Neohegelianismo
Este elemento es una profundización de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
La ideología neogeheliana, según Marx
Engels y Marx critican los aspectos ideológicos del hegelianismo, con las siguientes palabras:
Hasta sus últimos esfuerzos, la crítica alemana no ha abandonado el terreno de la filosofía.
También de interés para Neohegelianismo:- Filosofía y cine
- Metafísica
- Filosofía del siglo XIX
- Ética
- Epistemología
- Filosofía y música
- Fenomenología
- Filosofía del lenguaje
- Filosofía del Derecho
- Filosofía de la Religión
- Teísmo
- Filosofía social y política
- Estética
- Filosofía de la ciencia
- Filosofía antigua
- Filosofía del siglo XVIII
- Cognición incorporada
- Filosofía del siglo XX
- Filosofía antigua y religión
- Manual de ética de la virtud
- Neoplatonismo
- Filosofía y Religión de la Edad Moderna
- Filosofía y Religión del Siglo XIX
- Filosofía medieval de la religión
- Ética global
- Hermenéutica
- Bioética
- Neohegelianismo
- Ética de la virtud
- Filosofía del deporte
- Filosofía contemporánea de la religión
- Filosofía del bienestar
- Ética de la alimentación
- Filosofía de la Medicina
- Cognición epistémica
- Libre albedrío
- Filosofía de la información
- Filosofía de la biodiversidad
- Filosofía de la mente social
- Filosofía de las ciencias sociales
- Filosofía contemporánea de la física
- Filosofía de la imaginación
- Filosofía del siglo XVI
Toda la crítica filosófica alemana, de Straus a Stirner, se limita a la crítica de las representaciones religiosas. Se parte, en verdad, de la religión y de la teología propiamente dicha. Aquello que era identificado por conciencia religiosa, por representación religiosa, recibió muy pronto diferentes determinaciones. Consistió el progreso en subordinar también el círculo de las representaciones religiosas o teológicas a las representaciones metafísicas, políticas, jurídicas, morales y otras que se pretendía predominantes; se proclamó también que la conciencia política, jurídica y moral es una conciencia religiosa o teológica, y que el hombre político, jurídico y moral, «el hombre» en definitiva, es religioso. Se postuló el dominio de la religión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Y, paso a paso, se declaró que cualquier relación dominante era una relación religiosa, hasta convertirla en culto: culto del derecho, culto del Estado, etc. Se entronizó el dogma y la fe en el dogma. El mundo fue canonizado en medida cada vez más extensa hasta que el venerable san Max pudo canonizarlo en bloque y liquidarlo así de una vez para siempre.
Los viejos hegelianos habían comprendido cualquier cosa desde el momento que la habían podido incluir en una categoría de la lógica hegeliana. Los neohegelianos lo criticaron todo, substituyendo cada cosa por representaciones religiosas o bien proclamándola teológica. Nuevos y viejos hegelianos están de acuerdo en creer, dentro del mundo existente, en el reino de la religión de los conceptos y de lo universal. Toda la diferencia consiste en el hecho de que unos combaten como una usurpación este dominio que los otros celebran como legítimo.
Entre los neohegelianos, las representaciones, las ideas, los conceptos, en una palabra, los productos de la conciencia, que ellos mismos han promovido a la autonomía (véase qué es, su concepto; y también su definición como “autonomy” en el contexto anglosajón, en inglés), pasan por cadenas reales de los hombres, con el mismo título con que son proclamados como vínculos reales de la sociedad humana por los viejos hegelianos. No sería necesario decir, entonces, que los neohegelianos han de luchar únicamente contra estas ilusiones de la conciencia. Como que, en su imaginación, las relaciones humanas y los hechos y las actitudes, las cadenas y los límites solo son productos de la conciencia, los neohegelianos, lógicos consigo mismos, proponen a los hombres este postulado moral: cambiar la conciencia actual por una conciencia humana, crítica o egoísta y, haciéndolo así, abolir sus límites. Una tal forma de exigir la transformación de la conciencia equivale a interpretar diferentemente aquello que existe, es decir, a aceptarlo por medio de una interpretación modificada. A despecho de sus frases pomposas y que, según ellos pretenden, «conmueven el mundo». Ios ideólogos de la escuela neohegeliana resultan los más firmes conservadores. Los más jóvenes entre ellos han escogido una expresión exacta para calificar su actividad, declarando que luchan únicamente contra una «fraseología».Si, Pero: Pero olvidan que, por su parte, no oponen otra cosa que fraseología a fraseología, y que realmente no luchan poco ni mucho contra el mundo que existe, sino que se limitan a combatir su fraseología. Los únicos resultados obtenidos con esta crítica filológica fueron algunos esclarecimientos en historia religiosa, y aun desde un punto de vista bien estrecho sobre el cristianismo; todo el resto de sus afirmaciones no son más que nuevas maneras de adornar sus pretensiones de habernos proveído de unos descubrimientos de proporción histórica mediante estas aclaraciones insignificantes.
Ninguno, ni uno solo de estos filósofos tuvo la idea de preguntarse cuál era el vínculo entre la filosofía alemana y la realidad alemana, el lazo entre su crítica y su propio medio material.
Hegelianos de izquierda
Derecha e izquierda hegeliana fue la:
“Escisión entre los miembros de la escuela hegeliana, ocurrida en Alemania tras la muerte de Hegel (a finales de 1831). Las disensiones se inician ya en vida de Hegel por divergencias en la respuesta a la pregunta de si el sistema hegeliano era o no compatible con la fe cristiana.Si, Pero: Pero es propiamente a partir de la publicación, en 1835-1836, de Vida de Jesús, de David F. Strauss, cuando empieza a hablarse abiertamente de una izquierda y una derecha hegelianas. Strauss divide a los partidarios de Hegel en derecha e izquierda, a la manera usual como se distribuyen los políticos en un parlamento (en aquel entonces, en el parlamento francés).
Los hegelianos de derecha, también llamados «viejos hegelianos», afirmaban la compatibilidad entre cristianismo e idealismo hegeliano y daban del sistema una interpretación espiritualista, aprovechando además su filosofía para apuntalar diversos dogmas cristianos. Mantenían también una postura políticamente conservadora, basada en el principio de que «todo lo real es racional».
Miembros importantes de la derecha fueron K.F. Göschel (1781-1861), que escribe Sobre las pruebas de la inmortalidad del alma a la luz de la filosofía especulativa (1835); K. Conradi (1784-1849), que escribe Inmortalidad y vida eterna (1837); K. Fischer (1824-1907), autor de Historia de la filosofía moderna (1854-1907), de inspiración hegeliana, y K. F (examine más sobre estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Rosenkranz (1805-1879), inicialmente seguidor de Schleiermacher y después biógrafo de Hegel, aunque para algunos es el claro protagonista del «centro hegeliano».
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Los hegelianos de izquierda, también llamados «jóvenes hegelianos», rechazaban toda interpretación religiosa de la filosofía de Hegel y hasta sostenían la incompatibilidad entre religión cristiana y filosofía hegeliana, reduciendo la religión a simple mito. Aplicaban, por lo demás, la dialéctica a la realidad presente, entendiéndola como un momento superable por una racionalidad mejor. Miembros destacados de la izquierda son David Friedrich Strauss (1808-1874), filósofo y teólogo, que considera mitos los relatos evangélicos y aplica a toda la humanidad lo que el Evangelio cree exclusivo de Jesús, en quien se une lo finito y lo infinito; Bruno Bauer (1809-1882), filósofo, teólogo y exégeta bíblico, miembro primero de la derecha hegeliana, y que se adhiere posteriormente a las doctrinas de Strauss; Ludwig Feuerbach (1804-1872), entusiasta hegeliano primero, que ya en 1830 se opone con Pensamientos sobre la muerte y la inmortalidad a la interpretación que de Hegel hacen los viejos hegelianos, para terminar siendo un crítico de Hegel en Para una crítica de la filosofía hegeliana (1839), a la que tacha de mera teología; Max Stirner (1806-1856), cuyo verdadero nombre era Johann Kaspar Schmidt, alumno de Hegel en Berlín, y autor del único y su propiedad (1845), que critica tanto a Hegel como a Feuerbach: al primero por sustituir lo único realmente valioso, que es el individuo, el «único», por la abstracción de la humanidad, y al segundo por permanecer, pese a sus críticas a Hegel, todavía en un terreno religioso, la religión de la humanidad.
📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Es común considerar que lo que divide característicamente a hegelianos de derecha y de izquierda es el modo de interpretar la Idea absoluta de Hegel. Para los hegelianos de derecha, tal Idea solo se sostiene en el Dios cristiano; para los hegelianos de izquierda, la Idea solo existe como naturaleza.”
Fuente: Enciclopedia de Herder
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.