Soluciones Africanas

David Livingstone Exploraciones por el interior de √Āfrica (Historia) Las exploraciones de Livingstone sirvieron para hacer una revisi√≥n de los mapas existentes en aquel tiempo. Cuando regres√≥ al Reino Unido en 1856 fue recibido como un gran explorador, y adem√°s, gracias a su libro Misiones e […]

Abu Simbel

Abu Simbel (Historia) Abu Simbel, emplazamiento de dos templos a orillas del r√≠o Nilo, al sur de Asu√°n, en el Alto Egipto. Los templos fueron excavados en un acantilado de piedra arenisca hacia el 1250 a.C., durante el reinado de Rams√©s II. El interior del templo mayor tiene una profundidad de […]

Conferencia de Algeciras

Conferencia de Algeciras (Historia) Conferencia de Algeciras, congreso de car√°cter internacional celebrado en 1906 en la localidad espa√Īola de Algeciras (C√°diz), cuyo objetivo fue poner fin al enfrentamiento entre Francia y el II Imperio Alem√°n (1871-1918) en torno a la cuesti√≥n de la soberan√≠a de […]

√Āfrica Occidental

√Āfrica del Suroeste (Historia) √Āfrica del Suroeste. V√©ase Namibia. [1] Consideraciones Jur√≠dicas y/o Pol√≠ticas Recursos Notas y Referencias Informaci√≥n sobre √Āfrica del suroeste de la Enciclopedia Encarta V√©ase Tambi√©n Otra Informaci√≥n en relaci√≥n a √Āfrica del Suroeste

Hebreo

Hebreo (pueblo) (Historia) Hebreo (pueblo), grupo de tribus de raza sem√≠tica que, seg√ļn la tradici√≥n, emigr√≥ desde Mesopotamia a Palestina (las tierras de Cana√°n) durante el II milenio a.C. No obstante, algunos estudiosos llevan su origen al desierto de la pen√≠nsula del Sina√≠. En cuanto a la guerra, la diplomacia, los inventos y el arte, los hebreos apenas hicieron mella en la corriente de la historia. Sin embargo, su contribuci√≥n a la civilizaci√≥n mundial en materia de religi√≥n y √©tica fue enorme. De su experiencia surgieron tres grandes religiones: El juda√≠smo, el cristianismo y el islam. Gran parte de la experiencia hebrea se recoge en la Sagrada Escritura de Israel, el Antiguo Testamento de la Biblia cristiana, cuyo contenido actual fue aprobado hacia el a√Īo 90 d.C. por un consejo de rabinos. Como obra literaria es excepcional, pero es m√°s que eso. Es la historia de la vida de Israel, una historia que no puede contarse adecuadamente sin la convicci√≥n de que Dios hab√≠a llamado a este pueblo en su gracia, lo hab√≠a separado de las naciones para una responsabilidad especial y le hab√≠a encomendado la tarea de ser su siervo en el cumplimiento de su prop√≥sito. El relato b√≠blico de la historia de los hebreos (posteriormente llamados israelitas y luego jud√≠os) comienza con el l√≠der del clan patriarcal Abraham.

Decadencia del Imperio Bizantino

Durante la segunda mitad del siglo VI, los lombardos invadieron y ocuparon de forma gradual gran parte de la antigua Italia bizantina, excepto Roma, Ravena, N√°poles y el sur m√°s lejano, a la vez que los √°varos realizaban incursiones y despoblaban gran parte de los Balcanes bizantinos. El agotamiento producido por las guerras y las √°speras disputas religiosas entre cultos cristianos rivales, hundieron las defensas y la moral bizantinas, dejando al Imperio en condiciones muy precarias para hacer frente a otro peligro en la d√©cada siguiente. La vida urbana y el comercio decayeron, excepto en la ciudad portuaria griega de Tesal√≥nica y en la propia Constantinopla. La situaci√≥n b√©lica y la consecuente inseguridad inhibi√≥ a la agricultura y a la educaci√≥n. (Tal vez sea de inter√©s m√°s investigaci√≥n sobre el concepto). Aunque en un primer momento el Imperio se benefici√≥ de las Cruzadas, recuperando algunos territorios en Asia Menor, √©stas precipitaron su decadencia. El emperador Miguel VIII Pale√≥logo recuper√≥ Constantinopla de manos de los latinos en 1261 y fund√≥ la dinast√≠a de los Pale√≥logo, que gobern√≥ hasta 1453. Las condiciones agr√≠colas empeoraron para la poblaci√≥n rural. Los turcos otomanos, despu√©s de 1354, ocuparon los Balcanes y finalmente tomaron Constantinopla, lo que supuso el fin del Imperio en 1453. Un nuevo emperador, Miguel II, logr√≥ establecer una dinast√≠a -la amoriana o frigia-, su hijo Te√≥filo (829-842) y su nieto Miguel III (842-867) ocuparon el trono por turnos, pero nadie habr√≠a previsto un futuro tan feliz durante los primeros a√Īos de Miguel II. Tom√°s el Eslavo, antiguo compa√Īero de armas de Miguel, se hizo pasar por el desafortunado Constantino VI y consigui√≥ su coronaci√≥n a manos del Patriarca de Antioqu√≠a; esto se llev√≥ a cabo con el permiso del califa musulm√°n bajo cuya jurisdicci√≥n se encontraba Antioqu√≠a. Tom√°s march√≥ entonces a Constantinopla a la cabeza de una fuerza variopinta de pueblos cauc√°sicos cuyos √ļnicos lazos se encontraban en su devoci√≥n a la doctrina iconod√©lica y su odio a la iconoclasia de Miguel. Ayudado por Omortag y contando con las defensas de Constantinopla, Miguel derrot√≥ a su enemigo, pero el episodio sugiere las tensiones bajo la superficie de la sociedad bizantina: el malestar social, la hostilidad √©tnica y la persistente discordia creada por la iconoclasia. Todo ello puede explicar la debilidad mostrada a lo largo del reinado de Te√≥filo, cuando un ej√©rcito musulm√°n derrot√≥ al propio emperador (838) como preludio a la toma de la fortaleza de Amorium en Asia Menor. Tambi√©n puede explicar el declive simult√°neo de la fuerza bizantina en el Mediterr√°neo, que se manifiesta en la toma de Creta por los √°rabes (826 u 827) y en el inicio de los ataques a Sicilia que finalmente aseguraron la isla para el mundo del Islam. La iconoclasia desempe√Ī√≥ sin duda su papel en el alejamiento de Oriente de Occidente, y un examen m√°s detallado de sus doctrinas sugerir√° la raz√≥n de ello.

Rusia en √Āfrica

Rusia ha sido lo suficientemente sabia como para centrarse en lo que se le da mejor, es decir, las armas y los minerales. As√≠ que se ha involucrado en tratos de armas y contratos de miner√≠a. De este modo, su motivaci√≥n ha sido contrarrestar a los Estados europeos y a Estados Unidos, as√≠ como demostrar su condici√≥n de gran potencia. Se ha beneficiado de la experiencia sovi√©tica y de sus conexiones personales. Los esfuerzos rusos no han expuesto ning√ļn principio; han sido s√≥lo pol√≠tica de poder y negocios. El liderazgo/la gesti√≥n de Rusia se ha manifestado por su preocupaci√≥n por ser reconocida como una gran potencia mundial y su enfoque en la geopol√≠tica. En consecuencia, la implicaci√≥n rusa en √Āfrica ha incluido una una parte sustanciosa de lo militar, como el suministro de armas a la Rep√ļblica Centroafricana, la cooperaci√≥n militar a nivel de ejercicios militares conjuntos y la formaci√≥n de oficiales egipcios en las academias militares rusas, y la cooperaci√≥n militar con la fuerza a√©rea de Sud√°frica. Rusia podr√≠a conseguir formar un eje geopol√≠tico desde Siria hasta √Āfrica Central a trav√©s de Sud√°n y Eritrea. El pilar econ√≥mico pol√≠tico de la estrategia rusa han sido los minerales, como el fosfato en Marruecos, los yacimientos de petr√≥leo y gas en Egipto y Mozambique, el platino en Zimbabue, etc. Estas observaciones muestran que el papel de Rusia ha sido el de una gran potencia extranjera que se beneficia de equilibrar a las potencias europeas y a Estados Unidos como los actores tradicionales en √Āfrica a los ojos de los gobernantes africanos. Este papel se ha reproducido como resultado de las deficiencias o incluso los fracasos de estos actores tradicionales y de la tendencia de los gobernantes autoritarios a eludir sus cr√≠ticas sobre los abusos de los derechos humanos y las presiones sobre la democratizaci√≥n.

Colonialismo

El Colonialismo es la puesta en pr√°ctica del Imperialismo de la metr√≥poli. Es el resultado del derecho de ocupaci√≥n. (Tal vez sea de inter√©s m√°s investigaci√≥n sobre el concepto). Precisiones Terminol√≥gicas Por lo general, el concepto de imperio se usa para referirse a una construcci√≥n pol√≠tica y cultural, a un ethos legitimador, a una vocaci√≥n […]

Efectos de la Insurgencia del Ej√©rcito de Resistencia del Se√Īor

Este texto examina la lucha de Uganda contra el Ej√©rcito de Resistencia del Se√Īor (ERS o, LRA, por sus siglas en ingl√©s). Sostiene que a partir de 1987, bajo el liderazgo de Joseph Kony, el Ej√©rcito de Resistencia del Se√Īor libr√≥ uno de los conflictos m√°s duraderos y prolongados que definieron la historia poscolonial de Uganda. La tumultuosa experiencia durante gran parte del periodo poscolonial de Uganda es todo lo contrario de c√≥mo empez√≥ el pa√≠s. La insurgencia del Ej√©rcito de Resistencia del Se√Īor es una continuaci√≥n de los grupos insurgentes que surgieron en el norte de Uganda para impugnar la toma y el mantenimiento en el poder del Ej√©rcito Nacional de Resistencia. En cualquier pa√≠s, cuando surgen problemas de insurgencia, el Estado se convierte en el principal. La insurgencia provoc√≥ la desconfianza y la p√©rdida de confianza de la poblaci√≥n en el gobierno de Uganda. El efecto de la insurgencia del Ej√©rcito de Resistencia del Se√Īor en la poblaci√≥n local, al igual que en el Estado, est√° bien articulado en la literatura. En el norte de Uganda, en particular, muchas personas se exiliaron o se desplazaron dentro del pa√≠s. En vista de los desaf√≠os contempor√°neos inducidos por los cambios en el entorno de seguridad internacional, y los cambios concomitantes en la naturaleza y el car√°cter de los conflictos africanos, es imperativo que el gobierno ugand√©s, replantee la pol√≠tica de defensa nacional del pa√≠s y las estrategias de contrainsurgencia, fusionando la estrategia militar que se basa en maniobras de violencia “de palo”, por ejemplo la detenci√≥n y eliminaci√≥n de insurgentes individuales, la desarticulaci√≥n de las redes de apoyo de los insurgentes y la decapitaci√≥n del Ej√©rcito Resistente del Se√Īor; y la t√°ctica indirecta, que abarca las agencias pol√≠ticas, econ√≥micas, psicol√≥gicas y c√≠vicas dise√Īadas para mejorar el bienestar de los civiles m√°s all√° de las preocupaciones de seguridad, ganando as√≠ sus corazones y mentes, y alejando a los civiles de la insurgencia – las cuestiones de seguridad humana y la sostenibilidad de los medios de vida, son vitales para poner fin a la persistente insurgencia del Ej√©rcito Resistente del Se√Īor en Uganda.

Cuestión Oriental

La sucesi√≥n de acontecimientos hist√≥ricos conocida como la “Cuesti√≥n Oriental”, que comenz√≥ con la firma del Tratado de Kutchuk-Kainardji en 1774 y termin√≥ con el Tratado de Lausana en 1923, gira esencialmente en torno al desmembramiento del Imperio Otomano y a la lucha de las grandes potencias por establecer su control o influencia sobre la Europa balc√°nica y los pa√≠ses del Mediterr√°neo oriental. De estos acontecimientos se desprenden varios aspectos: en primer lugar, el empuje del Imperio ruso hacia el Mar Negro, y luego hacia los Balcanes y el Mediterr√°neo, basado en la protecci√≥n de los pueblos eslavos y los cristianos ortodoxos; en segundo lugar, sus objetivos de control del Estrecho y de acceso al mar abierto, que preocupaban especialmente a Inglaterra. Desde finales del siglo XVIII, Inglaterra defini√≥ gran parte de su pol√≠tica exterior en funci√≥n de la defensa de la ruta hacia la India y, en consecuencia, trat√≥ de dominar el istmo que separa el Mediterr√°neo del Oc√©ano √ćndico; por ello, se interes√≥ mucho por los √°rabes de Oriente Pr√≥ximo. Francia, por su parte, despu√©s de haber mantenido sus posiciones comerciales y culturales en el Levante, acentu√≥ su acci√≥n en favor de los cristianos de Oriente, lo que la puso en oposici√≥n con Rusia e Inglaterra. A estos elementos fundamentales se a√Īadieron posteriormente la preocupaci√≥n de Austria-Hungr√≠a por contener el avance ruso en los Balcanes, el Drang nach Osten del Imperio alem√°n a partir de finales del siglo XIX y, sobre todo, la explotaci√≥n econ√≥mica de los territorios otomanos, a la que los dirigentes turcos, a pesar de las reformas pol√≠ticas y sociales promulgadas a lo largo del siglo XIX, no pudieron oponerse m√°s que al desmembramiento de su Imperio, consagrado en el Tratado de S√®vres (1920); Pero los turcos, liderados por Mustaf√° Kemal y la conclusi√≥n del Tratado de Lausana, dieron origen a una nueva Turqu√≠a y pusieron fin a la Cuesti√≥n de Oriente tal y como hab√≠a surgido durante el siglo XIX. En el siglo XX, iba a renacer bajo diferentes aspectos. El desarrollo de este asunto est√° marcado por sucesivas crisis internacionales. Tras las Guerras Turco-rusas, Rusia obtuvo concesiones a expensas del Imperio otomano en virtud de varios tratados, como el de Bucarest (1812).

Genocidio de Darfur

El genocidio de Darfur -considerado por los expertos como el primer genocidio del siglo XXI- fue un intento de las milicias sudanesas de eliminar a los africanos negros de la regi√≥n sudanesa de Darfur. Extendi√©ndose m√°s all√° de Darfur para situar a Sud√°n en el √°mbito de su historia africana, colonial, de derechos humanos y genocida, inaqu√≠ se intenta explorar todos los aspectos del Genocidio de Darfur. Abarcando cientos de a√Īos, se realiza un viaje por las ra√≠ces religiosas, √©tnicas y culturales de la creaci√≥n de la identidad sudanesa y c√≥mo √©sta influy√≥ en la configuraci√≥n del genocidio que estall√≥ en 2004. Por un lado, se ofrece una visi√≥n general del genocidio, sus causas y consecuencias, la reacci√≥n internacional y los perfiles de los principales autores, v√≠ctimas y espectadores. Por otro, se examina o hace referencia a temas cruciales como la Uni√≥n Africana, los ni√Īos soldados, los Janjaweed y los Ni√Īos y Ni√Īas Perdidos de Sud√°n.

Almor√°vides

Este texto se ocupa de los Almor√°vides, miembros de una dinast√≠a que constituy√≥ un imperio musulm√°n norteafricano que domin√≥ al-Andalus desde finales del siglo XI hasta mediados del XII. Los almor√°vides eran una confederaci√≥n de tribus bereberes. Abu Bakr, que se convertir√≠a en el primer gran actor pol√≠tico almor√°vide y en el fundador de Marrakech y segundo marido de Zaynab. En 1055, el movimiento almor√°vide logr√≥ conquistar algunas ciudades clave -como Sijilmassa, en el actual Marruecos, y Awdaghust, ahora en Mauritania- que un√≠an las plataformas comerciales del Mediterr√°neo con las peligrosas latitudes donde se extra√≠a el oro, m√°s all√° de los r√≠os Senegal y N√≠ger. Unos dos a√Īos despu√©s, los almor√°vides se fijaron un nuevo objetivo, Aghmat, que conquistaron tras un feroz asedio y convirtieron en su capital.

Guerra del Golfo Pérsico

Desde una √≥ptica superficial, la invasi√≥n de Iraq parec√≠a una secuela de la guerra del Golfo P√©rsico de 1990. Pero en un nivel m√°s profundo, la invasi√≥n de 2003 era algo muy distinto. La Guerra del Golfo P√©rsico fue el enfrentamiento militar librado principalmente en Kuwait e Irak durante enero y febrero de 1991, bajo el mando del general estadounidense H. Norman Schwarzkopf. Para reafirmar el poder√≠o militar estadounidense, la administraci√≥n Bush lanz√≥ dos guerras, una en Panam√° y otra en Irak. La guerra de Panam√° fue breve. Pero la Guerra del Golfo en Irak proporcion√≥ la oportunidad que la administraci√≥n quer√≠a. Irak hab√≠a invadido a su vecino Kuwait, un pa√≠s rico en petr√≥leo, en 1990. Estados Unidos quer√≠a defender sus recursos petrol√≠feros en el extranjero. Al mismo tiempo, Bush necesitaba un impulso de popularidad para las elecciones de 1992. El p√ļblico no estaba entusiasmado con la acci√≥n militar. Tampoco lo estaba el Congreso, pero Bush insisti√≥ y Estados Unidos entr√≥ en guerra. Esta vez el gobierno control√≥ la difusi√≥n de la informaci√≥n, pues no quer√≠a revelar las atrocidades y poner a la opini√≥n p√ļblica en contra de la guerra. Los principales medios de comunicaci√≥n elogiaron la participaci√≥n de Estados Unidos en Irak. Y aunque el gobierno habl√≥ de derrocar al dictador iraqu√≠ Saddam Hussein, lo mantuvo en el poder para equilibrar el r√©gimen de Ir√°n. La guerra se cobr√≥ miles de vidas, incluidas las de los ni√Īos, y desat√≥ una oleada de sentimientos racistas en Estados Unidos contra los √°rabes americanos. Aunque los principales medios de comunicaci√≥n hablaron bien de la victoria estadounidense en la guerra, la poeta June Jordan (1936-2002) compar√≥ la victoria militar con una droga adictiva y temporal.

Constantino como Emperador Cristiano

Es innegable el importante papel que jug√≥ el emperador Constantino I el Grande en la fijaci√≥n del cristianismo. No s√≥lo el concilio de Niczea fue convocado por Constantino el Grande, sino que todos los grandes concilios, los dos de Constantinopla (381 y 553), el de √Čfeso (431) y el de Calcedonia (451), fueron convocados por el poder imperial. Y es muy evidente que en gran parte de la historia del cristianismo en esta √©poca el esp√≠ritu de Constantino el Grande es tan evidente o m√°s que el esp√≠ritu de Jes√ļs. Fue, hemos dicho, un aut√≥crata puro. Los √ļltimos vestigios del republicanismo romano hab√≠an desaparecido en los d√≠as de Aureliano y Diocleciano. A su mejor entender, estaba tratando de rehacer el loco imperio mientras a√ļn hab√≠a tiempo, y trabajaba sin consejeros, sin opini√≥n p√ļblica, ni sentido de la necesidad de tales ayudas y controles. La idea de acabar con toda controversia y divisi√≥n, de acabar con todo el pensamiento, imponiendo un credo dogm√°tico a todos los creyentes, es una idea totalmente autocr√°tica, es la idea del hombre con una sola mano que siente que para trabajar en absoluto debe estar libre de oposici√≥n y cr√≠tica. La historia de la Iglesia bajo su influencia se convierte ahora, por tanto, en la historia de las violentas luchas que deb√≠an seguir a su repentina y √°spera llamada a la unanimidad. De √©l, la Iglesia adquiri√≥ la disposici√≥n de ser autoritaria e incuestionable, de desarrollar una organizaci√≥n centralizada y de correr paralela al imperio.

Califato Abasí

Esta entrada se ocupa de la Dinast√≠a Abas√≠, en la Edad Media, su auge y la crisis final del califato Abas√≠. Durante el primer siglo de su califato, los Abas√≠es actuaron como l√≠deres tanto religiosos como pol√≠ticos del islam, aunque incluso durante este periodo su autoridad fue rechazada por algunos. El auge de su poder se alcanz√≥ probablemente con el reinado de Harun al-Rashid (786-809), quien deleg√≥ gran parte de su poder en la familia de administradores Barmak√≠es (o Barmec√≠es). Tras la muerte de Harun, hubo un periodo de guerra civil entre sus dos hijos, Al-Amin y Abdullah al-Mamun. Aunque este √ļltimo logr√≥ el triunfo final, el prestigio de la familia se deterior√≥. La fragmentaci√≥n pol√≠tica del califato condujo al surgimiento de muchas cortes y centros de poder locales, que tambi√©n fomentaron el desarrollo de la ciencia y de la filosof√≠a, as√≠ como de la poes√≠a, la prosa, el arte y la arquitectura. El suministro aparentemente interminable de esclavos turcos y especies bizantinas se sum√≥ a la riqueza de los ingresos de Irak y, combinado con el vasto tr√°fico comercial del que Bagdad era el centro, produjo una clase adinerada grande y poderosa, compuesta por los hijos de generales, funcionarios, propietarios de tierras, favoritos reales, comerciantes y similares, que fomentaban las artes, la literatura, la filosof√≠a y la poes√≠a seg√ļn su estado de √°nimo, construyendo palacios para ellos, compitiendo entre s√≠ en el lujo de sus entretenimientos, subyugando a los poetas para que hicieran sonar sus alabanzas, incursionando en la filosof√≠a, y apoyando diversas escuelas de pensamiento. Hasta que los turcos atacaron.

Imperio Omaní

El imperio oman√≠ representa un importante episodio en la historia africana de antes del siglo XX. El imperio estaba gobernado por una √©lite √°rabe. Im√°genes de gobernantes y funcionarios oman√≠es Pero no era categ√≥ricamente un imperio √°rabe. El imperio oman√≠ era lo que se podr√≠a llamar un imperio multi√©tnico. Los gobernantes sol√≠an ser √°rabes. Muchos de los funcionarios pol√≠ticos de todo el Imperio oman√≠ eran suajili. El Imperio de Om√°n era principalmente mar√≠timo y compet√≠a con Gran Breta√Īa y Portugal por el golfo P√©rsico y el oc√©ano √ćndico. En su apogeo, iba desde Pakist√°n hasta el Cabo Delgado (Mozambique). En 1856, se dividi√≥ entre el sultanato de Zanz√≠bar y el de Om√°n y Mascate a la muerte del sult√°n Majid bin Said. De 1814 a 1840, Francia retom√≥ su presencia en el oc√©ano √ćndico y se restablecieron las relaciones, esta vez entre Mascate y la isla de los Borbones (Reuni√≥n). En la d√©cada de 1840, Om√°n estaba en la c√ļspide de su poder comercial y pol√≠tico: gobernaba un vasto imperio mar√≠timo, desde las costas de Persia (Bandar-Abbas) y Beluchist√°n (Guadar) hasta Zanz√≠bar y el cabo Delgago en la costa africana (frontera norte del actual Mozambique).

Cronología de la Historia Africana en el Contexto de la Segunda Guerra Mundial

Aqu√≠ se presenta la cronolog√≠a de la historia de √Āfrica en el contexto de la segunda guerra mundial, y los acontecimientos posteriores a √©sta.

Cronología de la Historia Africana en el Contexto de la Primera Guerra Mundial

Cronología de la historia africana en el contexto de la Primera Guerra Mundial, incluyendo los acontecimientos que condujeron a esta.

Crisis de Fachoda

Este texto se ocupa del incidente o crisis de Fachoda (actual Kodok), incluyendo una cronolog√≠a. El incidente de Fashoda fue un grave incidente diplom√°tico entre Francia y el Reino Unido en 1898 en el puesto de avanzada de Fashoda en Sud√°n (actual Sud√°n del Sur). Francia no hab√≠a participado en la supresi√≥n del movimiento urab√≠ egipcio en 1882 y hab√≠a perdido cada vez m√°s su hasta entonces gran influencia all√≠ en favor de los brit√°nicos. Una expedici√≥n al Alto Nilo pretend√≠a restaurar el papel de Francia en la regi√≥n y proporcionar un enlace terrestre desde las colonias francesas en √Āfrica Occidental o Central hasta la costa francesa de Somalia. Este proyecto franc√©s del Congo-Nilo habr√≠a supuesto al mismo tiempo el fin del Plan brit√°nico del Cabo de El Cairo.

Cronología de la Presencia Europea en la Sudáfrica del Siglo XIX

Se presenta una cronología de la presencia europea en la Sudáfrica del siglo XIX y la influencia que los europeos tuvieron en ella. En especial, la colonización de Sudáfrica, con el predominio final de los ingleses.

Mahoma

Numerosos especialistas modernos se han mostrado dispuestos a reconocer que los relatos de la vida de Mahoma son aut√©nticos en esencia (dejando al margen una cierta cantidad de material legendario, algunos milagros y elementos sobrenaturales). Hasta la H√©gira, hasta los cincuenta y un a√Īos, el car√°cter del fundador del Islam es materia de especulaci√≥n y disputa. A partir de entonces sale a la luz. Descubrimos a un hombre de gran poder imaginativo. Tras muchos enfrentamientos con La Meca, hicieron un tratado con √©l y sus seguidores de Medina. La esencia del acuerdo era que los fieles deb√≠an girar hacia La Meca cuando rezaran en lugar de volverse hacia Jerusal√©n, como hab√≠an hecho hasta entonces, y que La Meca deb√≠a ser el centro de peregrinaci√≥n de la nueva fe. Mientras la peregrinaci√≥n continuara, a los hombres de La Meca, al parecer, no les importaba mucho si la multitud se reun√≠a en nombre de un dios o de muchos. Mahoma ten√≠a cada vez menos esperanzas de lograr una amplia conversi√≥n de los jud√≠os y los cristianos, y estaba dejando de insistir en su idea de que todas estas religiones adoraban realmente al mismo Dios √ļnico.

Historia Política de Burundi desde el Siglo XVI

Este texto se ocupa de la historia pol√≠tica de Burundi desde el siglo XVI. En el se narra los efectos del colonialismo, que afectaron gravemente a las personas que habitaban ese territorio, y el proceso de descolonizaci√≥n, adem√°s de las sucesivas Rep√ļblicas implantadas en el pa√≠s. El 9 de junio de 2020, el gobierno anunci√≥ que Nkurunziza, que hab√≠a gobernado largos a√Īos el pa√≠s, hab√≠a fallecido inesperadamente el d√≠a anterior. Aunque la Constituci√≥n del pa√≠s preve√≠a que el presidente de la Asamblea Nacional fuera investido como presidente interino, el 12 de junio el Tribunal Constitucional dictamin√≥ que, dadas las circunstancias, el presidente electo Ndayishimiye, cuya toma de posesi√≥n estaba prevista para agosto, deb√≠a tomar posesi√≥n antes de lo previsto. Prest√≥ juramento el 18 de junio de 2020.

Colonialismo en √Āfrica

Los historiadores imperialistas hablaban sobre todo de forma positiva de las pol√≠ticas de los gobiernos coloniales y de las actividades de los auxiliares coloniales, desde los comerciantes europeos hasta los misioneros. Cuando sus relatos mencionaban a los africanos, era para condenar sus sociedades y culturas o para relatar su occidentalizaci√≥n o modernizaci√≥n. Los que se resistieron a la conquista o al dominio colonial fueron descritos como at√°vicos, mientras que los que colaboraron o aceptaron el r√©gimen colonial fueron alabados por su previsi√≥n y sabidur√≠a. De hecho, el estudio en profundidad de las sociedades africanas se dej√≥ en gran medida en manos de la antropolog√≠a, que, con su presente etnogr√°fico, exoneraba el colonialismo. Los historiadores nacionalistas ofrecieron una revuelta ideol√≥gica y metodol√≥gica contra la historiograf√≠a imperialista. Utilizando nuevas fuentes, como la tradici√≥n oral, la ling√ľ√≠stica hist√≥rica y la antropolog√≠a hist√≥rica, junto con fuentes escritas y arqueol√≥gicas, hicieron una cr√≥nica de las historias de los estados y sociedades africanos antes de la conquista colonial europea y celebraron el crecimiento y el eventual triunfo del nacionalismo durante la era colonial. Trataron de desentra√Īar minuciosamente la actividad, las adaptaciones, la elecci√≥n y la iniciativa africanas.

Califato Omeya

Esta entrada se ocupa de la expansi√≥n del islam bajo el califato Omeya, sus problemas sociales, y su ocaso. A pesar de que los Omeyas confiaban en unificar los territorios bajo su poder, tuvieron que hacer frente a la oposici√≥n de diversos grupos, principalmente los mawali (musulmanes no √°rabes, pero relacionados con √©stos), y los chiitas. S√≥lo 120 a√Īos despu√©s de la conquista de La Meca por parte de Mahoma, los Abas√≠es heredaron un Imperio isl√°mico que se extend√≠a desde el norte de √ßfrica y abarcaba el Creciente F√©rtil, la meseta iran√≠, el r√≠o Oxus y Asia central hasta las fronteras de China y la India. En los siglos posteriores, los Abas√≠es fueron perdiendo paulatinamente parte de sus territorios ante las provincias rebeldes. Finalmente, todas las regiones isl√°micas de Asia fueron invadidas por el Imperio mongol en el siglo XIII. A pesar de la ca√≠da del poder Abas√≠, la religi√≥n isl√°mica arraig√≥ en Oriente Pr√≥ximo, Asia central y el norte de √Āfrica. Finalmente, los misioneros y comerciantes extendieron este credo en el √Āfrica subsahariana, la India subcontinental, el Sureste asi√°tico y Europa oriental. En la actualidad, m√°s de mil millones de personas en todo el mundo forman parte del umma, o comunidad del islam. Mientras los ej√©rcitos del Islam avanzaban triunfantes hacia la conquista del mundo, esta enfermedad de la guerra civil les golpeaba en la cabeza. ¬ŅQu√© era el gobierno de Al√° en el mundo para Ayesha, cuando pod√≠a ganar a la detestada F√°tima, y qu√© atenci√≥n iban a prestar los omeyas y los partidarios de Al√≠ a la unidad de la humanidad cuando ten√≠an una buena disputa caliente de este tipo para entretenerlos, con el califato como premio? El mundo del Islam se parti√≥ en dos. Esa disputa sigue viva. Hasta el d√≠a de hoy, una divisi√≥n principal de los musulmanes, los chi√≠tas, mantienen el derecho hereditario de Al√≠ a ser califa como un art√≠culo de fe. Ellos prevalecen en Persia y en la India. Pero un sector igualmente importante, los sunnitas, niegan este peculiar a√Īadido al sencillo credo de Mahoma.

Guerras P√ļnicas

La primera Guerra P√ļnica (264-241 a.C.) se debi√≥ a la rivalidad pol√≠tica y econ√≥mica entre los dos poderes. Se inici√≥ cuando un grupo de soldados mercenarios (mamertinos) de Campania cercados en la ciudad siciliana de Messina (Mesina). La historia de los quince a√Īos de la primera fase de la segunda guerra p√ļnica es el relato de una de las incursiones m√°s brillantes e in√ļtiles de la historia. Durante quince a√Īos An√≠bal resisti√≥ en Italia, victorioso e invicto. Los generales romanos no eran rivales para el cartagin√©s, y cada vez que se enfrentaban a √©l eran derrotados. Pero un general romano, Cornelio Escipi√≥n, tuvo el sentido estrat√©gico de tomar un rumbo que priv√≥ de frutos a todas las victorias de An√≠bal
La historia de Roma durante los cincuenta y tres a√Īos que transcurrieron entre la batalla de Zama y el √ļltimo acto de la tragedia, la Tercera Guerra P√ļnica, nos habla de una expansi√≥n dura y sin gracia del poder en el exterior y de una lenta destrucci√≥n, por la usura y la codicia de los ricos, de la poblaci√≥n agr√≠cola libre en el interior.

Consejo de Cooperación del Golfo

El Consejo de Cooperaci√≥n del Golfo Sumario El Consejo fue establecido en 1981. Este esta compuesto por Bahrein, Kuwait, Om√°n, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos √°rabes Unidos. El consejo ten√≠a la intenci√≥n de establecer una comunidad econ√≥mica en la regi√≥n. Aunque la composici√≥n del CCG se mantuvo constante a lo largo de sus primeras d√©cadas, los cambios en las relaciones regionales llevaron a veces a especular sobre cambios en la composici√≥n. La expansi√≥n parec√≠a posible cuando los intereses de los pa√≠ses del Golfo se alineaban con los de otros Estados √°rabes. Jordania y Marruecos, otras dos monarqu√≠as √°rabes, fueron invitadas a unirse al CCG en 2011, en medio de los levantamientos de la Primavera √Ārabe. Marruecos declin√≥, mientras que la solicitud de Jordania se retras√≥ por desacuerdos internos del CCG. Los intereses contrapuestos han provocado a veces desavenencias. Egipto y sus compa√Īeros del CCG, Arabia Saud√≠, Emiratos √Ārabes Unidos y Bar√©in, instauraron un bloqueo contra Qatar en 2017. En diciembre de 2018, el emir de Catar se salt√≥ la cumbre anual del CCG y envi√≥ a un enviado en su lugar, aunque envi√≥ a su primer ministro en 2019 cuando las tensiones parec√≠an descongelarse. El bloqueo se levant√≥ durante la siguiente cumbre anual, celebrada en enero de 2021, con la asistencia del emir de Catar.