Titismo o Titoismo
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El Titismo en la Yugoslavia de Tito en las Ciencias Políticas Europeas
En noviembre de 1949, una resolución (…) sobre “el Partido Comunista yugoslavo en manos de asesinos y espías” constató el paso de estadillo del nacionalismo burgués al fases Y la traición. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). directa de los intereses nacionale ‘ Yugoslavia”. La. ruptura se consumó entre el Participo Comunista yugoslavo y el bloque soviético. De la misma manera que ‘algunos años antes había comenzado en el “movimiento, comunista internacional la cacería de bruja contra el “trotskismo” el trotsko-fascismo, como lo llamaban los partidos comunistas igualmente, siguiendo al proceso de Rajk que “reveló” la “traición” de Tito, la cacería de brujas contra el “titismo” se extendía a todos los partidos comunistas. El titismo ” fue pues, primero un calificativo atribuido por los stalinistas a todos aquellos de quienes se sospechaba la cierta independencia, esto es, una actitud títica respecto a la dirección soviética. Significaba una Radiación incluyendo por métodos de lucha física fuera del movimiento obrero, ya que el utitismo”, al igual que el trotskismo, describía en la boca de aquellos que lo empleaban fascismo” enemigo de clase, infiltrado en las filas de los partidos comunistas.
El 27 de mayo de 1955, por primera vez después de la ruptura y a iniciativa de Khruschev, una delegación soviética fue a Belgrado. El discurso pronunciado por Khruschev reconocía que el PC yugoslavo ‘&había seguido siendo marxista-leninista” y daba por descontado el regreso de Yugoslavia al regazo del gran partido hermano.Si, Pero: Pero ya desde la ruptura, Yugoslavia se vio obligada y pudo forjar su propia vía. El “titismo” se había vuelto “la vía yugoslava al socialismo”, rechazando el modelo de la planificación (véase más en esta plataforma general) burocrática y de la centralización en beneficio de la introducción progresiva de la autogestión, de una evolución del papel del partido (transformado para ilustrar esta evolución en “‘Liga de los Comunistas Yugoslavos” por el VI Congreso, en 1952) y de una política internacional de equilibrio entre los aliados buscados tanto hacia el Oeste como hacia el Este, para permitir el mantenimiento de una relativa “independencia”.
Casi no se podría comprender las características de esta “vía yugoslava al socialismo”, las peripecias de sus relaciones con el movimiento obrero internacional, Yendo hasta los recientes acontecimientos en Yugoslavia, si no se parte de las condiciones mismas que llevaron a Tito y sus compañeros de lucha al poder y si no se mide, además, la amplitud de las consecuencias económicas y políticas del aislamiento de Yugoslavia, a raíz de la ruptura con Stalin.
Una auténtica revolución popular. Las tradiciones de lucha de los pueblos’ yugoslavos1 se remontan a largos siglos atrás. Después de la guerra 1914-1918, el PC yugoslavo fue uno de los más poderosos de Europa central y oriental. A pesar de la poca industrialización de este país, los sindicatos reagrupaban más de 300.000 miembros y el PC se había vuelto el tercer partido ele Yugoslavia. Las organizaciones obreras se vieron más tarde obligadas a pasar a la clandestinidad.
Aviso
No obstante, a raíz de la guerra de 1939, el PC se colocaría a la vanguardia de la lucha contra los alemanes, si bien que se encontraba desgarrado por numerosas luchas internas que incluso pasaban por feroces depuraciones en la línea de los modelos aprendidos por Tito en la URSS.
En 1942 se constituyó un ejército de partisano, y de voluntarios de liberación nacional, que estableció una administración paralela, revolucionaria en las zonas liberadas. La ayuda en armamento solicitada a los soviéticos fue rechazada. Estos les reprochaban el “carácter comunista y la socialización” de la lucha de los partisanos. Y es que la lucha de liberación nacional y social entablada en Yugoslavia no entraba en la concepción del tipo de sociedad socialista que había que construir. La ruptura con Stalin se consumó en un momento en que Tito aplicaba en Yugoslavia el mismo modelo de gestión que él había aprendido en, la URSS durante varios años.Si, Pero: Pero Yugoslavia no podía volverse socialista más que sobre la base de una lucha autónoma de los partidos y de la población yugoslava, basado en la realización de los elementos programáticos avanzados por los comunistas yugoslavos, en particular la constitución de una República Socialista Federada que debería respetar las diversas nacionalidades hasta entonces oprimidas. Si Stalin se vio constreñido a aceptar la extensión del “campo socialista” a Yugoslavia, a pesar del temor que tenía que ello cuestionara los acuerdos de coexistencia pacífica y en consecuencia la propia estabilidad de su poder, él también quería imponer al menos sus propias exigencias al nuevo Estado yugoslavo.Si, Pero: Pero la dirección “titista” se había proclamado rey ella sola, o casi sola, y no iba a ceder a las exigencias soviéticas, contrariamente a la práctica de los dirigentes de los partidos comunistas del bloque soviético, quienes habían sido instaurados en lugar preeminente por la fuerza del ejército rojo y con el apoyo de éste. Dicho de otra manera, el origen del “titismo” o de la ruptura con Stalin debe buscarse en las condiciones revolucionarias que llevaron a Tito al poder sobre la base de las exigencias de autonomía y de independencia proclamadas por una lucha de liberación nacional muy popular y que no iba a plegarse, después de la victoria, a las voluntades del Kremlin.
Las consecuencias de la ruptura con Stalin.Entre las Líneas En efecto, si la ruptura con Stalin se encontraba ya e germen en la lucha revolucionaria que se desenvolvió durante la guerra, que conducía a la ruptura con el capitalismo internacional, esta ruptura provocó a su vez la obligación para los dirigentes titistas de encontrar las respuestas “originales” a la situación que Stalin les obligaba a enfrentar la situación de un país atrasado en el plano económico, que entablaba un niveles en el plano interior, por la introducción de la autogestión, acompañada de una descentralización económica progresiva; en el plano exterior, por la búsqueda de la ayuda ahí de donde ésta pudiera provenir en aquel entonces, es decir, del oeste capitalista esencialmente, que permitiera ulteriormente una política de equilibrio, de “tercera vía” entre los “dos bloques”.
El “títismo” en tanto que vía particular al socialismo: el plano. interno. Al igual que durante la revolución misma, la ausencia de ayuda había sido compensada por una profunda movilización y una resistencia popular, del mismo modo, el Tito prestigioso que dirigía estas luchas sabría apoyarse sobre el pueblo yugoslavo para resistir a las dificultades. A este respecto, el “titismo” representa ante todo una cierta relación de los dirigentes yugoslavos con las masas trabajadoras, anudada durante los años de lucha común. La introducción de la autogestión se apoyaba en parte sobre esta tradición de movilización popular que había conducido a la instauración de órganos de gestión revolucionaria en las zonas liberadas. Durante estos años extremadamente difíciles, en que el descontento social se vería acentuado por las consecuencias económicas de la ruptura con Stalin, la afirmación de la independencia hacia los nuevos opresores soviéticos, la necesidad de apretar las filas, de no contar más que con las propias fuerzas, estimularían un entusiasmo y una movilización populares tanto más reales en tanto que iban acompañados de la promesa de construir un socialismo de un nuevo tipo, que pusiera más directamente a las masas trabajadoras en el poder a través de la introducción de la autogestión proceso de construcción del socialismo en un aislamiento dramático, pues la ruptura con Stalin significó algunos meses más tarde el bloqueo económico total por parte de todos los países del bloque soviético.
No solo los bienes de equipo equivalentes a un crédito por veinte mil millones de dinares, previamente acordado, no fueron entregados, sino que pasó lo mismo incluso con los bienes que Yugoslavia había ya pagado. Ahora bien, Yugoslavia se encontraba agotada inmediatamente después de una larga guerra, la estructura de su economía estaba marcada no solo por las necesidades de su defensa (20% del ingreso nacional estaba dedicado a este renglón), sino además por” las concepciones de la planificación (véase más en esta plataforma general) que dominaban en la URSS prioridad absoluta al sector de la industria pesada, apoyada en la ayuda soviética, la colectivización forzada de la agricultura con sus efectos desastrosos. La ruptura de la ayuda soviética, el bloqueo económico impuesto a este país donde 2/3 partes de la población era agrícola y cuyo desarrollo industrial estaba condicionado ampliamente por la ayuda exterior, significaba en ese contexto años de casi hambre En 1950 y 1951, el ingreso nacional disminuyó en un 5% en relación al de 1949 y en 1952 en un 15 % en relación a los años anteriores. El volumen. de los bienes de consumo fue en 1952 inferior en un 14 % en relación al de 1948, ya insuficiente.
Confrontados a tal situación, los dirigentes titistas encontraron los medios y las vías que se volverían características del “titismo” hacia el socialismo a dos modelo soviético: depuraciones y control burocrático de las oposiciones, planificación (véase más en esta plataforma general) hipercentralizada, colectivización forzada, las presiones impuestas por la ruptura explican pues la necesidad imperiosa de en contra los inedias de una movilización, de una asociación de la población a la solución de las dificultades. La capacidad de los dirigentes titistas para orientarse hacia tales medios les aseguró la sobrevivencia y el desarrollo de un nuevo Estado.
En la ideología difundida por la dirección titista, la ruptura con Stalin estaría acompañada de una interpretación de esta ruptura y de consecuencias inmediatas en el tipo de sociedad preconizada por. Yugoslavia; el comportamiento de Stalin fue analizado por la dirección yugoslava y en particular por Djillas (“sobre la vía del socialismo”), entonces dirigente del PCY, como el producto de una “burocratización’ de la URSS ligada a las condiciones históricas del desarrollo de la revolución rusa; que tendería a hacer surgir lo que él llamaría más tarde “una nueva clase” instauradora de nuevas relaciones de producción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).Entre las Líneas En la URSS misma y de relaciones de dominación respecto a los otros países socialistas. El punto de apoyo de esta burocracia: lo constituía su control absoluto del Estado y de la gestión de la economía, por medio de la planificación (véase más en esta plataforma general) centralizada.Entre las Líneas En 1952, en el VI Congreso del PC yugoslavo cuando ya la ruptura con Stalin estaba abiertamente consumada, la nueva ideología de los dirigentes titistas se afirmaba contra la burocratización de la sociedad socialista. contra la planificación (véase más en esta plataforma general) centralizada, contra el desarrollo del aparato de Estado, se afirmaba la necesidad de una gestión más directa de la economía por los trabajadores mismos, la supresión de la planificación (véase más en esta plataforma general) imperativa centralizada por intervenciones más indirectas del Estado, el inicio de la “desaparición del Estado” y de la dictadura del partido para asegurar la del proletariado: el PC tomó el nombre de Liga Comunista de los Yugoslavos y afirmó que de ahí en adelante debería de intervenir de manera más difusa, como consejero más que como dirigente.
En la práctica, hasta ahora, la evolución por etapas sucesivas del modo de funcionamiento de la sociedad yugoslava estuvo marcada por una serie de contradicciones:
Contradicción entre la introducción de la autogestión en las empresas (y progresivamente en todos los aspectos de la vida cultural, de la enseñanza, de los servicios) y el mantenimiento de un verdadero poder estatal central limitando considerablemente las decisiones posibles al nivel local: eso se manifestó hasta 1965 a través de la concentración de decisiones de inversiones, créditos en fondos federales y bancos centrales controlados por los órganos del Estado; por un sistema de imposición que permitiría canalizar una buena parte de los ingresos, no dejando a la dirección local más que partes relativamente despreciables; por un control del precio de los productos y servicios esenciales; por un control de hecho del comercio exterior (a pesar de la supresión formal del monopolio estatal en este plano), por el control de las tarifas, los impuestos, los contingentes reguladores de los intercambios y por la centralización del grueso de las divisas al nivel federal.
Contradicción cada vez más acentuada después de 1965 (introducción de una reforma económica descentralizando mucho más fa economía por medio del desarrollo de las leyes de mercado, la liberalización de los precios, la descentralización de los medios de inversión y de los bancos) entre el mercado y la autogestión: establecimiento de la concurrencia entre los trabajadores los unos contra los otros a través de las leyes del mercado; resistencia de los trabajadores a la lógica de la “rentabilización” y al crecimiento de las desigualdades (desarrollo de las huelgas); desarrollo de capas tecnocráticas en la dirección de las empresas encargadas de las tareas de gestión frente a las condiciones del mercado y entrando en conflicto con los trabajadores.
– Contradicción entre la autogestión y el mantenimiento del monopolio del poder político de la Liga de los Comunistas Yugoslavos. Con fluctuaciones según los períodos (la LCY estando marcada por una cierta pérdida de homogeneidad y de centralización a causa de la federalización cada vez con mayor impulso de las repúblicas hasta la crisis de 1971), esta contradicción se acrecentará en el período subsiguiente debido al retorno a una concepción centralizada y direccionista de la LCY subrayada por el reciente X Congreso (2730 de mayo dé 1974).
– Contradicción entre la dirección del Estado federal y las direcciones de las diversas repúblicas o. provincias autónomas, o incluso con las direcciones de las empresas, más o menos acentuada por la coyuntura política.
Los grandes períodos de la evolución interna han sido: a) De 1950 a 1951 un régimen funcionando según el modelo de la URSS stalinista planificación (véase más en esta plataforma general) totalmente centralizada, integrando no solo la industria sino también las empresas de construcción, el comercio de mayoreo y menudeo, los bancos y las sociedades de seguros. Una agricultura colectivizada (que permanecerá hasta 1953).
b) Después de la ruptura Stalin y hasta 1965, la supresión de una planificación (véase más en esta plataforma general) directa y la introducción progresiva de la autogestión desde los sectores productivos hasta el conjunto de otros dominios (salvo aquellos del poder central y del ejército): servicios, universidades, etc. Toda empresa es por derecho administrada por un consejo obrero, siendo éste elegido por voto secreto.Entre las Líneas En el marco del plano social de la federación y de la comuna (que indican las grandes opciones económicas, reparto de las inversiones y ritmos de crecimiento de los diversos puestos esenciales), el consejo obrero debe adoptar los planes de producción de la empresa. Él nombra y revoca al director, emplea y despide (dentro de los límites de la reglamentación existente) a los trabajadores, fija los salarios y los precios de venta de los productos (si no se trata de productos cuyos precios son fijados centralmente). Estos consejos obreros eligen comités de gestión (órgano ejecutivo). A partir delos años sesenta, una descentralización más efectiva dejará a las empresas una autonomía relativa sobre las cuestiones de renovación de material y de pago de salarios.Si, Pero: Pero hasta antes de la reforma de 1965, los medios dejados a la disposición de las empresas siguen siendo débiles impuestos importantes, múltiples fondos federales bajo control estatal y centralización del Sistema bancario y de crédito. Control de los precios de las materias primas y de los medios de producción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Centralización de las divisas y control del comercio exterior.
c) 1965-1971: La reforma económica aplicada. Acentuación de la Liberalización. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Los problemas a los cuales esta reforma quiere dar una respuesta son análogos a los que se encuentran en las democracias populares, motivando proposiciones de reformas según los mismos principios (Cfr. Libeunan, Trapeznikov, Ota Sik, ..) Ante las necesidades internas de consumo que exigen una mejor calidad de los productos y una productividad acrecentada, frente a las necesidades de intercambios comerciales internacionales exigiendo éstos también una mejoración de la competitividad de los productos yugoslavos, la dirección titista recurrió al desarrollo de una “liberalización” económica ésta debería estimular la rentabilización de las empresas, ejercer presiones tendientes a modernizar el equipo, a la compresión del personal, etc. Los medios fueron pues la liberalización de los precios (hacia una “verdad de los precios” es decir, una concordancia entre los precios y los costos (o costes, como se emplea mayoritariamente en España) reales de producción), la mayor apertura de las fronteras, la supresión de. los fondos de inversión central en beneficios de una descentralización del sistema bancario y de un autofinanciamiento de las empresas, Se trataba igualmente de una cierta liberalización del sector privado de la economía (restringido a la agricultura 85 % de las tierras arables, el turismo, el artesanado en lo esencial hasta ese momento): el comercio, ciertos servicios se abren a la privatización. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Paralelamente se hizo una llamada a los capitalistas extranjeros (referido a las personas, los migrantes, personas que se desplazan fuera de su lugar de residencia habitual, ya sea dentro de un país o a través de una frontera internacional, de forma temporal o permanente, y por diversas razones) para desarrollar inversiones en los sectores económicos que necesitaban una modernización (desarrollo de contratos entre las empresas extranjeras y yugoslavas, bajo el control del Estado yugoslavo, en los que el inversionista extranjero tenía el derecho de tomar un 49% de las partes en una empresa dada y de participar en un comité de gestión paritario).
Durante todo este período, la situación política y social estuvo marcada por una serie de conflictos políticos y sociales:
– La “evicción” de Rankovic, alto dirigente del régimen, responsable de los servicios civiles de la seguridad y partidario de un régimen duro: esta evicción simboliza las resistencias encontradas en el seno de una parte de la LCY respecto a la liberalización extrema del régimen.
– El desarrollo de tensiones sociales en el medio obrero y estudiantil con la etapa de junio de 1968: huelgas estudiantiles se desataron no Sólo por reivindicaciones universitarias, sino sobre todo en apoyo a las huelgas obreras de la misma época (los mineros de Bosnia), contra el desarrollo de las desigualdades sociales, contra el mantenimiento de una burocracia que dispone de numerosos privilegios, por la extensión de la democracia y de la autogestión a todas las esferas del poder, y contra el desarrollo de una cierta privatización de la economía acompañada de la reintroducción más o menos abierta de relaciones de explotación en las empresas. La dirección titista respondió a esta crisis con una combinación entre una represión selectiva contra los “instigadores” y el reconocimiento de la justeza de las aspiraciones socialistas expresadas. Un cierto número de límites a la privatización se reafirmarían entonces.
– El desarrollo de los conflictos de las nacionalidades: Estos fueron causados a la vez por viejas tradiciones de lucha y de tensiones, en particular entre los “opresores gransezbios y los croatas o albaneses, y por la acentuación de las contradicciones del régimen: las desigualdades sociales acrecentadas entre las regiones desarrolladas y las regiones subdesarrolladas, ligadas al desarrollo de las leyes de mercado, recubrían las desigualdades entre las nacionalidades; además, el mantenimiento de los poderes centrales de la federación entró en conflicto con las exigencias de aplicación de la reforma y que implicaban una mayor descentralización; estando estos poderes centrales altamente concentrados en Serbia, la lucha por la descentralización económica impulsada por los tecnócratas de ciertas regiones se vio acompañada de una lucha contra el “opresor granserbion y los monopolios de los grandes bancos de Serbia; los dirigentes locales de las Repúblicas buscaban igualmente apoyarse en reivindicaciones “nacionalistas” para reforzar su propio poder local en fin, ciertas fuerzas hostiles al régimen (la Iglesia, los ustachis en Croacia) se esforzaron por acentuar estos conflictos sobre la base de reivindicaciones separatistas.
En diciembre de 1971, a raíz de una huelga general lanzada por los estudiantes croatas, la dirección titista sacando las lecciones de estos conflictos recientes, decidió una política de retomar el control:
d) De diciembre de 1971 a la fecha. Esta nueva etapa está marcada:
– Por depuraciones masivas al interior de la LCY (más de 50. 000 miembros excluidos) con el fin de recentralizar totalmente el partido para hacer de éste un instrumento de control real de la situación: en el plano cultural (control de la enseñanza, represión hacia los estudiantes y sus profesores marxistas oposicionistas en las facultades de filosofía, sobre todo en Belgrado; el deseo de retomar el control de las organizaciones juveniles…); política (mayor impulso a la concentración de los órganos de Estado, del ejército, de los sindicatos en manos de la LCY); económica (presencia más afirmada de la LCY en los órganos de autogestión, control político de los directores de empresas y de bancos.).
– Por una “campaña” lanzada por Tito y el buró ejecutivo de la LCY, en noviembre de 1972, con el objeto de denunciar las desigualdades sociales, las personas corruptas y enriquecida5 de manera abusiva (campaña de prensa y de radio, múltiples procesos). Esta campaña no puso, en realidad, en cuestión las fuentes de la desigualdad ni fue muy lejos en la represión, pero tenía por efecto en particular permitir la expresión del descontento popular, de dar a la LCY el papel de un partido que expresa la lucha de los trabajadores por el desarrollo de un régimen igualitario y autogestionario.
– Por una nueva constitución que fue adoptada en febrero de 1974 que instaló los órganos colegiados que deberán esforzarse en asumir la difícil situación que se presentará después de la desaparición del presidente Tito. Instituye al mismo tiempo un nuevo sistema de delegaciones por elección de todas las asambleas, al nivel comunal, republicano y federal, que ampliará a la vez la participación de los trabajadores y el peso de la LCY en estas delegaciones.
– Por el X Congreso de la LCY: en éste se regresó a la noción de “dictadura del proletariado” abandonada después del VI Congreso, marcando la voluntad de confirmar la centralización política asegurada por la LCY; el desarrollo de la autogestión es al mismo tiempo confirmado, contra las tendencias que querían un regreso estricto a un régimen de tipo neostaliniano sobre todos los planos; el peso del ejército en los órganos dirigentes se vio considerablemente reforzado (12% de los miembros del nuevo CC); en fin, en el plano de la política exterior, fue una política de no alineamiento la que se reafirmó, en el cuadro de un mejoramiento, por lo demás sensible de las relaciones con el “bloque soviético” (acuerdos comerciales, presencia de las delegaciones de los partidos hermanos).
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
La política extranjera titista: el “no alineamiento”.
– Antes de la ruptura con Stalin, Tito había sido el defensor incondicional de la política de los dirigentes soviéticos.Entre las Líneas En el momento de la ruptura misma, mientras que el Kremlin afirmaba que los yugoslavos “rechazaban el apoyo de la URSS” y querían “construir el socialismo solos”, la dirección titista reafirmó hasta lo último su amistad y el apoyo deseado de los países socialistas. Pero, por el contrario, se negaba a convertirse en un peón o en una colonia del Kremlin,
– De 1949 a 1953 (muerte de Stalin), las relaciones
con la URSS y las democracias populares (comprendida la China, a pesar de que Yugoslavia hubiera reconocido desde el otoño de 1949 al nuevo régimen de Pekín) fueron completamente cortadas en el plano diplomático, económico, militar. Yugoslavia se volvió, pues, hacia el Oeste. Los Estados Unidos, la Gran Bretaña y Francia le acordaron su, sostén (económico y militar) interesados por este debilitamiento de la zona soviética. Si bien habiendo negado haber hecho un intercambio de concesiones políticas, hay que subrayar la política de “neutralidad’ de Yugoslavia en la guerra de Corea, el cese de su ayuda a la guerrilla comunista griega, el acercamiento espectacular con la Grecia “monarcofascista” y con Turquía.
– De 1955 a nuestros días, se afirmaron con fluctuaciones las difíciles condiciones del “no alineamiento”: el restablecimiento de las relaciones con los países del bloque soviético se operó con la nueva política de Khruschev y la autocrítica hecha en el XX Congreso del PCUS respecto a las relaciones con Yugoslavia. Estas relaciones estarían, de todos modos, marcadas por recaídas bruscas (si bien que no durables) en 1956 y en 1968, cada vez que la URSS intervendría de manera militar en Hungría y luego en Checoslovaquia bajo las protestas de Yugoslavia. Después de 1970, las relaciones diplomáticas con la República Popular China y la de Albania mejorarán (embajadores recíprocos) si bien que estos últimos no cuestionaron sus caracterizaciones de Yugoslavia como país burgués”,
– Las relaciones con los países capitalistas avanzados se desarrollaron en el plano económico (acuerdos con la CEE, ayuda americana, apertura a las inversiones extranjeras). La ayuda militar disminuiría al momento del acercamiento con la URSS.
– Además, Yugoslavia lió su apoyo (incluido el militar) a los revolucionarios argelinos y Africanos. Se opuso a la intervención norteamericana en Vietnam y apoyó los regímenes árabes contra Israel.
– La política de no alineación se apoyaría sobre el acercamiento económico y político con los regímenes dichos del “Tercer Mundo” y conocería su apogeo en tanto que una serie de dirigentes afirmando una política de “3a. vía peunanecieran en el poder: importancia de la alianza con Nasser, Nehru, Sukarno, Ben Bella.
Conclusión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). El “titismo”, marcado a la vez por esta vía específica al socialismo y por una política internacional de no alineamiento estuvo igualmente encarnado por la personalidad excepcional del presidente Tito en tanto que hombre de Estado, dirigente militar de la lucha de liberación de Yugoslavia, viejo militante comunista. Croata de origen, supo mantener, por medio de su prestigio y una política de equilibrio entre tensiones a menudo importantes, la unidad de su país, sacarlo del subdesarrollo y preservar su independencia. Dado este papel tan importante jugado por el presidente Tito, quien supo mantenerse por encima de los conflictos de las nacionalidades y los conflictos sociales, dada también una situación económica difícil para Yugoslavia (desempleo importante, más allá de un millón de trabajadores yugoslavos en el extranjero, relaciones comerciales deficitarias) y las causas persistentes de las tensiones sociales y nacionales, el “positivismo” será difícil. El hecho de que Tito mismo a los 82 años se haya esforzado esos últimos años en echar todo su peso por instalar desde ahora los cuadros constitucionales y políticos que deberían permitir dominar el estallido de fuerzas centrífugas que su muerte provocaría, es aún una de las características notables del “titismo”. [1]
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Oltherine Samary (autor original), adaptado y corregido (por Lawi) de los términos latinoamericanos que debían formar parte del Diccionario de Ciencias Sociales en español de la UNESCO, publicado en 1975 bajo la dirección de Salustiano del Campo y al amparo del Instituto de Estudios Políticos. Es el resultado de la postura crítica y disidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) frente al diccionario de la UNESCO y su respuesta con la obra colectiva “Términos latinoamericanos para el Diccionario de Ciencias Sociales”, publicada en 1976.
Véase También
Bibliografía
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