Criminales
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Armas y Criminales: una Introducción
Traducción de armas y criminales en inglés: Guns and Criminals.
El primer esfuerzo sistemático para comprender dónde, cómo y por qué los delincuentes adquieren, portan y usan armas fue escrito por Wright y Rossi (1986).
Pormenores
Los hallazgos clave fueron que los delincuentes rara vez adquirieron armas de fuego a través de los mercados minoristas convencionales, que mucha posesión criminal de armas era autodefensa y no específicamente con el propósito de cometer crímenes, y que los criminales eran expertos en encontrar formas de eludir los controles de armas más estrictos. Se ofrece también un examen de armas y criminales enfocado en sus aspectos internacionales. Esta entrada revisa investigaciones posteriores sobre estos y una variedad de temas relacionados.
Autor: Williams
Consideraciones Generales
Hace referencia la expresión “criminales”, en esta plataforma global, fundamentalmente a las personas naturales o legales sentenciadas por delitos independientemente de la pena con que se les haya sancionado.Entre las Líneas En esta plataforma, los conceptos y temas relacionados con criminales incluyen los siguientes: Estafa, Crimen de honor, Huellas dactilares, Huella genética, Libertad condicional y provisional (justicia penal), Arresto, Tribunales. Para más información sobre criminales en un contexto más anglosajón, puede verse, en inglés, Criminal offenders (criminales).
El perfil criminológico
El perfil criminológico (profiling) es la disciplina de la ciencia forense cuya tarea consiste en analizar las huellas del comportamiento en una escena del crimen con el objetivo de aportar información útil a la policía para proceder a la captura de un delincuente desconocido (Garrido, 2000, 2007a, 2007b, 2012). La perfilación criminológica surge como técnica de apoyo a la investigación criminal, con el objetivo de conocer las características, las motivaciones y las actuaciones del autor (o autores) de un delito (generalmente homicidas y/o violadores seriales) a partir del análisis y evaluación de las evidencias físicas, comportamentales y psicológicas que el ofensor (u ofensores) deja(n) en la escena del crimen y en la víctima (Norza, Merchán, Morales y Meléndez, 2013). Por tanto, el perfil criminológico es una técnica de reunión de información relativa a uno o varios hechos delictivos, normalmente homicidios y violaciones en serie, cuyo análisis y estudio puede determinar distintos indicios de qué tipo de persona (perfil) pudo haber cometido el(los) crimen(es).
Según Garrido (2012) durante la evolución histórica de su desarrollo, la perfilación criminológica ha ampliado el campo de trabajo tradicional de los perfiladores (los asesinos y agresores sexuales en serie) para abarcar delitos como el secuestro, los robos en hogares o los incendios intencionados, y se han establecido reglas y condiciones acerca de cómo debe trabajar el perfilador para que el método se aproxime cada vez más a la evidencia científica. Aunque se trata de una disciplina relativamente joven (Garrido, 2012) se considera que el perfil criminológico ha pasado por cuatro etapas distintas (la cuarta etapa está actualmente en desarrollo).
Evolución
Durante los años cincuenta se considera que nació el perfil criminológico a partir de la elaboración de perfiles obtenidos mediante la evaluación psicopatológica de individuos por parte de psiquiatras y psicoanalistas (Garrido, 2012). Esta primera etapa del perfil criminológico se denomina “Diagnóstico Clínico” y consistía en definir un tipo de personalidad y una categoría psicopatológica que encajase con los hechos del crimen según la interpretación realizada por el evaluador (Garrido, 2012).
La segunda etapa del perfil criminológico se denomina “Unidad de Ciencias de la Conducta del FBI” debido a que fueron los policías del Federal Bureau of Investigation (FBI) quienes, por los años setenta, se interesaron en la aplicación de la Criminología y la Psicología en sus tareas de investigación criminal a partir del éxito que tuvo la técnica del perfil criminológico en la resolución de casos de asesinatos en serie (Garrido, 2012; Petherick, 2014). Es en esta etapa cuando la disciplina alcanza una gran repercusión social y es a partir de los años ochenta cuando el FBI publica los primeros artículos en revistas científicas sobre el perfil criminológico (Garrido, 2012). Los perfiladores del FBI desarrollaron el “análisis de la escena del crimen” cuyo objetivo era realizar inferencias o deducciones acerca de la personalidad y de los aspectos sociodemográficos de un asesino desconocido a partir de toda la información que se pudiese obtener de un crimen (Garrido, 2012; Petherick, 2014).
Secuencia
Posteriormente, se creó una base de datos que relacionaba características de las escenas del crimen con características de delincuentes (el programa VICAP, Violent Criminals Apprehension Progam) para poder establecer comparaciones que facilitasen la detección de crímenes seriales (Garrido, 2012). Para optimizar la elaboración de perfiles, el FBI distinguió dos categorías de escenas del crimen: “organizadas” y “desorganizadas” (posteriormente añadieron la categoría “mixtas” que incluía aspectos de ambas), cuyo objetivo era detectar si estaban ante el caso de un asesino organizado[1], desorganizado[2] o mixto[3] (Garrido, 2012).
La tercera etapa del perfil criminológico, llamada “Aproximación Estadística”, se desarrolla a partir de la segunda mitad de los años noventa, y tuvo dos focos principales: la escuela Investigative Psychology y el Perfil Geográfico (Garrido, 2012).
La escuela Investigative Psychology, situada en la Universidad de Liverpool dirigida por el profesor David Canter, establecía que era necesario desarrollar facetas que describiesen las distintas maneras de actuación de los delincuentes mediante el estudio estadístico de muchos delitos y no basarse exclusivamente, tal como el FBI desarrolló en la anterior etapa el perfil criminológico, en deducciones derivadas del estudio de entrevistas realizadas a presos cuyo rigor científico ponían en duda (Garrido, 2012; Petherick, 2014). Así pues, Canter acusaba al FBI de utilizar un método inverificable lleno de términos obsoletos y psicodinámicos, por lo que defendía que el único modo de hacer ciencia era a partir del seguimiento riguroso del método inductivo realizando un amplio estudio de las muestras de los delincuentes y sus conductas (Garrido, 2012, Petherick, 2014).
Por otro lado, el mismo David Canter, impulsó el desarrollo del perfil geográfico (geographical profiling) con el objetivo de poder determinar la residencia de un criminal desconocido mediante el análisis geográfico de las escenas del crimen (Garrido, 2012). También en Canadá se desarrollaba este segundo foco a manos de Kim Rossmo, el cual estudió y creó programas software para determinar la ubicación del domicilio de criminales desconocidos con la finalidad de ayudar a la policía a encontrarlos (Garrido, 2012).
En definitiva, esta tercera etapa está caracterizada por la utilización de modelos estadísticos y otros métodos cuantitativos para la elaboración de perfiles criminológicos.
Por último, la cuarta etapa llamada “El apoyo conductual para la investigación” o BIA (behavioural investigative advice), se encuentra en pleno desarrollo actualmente (Garrido, 2012). La característica principal de esta etapa es que algunos países como Holanda, Reino Unido o Alemania, requieren del apoyo de criminólogos y psicólogos para realizar distintas tareas en el ámbito de la investigación, gestión y prevención de la criminalidad (Garrido, 2012). Según Dern y su equipo, citados por Garrido (2012), lo más importante para el perfilador (o analista del caso) no es elaborar un perfil de la personalidad, sino que el verdadero interés recae en la posibilidad de aumentar el valor de las actividades de la policía mediante la contribución de comprender profundamente el delito.
Se trata de una metodología multidisciplinar que implica un trabajo en equipo entre perfiladores y policías para lograr adquirir el mayor conocimiento posible en relación con la criminalidad, con el principal reto de definir pruebas empíricas sólidas que puedan dar apoyo a principios de actuación contrastados en la realización de la investigación criminal (Garrido, 2012). Por tanto, el perfilador de la BIA, además de interesarse por el perfil socio-psicológico del delincuente desconocido, también intenta aportar conocimientos relativos al establecimiento de prioridades en la búsqueda de sospechosos, al perfil geográfico, al proceso de interrogación, a la evaluación del riesgo de los delincuentes, entre otras muchas funciones que puedan optimizar la tarea policial (Garrido, 2012). […]
Contenido del perfil criminológico
Los expertos coinciden en que los conceptos principales que se deben tener en cuenta cuando se elabora un perfil criminológico son: escena del crimen, modus operandi, firma, victimología y perfil geográfico (Garrido, 2006, citado por Norza, Merchán, Morales y Meléndez, 2013).
Cada uno de los cinco conceptos a considerar por el perfilador, tiene distintas fases y elementos que deben ser desarrollados a partir de las preguntas de investigación que el mismo perfilador debe hacerse.Entre las Líneas En el presente trabajo se presentan los distintos puntos y etapas que deben seguirse para la elaboración de un perfil criminológico combinando: las fases y elementos del perfil criminológico con las preguntas de investigación pertinentes. Las fases y elementos del perfil criminológico se han extraído de una plantilla elaborada por la perfiladora Miren Kermele y las preguntas de investigación de una plantilla elaborada por la perfiladora María José López Miguel, ambas publicadas en el libro: “Perfiles criminales. Un recorrido por el lado oscuro del ser humano”, de Garrido (2012).
Fuente: Alberto Soler
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas
- Se considera un asesino en serie psicópata, que realiza crímenes premeditados, elige a sus víctimas de manera cuidadosa y suelen ser víctimas desconocidas, realiza el crimen bajo control, es socialmente competente y tiene una inteligencia por encima de la media, entre otras características.
- Se considera un asesino en serie psicótico, que realiza crímenes sin premeditación, elige a sus víctimas de manera aleatoria y suelen ser víctimas conocidas o relacionadas, realiza el crimen descontroladamente, es socialmente inadecuado y tiene una inteligencia por debajo de la media, entre otras características.
- Se considera un asesino en serie con características propias tanto del asesino organizado como del desorganizado.
Véase También
- Brady Bill
- Que lleva
- Epidemia de crack
- Crimen
- Homicidios precipitados por el crimen
- Criminales
- Caída del índice de criminalidad
- Adquisición de armas de fuego
- Mercado gris en armas de fuego
- Portador de armas
- Gun muestra
- Armas de fuego Homicidios
- Puntos calientes
- Cumplimiento de la ley
- Armas de estilo militar
- Ventas al por menor
- Actividades rutinarias
- Tiroteos en las escuelas
- Protección personal
- Emitirá permisos
- Leyes de armas más estrictas
Bibliografía
Canter, D. (2000) Offender profiling and criminal differentiation. Legal and Criminological Psychology, 5 (1): 23-46.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Canter, D. (2004). Offender Profiling and Investigative Psychology. Journal of Investigative Psychology and Offender Profiling, 1: 1-15.
Canter, D., Alison, L. J., Alison, E., y Wentink, N. (2004). The organized and disorganized typology of serial murder: Myth or model? Psychology, Public Policy, and Law, 10 (3): 293–320.
Garrido, V. (2000). El perfil psicológico aplicado a la captura de asesinos en serie. El caso de J.F. Anuario de Psicología Jurídica, 10: 25-47.
Garrido, V. (2007a). El perfil criminológico como técnica forense. Ponencia presentada en la Escuela de Estudios Judiciales de Valencia, España.
Garrido, V. (2007b). La mente criminal. La ciencia contra los asesinatos en serie. Madrid: Temas de hoy.
Garrido, V. (2012). Perfiles criminales: Un recorrido por el lado oscuro del ser humano (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma en línea de ciencias sociales y humanidades). Barcelona: Ariel.
Norza C., E.; Morales Q., L. A.; Merchán R., L. y Meléndez C., D. (2013). Perfilación criminológica: una revisión de la literatura y su aplicación en la investigación criminal en Colombia. Revista Criminalidad, 55 (3): 309-336.
Paulsen, D., Bair, S. y Helms, D. (2012) Comprendiendo el comportamiento delictual.Entre las Líneas En F. Varela (Ed.), Análisis delictual: técnicas y metodologías para la reducción del delito (pp. 6-19) Santiago, Chile: Fundación Paz Ciudadana.
Petherick, W.(2014). Profiling and Serial Crime: Theoretical and Practical Issues. (3ª ed.) (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma en línea de ciencias sociales y humanidades). Boston: Anderson Publishing.
Rossmo, D. K. y Summers, L. (2015). El perfil geográfico en la Investigación Criminal. International E-Journal of Criminal Science, 3 (9).
Suárez-Meaney, T. y Chías, L. (2015). Geografía criminal y el homicidio serial: El caso de Juana Barraza. Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística, año 3, vol. 5.
Velasco, C. M. (2014) La psicología aplicada a la investigación criminal: la autopsia psicológica como herramienta de evaluación forense. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 16-02, 02:1-02:41.
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