Genderismo

Cada vez más, los autoritarios comparan el «genderismo» con el «comunismo» y el «totalitarismo». Los estudios de género no niegan el sexo; se preguntan cómo se establece el sexo, a través de qué marcos médicos y legales. Los movimientos antigénero no son sólo reaccionarios, sino tendencias fascistas, del tipo que apoyan a los gobiernos autoritarios. La desaparición de los servicios sociales bajo el neoliberalismo ha presionado a la familia tradicional para que se encargue del trabajo de cuidados, como han argumentado con razón muchas feministas. A su vez, la fortificación de las normas patriarcales en el seno de la familia y del Estado se ha convertido, para algunos, en un imperativo frente a los diezmados servicios sociales, las deudas impagables y la pérdida de ingresos. En este contexto de ansiedad y miedo, el «género» se presenta como una fuerza destructiva, una influencia extranjera que se infiltra en el cuerpo político y desestabiliza la familia tradicional.

Democracia Paritaria

Forma de organización social y política en la que existe igualdad de número y derechos de los distintos colectivos que componen la sociedad y que deben formar parte de los órganos decisorios y de gobierno. Históricamente las mujeres han sido apartadas de la participación social y política […]