A principios del nuevo milenio se adoptó un enfoque similar basado en las necesidades en la meta 7 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), pero durante este decenio también surgió un consenso sobre el reconocimiento del derecho humano al agua en el derecho internacional. A medida que el estatuto normativo y el contenido de este derecho se fueron articulando y comprendiendo mejor, comenzó a influir en la práctica de la prestación de servicios de agua y saneamiento, y al final del proceso de los ODM un enfoque basado en los derechos ocupó un lugar más destacado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODM) de 2015. Si bien la prestación de servicios de agua y saneamiento es multifacética, la evidencia de los logros mundiales a partir de los años setenta indica que un enfoque basado en los derechos aumenta la prioridad otorgada a los valores sociales de esos servicios y centra la atención en la necesidad de ir más allá de las soluciones técnicas para abordar las cuestiones estructurales que se encuentran en el centro de la desigualdad del agua. [rtbs name=”crisis-del-agua”] En el futuro, los enfoques relativos a la prestación de servicios de agua y saneamiento y al derecho humano al agua deberán seguir adaptándose a los nuevos desafíos y a las concepciones cambiantes del agua, incluido el reconocimiento cada vez mayor de que todos los seres vivos tienen derecho al agua y de que el agua misma puede tener derechos.