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Emancipación de América Latina

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Independencia o Emancipación de América Latina

Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] Nota: puede ser de interés la información sobre las Juntas en la Emancipación de América Latina, la que versa sobre las causas de la Independencia Hispanoamericana, el eje cronologico sobre el proceso de independencia americana (latina) y la independencia de América Central en esta referencia. Véase posteriormente la situacion latinoamericana en el siglo 20 y a mediados del siglo 19.

Emancipación de América Latina (Historia)

Emancipación de América Latina, proceso político y militar que, desde 1808 hasta 1826, afectó a la casi totalidad de los territorios americanos gobernados por España, cuyo resultado fue la separación respecto de ésta de la inmensa mayoría de las divisiones administrativas de carácter colonial que habían estado bajo el dominio de los monarcas españoles desde finales del siglo XV y el acceso a la independencia de gran parte de los estados de Latinoamérica.[1]

La coyuntura (Historia)

Por encima de todas estas posibles causas, la independencia americana se vio favorecida por la coyuntura política, bélica e ideológica por la que atravesó España. La supresión de la dinastía de Borbón y la invasión de la península Ibérica por las tropas de Napoleón I Bonaparte, que dieron origen a la guerra de la Independencia española (1808-1814), posibilitaron la aparición de juntas que se constituyeron en las principales ciudades americanas. Las juntas empezaron, en general, reconociendo la autoridad real en la persona de Fernando VII, pero propiciaron el comienzo del proceso independentista. Las Cortes de Cádiz y la Constitución liberal de 1812 dieron paso al restablecimiento de la autoridad española en la mayoría de las regiones peninsulares (creación de la Junta Central, en septiembre de 1808) y a la moderación en las actuaciones de los independentistas más radicales, al abrirse camino las posibilidades de un nuevo régimen en España que conllevara una nueva organización política, social y económica de los territorios americanos.

Pero la reacción absolutista de 1814, producida por el retorno al trono español de Fernando VII, produjo un cambio radical en la dirección de los acontecimientos y significó la reanudación de las confrontaciones y la guerra abierta. El éxito del pronunciamiento liberal de Rafael del Riego en Las Cabezas de San Juan en 1820, impidió el embarque de las tropas españolas destinadas a América y, con ello, facilitó a los patriotas americanos la realización de las últimas campañas militares, que les llevarían al triunfo final y a la independencia.

De acuerdo con lo anterior, el proceso de independencia puede dividirse en dos grandes fases. La primera, transcurrida desde 1808 hasta 1814, se caracteriza por la actuación de las juntas que, al igual que en España, se constituyeron en las ciudades más importantes para tratar de restablecer una legalidad interrumpida por los sucesos de la península Ibérica. La segunda, que tuvo lugar entre 1814 y 1824, se caracteriza por la guerra abierta y generalizada entre los patriotas y los realistas, en la casi totalidad de los territorios americanos bajo dominio español.[2]

Emancipación de América Latina.[rtbs name=”latinoamerica”] [rtbs name=”historia-latinoamericana”] Segunda fase. Las grandes campañas militares (1814-1824) (Historia)

Una vez que se había establecido una incipiente estructura política en los territorios que luchaban por lograr la independencia de España, surgió la etapa de reacción española que condujo a la verdadera fase bélica del proceso emancipador, cuyo punto culminante fue el nacimiento o consolidación de los estados sudamericanos.[3]

Emancipación de América Latina Las grandes campañas militares (1814-1816) Las campañas finales (1822-1824) (Historia)

En la entrevista que tuvo lugar el 26 de julio de 1822 entre Bolívar y San Martín, en Guayaquil, se acordó que aquél se ocupara de los asuntos de Perú y que San Martín se retirara de la escena política porque no contaba con el apoyo de la burguesía limeña. Los realistas mandados por Jerónimo Valdés, tras vencer en Torata y Maquegua, recuperaron Lima en junio de 1823, lo que hizo necesaria la intervención de Sucre y del propio Bolívar, que en febrero de 1824 asumió la dictadura. Las victorias de Sucre sobre el realista José Canterac en Junín (en este caso, colaborando con las tropas de Bolívar), el 6 de agosto de 1824, y sobre Valdés y el virrey José de la Serna e Hinojosa en Ayacucho, el 9 de diciembre siguiente, resultaron decisivas. La ocupación del Callao en enero de 1826, último reducto de las tropas realistas mandadas por el gobernador José Ramón Rodil, y postrer bastión del dominio español en el continente americano, puso fin a la guerra y aseguró definitivamente la independencia de la mayoría de las colonias hispanas en América.

Emancipación de América Latina Segunda fase. Las grandes campañas militares (1814-1824) La reacción española (1814-1816) (Historia)

Los realistas volvieron a tomar la iniciativa, a finales de 1814, a partir de las victorias logradas en Maturín y Urica por José Tomás Rodríguez Boves, al frente de los llaneros del Orinoco. Bolívar tuvo que escapar de Nueva Granada rumbo al Caribe, donde escribió la llamada Carta de Jamaica, en la que diseñaba el mapa de las futuras repúblicas independientes de América.Entre las Líneas En mayo de 1815, las tropas realistas del general Pablo Morillo entraron en Caracas y éste inició una dura represión.

En Perú, los realistas controlaron la mayor parte del territorio a raíz de las victorias de Joaquín de la Pezuela en Vilcapugio y Ayohuma en octubre y noviembre de 1813, respectivamente. Y otro tanto puede decirse de Chile, donde la falta de entendimiento entre Carrera y O’Higgins condujo a la victoria realista de Rancagua, en octubre de 1814.Entre las Líneas En 1816, la causa independentista solo parecía victoriosa en el territorio que habría de conformar Argentina, donde el Congreso de Tucumán proclamó la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 9 de julio de ese mismo año. [4]

Emancipación de América Latina Segunda fase. Las grandes campañas militares (1814-1824) Las grandes expediciones (1817-1822) (Historia)

La guerra se generalizó en todas las regiones a partir de 1817. El Congreso de Angostura (reunido a partir de febrero de 1819) nombró a Bolívar presidente de Venezuela; la victoria de José Antonio Páez sobre Morillo en Las Queseras del Medio, en abril de ese mismo año, permitió a Bolívar cruzar los Andes, ocupar Tunja, vencer en las batallas del Pantano de Vargas y Boyacá, el 25 de julio y el 7 de agosto respectivamente, y entrar en Santafé de Bogotá el 10 de agosto de 1819.Entre las Líneas En diciembre de ese año se constituyó la República de la Gran Colombia y Bolívar fue designado presidente. El 24 de junio de 1821, Bolívar obtuvo la victoria de Carabobo, que garantizó la independencia de Venezuela, en tanto que, en mayo de 1822, Antonio José de Sucre venció en Pichincha. Bolívar, que en abril de 1822, había obtenido una nueva victoria en Bomboná, entró en Quito en el mes de junio (liberada para los independentistas por Sucre) y se dirigió a Guayaquil.

En el sur, el general San Martín creó un ejército en Mendoza, cruzó los Andes con dirección a Chile y obtuvo la victoria de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, con la ayuda de Bernardo O’Higgins. Todavía los realistas lograron vencer en Talcahuano (octubre de 1817) y Cancha Rayada (marzo de 1818), y estuvieron a punto de recuperar Santiago, pero la victoria patriota en Maipú (5 de abril de 1818) aseguró la independencia de Chile. Los éxitos argentinos en Chile no se repitieron en la Banda Oriental, donde las tropas federalistas del litoral (provincias de Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe) vencieron a las de Buenos Aires en Cepeda, en 1820, consolidando la segregación (concepto: separación forzada de razas o separación de fincas) de Uruguay del proceso independentista propiamente argentino. Con el apoyo de la flota que se encontraba al mando del almirante británico Thomas Alexander Cochrane, San Martín inició la campaña de Perú, logró ocupar Lima el 9 de julio de 1821 y proclamó la independencia del país el 28 de julio siguiente. Nombrado ‘protector’ de Perú, convocó un Congreso Constituyente en 1822 y se dirigió a Guayaquil para entrevistarse con Bolívar.[5]

Emancipación de América Latina Segunda fase. Las grandes campañas militatares (1814- 1824) Las campañas finales (1822- 1824) (Historia)

En la entrevista que tuvo lugar el 26 de julio de 1822 entre Bolívar y San Martín, en Guayaquil, se acordó que aquél se ocupara de los asuntos de Perú y que San Martín se retirara de la escena política porque no contaba con el apoyo de la burguesía limeña. Los realistas mandados por Jerónimo Valdés, tras vencer en Torata y Maquegua, recuperaron Lima en junio de 1823, lo que hizo necesaria la intervención de Sucre y del propio Bolívar, que en febrero de 1824 asumió la dictadura. Las victorias de Sucre sobre el realista José Canterac en Junín (en este caso, colaborando con las tropas de Bolívar), el 6 de agosto de 1824, y sobre Valdés y el virrey José de la Serna e Hinojosa en Ayacucho, el 9 de diciembre siguiente, resultaron decisivas. La ocupación del Callao en enero de 1826, último reducto de las tropas realistas mandadas por el gobernador José Ramón Rodil, y postrer bastión del dominio español en el continente americano, puso fin a la guerra y aseguró definitivamente la independencia de la mayoría de las colonias hispanas en América.[6]

Bajo los Borbones: Fenómenos anteriores a la Emancipación

La posición de los españoles de origen local, a menudo llamados criollos (aunque tardaban en llamarse así), se había ido fortaleciendo a lo largo de los siglos posteriores a la conquista. Desde muy temprano fueron dueños de la mayoría de las fincas rurales y dominaron la mayoría de los cabildos.Entre las Líneas En el siglo XVII eran una gran mayoría entre el clero secular y prominentes en las órdenes, y con el paso del tiempo recibieron más y más obispados (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A lo largo del siglo XVII consiguieron nombramientos como jueces de audiencia en varios centros, y en la segunda mitad del siglo XVIII dominaban, a veces prácticamente monopolizando, la composición de audiencias en toda América española (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A medida que los militares entraron en existencia, encontraron lugares prominentes en ella. Los grandes productores mineros pueden ser de origen local o español. Los grandes comerciantes siguieron siendo predominantemente nacidos en España, pero se casaron con familias locales, a cuyos intereses a menudo servían. Cada una de las principales familias españolas locales tenía miembros ubicados estratégicamente a lo largo de todo el sistema, creando una fuerte red informal. Sólo los virreyes y, por lo general, los arzobispos, eran normalmente reclutados desde el exterior, e incluso tenían comitivas locales.

A medida que el gobierno borbónico en España se hizo más activo a finales del siglo XVIII, quería un lugar más grande para sus propios asociados nacidos en España y comenzó a ver con alarma el alcance de la dominación local estadounidense.

Pormenores

Las audiencias se fueron llenando poco a poco con jueces de origen español; casi todos los intendentes eran forasteros y también lo eran los más altos oficiales militares.

Puntualización

Sin embargo, la situación básica apenas cambió, ya que las personas nombradas por los españoles tuvieron que funcionar en un entorno local, en el que fueron absorbidas rápidamente (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A medida que se acercaba la independencia, los españoles o criollos locales tenían influencia y experiencia en todos los niveles de la sociedad, la economía y el gobierno, pero habían sido desafiados durante una generación o más y, en consecuencia, estaban resentidos.

La conciencia de la separación de varios tipos había estado creciendo durante mucho tiempo.Entre las Líneas En México, desde mediados del siglo XVII, el ilustre pasado indígena y el culto a la Virgen de Guadalupe se habían convertido en la base del orgullo nacional, promovido sobre todo por sacerdotes y estudiosos criollos. Otras áreas tienen equivalentes aproximados, si no están tan bien definidas. La conciencia de las distinciones étnicas dentro de la categoría española aumentó en el siglo XVIII junto con la proliferación de la terminología étnica en general. Los criollos todavía eran llamados principalmente españoles, pero los recién llegados de España, ahora una pequeña minoría, se distinguían del resto como españoles peninsulares o europeos, y en México recibieron el insultante apodo de gachupín.

Los grupos medios, ya sean españoles humildes o personas en las categorías racialmente mezcladas, tenían muchas razones para el descontento. La expansión de la zona media dejó a un gran segmento de la población sin un empleo que respondiera a sus expectativas y capacidades.

Puntualización

Sin embargo, los grupos indígenas organizados corporativamente, aunque no se encuentran en un estado admirable desde el punto de vista económico o en muchos otros aspectos, por lo general están poco preocupados por las condiciones a nivel nacional. No es que fueran apáticos; a lo largo de los siglos intermedios se habían defendido a sí mismos, a través de litigios y a veces a través de disturbios y revueltas, pero lo habían hecho como comunidades individuales.Entre las Líneas En la franja no sedentaria, las guerras y las rebeliones continuaron, pero esto no fue diferente de los tiempos anteriores. El elemento más volátil fueron los indígenas de habla hispana dentro y alrededor de las comunidades hispanas, que tenían movilidad y amplia conciencia y cuyo perfil ya no correspondía a las implicaciones y deberes de la etiqueta “indígena”.

Dos grandes manifestaciones de finales del siglo XVIII pueden ser vistas como presagios de la independencia, aunque es posible que hicieran lo mismo para retrasarla.Entre las Líneas En 1780-81 las tierras altas andinas experimentaron la revuelta de Túpac Amaru II, que arrebató el control de gran parte de la región a las autoridades ordinarias durante muchos meses hasta que fue derribada por la fuerza (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Aunque se hizo referencia a la herencia Inca y la rebelión se basó en el campo indígena, sus líderes eran en su mayoría mestizos provinciales (al igual que el propio Túpac Amaru), y algunos incluso eran criollos de los niveles medios de la sociedad local. La rebelión del comunero en Colombia comenzó en 1780 en la ciudad provincial de Socorro, un centro de producción de tabaco y textiles (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A partir de ahí se extendió ampliamente antes de disolverse un año más tarde, en gran medida como resultado de las negociaciones.

Ambos movimientos fueron una respuesta inmediata a las medidas fiscales de Borbón, y ambos proclamaron su lealtad definitiva a la corona española. Especialmente en Perú, hubo una fuerte reacción contra la disidencia y la población indígena. El ímpetu para la independencia de la América del Sur española provendría eventualmente (finalmente) de las nuevas regiones de la costa atlántica -las antiguas franjas, Venezuela y Argentina- que habían movilizado a las poblaciones hispanizadas y carecían de grandes grupos de indios sedentarios. También en México, las cosas comenzarían en el cercano norte del país, que es muy similar.

En Brasil, la población local portuguesa tenía una posición bastante comparable a la de los criollos hispanoamericanos, pero no estaba tan avanzada y la situación no se había polarizado. La movilidad transatlántica todavía se hizo sentir, ya que muchos de los principales portugueses brasileños se educaron en Portugal. Los portugueses de origen local habían participado durante mucho tiempo en el sistema judicial superior brasileño, pero nunca habían sido mayoría como en la América española. Dos incidentes rebeldes bien conocidos que ocurrieron en los años 1780 y `90, en Minas Gerais y Bahía, no contaron con el apoyo total, ni siquiera localmente.

América Latina se acercó a la independencia tras una profunda transformación étnica y cultural a lo largo de más de tres siglos. Ese proceso no destruyó el componente indígena, que todavía estaba muy vivo corporativa y culturalmente en las antiguas zonas centrales y en algunas otras regiones, y que también había afectado y penetrado en las sociedades mixtas ibéricas que habían llegado a dominar. Incluso donde casi desaparece, el factor indígena es importante, ya que su debilidad o ausencia es lo que permite que algunas regiones se conviertan en más europeas y africanas. La mayoría de los países independientes que surgieron a principios del siglo XIX se remontan a zonas de cultura indígena que en el siglo XVI se habían reconvertido en unidades funcionales bajo gestión ibérica.

Autor: Black

La Emancipación de la América Española

Después de tres siglos de dominio colonial, la independencia llegó de repente a la mayor parte de la América española y portuguesa. Entre 1808 y 1826 toda América Latina, excepto las colonias españolas de Cuba y Puerto Rico, se escapó de las manos de las potencias ibéricas que habían gobernado la región desde la conquista. La rapidez y la oportunidad de ese cambio dramático fueron el resultado de una combinación de tensiones de larga data en el dominio colonial y una serie de acontecimientos externos.

Las reformas impuestas por los Borbones españoles en el siglo XVIII provocaron una gran inestabilidad en las relaciones entre los gobernantes y sus súbditos coloniales en las Américas. Muchos criollos (los de ascendencia española pero nacidos en América) consideraban que la política borbónica era un ataque injusto a su riqueza, poder político y estatus social. Otros no sufrieron durante la segunda mitad del siglo XVIII; de hecho, el relajamiento gradual de las restricciones comerciales benefició a algunos criollos en Venezuela y a ciertas áreas que se habían trasladado de la periferia al centro durante la era colonial tardía.

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Puntualización

Sin embargo, esos beneficios no hicieron más que estimular el apetito de los criollos por un mayor libre comercio que el que los Borbones estaban dispuestos a conceder.Entre las Líneas En términos más generales, los criollos reaccionaron con enojo ante la preferencia de la corona por los peninsulares en puestos administrativos y su apoyo decreciente al sistema de castas y al estatus privilegiado de los criollos dentro de él. Después de cientos de años de servicio probado a España, las élites nacidas en Estados Unidos sintieron que los Borbones los estaban tratando como una nación recientemente conquistada.

En las ciudades de toda la región, las frustraciones criollas se expresaron cada vez más en ideas derivadas de la Ilustración. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Las prohibiciones imperiales resultaron incapaces de detener el flujo de obras potencialmente subversivas inglesas, francesas y norteamericanas hacia las colonias de América Latina.[rtbs name=”latinoamerica”] [rtbs name=”historia-latinoamericana”] Los participantes criollos en conspiraciones contra Portugal y España a finales del siglo XVIII y principios del XIX mostraron familiaridad con pensadores europeos de la Ilustración (movimiento intelectual del siglo XVIII, que también recibe el nombre de Siglo de las Luces; véase sus características) como Thomas Hobbes, John Locke, Montesquieu y Jean-Jacques Rousseau. La Ilustración (movimiento intelectual del siglo XVIII, que también recibe el nombre de Siglo de las Luces; véase sus características) informó claramente los objetivos de los criollos disidentes e inspiró a algunos de los más grandes líderes de los movimientos independentistas de toda América Latina.

Sin embargo, estas ideas no eran, en sentido estricto, causas de independencia. Los criollos se adaptaron selectivamente en lugar de simplemente abrazar el pensamiento que había informado las revoluciones en Norteamérica y Francia. Los líderes de América Latina tendían a rehuir las doctrinas europeas más radicales desde el punto de vista social.

Otros Elementos

Además, la influencia de esas ideologías estaba fuertemente restringida; con pocas excepciones, solo pequeños círculos de élites urbanas educadas tenían acceso al pensamiento de la Ilustración. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto) (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A lo sumo, las ideas extranjeras ayudaron a fomentar una actitud más cuestionadora hacia las instituciones y la autoridad tradicionales.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Los acontecimientos diplomáticos y militares europeos proporcionaron el catalizador final que convirtió el descontento criollo en movimientos plenos para la independencia de América Latina.[rtbs name=”latinoamerica”] [rtbs name=”historia-latinoamericana”] Cuando la corona española entró en alianza con Francia en 1795, desencadenó una serie de acontecimientos que abrieron la distancia económica y política entre los países ibéricos y sus colonias americanas (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Al aliarse con Francia, España se enfrentó a Inglaterra, la potencia marítima dominante de la época, que utilizó sus fuerzas navales para reducir y finalmente cortar las comunicaciones entre España y las Américas. Incapaz de preservar cualquier tipo de monopolio comercial, la corona española se vio obligada a flexibilizar las restricciones al comercio de sus colonias.

Pormenores

Los hispanoamericanos ahora podían comerciar legalmente con otras colonias, así como con países neutrales como Estados Unidos. La liberalización del comercio colonial en tiempos de guerra en España agudizó los deseos de los criollos de una mayor autodeterminación económica.

Los acontecimientos en Europa a principios del siglo XIX crearon una profunda división política entre España y sus colonias americanas.Entre las Líneas En 1807 el rey de España, Carlos IV, concedió el paso por territorio español a las fuerzas de Napoleón en su camino hacia la invasión de Portugal. El efecto inmediato de esa concesión fue enviar al gobernante portugués, el Príncipe Regente Juan, huyendo en barcos británicos a Brasil. Llegando a Río de Janeiro con unos 15.000 oficiales, nobles y otros miembros de su corte, John transformó la colonia brasileña en el centro administrativo de su imperio. Cuando Napoleón se volvió contra sus aliados españoles en 1808, los acontecimientos dieron un giro desastroso para España y su dominio en las Américas. Poco después de que Carlos abdicara a favor de su hijo Fernando, Napoleón los hizo encarcelar a ambos. Con estas figuras de autoridad legítima en su poder, el gobernante francés intentó destruir la independencia española.Entre las Líneas En el proceso desencadenó una crisis política que afectó tanto a España como a sus posesiones. La tradición política española se centraba en la figura del monarca, pero, con Carlos y Fernando fuera de escena, faltaba el centro de toda la autoridad política.

En 1810 surgió en Cádiz una Cortes (Parlamento) que representaba tanto a España como a la América española. Dos años más tarde elaboró una nueva constitución liberal que proclamaba que las posesiones americanas de España eran miembros de pleno derecho del reino y no meras colonias.

Puntualización

Sin embargo, a los criollos que participaron en las nuevas Cortes se les negó la igualdad de representación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).

Otros Elementos

Además, las Cortes no concedieron el libre comercio permanente a los norteamericanos y se negaron obstinadamente a conceder ningún grado de autonomía significativa a los dominios extranjeros. Habiendo probado la libertad durante su aislamiento político y económico de la madre patria, los hispanoamericanos no consintieron fácilmente en una reducción de su poder y autonomía.

Otros dos acontecimientos europeos frustraron aún más las esperanzas de los criollos, empujándolos más decisivamente hacia la independencia. El año 1814 vio la restauración de Fernando al trono y con ello el enérgico intento de restablecer el poder imperial español en las Américas. Rechazando el compromiso y la reforma, Fernando recurrió a la fuerza militar para traer de vuelta al imperio como colonias a las regiones hispano-americanas rebeldes. El esfuerzo solo sirvió para endurecer la posición de los rebeldes criollos.Entre las Líneas En 1820 las tropas que esperaban en Cádiz para ser enviadas como parte de las campañas militares de la corona se rebelaron, obligando a Ferdinand a aceptar una serie de medidas liberales. Esa concesión dividió y debilitó la oposición lealista a la independencia en las Américas. Muchos partidarios de la corona dudaban ahora de la monarquía por la que luchaban.

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Consideraciones Militares y Políticas

[rtbs name=”politicas”] Véase las guerras de independencia, 1808-1826.

Grito de Asencio (Historia)

Grito de Asencio, episodio de la lucha por la emancipación de América Latina que tuvo lugar el 28 de febrero de 1811, en el arroyo costero de Asencio, en la villa de Mercedes, cercana a la desembocadura del río Uruguay en el Plata. El grito de Asencio, lanzado por un grupo de patriotas criollos encabezados por Venancio Benavides y Pedro Viera, es considerado el anuncio de la independencia uruguaya.

Recursos

[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]

Notas y Referencias

Véase También

Otra Información en relación a Grito de Asencio

Recursos

[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]

Notas y Referencias

  1. Información sobre emancipación de américa latina de la Enciclopedia Encarta
  2. Información sobre emancipación de américa latina segunda fase. las grandes campañas militares (1814-1824) la reacción española (1814-1816) de la Enciclopedia Encarta
  3. Información sobre emancipación de américa latina las grandes campañas militares (1814-1816) las campañas finales (1822-1824) de la Enciclopedia Encarta
  4. Información sobre emancipación de américa latina segunda fase. las grandes campañas militatares (1814- 1824) las campañas finales (1822- 1824) de la Enciclopedia Encarta
  5. Información sobre emancipación de américa latina segunda fase. las grandes campañas militares (1814-1824) las grandes expediciones (1817-1822) de la Enciclopedia Encarta
  6. Información sobre emancipación de américa latina segunda fase. las grandes campañas militares (1814-1824) de la Enciclopedia Encarta
  7. Información sobre emancipación de américa latina la coyuntura de la Enciclopedia Encarta

Véase También

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