco las experiencias de los jóvenes en este contexto rápidamente cambiante. Aquí reflexionamos brevemente sobre dos ejemplos de nuestros resultados de referencia: el consumo de drogas entre los adolescentes (en consonancia con la meta 3.5 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre prevención y tratamiento del consumo de sustancias) y la conectividad a Internet (en consonancia con la meta 9.3 sobre acceso a las tecnologías de la información), que serán cuestiones clave para hacer un seguimiento longitudinal.
Consumo de drogas: El consumo de sustancias en Bangladesh ha cobrado importancia en gran medida en el contexto de la “guerra contra las drogas” del gobierno, de modo que la mayoría de los estudios sobre el consumo de drogas en el país se formulan en términos de delincuencia y no de adicción. Las estimaciones de los niveles de drogadicción en todo el país oscilan entre 2,5 millones (Shazzad et al, 2013) y 7 millones (Haider, 2018), y los jóvenes se ven afectados de forma desproporcionada (representan hasta el 80% de todos los consumidores de drogas de Bangladesh). Casi la mitad del consumo de drogas se produce en la capital, Dhaka. Aunque pruebas recientes demuestran una relación entre el desempleo y el consumo de drogas, las pautas de consumo de sustancias entre los adolescentes urbanos y las dinámicas sociales que conducen a un mayor riesgo siguen sin conocerse bien.
Aunque sólo un 10% de los adolescentes encuestados en la encuesta de referencia del programa “Género y adolescencia: Global Evidence” dijeron que habían fumado y sólo un 5% que habían bebido alcohol alguna vez, los debates de los grupos de discusión comunitarios, las entrevistas con informadores clave y las entrevistas con chicos revelaron lo comunes y accesibles que se han vuelto las drogas, y lo inextricablemente relacionadas que están con la violencia y el desempleo. La venta de drogas es una fuente de ingresos fácil para los adolescentes que se convierten en consumidores, a menudo después de haber empezado ganando unos ingresos iniciales actuando como porteadores. Las entrevistas con chicas adolescentes también pusieron de relieve el miedo y los riesgos de sufrir acoso sexual en espacios públicos por parte de chicos y hombres jóvenes desempleados y, a veces, consumidores de drogas. El consumo de drogas no sólo es un problema de salud mental, sino que también está relacionado con la violencia y la falta de seguridad de niñas, niños, mujeres y hombres en los entornos urbanos.
Conexión a Internet: Bangladesh tiene una de las tasas de cobertura de Internet más altas del mundo -145 millones de tarjetas sim para una población de 160 millones-, pero existen importantes disparidades en el acceso y el uso. En 2013, los resultados de una encuesta nacional indicaban una pronunciada disparidad de género en el uso de Internet entre los adolescentes, ya que sólo el 3% de las adolescentes encuestadas habían utilizado Internet en el último año (Oficina de Estadística de Bangladesh (BBS) y UNICEF, 2015), y diferencias significativas entre el acceso rural y urbano a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) (BBS, 2012). “Género y Adolescencia: Global Evidence”, datos de referencia del programa de 2018, ponen de relieve disparidades de género similares: El 56% de los chicos adolescentes mayores, frente a sólo el 30% de las chicas mayores, tienen teléfono propio, mientras que el 75% de los chicos mayores se han conectado a Internet (frente al 35% de las chicas mayores).
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 sobre salud y bienestar para todos ha atraído una atención muy necesaria sobre esta importante cuestión, también entre los jóvenes (meta 3.4). Las conclusiones del programa “Género y adolescencia: Global Evidence”, que se hacen eco de estudios realizados en otras partes de la región de Oriente Medio y Norte de África, indican que las necesidades psicosociales de los adolescentes suelen ser acuciantes, ya que se ven desfavorecidos por las jerarquías relacionadas con la edad y el género, las turbulencias políticas, la pobreza y la falta de recursos y habilidades que les ayuden a hacer frente a estos múltiples factores de estrés (Samuels et al, 2017; Jones et al, 2019c). La bibliografía indica que muchos adolescentes de la región han desarrollado trastornos relacionados con la ansiedad, depresión, pérdida de esperanza y susceptibilidad a comportamientos de riesgo, incluida la ideación suicida y el abuso de sustancias (OMS e Instituto Nacional Palestino de Salud Pública, 2017). La encuesta de referencia del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” en Jordania reveló que el 32% de los encuestados alcanzaban el umbral de “casuística” en el Cuestionario de Salud General (GHQ), mientras que el 46,2% de los adolescentes de Gaza declararon padecer malestar psicosocial.
“Género y adolescencia: Evidencia Global” sugieren que las chicas mayores tienen un 11% más de probabilidades que los chicos mayores de mostrar malestar emocional, atribuido sobre todo a su mayor aislamiento social, ansiedad por verse obligadas a casarse jóvenes, experiencias posteriores con el matrimonio infantil y acceso limitado a servicios psicosociales. En cuanto al contexto, los adolescentes más pobres que vivían en asentamientos informales muy conservadores en tiendas de campaña eran especialmente propensos a mostrar angustia (40% frente al 33% en las comunidades de acogida y el 29% en los campamentos).
Mientras que la mayoría de los estudios sobre el bienestar psicosocial en la región de Oriente Medio y Norte de África están orientados a la medicina/epidemiología (centrándose en la prevalencia de enfermedades), el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” se centra de forma única en las experiencias y percepciones de género de los adolescentes sobre su bienestar psicosocial. Por ejemplo, ajustarse a las expectativas del “honor familiar” es una fuente de estrés considerable para las chicas mayores, mientras que la violencia física era una preocupación importante entre los chicos.
“Género y adolescencia: Evidencia Global” también llena un vacío importante al explorar en qué medida los adolescentes disponen de apoyo psicosocial sensible a la edad y al género, y sus experiencias de acceso a dichos servicios. La aceptación de los servicios formales por parte de los adolescentes se ve limitada por la falta de conocimiento sobre la disponibilidad de servicios, así como por el estigma asociado a las enfermedades mentales. Los chicos señalaron que las normas sociales sobre masculinidad y autosuficiencia restringen su participación en actividades psicosociales, y que tienden a recurrir al consumo de sustancias y/o a la violencia como estrategia de afrontamiento. Por el contrario, las normas sociales sobre la posibilidad de contraer matrimonio tienden a impedir que las adolescentes accedan a los servicios psicosociales.
En general, a nivel del sistema, nuestras conclusiones ponen de relieve que dichos servicios están fragmentados, mal gobernados y supervisados, son de naturaleza reactiva y no tienen en cuenta ni el género ni la edad, mientras que el acceso a los servicios especializados es limitado. Por lo tanto, es esencial poner en marcha intervenciones intersectoriales, que incluyan, entre otras cosas, el fortalecimiento de los vínculos entre el apoyo psicosocial y los servicios sanitarios, los sistemas educativos y los programas de protección social.
Ensayos aleatorios de control incorporados
Aunque estos ensayos aleatorios de control son una parte esencial del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence”, también han introducido complicaciones de las que podrían aprender otros investigadores que realicen un trabajo similar. En primer lugar, como la financiación del programa “Género y adolescencia: Global Evidence” no incluía ninguna financiación para la aplicación, los investigadores del programa “Género y adolescencia: Global Evidence” tuvieron que encontrar socios ejecutores dispuestos a trabajar con un equipo de investigación en el diseño de una evaluación sin ningún apoyo financiero adicional. Además, el calendario de ejecución tenía que coincidir con el de la investigación (y viceversa), con cierta flexibilidad, aunque limitada, dado que el programa “Género y adolescencia: Global Evidence”, los compromisos de información del programa con los financiadores. El plan original (encontrar programas existentes con los que trabajar) se frustró en última instancia, en gran parte debido a estas dos limitaciones. La excepción es 12+ en Ruanda -también financiado por el DFID-, pero incluso en este caso, el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” retrasó la recogida de datos más de dos años para adaptarse a los retrasos del programa (la línea de base está prevista ahora para 2020).
Limitaciones
Para los otros dos ensayos controlados aleatorios, el programa “Género y adolescencia: Global Evidence” pudo operar en última instancia dentro de estas limitaciones trabajando estrechamente con los socios para conseguir dinero adicional para la ejecución. Esto se ejemplifica en el caso de Etiopía, donde el programa “Género y adolescencia: Global Evidence” colaboró estrechamente con Pathfinder International para conseguir fondos de ejecución de la Fundación Bill y Melinda Gates para programas que se ajustaban al marco conceptual del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence”. En Bangladesh, el programa “Género y adolescencia: Global Evidence” se asoció con el Banco Mundial y una ONG local para evaluar el AGP, que en última instancia se ampliará a escala nacional. Aunque creemos que estas colaboraciones fomentan el trabajo del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence”, la creación de estas asociaciones exigió muchas horas de trabajo del equipo del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” fuera del mandato original del estudio.
Sin embargo, la incorporación de la programación y el desarrollo de ensayos aleatorios de control ha tenido algunos inconvenientes. Como ya se ha dicho, alinear la recogida de datos del programa “Género y adolescencia: Global Evidence” con la programación provocó grandes retrasos en la recopilación de datos (Ruanda) o una sincronización menos que ideal entre la recopilación de datos y la programación (en Etiopía, por ejemplo, la recopilación de datos de referencia tuvo lugar a finales de 2017, pero la programación no comenzó hasta mediados de 2019). También complica algunos de los aspectos del panel de recogida de datos, en términos de comparaciones dentro de los países y entre ellos. En Etiopía, por ejemplo, Actúa con Ella se centra en niñas de 10 a 13 años de zonas rurales, por lo que, a fin de tener un tamaño de muestra suficiente para el ensayo de control aleatorio “Género y adolescencia: Global Evidence” la recogida de datos del programa se centró únicamente en las adolescentes de estas zonas. Sin embargo, el programa “Género y adolescencia: Global Evidence” se interesa también por las transiciones de los adolescentes en las localidades urbanas de Etiopía, donde se recogieron datos tanto de adolescentes jóvenes como de mayores. Esta estructura de los datos implica que no podemos distinguir si ciertos hallazgos entre los adolescentes urbanos de 15-17 años se deben a la edad o al entorno urbano.
Las comparaciones entre países plantean problemas similares. Debido a los retrasos en la programación, así como a las diferencias en los grupos de edad objetivo y/o en la duración, la recopilación de datos a veces se centra en grupos de edad diferentes (por ejemplo, los de 11 años en Ruanda frente a los de 14-15 años en Bangladesh y los de 11-13 años en Etiopía); estos grupos tampoco están alineados en cuanto a los plazos (por ejemplo, los adolescentes de Etiopía tenían 10-12 años en 2017, mientras que los de Ruanda tendrán 11 años en 2020). Aunque creemos que el valor añadido del componente de evaluación de impacto compensa los inconvenientes, mantener una estructura de datos de panel multinacional perfecta y al mismo tiempo anidar las evaluaciones de impacto es probablemente imposible, excepto quizás si un financiador financiara tanto la investigación como la implementación (aunque la realidad del trabajo de campo seguiría haciendo que esto fuera un reto).
Métodos mixtos
Aunque otras investigaciones longitudinales reivindican cierto nivel de enfoque de métodos mixtos, casi inevitablemente un enfoque tiene prioridad sobre el otro. “Género y adolescencia: Global Evidence” pone el mismo énfasis en los métodos cuantitativos y cualitativos, lo que se refleja en la composición del equipo de investigación. Esto garantiza que los datos cuantitativos se contextualicen adecuadamente y que los cualitativos se vean obligados a enfrentarse a cuestiones relacionadas con la falta de representatividad. Sin embargo, también presenta algunos retos importantes: en primer lugar, la financiación es fija, por lo que ambas partes deben hacer concesiones, sobre todo teniendo en cuenta el coste adicional de la coordinación; en segundo lugar, esto conlleva un trabajo de campo continuo casi constante, lo que hace que la gestión de la carga de trabajo sea a veces un reto; y en tercer lugar, esto hace que la publicación de los resultados sea más difícil, ya que hay menos revistas que publiquen trabajos con métodos mixtos.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Adolescentes vulnerables
Como ya se ha mencionado, el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” se centra en los jóvenes más vulnerables, pero sobre los que normalmente no se investiga lo suficiente: adolescentes con discapacidades, adolescentes que han sufrido el matrimonio infantil y adolescentes refugiados y desplazados internos. Una vez más, sin embargo, hay importantes contrapartidas. En primer lugar, los métodos cuantitativos tradicionales no suelen llegar a los adolescentes con discapacidad ni a los que han sufrido el matrimonio infantil, por lo que realizamos un muestreo intencionado complementario. Esto no sólo añade costes, sino que plantea la cuestión de si el listado convencional al estilo “censo” pasa por alto a las poblaciones clave, o si el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” en realidad está sobrerrepresentando a estas poblaciones en nuestra investigación (creemos que es lo primero). En segundo lugar, estos dos grupos suelen quedar fuera de la programación o, si se les incluye, los programas no están adaptados a sus necesidades, por lo que incluirlos en la muestra es contrario a explorar el impacto de los programas. En tercer lugar, dados los tabúes que rodean al matrimonio infantil, los datos cuantitativos y cualitativos pueden registrar de forma diferente la situación matrimonial de un individuo, lo que plantea dificultades a la hora de triangular los datos. Por último, el seguimiento de los encuestados a lo largo del tiempo ya es un reto en el caso de los adolescentes, ya que se trata de una población muy móvil; cuando se añaden los refugiados y las poblaciones desplazadas internamente, estos retos se vuelven muy considerables, sobre todo porque algunos pueden regresar a sus países de origen.
Implicaciones del diseño de la investigación longitudinal para las repercusiones de las políticas y los programas
¿Qué lecciones podemos extraer de la experiencia del programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” en cuanto al diseño y la ejecución de la investigación longitudinal, y cómo refuerza este enfoque la base de pruebas sobre el género y la adolescencia e informa sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible?
En primer lugar, dada la relativa rareza de la financiación de la investigación longitudinal, pero el enorme potencial de dicha investigación, podría decirse que la investigación de bienes públicos tiene la obligación de intentar equilibrar las demandas de ciencia social metodológicamente sólida con las pruebas de investigación relevantes para la práctica y las políticas. En este sentido, el programa “Género y adolescencia: Global Evidence” tiene un diseño híbrido innovador que combina la investigación longitudinal observacional con evaluaciones de impacto anidadas. La investigación longitudinal observacional cuenta una historia más amplia, pero también ayuda a contextualizar los resultados de la evaluación de impacto, situando el impacto potencial de un programa determinado en un contexto más complejo de cambio político, social y económico.
En segundo lugar, los equipos de investigación y programación de las mismas entidades financiadoras deben diseñar este trabajo conjuntamente desde el principio si se quiere que las inversiones en investigación longitudinal tengan la máxima utilidad para la política y la programación. Aunque pueden forjarse asociaciones productivas entre programas con distintas fuentes de financiación, la experiencia del programa “Género y Adolescencia: La experiencia del programa “Global Evidence” hasta la fecha sugiere que a menudo son complejas, requieren mucho tiempo y son imperfectas; muchos de los obstáculos a los que se enfrentan podrían haberse evitado (posiblemente) mediante un diseño conjunto y mandatos contractuales mutuos.
En tercer lugar, las evaluaciones de investigación longitudinal de la programación suelen basarse en la estabilidad del programa, pero en realidad, la programación suele ser más dinámica; de hecho, cada vez hay más pruebas de que un enfoque de gestión adaptativa es fundamental para la ejecución de programas que respondan al contexto. A este respecto, el programa “Género y Adolescencia: Global Evidence” está explorando cómo aprovechar su diseño de investigación híbrido para permitir adaptaciones de la programación en respuesta a los hallazgos emergentes, al tiempo que mantiene un estudio de panel y sigue aprendiendo sobre los efectos heredados a medio y largo plazo del diseño original en la vida de los adolescentes.
En cuarto lugar, dados los rápidos cambios cognitivos y psicosociales que conlleva la adolescencia, es necesario adaptar los instrumentos de investigación en rondas sucesivas para que respondan a la edad, manteniendo al mismo tiempo una continuidad suficiente para poder evaluar el impacto. Esto requiere inversiones considerables en el desarrollo de instrumentos de investigación y en la realización de pruebas piloto.
En quinto lugar, para contribuir a la amplitud de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en lo que respecta a la vida de los adolescentes, se necesitan recursos considerables para desarrollar instrumentos de investigación que abarquen todas las áreas temáticas. A ello se suman los esfuerzos, en consonancia con la agenda de “no dejar a nadie atrás”, para garantizar una muestra inclusiva que abarque a los adolescentes casados y a los padres adolescentes, a los que viven en zonas rurales remotas, a los adolescentes con discapacidades y a los desplazados internos o refugiados.
Por último, es necesario educar a las partes interesadas sobre el valor creciente de las perspectivas de la investigación longitudinal a lo largo del tiempo. Dado que los costes de puesta en marcha (recursos y tiempo) son considerables, es fundamental gestionar las expectativas en los primeros años y en el seguimiento y evaluación de dichos programas. Cuando la atención se centra en averiguar “qué funciona”, es importante comprender que las expectativas en torno a la línea de base y el primer seguimiento deben ser adecuadamente modestas. En última instancia, la razón de ser de un programa de nueve años es precisamente que se necesita este plazo para responder a esta pregunta de forma exhaustiva.
Revisor de hechos: Werstein
Reflexiones sobre la trayectoria de la vida hasta el momento de elegir carrera
Para la mayoría de nosotros, la infancia es como un río, y nosotros somos como renacuajos en él.
No elegimos el río. Simplemente nos despertamos de la nada y nos encontramos en un camino establecido para nosotros por nuestros padres, por la sociedad y por las circunstancias. Nos dicen las reglas del río y la forma en que debemos nadar y cuáles deben ser nuestros objetivos. Nuestro trabajo no consiste en pensar en nuestro camino, sino en tener éxito en el camino en el que nos han colocado, basándonos en la forma en que se ha definido el éxito para nosotros.
Para muchos de nosotros -y algunos sospechan que para una gran parte de los lectores de Espera Pero Por Qué- el río de nuestra infancia desemboca en un estanque, llamado universidad.1 Puede que tengamos algo que decir sobre el estanque concreto en el que aterrizamos, pero al final, la mayoría de los estanques universitarios no son realmente muy diferentes entre sí.
En el estanque, tenemos un poco más de espacio para respirar y cierto margen para ramificarnos hacia intereses más específicos. Empezamos a reflexionar, mirando a las orillas del estanque, allí donde empieza el mundo real y donde pasaremos el resto de nuestras vidas. Esto suele provocar sentimientos encontrados.
Y entonces, 22 años después de despertarnos en un río caudaloso, nos echan del estanque y el mundo nos dice que vayamos a hacer algo con nuestras vidas.
Aquí hay algunos problemas. Uno es que, en ese momento, careces de habilidades, conocimientos y muchas otras cosas.
– Ashley Stahl, “Tú giras: Desengánchate, descubre tu dirección y diseña la carrera de tus sueños”
Pero antes incluso de que puedas abordar tu inutilidad general, hay un problema aún mayor: tu camino preestablecido ha terminado. Los niños en la escuela son como los empleados de una empresa en la que otro es el director general. Pero nadie es el director general de tu vida en el mundo real, ni de tu trayectoria profesional, excepto tú. Y te has pasado toda la vida convirtiéndote en un estudiante profesional, lo que te deja con cero experiencia como director general de nada. Hasta ahora, sólo te habías encargado de las microdecisiones – “¿Cómo consiguen algunas personas tener éxito en varios trabajos como estudiantes?”- y ahora, de repente, también tienes las llaves de la macrocabina, con la tarea de responder a las estresantes macropreguntas como “¿Quién soy yo?” y “¿Cuáles son las cosas importantes de la vida?” y “¿Cuáles son las opciones de varios caminos y cuál deberían elegir algunas personas y cómo hacen algunas personas para seguir un camino?”. Cuando salimos de la escuela por última vez, la macroguía a la que nos habíamos acostumbrado tanto nos es arrebatada de repente, dejándonos allí de pie sujetando nuestras respectivas pollas, sin tener ni idea de cómo hacerlo.
Entonces pasa el tiempo. Y acabamos en un camino. Y ese camino se convierte en la historia de nuestra vida.
Al final de nuestra vida, cuando echamos la vista atrás para ver cómo fueron las cosas, podemos ver el camino de nuestra vida en su totalidad, desde una vista aérea.
📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Cuando los científicos estudian a las personas en su lecho de muerte y cómo se sienten con respecto a sus vidas, suelen descubrir que muchas de ellas se arrepienten seriamente. Algunas personas piensan que muchos de esos arrepentimientos se deben al hecho de que a la mayoría de nosotros no se nos enseña realmente a trazar caminos en nuestra infancia, y la mayoría de nosotros tampoco mejoramos mucho en trazar caminos cuando somos adultos, lo que hace que muchas personas miren hacia atrás y vean un camino vital que no tenía realmente sentido, teniendo en cuenta quiénes son y el mundo en el que vivieron.
Así que éste es un post sobre la creación de caminos. Hagamos una pausa de 30 minutos antes del lecho de muerte para mirar hacia abajo, hacia el camino en el que estamos, y hacia delante, hacia dónde parece ir ese camino, y asegurémonos de que tiene sentido.
Razonar
En el pasado, he escrito sobre la distinción crítica entre “razonar a partir de los primeros principios” y “razonar por analogía”, o lo que algunos llamaban ser un “chef” frente a ser un “cocinero”. Desde que escribí el post, algunas personas notan esta distinción en todas partes, y yo he pensado en ella aproximadamente 2 millones de veces en la propia vida de variasu personas.
La idea es que razonar a partir de los primeros principios es razonar como un científico. Tomas hechos y observaciones básicos y los utilizas para elaborar una conclusión, algo así como un chef que juega con ingredientes crudos para intentar convertirlos en algo bueno. Haciendo este rompecabezas, un chef acaba redactando una nueva receta. El otro tipo de razonamiento -el razonamiento por analogía- se produce cuando observas la forma en que ya se hacen las cosas y esencialmente la copias, quizá con algún retoque personal aquí y allá, algo así como un cocinero que sigue una receta ya escrita.
Un cocinero que copia al pie de la letra una receta y un cocinero que hace gala de una inventiva independiente son los dos extremos de lo que, por supuesto, es un espectro. Pero para cualquier aspecto concreto de tu vida que implique razonamiento y toma de decisiones, dondequiera que te encuentres en el espectro, tu proceso de razonamiento puede reducirse normalmente a fundamentalmente chef o fundamentalmente cocinero. Crear frente a copiar. Originalidad frente a conformidad.
Ser chef requiere una enorme cantidad de tiempo y energía, lo cual tiene sentido, porque no intentas reinventar la rueda, sino inventarla por primera vez. Llegar a una conclusión es como navegar por un bosque misterioso con los ojos vendados, y siempre implica muchos fracasos, en forma de ensayo y error. Ser cocinero es mucho más fácil, más sencillo y menos asqueroso. En la mayoría de las situaciones, ser cocinero es una terrible pérdida de tiempo, y conlleva un elevado coste de oportunidad, ya que el tiempo en la Tierra es inmensamente escaso. A lo largo de la vida de variasu personas, he mirado a mi alrededor a gente que se parece a algunos individuos y me he comprado un montón de ropa parecida a la que llevan. Y esto tiene sentido, porque la ropa no es importante para mí y no es la forma en que algunas personas eligen expresar su individualidad. Así que, en el caso de variasu personas, la moda es una parte perfecta de la vida para utilizar un atajo de razonamiento y ser un cocinero.
Pero luego están las partes de la vida que son realmente muy importantes, como dónde eliges vivir, o el tipo de amigos que eliges hacer, o si quieres casarte y con quién, o si quieres tener hijos y cómo quieres criarlos, o cómo estableces tus prioridades de estilo de vida.
La orientación profesional es sin duda una de esas cosas realmente importantes. Expongamos las razones obvias de por qué:
El tiempo
Para la mayoría de nosotros, una carrera profesional (incluido el tiempo de carrera auxiliar, como el tiempo dedicado a desplazarse al trabajo y a pensar en él) consumirá entre 50.000 y 150.000 horas. Actualmente, una vida humana larga dura unas 750.000 horas. Cuando restas la infancia (~175.000 horas) y la parte de tu vida adulta que pasarás durmiendo, comiendo, haciendo ejercicio y cuidando de la mascota humana en la que vives, junto con los recados y el mantenimiento general de la vida (~325.000 horas), te quedan 250.000 “horas adultas significativas”.3 Así pues, una carrera profesional típica ocupará entre el 20% y el 60% de tu tiempo adulto significativo, algo que no es como para ponerse a cocinar.
Calidad de vida
Tu carrera también tiene un efecto importante en todas las horas no relacionadas con ella. Para los que no somos ricos gracias a nuestros ingresos anteriores, al matrimonio o a la herencia, la carrera profesional es nuestro medio de subsistencia. Las particularidades de tu carrera también suelen desempeñar un papel importante a la hora de determinar dónde vives, lo flexible que es tu vida, el tipo de cosas que puedes hacer en tu tiempo libre y, a veces, incluso con quién acabas casándote.
Impacto
Además de que tu carrera es la forma en que pasas gran parte de tu tiempo y el medio de sustento para el resto de tu tiempo, tu carrera se triplica como tu principal modo de generar impacto. Cada vida humana toca miles de otras vidas de miles de formas distintas, y todas esas vidas que alteras pasan a tocar miles de vidas propias. No podemos probarlo, pero estoy bastante seguro de que puedes seleccionar a cualquier persona de 80 años viva hoy, retroceder 80 años en el tiempo, encontrarla cuando era un bebé, tirar al bebé a la basura y volver al presente y encontrar un número incontable de cosas cambiadas. Todas las vidas tienen un gran impacto en el mundo y en el futuro, pero el tipo de impacto que acabas teniendo está en gran medida bajo tu control, dependiendo de los valores por los que vivas y de los lugares a los que dirijas tu energía. Sea cual sea la forma que acabe tomando tu trayectoria profesional, el mundo se verá alterado por ella.
La identidad
En nuestra infancia, la gente nos interroga sobre nuestros planes profesionales preguntándonos qué queremos ser de mayores. Cuando crecemos, hablamos a la gente de nuestras carreras diciéndoles lo que somos. No decimos: “Varias personas ejercen la abogacía”, sino: “Varias personas son abogados”. Probablemente sea una forma poco saludable de pensar en las carreras, pero tal y como están muchas sociedades ahora mismo, la carrera de una persona se cuadruplica como identidad principal de la persona. Lo cual es algo importante.
Así que sí, tu trayectoria profesional no es como la sudadera de mierda de variasu personas. Tiene una importancia realmente profunda, lo que la sitúa de lleno en el territorio de “Definitivamente, asegúrate de ser un chef al respecto”.
Revisor de hechos: Saggan
Recursos
Véase También
Adolescencia, Género, métodos mixtos, longitudinal
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Este libro que se menciona, “Diseña tu vida”, ofrece algunos consejos útiles para realizar cambios. Aunque puede aplicarse a otras áreas, la mayor parte del libro se centraba en las aplicaciones profesionales, lo que resulta práctico, ya que la mayoría de nosotros solemos pasar la mayor parte del tiempo en el trabajo. Había información útil a lo largo del libro que creo que puede aplicarse a la mayoría de las personas que buscan algún tipo de cambio, pequeño o drástico, pero personalmente no pensé que los consejos fueran rompedores o locos cambiadores de juego. Sólo formas de replantear algunas de las profundas y desalentadoras cuestiones de ser adulto y tratar de lograr una vida profesionalmente satisfactoria.
Leí más o menos la mitad del libro y luego estuvo inactivo durante meses. No pude volver a leerlo durante un tiempo. Mi interés estaba decayendo. Sin embargo, la semana pasada decidí por fin retomarlo. Me alegro de haberlo leído, y creo que la información puede aplicarse estratégicamente, dependiendo de lo que uno espere conseguir de ello, y teniendo en cuenta que los términos “satisfactorio” y “bien diseñado” son subjetivos, como siempre.
En realidad pensaba que esto iba a tratar más sobre la vida en lugar de centrarse sólo en el trabajo. Los apologistas del Dschool y del DT insistirán en que estas cosas también se pueden aplicar a la vida, pero eso es un montón de sandeces humeantes. Se trata del trabajo. Y punto.
Y, claro, de acuerdo, el método del libro probablemente funcione para eso… o al menos para un subconjunto bastante reducido de trabajadores altamente cualificados y muy valorados en las grandes zonas urbanas. Personas que están básicamente encaminadas a una buena carrera pase lo que pase. A las personas que a) quizá no sean las mejores de su clase, b) quizá sigan carreras fuera de la tecnología y las grandes empresas, o c) quizá se encuentren en una ciudad más pequeña o en una situación rural NO les va a servir de nada, salvo para darse cuenta de las opciones que no tienen y de las vidas que NUNCA llevarán.
Un poco deprimente.
Para el resto de nosotros, es un poco… meh.
Sin embargo, me hizo recordar mi plan quinquenal de tres opciones de la escuela de posgrado que empezaba con la cita: “A veces puedo oír cómo mis huesos se tensan bajo el peso de todas las vidas que no estoy viviendo”.
Así que no estoy en desacuerdo con ellos al 100% – simplemente no veo mucho de valor real aquí para las personas que no son demasiado ansiosos, confundidos o indecisos de un solo porcentaje.
En general, un libro de negocios exagerado. Blah.
El concepto en el que se basa este libro era estupendo: aplicar el Design Thinking al diseño de su propia vida. Pero el contenido real era bastante ligero, poco instructivo y, para ser francos, bastante inconsciente de su propio privilegio. Para aplicar los conceptos de este libro, hay que tener la capacidad financiera y personal para poner en práctica las ideas. La cuestión es que el libro no muestra ninguna conciencia de este hecho.
Este libro es excelente en *lo que hace*, que es proporcionar un marco para pensar y trabajar en los grandes cambios profesionales. Aunque no estoy buscando un nuevo empleo, encontré un montón de ejercicios útiles a los que hincar el diente, que me permitieron imaginar mi camino hacia nuevos enfoques dentro del trabajo que sí tengo.
Entonces, ¿por qué sólo tres estrellas? Mala gestión de las expectativas: Ni el título ni la propaganda dejan del todo claro que este libro trate exclusivamente sobre el diseño de su carrera profesional, y cuando empecé a leerlo esperaba algo mucho más holístico. Si no está buscando hacer cambios en su carrera, entonces este libro no tiene realmente nada que ofrecerle, incluso si *desea* diseñar activamente otras partes de su vida. Estoy seguro de que algunos de los conceptos son aplicables a otras áreas de la vida, pero aprender a aplicarlos a las distintas áreas requeriría otro libro entero. (O, ya sabe, estar ya íntimamente familiarizado con el pensamiento de diseño).
También merece la pena tener en cuenta que, como ocurre con *todos* los libros de autoayuda, disponer del espacio mental, el tiempo y los recursos necesarios para poner en práctica estos principios que mejoran la vida es una cuestión de privilegio.
Quién debería leer este libro: Si le interesa aprender sobre el diseño de vida, sin duda debería consultar Diseña tu vida. Si está pensando qué hacer en su carrera profesional o pensando en cambiar algún aspecto de la misma, el marco presentado en Diseña tu vida podría resultarle útil. Burnett y Evans no ofrecen soluciones rápidas. El marco presentado requiere tiempo, reflexión y comunidad; sin embargo, ofrecen una estructura y muchas ideas sobre cómo hacerlo.
Mi enfoque del diseño de vida sigue creciendo y, en muchos aspectos, diverge del enfoque de Diseña tu vida. No obstante, Diseña tu vida fue mi introducción al diseño de vida y sigue siendo un texto fundamental para mí.