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Materialismo Histórico

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Materialismo Histórico

Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] “Parte componente de la filosofía marxista-leninista; ciencia que investiga las leyes generales del desarrollo de la sociedad humana y las formas de su realización en la actividad histórica de los hombres. El materialismo histórico es la sociología científica, proporciona la base teórica y metodológica de las investigaciones sociológicas concretas y de todas las ciencias sociales. Los filósofos premarxistas, sin excepción, incluidos los materialistas, eran idealistas en la concepción de la vida social, pues no pasaban de observar el hecho de que, a diferencia de lo que sucede en la naturaleza, donde actúan fuerzas ciegas, en la sociedad actúa el hombre, ser consciente que se rige en su hacer por estímulos ideales. Acerca de este particular indicaba Lenin que la idea misma del materialismo en sociología había sido una idea genial.

La creación del materialismo histórico significó un cambio radical en el desarrollo del pensamiento social. Permitió, por una parte, aplicar consecuentemente la concepción materialista al mundo en su conjunto, no solo a la naturaleza, sino, también, a la sociedad. Por otra parte permitió descubrir la base de la vida social y las leyes que determinan su desarrollo lo mismo que, por consiguiente, el desarrollo de todas las demás facetas de la vida social, determinadas por la base material indicada. Subrayaba Lenin que Marx había elaborado su idea fundamental sobre el proceso histórico-natural del desarrollo de la sociedad destacando de las distintas esferas de la vida social la económica; de todas las relaciones sociales, las relaciones de producción como fundamentales y determinantes de todas las demás relaciones.

Después de tomar como punto de partida el hecho fundamental de toda sociedad humana: el modo de obtener los medios de vida, el marxismo puso en conexión con él aquellas relaciones en las que los hombres entran en el proceso de producción de su vida, y en el sistema de estas relaciones de producción vio el fundamento -la base real de cada sociedad determinada- el que se reviste de superestructuras político-jurídicas y de diversas corrientes del pensamiento social. Cada sistema de relaciones de producción, surgido en un determinado estadio del desarrollo de las fuerzas productivas, está subordinado a las leyes que rigen la aparición, el funcionamiento y el paso a la forma superior, tanto a leyes que son generales para todas las formaciones, como a las que son especiales, propias solo de una formación dada.

Pormenores

Las acciones humanas en los límites de cada formación económico-social -infinitamente diversas, individualizadas, no susceptibles, al parecer, de cálculo ni sistematización alguna- fueron generalizadas y reducidas a las acciones de las grandes masas, a las acciones de las clases sociales en la sociedad dividida en clases; masas y clases que, con sus actos, realizan las necesidades que han madurado del desarrollo social.

El descubrimiento del materialismo histórico acabó con dos insuficiencias capitales de todas las teorías sociológicas premarxistas, las cuales, en primer lugar, eran idealistas, dado que se limitaban al estudio de los motivos ideológicos de la actividad humana sin investigar a qué se debían tales motivos, qué causas materiales los engendraban; en segundo lugar, tomaban en consideración únicamente el papel de las personalidades históricas descollantes sin abarcar la acción de las masas populares, auténticas creadoras de la historia. El materialismo histórico ha descubierto el carácter materialmente condicionado del proceso histórico-social, y en contraposición a las teorías del materialismo vulgar -que niegan el papel de las ideas, de las instituciones y organizaciones políticas y de otras clases-, subraya su activa influencia inversa sobre la base material que las ha engendrado.

El materialismo histórico constituye el fundamento histórico-científico del marxismo, que arma a los partidos marxistas-leninistas, a la clase obrera y a los trabajadores todos con el conocimiento de las leyes objetivas del desarrollo de la sociedad, les permite comprender la importancia del factor subjetivo -la conciencia y organización de las masas, sin lo cual es imposible la realización de las leyes de la historia. Los rasgos fundamentales del materialismo histórico fueron expuestos por primera vez por Marx y Engels en su trabajo «La ideología alemana». Se da una formulación genial de la esencia de esa parte del marxismo en el prefacio de la «Contribución a la crítica de la economía política» (1859).Si, Pero: Pero el materialismo histórico se convirtió en «sinónimo de ciencia social» solo cuando «El Capital» vio la luz (véase Lenin). A medida que la historia avanza y se va acumulando nueva experiencia del desarrollo histórico, también se desarrolla y enriquece, necesariamente, el materialismo histórico, así como el marxismo en su conjunto. Lenin dio un magnífico ejemplo de este desarrollo en la época del imperialismo, de las revoluciones proletarias.

En la época actual, época del tránsito del capitalismo al socialismo, cuando en la U.R.S.S. se ha planteado ya prácticamente el problema de la edificación de la sociedad comunista en todo el frente, la generalización de la nueva experiencia del movimiento comunista mundial (o global) y, en particular, de la experiencia de la lucha por el comunismo en la U.R.S.S., se da en el nuevo Programa del Partido, adoptado en el XXII Congreso del P.C.U.S.Entre las Líneas En el programa se encuentra desarrollada la teoría de la formación económico-social, después de haber formulado la caracterización concreta de la formación comunista, las leyes a que obedecen su formación y desarrollo; también se profundiza la teoría sobre el Estado, sobre el Partido y muchas otras cuestiones. El Programa del P.C.U.S. proporciona al pueblo soviético el plan claramente delineado de la edificación de la sociedad comunista, plan que comprende una triple tarea: crear la base material y técnica del comunismo, formar relaciones sociales comunistas y educar al hombre de la sociedad comunista.” (1)

Notas

  1. “Materialismo histórico”, Diccionario Filosófico Marxista (Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1946

Contexto del Materialismo histórico

En 1859, Marx publica la “Contribución a la crítica de la economía política,” como pequeño texto base de su gran obra, El Capital. La Contribución a la crítica de la economía política contiene un famoso prefacio escrito directamente por el autor, en que se describe brevemente su trayectoria intelectual y una especie de sumario de algunas de sus ideas más importantes, y que se reproduce aquí:

El resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, me sirvió de guía para mis estudios, puede formularse brevemente de este modo: en la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad; estas relaciones de producción corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, la base real, sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas sociales determinadas de conciencia. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general. No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el contrario, la realidad social es la que determina su conciencia. Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social. El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más o menos lenta o rápidamente toda la colosal superestructura. Al considerar tales trastornos importa siempre distinguir entre el trastorno material de las condiciones económicas de producción -que se debe comprobar fielmente con ayuda de las ciencias físicas y naturales- y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas; en una palabra, las formas ideológicas, bajo las cuales los hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuelven. Así como no se juzga a un individuo por la idea que él tenga de sí mismo, tampoco se puede juzgar tal época de trastorno por la conciencia de sí misma; es preciso, por el contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto que existe entre las fuerzas productoras sociales y las relaciones de producción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Una sociedad no desaparece nunca antes de que sean desarrolladas todas las fuerzas productoras que pueda contener, y las relaciones de producción nuevas y superiores no se sustituyen jamás en ella antes de que las condiciones materiales de existencia de esas relaciones hayan sido incubadas en el seno mismo de la vieja sociedad. Por eso, la humanidad no se propone nunca más que los problemas que pueda resolver, pues mirando más de cerca, se verá siempre que el problema mismo no se presenta más que cuando las condiciones materiales para resolverlo existen o se encuentran en estado de existir. Esbozados a grandes rasgos los modos de producción asiáticos, antiguos, feudales y burgueses modernos, pueden ser designados como otras tantas épocas progresivas de la formación económica. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso de producción social, no en el sentido de un antagonismo individual, sino en el de un antagonismo que nace de las condiciones sociales de existencia de los individuos; las fuerzas productoras que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa crean al mismo tiempo las condiciones materiales para resolver este antagonismo. Con esta formación social termina, pues, la prehistoria de la sociedad humana.

Concepción materialista de la historia en el método marxista

E. P. Thompson es uno de los grandes historiadores del siglo XX. Y ha hecho una profunda contribución a la historiografía marxista. Su libro más importante, “The Making of the English Working Class” (publicado en 1966), ha sido modelo de otros libros posteriores de diferentes autores (por ejemplo, sobre Portugal) y proporciona lo que quizás sea el más sostenido, históricamente fundamentado e iluminador de la formación de clases que se puede encontrar en la literatura. Su propia relación con un movimiento político marxista era compleja, y su ruptura con la política estalinista era inequívoca. El genio de su escritura (su redacción) histórica, y su destacada contribución al método marxista en el siglo XX, es su abierta interrogación de los pasos históricos a través de los cuales surgió una formación de clase particular, la clase obrera inglesa. No hay dogmatismo en su relato.

Indicaciones

En cambio, hay un estudio muy riguroso y detallado de los elementos de la formación de clases en las circunstancias de la historia inglesa. Proporciona una gran visión y detalle de las organizaciones, iglesias y asociaciones a través de las cuales la clase obrera inglesa llegó a constituirse como tal. Y Thompson deja claro que no hay nada mecánico en la formación de la conciencia de clase, ni transición automática de “clase en sí misma” a “clase para sí misma”.

Indicaciones

En cambio, la formación de la conciencia de clase es el resultado de instituciones y elecciones particulares en coyunturas particulares de la historia. Así, Thompson enfatiza la evolución “subjetiva” e históricamente específica de la conciencia de clase. Y este enfoque implica que diferentes circunstancias pueden dar lugar a diferentes configuraciones de clase.

Otros historiadores marxistas del siglo XX han mostrado un rigor historiográfico similar. Perry Anderson, Albert Soboul y Marc Bloch, cada uno a su manera, han comenzado con una amplia perspectiva marxista, y luego han llevado a cabo una nueva búsqueda histórica con una mente abierta y sin puntos fijos ideológicos (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Bloch, por ejemplo, y publicando el mismo año que la famosa obra de Thompson, comienza con una visión generalmente materialista de la influencia de la tecnología y la propiedad en otras dimensiones del desarrollo social.Si, Pero: Pero luego indaga con precisión histórica en temas como la difusión del arado de ruedas, las relaciones de propiedad que facilitaron la adopción de esta tecnología, y la política a nivel de aldea que mejor se adaptó a estas relaciones de propiedad. Soboul comienza con la perspectiva general de que el conflicto de clases es la clave para entender la Revolución Francesa; luego emprende la investigación histórica detallada que se necesita para seguir los movimientos e impulsos que llevaron a las etapas de la Revolución Francesa. Perry Anderson, en su obra de 1974, se centra en el sistema de propiedad y la estructura política del “segundo ismo feudal” y trata de explicar el curso que tomó Europa Oriental.

En cada caso el historiador toma su oficio con gran serenidad.

Más Información

Las herramientas de la investigación histórica, y los valores de la investigación veraz, impulsan el proyecto histórico; y los autores están preparados para descubrir conexiones, contingencias y anomalías (en relación con la teoría del materialismo histórico). Específicamente, cada autor deja el dogma en la puerta, y los “ex-pobladores” se esfuerzan y abren la mente para discernir las instituciones y procesos que transcurren dentro del proceso histórico que se está investigando. Otros buenos ejemplos de la historia materialista son Carr (muy conocido en España), Finley, Dobb, y Brenner.
Al mismo tiempo, sin embargo, estos historiadores han sido guiados por el estilo de investigación formulado por Marx y extendido por otros.

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Superestructura

En la concepción del materialismo histórico marxista la superestructura designa el conjunto de instituciones jurídicas y políticas y las formas de conciencia (religiosas, artísticas, filosóficas) propias de cada modo de producción y que están condicionadas por éste.

La infraestructura, en cambio, es la estructura económica de la sociedad, determinada por las relaciones de producción, que se opone a la superestructura, la cual (las instituciones jurídico-políticas: Estado, derecho, religión, filosofía, ideología, moralidad,arte), a su vez, es reflejo dialéctico de aquélla, pero no un mero reflejo mecánico y de una causalidad unidireccional sino de una mutua relación dialéctica.

En la medida en que la superestructura es dependiente de la base económica real, es decir, de las relaciones productivas, la superestructura se constituye como la ideología dominante, es decir, como la ideología de la clase dominante en el modo de producción que la engendra. Este término es usado por Marx en la “Contribución a la crítica de la economía política”, en el contexto de una formulación general y abreviada de su concepción del materialismo histórico.Entre las Líneas En el prefacio del libro escribe:

“en la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad; estas relaciones de producción corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, la base real, sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas sociales determinadas de conciencia. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general. No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el contrario, la realidad social es la que determina su conciencia. Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social. El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más o menos lenta o rápidamente toda la colosal superestructura. Al considerar tales trastornos importa siempre distinguir entre el trastorno material de las condiciones económicas de producción -que se debe comprobar fielmente con ayuda de las ciencias físicas y naturales- y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas; en una palabra, las formas ideológicas, bajo las cuales los hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuelven. Así como no se juzga a un individuo por la idea que él tenga de sí mismo, tampoco se puede juzgar tal época de trastorno por la conciencia de sí misma; es preciso, por el contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto que existe entre las fuerzas productoras sociales y las relaciones de producción.”

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Por tanto, debe entenderse también como una formulación general y abreviada, de ahí que las polémicas que se han suscitado relativas a si la base económica determina por completo, o solo «en última instancia», a la superestructura, o hasta qué punto cambios en la superestructura pueden condicionar cambios en la estructura económica, deben relativizarse, y se debe considerar la teoría marxista en su conjunto.

Aviso

No obstante, Engels afirma que «en última instancia» debe explicarse todo el conjunto de instituciones jurídicas y políticas, y las representaciones religiosas, filosóficas e ideológicas propias de cada época, a partir de la infraestructura. “La concepción materialista de la historia -escribe Engels en “Antí-Duhring”- parte del principio de que la producción y, junto con ella, el intercambio de sus productos constituyen la base de todo el orden social; que en toda sociedad que se presenta en la historia la distribución de los productos y, con ella, la articulación social en clases o estamentos, se orienta por lo que se produce y por cómo se produce, así como por el modo cómo se intercambia lo producido. Según esto, las causas últimas de todas las modificaciones sociales y las subversiones políticas no deben buscarse en las cabezas de los hombres, en su creciente comprensión de la verdad y la justicia eternas, sino en las transformaciones de los modos de producción y de intercambio; no hay que buscarlas en la filosofía, sino en la economía de las épocas de que se trate.”

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Pero en una carta a J.Bloch (de 21 de setiembre de 1890) Engels mismo matiza esta determinación «en última instancia», que no es un mero determinismo economicista, y señala el aspecto de acción recíproca entre ambas instancias: la infraestructura y la superestructura.

Autor: Cambó

Materialismo histórico en la Enciclopedia Jurídica Omeba

Véase:

Definición de Materialismo Histórico en Ciencias Sociales

[rtbs name=”home-ciencias-sociales”]El concepto central del análisis social en la obra de Karl Marx (1818-1883) y Frederick Engels (1820-1895). La idea central es que la historia política e intelectual de las sociedades humanas está marcada sobre todo por la organización social y técnica de la producción y el intercambio económicos. Este punto de vista sugiere que no son principalmente las ideas y los conocimientos intelectuales los que conforman la estructura y los valores culturales de la vida social, sino más bien la forma de la vida social, especialmente en la organización social de la producción económica, lo que conforma principalmente las ideas y los conocimientos intelectuales. Véase también: MATERIALISMO DIALÉCTICO. (En general, aplicable a Canadá)

Revisor: Lawrence

Recursos

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Traducción al Inglés

Traducción al inglés de Materialismo Histórico: Historical Materialism

Véase También

Bibliografía

  • Información acerca de “Materialismo Histórico” en el Diccionario de Ciencias Sociales, de Jean-Francois Dortier, Editorial Popular S.A.

Recursos

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Véase También

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