▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Suicidio en Sociología

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Suicidio en Sociología

Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

Suicidio en Sociología en Relación a Sociología

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Se entiende por suicidio la destrucción directamente querida de la propia vida, bien sea por un acto o por una omisión voluntaria. Se distingue de la llamada destrucción indirecta de la vida, que se da cuando la muerte propia no procede de un acto cuyo único fin sea quitarse la vida, aunque de ese acto pueda resultar la muerte. [rtbs name=”muerte”] [rtbs name=”pena-de-muerte”] [rtbs name=”pena-capital”] [rtbs name=”muerte”] En este caso no hay ni se habla propiamente de suicidio, pues la muerte propia ni es causada ni directamente querida por el agente, sino solamente permitida. Se puede dar cuando se exige el cumplimiento de ciertas obligaciones ineludibles aun con riesgo de la propia vida (el honor de Dios, la salvación de la patria, deberes profesionales irrenunciables, cte.).
SUICIDIOEs preciso distinguir también el suicidio consumado del intento de suicidio, y éstos de la simple amenaza de suicidio, aunque pueda afirmarse que gran parte de los suicidas anuncian su propósito con anterioridad, e incluso consultan a un médico.Entre las Líneas En muchas ocasiones la amenaza de suicidio puede ser un modo de llamar la atención, o bien una verdadera petición de ayuda que la persona -a veces enferma- no acierta a formular de otro modo.
I. SOCIOLOGIA Y DERECHO. Generalmente, el suicidio ha sido reprobado por todas las civilizaciones. [rtbs name=”civilizacion-occidental”] [rtbs name=”renacimiento-de-la-civilizacion-occidental”] Así, p. ej., en la Edad Media el suicida era considerado como un criminal. La ley le castigaba privando de sus bienes a sus herederos, que eran ofrecidos a su señor; más aún, el suicida era empalado.Entre las Líneas En el Infierno de la Divina Comedia, los suicidas son transformados en árboles muertos; se hallan en el último círculo, después de los criminales, y son los únicos que no podrán recuperar su cuerpo, que voluntariamente abandonaron.Entre las Líneas En ocasiones, sin embargo, se ha tratado de dignificar la significación del suicidio, por razones de honor herido -es el caso del «harakiri» japonés-. como rebelión abrumada contra el absurdo -es el suicidio propuesto por Albert Camus-, o bien ha sido idealizado literariamente -aunque impregnado de despecho- en oposición al «hedor» de la vida. Así, George Sanders diría en su carta póstuma, en un mensaje dirigido a su civilización, poco antes de suicidarse: «Querido mundo: He vivido demasiado tiempo, prolongarlo sería aburrimiento. Os dejo con vuestros conflictos, con vuestra basura.» En cualquiera de estos casos, el suicidio se presenta como una evasión de la vida -de sus dificultades, de su pretendido absurdo, del fracaso.-, más que como una atracción de la muerte, contraria a una naturaleza que tiende a perpetuarse.

Otros Elementos

Además, supone un abandono de las obligaciones éticas y reales que se tienen para con los demás.
1. Datos estadísticos. Aunque por razones obvias resulta difícil contar con datos precisos sobre el número de suicidio, es conocido el aumento producido desde comienzos del suicidio xx y, sobre todo, desde la II Guerra mundial, siendo los países más desarrollados los que tienen un índice más elevado de suicidios; el suicidio, por tanto, no guarda relación directa con la pobreza o carencia de bienestar material: naciones de religiosidad más enraizada, aunque con un nivel económico inferior, están menos castigadas por esta plaga.
La media mundial (o global) actual es de 10 suicidio anuales por cada 100.000 habitantes. Según datos de la OMS, es Hungría el país con un índice de suicidio más elevado: en 1969 se suicidaron 3.411 personas (lo que representa un 33,4 por cada 100.000 habitantes); cifra que aumentó en 1970 (3.595 s.: 34,8 por 100.000). Austria y Checoslovaquia siguen a este país con 22 y 23 suicidio al año por cada 100.000 habitantes. A continuación Alemania Occidental, Finlandia, Dinamarca, Suecia y Suiza. Por lo que se refiere a España, en 1970 se dieron 1.629 casos de suicidio, que dan un índice ligeramente superior a los 5 por cada 100.000 habitantes. Las provincias españolas con coeficientes más elevados fueron Teruel, Gerona y Córdoba, con unos índices respectivos de 11,1, 10,3 y 10,1.
Estas cifras, sin embargo, se reparten desigualmente según los grupos de edad -se aprecian inflexiones ascendentes en la juventud y en la vejez-, el sexo, el medio social, e, incluso, según la época del año y las temperaturas. Puede precisarse que el número de mujeres que se suicidan no alcanza la mitad de suicidio de hombres. Entre éstos el máximo de suicidio se da de los 60 a los 69 años, y entre las mujeres de los 50 a los 69; estas cifras parecenindicar que el máximo de suicidio se alcanza en un momento en que el hombre -ellos y ellas- se enfrenta con su vejez (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), y muchas veces con la soledad (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), cuando faltan a la vez los recursos interiores y la fortaleza para saber solucionar los problemas que a esa edad pueden presentarse.
Dato estadístico interesante es la relativa escalada en el número de suicidio de jóvenes. Así, en los Estados Unidos, el grupo de jóvenes comprendidos entre los 15 y los 24 años ofrecía en 1900 una proporción de suicidio del 6,5 por 100.000; en 1910, la proporción era del 11; en 1940, descendió a 5 y en 1955 a 4.Entre las Líneas En 1965 comienza el ascenso con un índice de 6 suicidio por cada 100.000 jóvenes de este grupo, que dos años después llegaría a 9, y en 1971 alcanzó el 19 por 100.000, la proporción más elevada que se haya registrado en la historia de los Estados Unidos. Debido a este aumento de suicidio en los jóvenes en Estados Unidos, el suicidio ha llegado a ser la cuarta causa de fallecimientos entre las personas de edad comprendida entre los 15 y los 44 años, después de los accidentes de carretera, del cáncer y de las afecciones cardiovasculares.
2. Causas y remedios. Desde un punto de vista sociológico poco se sabe acerca de las causas del suicidio, si bien multitud de teorías psicológicas o sociológicas han buscado explicar su mecánica íntima. Para algunos, el suicidio sería debido a una dificultad de integración social por parte del suicida; para otros, a desórdenes mentales, incapacidades físicas mal asimiladas, etc. La confusión, en este ámbito, es casi tan prolija como la multitud de teorías.
En relación con el aumento del suicidio en la juventud, algunas explicaciones pretenden -aunque esto no sea estrictamente aplicable en todas las latitudes- que la juventud actual abusa de las drogas y del alcohol, de ahí que su propensión al suicidio sea más elevada. Más acertado parece, sin embargo, afirmar que los mismos factores que inducen a las personas a abusar del alcohol o de las drogas son los que les llevarían al intento de cometer el suicidio. También el suicidio como expresión de protesta contra el establishment es más bajo de lo que pudiera parecer a juzgar por la propaganda que en ocasiones se le ha otorgado.
Mayor importancia tienen los factores de aislamiento social o psicológico y los estados depresivos. Los primeros explicarían el aumento reciente de las tasas de suicidio entre los grupos minoritarios, minorías raciales, etc. El «aislamiento psicológico» -producido a veces por la ruptura de importantes lazos afectivos, por carencias endémicas de afecto o por la frustración de determinadas expectativas- sería otra causa importante de suicidio. Por lo que se refiere a los estados depresivos, se calcula que en los Estados Unidos de cada 70.000 personas que se suicidan, unas 50.000 atravesaban momentos de depresión.
Desde un punto de vista ético la causa más inmediata suele ser la desesperación, situación extrema a la que se llega a través de influencias muy diversas. Dejando aparte los casos patológicos (trastornos mentales habituales o esporádicos, de difícil valoración moral) y reconociendo que la frialdad y el cálculo muy pocas veces coexisten con un gesto tan contrario al instinto de conservación, tan arraigado en el hombre, no puede excluirse el hecho de decisiones trágicas, tomadas con la deliberación suficiente de quien sabe lo que hace y por qué lo hace. Un falso concepto del honor y del valor, p. ej., arrastra a muchos hasta la violencia contra sí mismos, en el uso pleno de sus facultades. Como causa principal, a la que fácilmente se reducen todas las demás, ha de señalarse el concepto materialista de la vida y la consiguiente insatis- , facción que producen los fracasos. Ante la falta de fe enSUICIDIOun más allá, el sujeto se declara impotente y sucumbe. La angustia y la ansiedad que provocan el suicidio son efecto o de una exagerada sensibilidad o de falta de ideales, que acaba por quitar todo sentido a la existencia, cuando se cae en una apreciación absolutamente pesimista de los acontecimientos. A todo esto suelen juntarse creencias endebles o no cultivadas, que se rinden impotentes ante el dolor físico o moral insoportables, ante la falta de medios para sacar adelante una familia, acaso sin ilusión, sin amor, sin espíritu de sacrificio. La preocupación por el desarrollo económico suele traer, junto al legítimo progreso material, angustias, ambiciones frustradas, hastío de la vida, indiferencia religiosa, y ansias de placer que reducen la capacidad de resistencia ante las dificultades y pueden abocar al s.
Son muchos los ensayos realizados para luchar contra el suicidio, pero, en definitiva, todos dependen de la petición de ayuda por parte del presunto suicida. Un ensayo prometedor son los centros de prevención del suicidio, que durante las 24 horas del día están a la espera de llamadas telefónicas, dispuestos a ofrecer su ayuda médica y, a veces, simple consuelo y amistad. De todos modos, la verdadera prevención del suicidio ha de proponerse objetivos más hondos, ser capaz de enraizar en la vida a quien pensaba quitársela. Y para esto no basta el simple consejo de un médico o un consuelo coyuntural. Es preciso motivar al presunto suicida, hacerle pensar en Dios y en los demás (v. II). A la hora de prevenir el suicidio, habrá que contar también con que las informaciones morbosas sobre este tema son equivalentes a una enfermedad contagiosa. Es conocida la oleada de suicidios que presenció Europa cuando Goethe publicó su Werther, en el que el protagonista terminaba poniendo fin a sus días. Es de presumir, en esta escalada de suicidio que presenciamos hoy, la responsabilidad que tienen las informaciones difundidas por los medios de comunicación. 3. Aspectos legales. Desde el punto de vista jurídico suicidio es privar de la vida a quien ya no quiere vivir, bien sea por el propio titular del bien jurídico protegido o por un tercero; la diferencia con los restantes delitos contra la vida está en que aquí el sujeto pasivo pide y desea la muerte. [rtbs name=”muerte”] [rtbs name=”pena-de-muerte”] [rtbs name=”pena-capital”] [rtbs name=”muerte”] Sin reconocer por esto el derecho a hacerlo ni su licitud, bajo el aspecto legal no es punible la conducta intentada o frustrada de quien ha pretendido quitarse la vida, pero sí lo es la participación de terceras personas en esta empresa delictiva. Esta pausa es seguida por todos los países excepto los anglosajones, donde se castiga la tentativa de suicidio. Las terceras personas pueden realizar un doble tipo de actos: de inducción y de auxilio.
En primer lugar induciendo, es decir, haciendo nacer la resolución firme y decidida de suicidarse. La punibilidad de esta conducta presupone, siempre, que el inducido se suicide. La inducción sólo puede ser por medios psíquicos, que buscan el convencimiento intelectual y, consiguientemente, la decisión de actuar conforme a él. Los escasísimos casos que de esta figura se han dado no han evitado la crítica doctrinal de la misma, por disfrutar de un trato privilegiado lo que en definitiva no es más que un homicidio (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) común, porque no debe olvidarse que la víctima quería vivir y resuelve morir inducida por una tercera persona.
El caso de auxilio comprende: el llamado esencial, hasta el punto de ejecutar el mismo inductor la muerte, y, sin llegar a este grado, puede prestarse auxilio a la víctima con actos que tiendan a facilitarlo. La conductadel auxiliador es fundamentalmente activa, sin descartar la posibilidad de auxiliar (secundario, subordinado)
omitiendo; creando así mayor número de posibilidades para la realización de la voluntad suicida; al igual que las anteriores, es una conducta dolosa.Entre las Líneas En todos los casos de auxilio es posible que el suicidio no llegue a consumarse; en este supuesto se tratará de una tentativa o frustración. El auxilio al suicidio no puede confundirse con la eutanasia (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), llamada muerte dulce; aquí nunca existió una voluntad de morir.
La figura jurídica del suicidio se contempla en,el art. 409 del CP español, 83 del argentino, 519 del boliviano, 393 del chileno, 317 del peruano y 406 del hondureño.
J. E. VILÁ MAYO.
V. t.: VIDA. [rbts name=”sociologia”]

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Recursos

Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre suicidio en sociología en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

CENTRE D’BTUDES LAENNEC, Le suicide, París 1962; A. GEORGEIX, Études sur le suicide, París 1968; J. ANTóN ONECA, Derecho penal. Parte especial, Madrid 1961.

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo