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Edad Antigua

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Edad Antigua

Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] Nota: la Edad Antigua es equivalente al mundo antiguo, pero se utilizan ambos términos.

Edad antigua (Historia)

Edad antigua, término que corresponde a un periodo cronológico delimitado entre la prehistoria y la edad media, de acuerdo con la interpretación lineal del tiempo y la división cuatripartita de la historia forjada por la visión de Europa como centro cultural de la modernidad.

Dicha división es el resultado de la propia historia europea, y más concretamente del devenir histórico de la Europa occidental.Entre las Líneas En la formulación del concepto de antigüedad, sus connotaciones originarias derivan de la visión negativa que de la edad media, como época oscura entre dos edades de oro, se tenía durante el renacimiento (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Aquella división en un principio se fundamentó en criterios filológicos y se plasmó en el ámbito de la historiografía a partir de la obra del erudito alemán Cristopher Keller, más conocido como Cristophorus Cellarius, titulada Historia antiqua, publicada en 1685. La noción tradicional de antigüedad o de lo antiguo, como asimismo de lo medieval o de lo moderno, sigue conservando un valor referente, aunque fue objeto de una profunda revisión crítica por parte de los historiadores a lo largo del siglo XX, tanto en la determinación de sus límites como en la concepción de sus contenidos. [1]

Organización del Trabajo en la Historia de la Edad Antigua

El historiador y científico político Karl Wittfogel presentó una teoría general del desarrollo de civilizaciones antiguas en los años 50. Encontró ejemplos de organización sistemática del trabajo a gran escala, el surgimiento de clases sociales y la especialización generalizada. Wittfogel creía que el desarrollo de proyectos de irrigación en áreas como Mesopotamia y Egipto llevó al uso de mano de obra masiva, a una jerarquía organizativa para coordinar y dirigir estas actividades, y al control gubernamental (o, en ocasiones, de la Administración Pública, si tiene competencia) para asegurar la distribución adecuada del agua. [rtbs name=”crisis-del-agua”] (Ver civilización hidráulica) (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Aunque las sociedades tribales tenían alguna forma de gobierno, esto solía ser de naturaleza personal, ejercido por un patriarca sobre un grupo tribal relacionado por varios grados de parentesco (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Ahora, por primera vez, se estableció un gobierno impersonal como una institución distinta y permanente.

El riego incrementó el suministro de alimentos, lo que permitió que un mayor número de personas se aglomeraran en pueblos y ciudades. Debido a que los agricultores eran vulnerables a los ataques, se necesitaban ejércitos; Esto creó el desarrollo de una clase de oficiales. La especialización del trabajo en la ciudad trajo la aparición de alfareros, tejedores, metalúrgicos, escribas, abogados y médicos, mientras que los nuevos excedentes también crearon la base para el comercio. La economía más compleja creó la necesidad de mantener registros, por lo que nació la escritura, cuyos primeros ejemplos provienen de los registros contables de los almacenes de la antigua Mesopotamia.

La teoría de Wittfogel ha sido modificada por académicos que apuntan a civilizaciones urbanas que carecían de obras de irrigación a gran escala.Entre las Líneas En su opinión, varios factores, entre los que se incluyen las características geográficas, la distribución de los recursos naturales, el clima, los tipos de cultivos y animales criados, y las relaciones con los pueblos vecinos, intervinieron en la respuesta al medio ambiente. (El trabajo de estos académicos representa un enfoque de “sistemas” para definir los orígenes de las sociedades organizadas.)

Clases sociales

En cualquier caso, cuando comenzó la historia escrita, existían distintas clases económicas y sociales, y los miembros de cada clase ocupaban un lugar determinado en la organización del trabajo.Entre las Líneas En el vértice de la pirámide social se encontraba el gobernante (a menudo adorado como una divinidad en Mesopotamia y Egipto) y los nobles (probablemente surgidos de un grupo de guerreros que había subyugado a sus vecinos). Muy alineados con ellos estaban los sacerdotes; poseyendo conocimientos de escritura (su redacción) y matemáticas, los sacerdotes sirvieron como funcionarios del gobierno, organizaron y dirigieron la economía y supervisaron a los escribanos y escribas. Los comerciantes y comerciantes, que distribuían e intercambiaban productos producidos por otros, estaban por debajo de la clase de sacerdotes nobles en la pirámide social. Un grupo considerable de artesanos y artesanos, que producían bienes especializados, pertenecían a las clases económicas más bajas. Incluso más bajos en la jerarquía social estaban los campesinos, y en la parte inferior de la escala social estaban los esclavos, muy probablemente originados como cautivos de guerra o deudores arruinados. La estructura social en la Grecia clásica y Roma siguió estas líneas. Durante períodos de tiempo relativamente cortos, algunas democracias eliminaron al grupo gobernante, sustituyendo a una clase de terratenientes libres y proporcionando un ejército de guerreros de ciudadanos, pero la organización económica básica se mantuvo sin cambios.

Ciertas características de la antigua organización del trabajo surgieron de la estratificación social descrita anteriormente. El principal de ellos fue la naturaleza hereditaria de las ocupaciones y el estatus.Entre las Líneas En ciertos momentos y lugares, por ejemplo, en el Imperio Romano posterior, la herencia de la ocupación se hizo cumplir por ley, pero la tradición era generalmente suficiente para mantener el sistema. La estructura social se mantuvo notablemente estable y fue reforzada por las organizaciones de trabajadores ocupados en la misma ocupación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Estos grupos, algunos voluntarios y otros requeridos por la ley, pueden verse como prototipos de los gremios medievales.

Agricultura

La granja familiar

La unidad básica de trabajo agrícola en el mundo antiguo era la familia. Incluso en ciertas regiones donde el estado era dueño de la tierra, las granjas fueron asignadas por la familia.

Otros Elementos

Además, cuando se formaron grandes haciendas agrícolas durante el Imperio Romano, la estructura de la sociedad rural se vio poco afectada, porque los propietarios solían dejar el cultivo de sus tierras a los campesinos que se convirtieron en sus inquilinos.

El trabajo dentro de la unidad de la granja familiar a menudo se dividía en términos sexuales: los hombres comúnmente tenían la responsabilidad principal de tareas estacionales como el arado, la siembra, la labranza y la cosecha, mientras que las mujeres cuidaban a los niños, preparaban alimentos y hacían ropa. Si los esclavos estaban disponibles, su trabajo se dividía de manera similar. Durante las temporadas de siembra y cosecha, toda la familia realizó trabajo de campo, con hijos e hijas que ingresaron a un aprendizaje bajo sus padres. La tecnología también influyó en la organización del trabajo. El equipo de reclutamiento habitual en la antigüedad, un par de bueyes, requería dos operadores: un conductor para el equipo y una guía para el arado.

Haciendas

En las grandes haciendas, o latifundios, del Imperio Romano, la compleja organización del trabajo dio lugar a la creación de una jerarquía de supervisores. El historiador griego Jenofonte (siglos IV-IV aC) y el estadista romano Marcus Porcius Cato (siglos III-II aC) escribieron manuales para la gestión de tales estados. Cato también describió la organización del trabajo para una granja mediana. Para una finca de 150 acres (60 hectáreas) con olivos, recomendó un supervisor, un ama de llaves, cinco agricultores, tres cardadores, un conductor de burros, un cerdito y un pastor (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A estos 13 trabajadores permanentes, Cato recomendó la contratación de manos adicionales para el período de cosecha.

En los latifundios más grandes que se desarrollaron alrededor del siglo II antes de la era común, el propietario generalmente no era residente, a menudo porque tenía muchas propiedades dispersas. La dirección de los asuntos de cada uno quedó en manos de un alguacil bajo cuyo mando los esclavos, que sumaban cientos o incluso miles, se dividían en pandillas encargadas de tareas específicas.

Especialización de cultivos

Los antiguos trabajos agrícolas también se caracterizaban por la especialización en cultivos: los viñedos y los olivares se concentraban en Grecia e Italia, mientras que los cereales se cultivaban en los suelos más ricos de Sicilia, África del Norte y Asia. El vino y el aceite requerían que los artesanos produjeran ánforas para almacenamiento y transporte, así como comerciantes y pequeños barcos de vela para el transporte.

Artesanía

El crecimiento económico, la sofisticación del gusto y los mercados ampliados en última instancia trajeron una producción masiva de algún tipo, con grandes talleres dedicados a la producción de un solo artículo. Estos talleres, sin embargo, nunca alcanzaron el tamaño de una pequeña fábrica moderna; un edificio en el que trabajaban una docena de personas se consideraba una gran fábrica, aunque algunos talleres eran más grandes.

Los primeros artesanos especializados fueron probablemente itinerantes, gravitando a dondequiera que sus servicios fueran demandados.

Puntualización

Sin embargo, a medida que se desarrollaban los centros de mercado, los artesanos tenían menos necesidad de viajar, porque sus productos podían comercializarse en estos centros. Con el tiempo, el desarrollo del mercado y el crecimiento económico aumentaron el número de oficios especializados, fomentaron la organización de grupos similares a gremios y contribuyeron a una división geográfica del trabajo, con miembros de un oficio ubicados en un barrio especial de una ciudad o en un área de un país .Entre las Líneas En la industria de la cerámica, la especialización se extendió aún más, con la configuración, cocción y decoración, algunas veces realizadas en establecimientos separados y con talleres especializados en ollas, jarras, copas y urnas funerarias.

Los esclavos se pusieron a trabajar en una variedad de áreas, incluidos los talleres de artesanía. Los principales ejemplos de producción a gran escala por parte de esclavos fueron la minería y la metalurgia, en las que las condiciones de trabajo eran duras y la organización del trabajo estaba altamente estructurada.Entre las Líneas En las minas de plata de Laurium, en la antigua Grecia, el maestro minero ordenó a tres pandillas de trabajadores. Los trabajadores más fuertes manejaron picos en la cara del mineral, los hombres o los hombres más débiles sacaron el mineral de la mina, y las mujeres y los ancianos tamizaron la roca que contiene mineral. Los mineros trabajaron turnos de 10 horas (seguidos de 10 horas de descanso) en pasajes oscuros y estrechos con lámparas de humo que hicieron que el aire fuera casi insuperable.Entre las Líneas En la superficie, la fundición maestra supervisaba los talleres, en los cuales los hombres más fuertes trabajaban el mortero y los más débiles el molino de mano. El trabajo metalúrgico del mineral se llevó a cabo en pequeñas unidades, porque los pequeños fuelles de cuero limitaban el tamaño del horno. La metalurgia, por lo tanto, sigue siendo esencialmente una artesanía.

Después de las armas y herramientas, el uso principal del metal (véase definición, y una descripción de metal) era para la ornamentación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). El obrero metalúrgico era más artesano, o incluso artista, que obrero industrial, y en el comercio había fabricantes de patrones, fundidores, torneros, cazadores de metales, doradores y orfebres y plateros especializados.

Edificio de gran escala

Los proyectos monumentales de obras públicas del mundo antiguo demuestran un grado notable de organización humana en ausencia de poder y maquinaria. La Gran Pirámide de Giza, construida alrededor de 2500 antes de la era común antes de que los egipcios conocieran la polea o que tuvieran vehículos con ruedas, cubre 13 acres (5,3 hectáreas) y contiene el asombroso total de 2,300,000 bloques colosales de granito y piedra caliza que pesan un promedio de 5,000 libras (2,300). kilogramos) cada uno. No existe un registro histórico o arqueológico completo de los métodos exactos de extracción, transporte y construcción de las pirámides, y la evidencia que permanece es a menudo contradictoria. Obviamente, la necesidad de organizar el trabajo sobre una base sistemática y racional fue superada. Se estima que unos 100.000 trabajadores participaron más de 20 años en la construcción de la Gran Pirámide, y solo el problema logístico, que albergaba y alimentaba a este gran ejército de trabajadores, requería un alto grado de habilidad administrativa.

El maestro de obras, que planeó y dirigió la construcción de las pirámides y otras grandes estructuras, ocupó un alto cargo en la sociedad (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Ancestro del arquitecto e ingeniero moderno, era un noble de confianza y asesor del gobernante. Dirigió una serie de subordinados, superintendentes y capataces, cada uno con sus escribas y registradores.

Aunque algunos esclavos fueron empleados en la construcción de las pirámides, la mayoría de los constructores eran campesinos, redactados como una forma de impuesto de servicio (corvée) que se debía al estado y empleados cuando el Nilo inundaba sus campos. Los trabajadores no eran considerados como prescindibles; supervisores y capataces se enorgullecen de informar sobre su seguridad y bienestar.Entre las Líneas En un registro de una expedición de canteras al desierto, el líder se jactó de no haber perdido ni a un hombre ni a una mula. Los trabajadores estaban organizados en bandas: trabajadores calificados cortaban granito para las columnas, arquitrabes, jambas de puertas, dinteles y bloques de revestimiento; Albañiles y otros artesanos se vistieron, pulieron y pusieron los bloques y probablemente erigieron rampas para arrastrar las piedras a su lugar.

Los griegos y los romanos utilizaron técnicas avanzadas de organización en la construcción de monumentos. La red de carreteras romanas, los acueductos, los edificios públicos, los baños públicos, los puertos, los muelles y los faros exigían habilidades excepcionales en la organización de materiales y trabajadores, lo que implicaba a su vez una división racional del trabajo entre los artesanos.

Autor: Black

Consideraciones Jurídicas: la Democracia en Atenas

Nota: Sobre la democracia en la antigua Grecia, la primera democracia del mundo, la de Atenas, véase aquí (incluye las características e instituciones de la democracia ateniense).

Edad Antigua en Relación a Historia de la Iglesia

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] El estudio y la reconstrucción del pasado de la Iglesia supone necesariamente el conocimiento claro de la naturaleza íntima de la misma. Su noción más exacta la ofrece la Teología de la Iglesia o Eclesiología (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), siendo de interés en nuestro caso aludir sólo a aquellos aspectos que presentan interés para la Historia, es decir, para situar científicamente la realidad eclesial en el marco más general de los acontecimientos humanos. El plan salvífico concebido por Dios para la humanidad cubre su etapa definitiva con el Misterio de la Iglesia, compleja realidad humanodivina que tiene su comienzo en la Encarnación del Verbo y su expansión primera en Pentecostés (a. 29-30 d. C.) (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Ahora bien, la incorporación de la humanidad a la Iglesia, se verifica a diversos niveles.Entre las Líneas En el ámbito de la interioridad personal ofrece aspectos que escapan a la experiencia directa humana y, por lo mismo, no constituyen objeto inmediato de la Historia, mas también presenta una vertiente externa, estrechamente unida al proceso interior y resultante de él, que cae dentro de la más estricta materia historiable. Por otra parte, el carácter esencialmente sensible y social de la nueva institución salvadora, instaurada por Cristo, hace de ésta un objeto adecuado para el historiador. Consiguientemente, la exposición de la vida de esta sociedad singular atenderá de una parte a su desarrollo más externo (difusión sobre la tierra, relación con los diversos pueblos y estados, persecuciones y luchas), y de otra a su interna evolución, abarcando en esta perspectiva el desenvolvimiento de la doctrina o historia del Dogma y de la Teología, su interna organización, sus costumbres y las diversas formas en que se ha manifestado el dinamismo espiritual de los cristianos, deduciendo todo ello de las huellas que han quedado en los documentos escritos, en los monumentos arqueológicos y en otras diversas fuentes históricas fehacientes.
1. Era apostólica. a) La fuente básica para conocer esta primera etapa es el Nuevo Testamento Por los Hechos de los Apóstoles (cap. 1-12), cuyo valor histórico es incontrovertible, y por las Epístolas de Santiago y Judas, se constata la existencia de un cristianismo que pudiéramos llamar judío, cuyas características esenciales serían: una estrecha relación con el templo de Jerusalén, aunque con sus propias funciones de culto (oración, Bautismo, fracción del pan), y una firme esperanza escatológica.Entre las Líneas En efecto, la predicación apostólica se desarrolla inicialmente entre judíos palestinienses, saduceos y fariseos, judíos helenistas, prosélitos y gentiles simpatizantes con el judaísmo. La comunidad cristiana de Jerusalén intentó hasta el final mantener su contacto con los judíos y trabajar para convertirlos. Desde el antigua 66 en que el nacionalismo israelita provoca la guerra judía, la comunidad cristiana se retira a Transjordania abandonando prácticamente a Israel a su propio destino (a. 70, destrucción de Jerusalén).
b) Los mismos Hechos nos atestiguan también la penetración del cristianismo entre los gentiles (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Aunque Pedro es el primero que se abre, de hecho, a la gentilidad, en Cesarea de Palestina (Act 10), el relato de los Hechos parece centrarse en torno a la acción de Pablo. Éste ha recibido como encargo especial la evangelización de los gentiles, lo que motiva sus viajes misioneros (Act 13 ss.). Su labor apostólica origina un cristianismo gentil básicamente idéntico al judío, aunque con ligeros matices.Entre las Líneas En estos momentos iniciales de la Iglesia se registra ya una primera corriente cismática de signo judaizante que exigía a los cristiano-gentiles que se acomodasen a la Ley mosaica como condición necesaria para salvarse. Ello ocasiona la celebración del Concilio de Jerusalén (a. 49), en el que prevalece el recto criterio apostólico de la libertad cristiana (Act 15). Conviene observar que los Hechos describen pormenorizadamente la acción apostólica de Pablo en la región oriental del mundo romano, mas apenas ofrecen datos sobre la organización interna de las comunidades paulinas. Éstos hay que buscarlos, aunque esporádicamente, en las cartas del apóstol, sobre todo en las pastorales.
Sobre la actividad de los restantes apóstoles en Oriente, prácticamente nada nos dicen los Hechos, hay que recurrir a textos apócrifos de los primeros siglos cristianos, que si bien no son fuentes totalmente fidedignas, contienen tradiciones fundamentalmente históricas. También para la implantación del cristianismo en el Occidente latino carecemos de una fuente de la categoría de los Hechos.Si, Pero: Pero datos como la estancia de Pedro en Roma y la acción misionera de Pablo en Occidente, su probable venida a España y la muerte de ambos en Roma (ca. 67) se apoyan razonadamente en indicios de sus cartas (1 Pet 5, 13; Rom 15, 20), en argumentos arqueológicos (numerosas inscripciones sepulcrales en las catacumbas de S. Priscila con el nombre de Pedro, desconocido en la epigrafía pagana de Roma, así como grafitos en honor de Pedro y Pablo recientemente descubiertos) y en testimonios antiquísimos -Clemente Romano (véase en esta plataforma: CLEMENTE I, sAN), Papías de Hierápolis (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) e Ireneo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), para la estancia de Pedro en Roma, y el mismo Clemente y el fragmento de Muratori (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) para la venida de Pablo a España.
Tras la muerte de Pedro y Pablo el cristianismo se desarrolla gracias a la labor misionera de los discípulos de los Apóstoles, cuya historia no se conserva en absoluto (el envío de Varones Apostólicos (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) a España, cuestión algo problemática, se apoya en la existencia de calendarios mozárabes y de varios documentos que remontan sólo al siglo V). Poseemos en cambio dos documentos escritos, uno de Oriente y otro de Occidente, en que se testimonia el desarrollo ulterior interno del cristianismo en esta época: La Didaqué (a. 80-90; v. DIDAJÉ) y la carta del papa Clemente a la Iglesia de Corinto (a. 95-96).Entre las Líneas En ambos escritos se encuentran las líneas maestras del catolicismo incipiente: jerarquía, con situación prevalente y central de la Iglesia de Roma, el pensamiento sacramental y el sacrificio eucarístico. Por lo que se refiere al judío-cristianismo, según los estudios de J. Daniélou, en la época que va del 70 al 140, se observa una gran expansión y al mismo tiempo una fuerte crisis interna, fruto de una corriente dualista que recibe el nombre de gnosticismo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).
c) Todavía dentro de la época estrictamente apostólica se señala un momento de profundización del cristianismo primitivo gracias a la aparición del Evangelio de S. Juan, cuya finalidad primaria es demostrar la divinidad de Jesucristo, y también poner en claro para judío-cristianos y cristiano-gentiles la independencia del cristianismo (lo 1, 17) y su carácter de religión universal (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Albert Ehrhard ha subrayado el valor histórico del Evangelio de S. Juan como perfeccionamiento del cristianismo y fundamentación del catolicismo, al poner de relieve la importancia de la fe dogmática, el culto de la Eucaristía, el valor del sacramento como signo salvador y el carácter jerárquico de la Iglesia con la transferencia real del oficio de pastor supremo a Pedro, según el rélato del capítulo conclusivo del evangelio joánico (lo 21, 15 ss.).
2. La Iglesia y el Imperio. Se inicia entonces una etapa de la Iglesia que constituye en cierto modo una unidad que se cierra con el Edicto de Milán (a. 313; v.) y que ofrece características muy definidas. Se da una fuerte expansión apostólica, la comunidad cristiana se afirma en su originalidad, con su estructura jerárquica y el pueblo laico, distinguiéndose los que participan plenamente de la comunión eclesial y los que participan sólo parcialmente, catecúmenos y penitentes. La Iglesia imparte los medios sacramentales de santificación, especialmente el Bautisinó y la Eucaristía, y admite a los penitentes a la reconciliación. Se practica la oración y el ayuno; hay vírgenes y ascetas, y esposos que buscan la perfección cristiana. El Pastor de Hermas (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) es una buena fuente para conocer todos estos aspectos (Visión III y Semejanza IX).Si, Pero: Pero el cristianismo ha de defenderse ante las persecuciones externas, dando ocasión a la llamada época heroica de los mártires, y ante los enemigos internos, los gnósticos y montanistas. La fuente principal de toda esta época es el historiador Eusebio de Cesarea (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).
Durante el reinado de Nerón, en el antigua 64, aparecen las primeras medidas contra los cristianos. Suetonio (Vida de los Césares, Claudio, XXIX, 1; Nerón, ,XVI, 3) y Tácito (Anuales, XV, 44) reflejan un primer estadio de la opinión de los paganos sobre los cristianos. listos empiezan a ser diferenciados de los judíos, mas son involucrados con ellos a la hora de las acusaciones. Tras la persecución espórádica de Nerón, la dinastía Flavia (69-96) no registra persecuciones hasta el advenimiento al poder de Domiciano (81-96), quien por diversos motivos, aún inciertos, persigue a los cristianos en Palestina, en Roma y sobre todo en Asia Menor. El Apocalipsis de Juan es testimonio de este último hecho y también del cambio de actitud de los cristianos frente al Emperador, considerado ahora como perseguidor del cristianismo. Bajo los Antoninos (96-162) la Iglesia experimenta una suerte desigual.
El advenimiento de Nerva (96-98) supone una tregua, mas el reinado de Trajano (98-117) nos ofrece un documento que atestigua la existencia de medidas anticristianas: La Carta de Plinio el Jorren (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) (Epist. X, 96). Fuente interesante para la persecución en este reinado es también Ignacio de Antioquía (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Caracteriza la situación de los cristianos durante este periodo el hallarse continuamente bajo la amenaza de una denuncia. Por testimonios de tiempo de Antonino y Marco Aurelio (138-180) los cristianos aparecen como seres al margen de la sociedad (Minucio Félix, Octavius IX, 6; XXXI, 1-2. Justino, la Apología XXVI, 7) e incluso como personas sin escrúpulos, plagiadores ineptos del saber tradicional (cfr. Celso, El discurso verdadero). Resulta sorprendente que emperadores liberales como los Antoninos registren mártires en sus reinados [Policarpo de Esmirna (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), Justino de Roma (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), mártires de Lyon (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general)]. La argumentación de Justino en sus Apologías da en el nervio del problema: tras su capa humanista la civilización grecorromana escondía una enorme crueldad. Con los Severos (193-235) las relaciones del Imperio con la Iglesia toman un nuevo rumbo. Septimio (193-211) tendrá cristianos en su corte y los protegerá en la medida en que éstos sirvan al Estado, mas en el antigua 202 publica un decreto contra el proselitismo judío y cristiano, primer acto jurídico de alcance general, que desencadena una nueva persecución, principalmente contra los neófitos y catecúmenos, aunque no de mucha violencia ni duración. Se poseen noticias de Egipto gracias a Eusebio y de África por información de Tertuliano. Los emperadores llamados sirios (211-235) dieron un respiro a los cristianos, pero Maximino Tracio (235-238) ordenó una nueva persecución, afortunadamente breve, contra la jerarquía eclesiástica para desarticular la comunidad cristiana. El papa Panciano y el docto Hipólito (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) fueron deportados entonces a Cerdeña.
Decio (249-251) arreciará la persecución por vía indirecta, ordenando sacrificar a los dioses para conjurar los peligros que amenazaban al Imperio. Dionisio de Alejandría (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) es la fuente principal para la situación de hechos en esta ciudad y en Cartago, y por Cipriano (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) conocemos las tres categorías de apóstatas que se dieron en esta ocasión: los sacrificati, que ofrecían un auténtico sacrificio a los ídolos; los turiferati, presentes sólo al sacrificio del incienso; y los libellatici, más numerosos, que obtenían mediante soborno (véase qué es, su definición, o concepto jurídico, y su significado como “bribery” en derecho anglosajón, en inglés) los certificados de haber sacrificado, sin haberlo hecho en realidad. Valeriano (251253) promulga nuevos edictos contra el clero (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A esta época pertenece el martirio del diácono Lorenzo (v,.) y del obispo Cipriano de Cartago. Desde el 260 al 303 los cristianos gozan de una larga paz. Sin una posición legal definida, ya que el cristianismo seguía siendo en principio una religión prohibida, se da un reconocimiento de hecho.
La Iglesia aprovecha esta paz para desarrollarse en extensión y en profundidad. Geográficamente el cristianismo se constituye en fenómeno mediterráneo. Sociológicamente la fe se ha infiltrado poco a poco en los diversos estratos de la población romana. Diocleciano (284-305), al final de su reinado, vuelve a promulgar una serie de edictos anticristianos contra el culto y las personas de la Iglesia, especialmente las constituidas en jerarquía. Eusebio atribuye este cambio de política a la iniciativa del César Galerio. La violencia y duración de esta crisis fueron distintas según las regiones, haciéndose muy severa y prolongada en Oriente. Su sucesor Galerio (305-311) sigue la misma política, si bien una semana antes de morir promulga un edicto de tolerancia. Magencio (306-312), por su parte, concede plena libertad a los cristianos de sus Estados en Occidente y ordena se les restituyan los bienes confiscados en la persecución.
3. La Iglesia de Roma y la heterodoxia. Desde el principio, la Iglesia encuentra en el campo doctrinal la dificultad más seria para su supervivencia.Entre las Líneas En los primeros siglos los desvíos obedecen fundamentalmente al sincretismo gnóstico y a los grupos de tendencia rigoristas.Entre las Líneas En estas luchas, mas también en el caso de confrontación de distintas tradiciones ortodoxas (p: ej., controversias pascuales), Roma juega un papel decisivo. Bajo el nombre de gnosticismo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) se agrupan muy variadas escuelas y comunidades religiosas, muchas de ellas anteriores al cristianismo, que tienen como denominador común el afán de ofrecer una explicación «científica» (gnosis) de la creación, del dolor y del pecado. Trátase de una arriesgada mezcla de teología oriental y de conceptos cristianos, de especulaciones filosóficas alejandrinas y de doctrina revelada. Destacan la escuela del gran organizador Marción (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y la del místico y teólogo Valentín (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). La fuente excepcional de todos estos conflictos es Ireneo de Lyon (ca. 180, Adversus Haereses y Demostración; v.). Él nos ofrece además una profunda reflexión teológica sobre la oposición de las diversas escuelas, concluyendo por negar toda autoridad que no concuerde con la «tradición» episcopal que se remonta a los Apóstoles. Frente a la multitud, división y contradicción de las escuelas gnósticas, la enseñanza de los obispos es única en toda el orbe, y único también el símbolo de la fe. El gnosti. cismo como fenómeno conjunto cumplió un papel positivo, pues forzó a la jerarquía y a los teólogos a un estudio intenso de la esencia cristiana y a una toma de conciencia de la realidad del catolicismo.
La corriente de espiritualidad exagerada está representada por el frigio Montano y el movimiento profético que lleva su nombre (véase en esta plataforma: MONTANO Y MONTANISMO). La exaltación exagerada de la continencia y el ansia de martirio tienen base en la inminente parusía que esperaban. El montanismo es la experiencia de un profetismo que, aislado del conjunto armónico de la Iglesia, desemboca en un iluminismo condenable. La fuente para su estudio es Eusebio.
4. La Iglesia en paz con el Imperio. El reinado de Constantino (306-338) se reconoce en general como represen. tativo del cambio externo más importante en la vida de la Iglesia durante la Edad Antigua. La nueva situación, a partir del Edicto de Milán (a. 313), ofrece aspectos positivos y, ya desde el principio, elementos menos favorables. Mientras se garantizaba la libertad a la Iglesia, ésta se desarrollaba con mayor plenitud; perdían popularidad los cultos asiáticos y se aceleraban las conversiones al cristianismo.Si, Pero: Pero la falta de selección rigurosa introdujo un espíritu mundano en la vida de la Iglesia y, de otra parte, se favoreció el proceso de separación entre el área oriental y occidental del cristianismo, sobre todo con la fundación de Constantinopla (a. 326), creándose inconscientemente la base de una rivalidad eclesiástica con Roma.
Tiene lugar una rápida cristianización del ámbito lingüístico griego, favorecido ciertamente por agentes externos (política religiosa de los Emperadores), pero sobre todo por razones internas (debilidad de los cultos paganos debida al helenismo y al sincretismo religioso, energías espirituales del cristianismo, trabajo de la jerarquía). Se constituyen los cuatro grandes Patriarcados Orientales: primero Alejandría y Antioquía, cada una con su escuela catequética; más tarde, Constantinopla y Jerusalén (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Aunque faltan fuentes directas para el estudio de la vida religiosa diaria de los cristianos, pueden hallarse noticias dispersas en escritos teológicos, principalmente en las catequesis de S. Cirilo de Jerusalén (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). El culto a los mártires está delante del culto a María. También se presta mayor consideración que en la Iglesia latina al culto de los ángeles, arcángeles y santos veterotestamentarios. Surge también un monacato griego con sus características propias (asociaciones laicales, santificación personal sin actividad pastoral, fundamentación en S. Basilio Magno sin ulterior evolución).
La paz constantiniana favoreció igualmente a la Iglesia latina. La cristianización del Imperio Occidental romano se realizó más despacio, sin alcanzar la intensidad que en la parte oriental. Ello se debió a la situación político-social de Occidente, caracterizada por las invasiones bárbaras (véase en esta plataforma: BÁRBAROS, PUEBLOS), y a que los cultos paganos opusieron en Occidente mayor resistencia. El genio latino hizo que la Iglesia, a pesar de la coincidencia sustancial con la griega, ofreciera una estructura distinta.Entre las Líneas En la Iglesia occidental se distinguen dos áreas de interés: África y Roma. Ésta hace aportaciones en el campo disciplinar, la primera principalmente en la fundamentación del dogma.
5. Controversias teológicas. La elaboración del dogma afecta lógicamente a toda la Iglesia, pero pueden señalarse focos de preocupación teológica que coinciden en la práctica con la problemática característica de Oriente y Occidente (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Así, en la Iglesia griega, más especulativa, tienen lugar las luchas por la idea cristiana de Dios, tanto frente al paganismo como frente al judaísmo. La dificultad de conciliar la unidad de Dios, acentuada en la polémica antignóstica, y la divinidad de Jesús, por el miedo de caer en la afirmación de dos dioses, condujo a la teoría subordinacionista (véase en esta plataforma: SUBORDINACIONISMO) del Hijo al Padre, expuesta en la época de las persecuciones por teólogos griegos y latinos, pero defendida después por el presbítero Arrio (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Condenado por un sínodo de unos 100 obispos en Alejandría. (ea. 318), se resistió a la sentencia y fue apoyado, entre otros, por Eusebio de Nicomedia (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). A instancias de Constantino se convocó el primer concilio ecuménico en Nicea (a. 318; v.), que propuso añadidos sustanciales en la segunda parte del símbolo, precisando las afirmaciones sobre Cristo «Hijo de Dios». El arrianismo prosiguió su lucha, incrementándose gracias a la protección del emperador Constancio (330-337). La definición dogmática de Nicea fue aclarada por los teólogos (véase en esta plataforma: CAPADOCIOS, PADRES), extendiéndose la controversia al Espíritu Santo. La enseñanza nicena se abrió paso y se fijó el dogma trinitario en el Concilio de Constantinopla (a.381). Seguidamente los propios teólogos griegos configuraron el dogma cristológico. Tras un intento heterodoxo de solución propuesto por Apolinar de Laodicea (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), las escuelas antioquena y alejandrina elaboraron sus respectivas teorías, ambas sustancialmente ortodoxas, pero expuestas a desviaciones extremistas (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Antioquía insistirá en la doble naturaleza en Cristo, Alejandría en la unidad sustancial de ambas. El desvío extremista antioqueno representado por Nestorio (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) fue condenado en el Concilio de Éfeso (a. 431; v.), y el extremismo alejandrino monofisita propugnado por Eutiques (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) lo fue también en el de Calcedonia (a. 451; v.).
La Iglesia latina, aunque participó también en las polémicas trinitarias (el obispo Osio de Córdoba (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) presidió en Nicea) y cristológicas griegas, de acuerdo con su carácter, más pragmático, se ocupó de cuestiones más existenciales, que constituyen el ciclo dogmático llamado soteriológico. El donatismo (véase en esta plataforma: DONATO Y DONATISMO) en África, nacido de la persecución, niega a la Iglesia como institución objetiva de salvación, refugiándose en un subjetivismo religioso y en un rigorismo ético ya con precedentes en la Iglesia africana. Varios sínodos provinciales se ocuparon de 61 y S (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Agustín (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) lo refutó teológicamente. Unos 100 años después apareció el pelagianismo (véase en esta plataforma: PELAGIO Y PELAGIANISMO), que planteaba la cuestión de la relación de los dos factores de la vida moral del cristiano, la gracia y la libertad. [rtbs name=”libertad”] La polémica se inició en Cartago, cuyo sínodo (ea. 418) lo condenó. El papa Zósimo, en la llamada Epistota tractoria, confirmó esta condenación. S (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Agustín impugnó teológicamente este error, poniendo además la base doctrinal del dogma de la Redención.
La vitalidad de la Iglesia se manifiesta en esta época de paz por el afán de mantenerse frente al enemigo interior, representado durante este periodo por los Emperadores romanos convertidos y por las corrientes heréticas que han surgido en su propio seno. El Papado romano y la unidad doctrinal del episcopado universal como criterio de fe han vuelto a jugar un papel decisivo, si bien han adoptado formas nuevas de expresión: concilios ecuménicos, Patriarcados en Oriente y Patriarcado Romano de Occidente con una preponderancia sobre los demás y con una mayor libertad de acción, sobre todo desde la caída del Imperio romano de Occidente (a.476). V. t.: CATACUMBAS I; ELVIRA, CONCILIO DE; ESPAÑA VIII, 1; JERUSALÉN, CONCILIO DE; MILÁN, EDICTO DE; PAPADO, HISTORIA DEL; PATRIARCADO; PERSECUCIONES A LOS CRISTIANOS; VÍRGENES PRIMITIVAS; CRISTIANOS, PRIMEROS. [rbts name=”historia-de-la-iglesia”]

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Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre edad antigua en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

Fuentes: Nuevo Testamento (ed. críticas); G. BARDY, Eusébe de Césarée: Histoire ecclésiastique, «Sources Chrétiennesu 31, 41, 55, 73, París 1952-60 (Reproduce el texto crítico de E. SCHARTz, Leipzig 1903-09); W. DEN BoER, Scriptorum paganorum I-IV Saec. de Christianis Testimonia, Leiden 1948; antigua SANTOS OTERO, Los Evangelios Apócrifos, Madrid 1963; C. KIRCH, Enchiridion fontium historiae ecclesiasticae antiquae, 9 ed. Barcelona 1965; B. SÁNcHEz ALONSO, Fuentes de la Historia de España e Hispanoamérica, Madrid 1952.-Obras: antigua EHRHARDW. NEUSs, Historia de la Iglesia, I y II, Madrid 1962; 1. DANIÉLou-H. I. MARROu, Nueva Historia de la Iglesia, I, Madrid 1964; B. LLORCA, Historia de la Iglesia Católica, I, 4 ed. Madrid 1964; Z. GARCÍA-VILLADA, Historia eclesiástica de España, I y II, Madrid 1929.

Recursos

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Notas y Referencias

  1. Información sobre Edad Antigua de la Enciclopedia Encarta

Véase También

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