Ciudad Mundial
El poder financiero se centra en unas pocas “ciudades globales” que acumulan la capacidad de control político-económico generalizado al servir como puntos de mando concentrados en la organización de la economía mundial (o global) y como lugares clave para las empresas financieras y de servicios especializados. El control se centra en las pocas ciudades que pasan de ser sedes de empresas y corporaciones a ser “mercados de capitales”, centros financieros para las economías nacionales e internacionales. La globalización de finales del siglo XX supuso un aumento de la concentración de capital en la cúspide de esta jerarquía mundial. Esencialmente, este tipo de poder global se ejerce controlando el acceso a las mayores acumulaciones de capital del mundo y dirigiendo los flujos de capital en diversas formas -como acciones, bonos, derivados, divisas e inversiones directas- a los usos y lugares que aprueban los bancos y empresas de inversión. Los mercados de capitales están llenos de expertos financieros que ganan dinero a partir de las incertidumbres que se derivan del funcionamiento normal del capitalismo, un sistema cuya “racionalidad” general surge de la colisión de millones de acciones interesadas motivadas por el beneficio. La pericia intenta superar la incertidumbre recopilando y aplicando información financiera y técnica que debe combinarse con juicios subjetivos basados en la experiencia práctica: la pericia es la experiencia institucionalizada.