Desarrollismo
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Desarrollismo en las Ciencias Sociales Latinoamericanas
Ideología de modernización económica y social que cristalizó en los años cuarenta y cincuenta (del siglo XX) en diversos países latinoamericanos. Con frecuencia el término es usado con sentido peyorativo por sus críticos, pero en ciertos contextos designa una doctrina de crecimiento y diversificación social, independientemente de enjuiciamientos de valor (P. RosensteinRodan, 1973).
El desarrollismo contiene elementos de diagnóstico y de estrategia, relevantes a la evolución y perspectivas de las sociedades latinoamericanas.
El diagnóstico surgió del análisis de aspectos económicos del desenvolvimiento de los países del área durante el siglo XIX y las primeras tres décadas del actual (D. Pollock, 1973). Se advirtió que la teoría clásica del comercio internacional adjudicaba un papel pasivo (véase más en esta plataforma) a las economías subdesarrolladas y, en el largo plazo, le restaba capacidad dinámica y autonomía. De su aplicación resultaba, en efecto, la extrema vulnerabilidad de los sistemas productivos a las fluctuaciones comerciales externas, circunstancia que conducía a su vez a una creciente dependencia política y cultural. Este patrón de desarrollo implicaba ventajas a los grupos tradicionales vinculados con el sector de exportación, mientras que otros grupos carecían de poder efectivo para responder activamente a las contracciones de la actividad económica (Prebisch, 1969).
La crisis de 1929 provocó una ruptura en este estilo de desarrollo. La demanda de productos primarios del área disminuyó sensiblemente al reducirse en los centros industriales los niveles de producción e ingresos y establecerse restricciones a la importación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).
Como resultado fueron afectados adversamente los flujos de inversión, las reservas, la capacidad para importar, y los niveles de empleo. Se planteó entonces la necesidad de una nueva estrategia (véase “cepalismo”).
El desarrollismo apuntó la necesidad de un “desarrollo hacia dentro”, que se apoye en un proceso de industrialización sustitutiva de importaciones, instrumentalizado por los sectores empresariales nacionales con el respaldo compensador e indicativo del Estado. Se conjeturaba que la diferenciación del aparato productivo, la movilización de un nuevo tipo de empresario nacional y las orientaciones del sector gubernamental (o, en ocasiones, de la Administración Pública, si tiene competencia) en favor del desarrollo ampliarían la capacidad de decisión de los sistemas en relación a factores exterior.
Ulteriormente, por efectos acumulativos, llevarían a la democratización política, a la independencia cultural, y a la integración física y psicológica de las sociedades latinoamericanas (F. Cardozo, 1969).
El desarrollismo suponía la existencia de capitales internos y externos, la racionalidad económica del sector privado que lo empujaría a ampliar los mercados externos (fomento de las exportaciones) e internos (apoyo a las políticas redistributivas de la renta), la eficiencia de la administración pública y, en fin, un liderazgo (véase también carisma) político vigoroso a la par que flexible que habría de auspiciar alianzas entre los grupos tradicionales y nuevos, teniendo presente las necesidades del desarrollo”. Implícitamente se postulaba la inserción de los países latinoamericanos en el sistema económico y cultural de Occidente, al tiempo que manifestaba optimismo en relación a las posibilidades de derrumbar los “obstáculos al desarrollo”. Las críticas al desarrollismo provienen de las izquierdas y de las derechas latinoamericanas.
Las primeras resienten las desviaciones populistas (véase “populismo”) del desarrollismo, el apoyo a los sectores privados, y la dependencia más pronunciada del sistema capitalista que esta doctrina habría dado lugar. Se postula, en consecuencia, el rompimiento revolucionario con el centro norteamericano, la movilización de las masas, y la reestructuración de las instituciones económicas, sociales y jurídicas, El reciente debilitamiento de las pautas de desarrollo y la propagación de sentimientos de descontento social vendrían a demostrar la validez de estas críticas.
Las derechas, por su parte, atacan la idea de un sector público que pretende intervenir activamente en la conducción de los asuntos colectivos, en desmedro de la capacidad empresarial privada y de los derechos individuales. Otras críticas se remiten a la “ética consumista” que estaría implícita en el desarrollismo, ética que llevaría a desvirtuar la condición humana y el sistema cristiano de valores. La ostensible ineficiencia de la administración pública, las distorsiones en la localización física de las actividades económicas, y la difusión de fenómenos de violencia y desorganización social demostrarían el acierto de estas críticas.
Los grupos desarrollistas, por otra parte, sin hacer referencias directas y sistemáticas a las críticas de diversos flancos, puntualizan que el patrón de desarrollo seguido desde la Segunda Guerra ha favorecido la modernización de los sistemas. EI ensanchamiento de la infraestructura física, la diversificación del sistema productivo, la incorporación de nuevos grupos sociales, el fortalecimiento de la capacidad institucional del sector público, la ampliación de algunos servicios públicos: estos serían los efectos más salientes de la aplicación del desarrollismo.Entre las Líneas En cualquier caso, sus partidarios en modo alguno ignoran las distorsiones y desequilibrios que en los últimos años se han evidenciado en las políticas y en las sociedades latinoamericanas (Prebisch, 1971). [1]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Joseph Hodara (autor original), adaptado y corregido (por Lawi) de los términos latinoamericanos que debían formar parte del Diccionario de Ciencias Sociales en español de la UNESCO, publicado en 1975 bajo la dirección de Salustiano del Campo y al amparo del Instituto de Estudios Políticos. Es el resultado de la postura crítica y disidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) frente al diccionario de la UNESCO y su respuesta con la obra colectiva “Términos latinoamericanos para el Diccionario de Ciencias Sociales”, publicada en 1976.
Véase También
Bibliografía
CARDOZO, F. H., FALETTO, E., Dependencia y Desarrollo en América Latina, Siglo XXI, México, 1969.
ROSENSTEINRODAN, P., “Planning for Full Employment in Latin America”, en D. PollockA. Ritter (eds.) Latín American Prospects for the 1970s, Praeger, New York, 1973,
PREBJSCH, R., “The System and the Social Structure of Latin America”, en I. L. Horowitz et,al. (eds,) Latín Ameri can Radicalism, A. Vintage Book, New York, 1969.
PREBISCH, R., Transformación y Desarrollo, Fondo de Cultura Económica, México, 1971.
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