Continente
Cuando utilizamos los mapas para explorar el mundo, es importante comprender los accidentes geográficos que diferencian un lugar de otro. La palabra continente procede del latín continere, que significa “mantener unido”, o continens terra, “tierras continuas”. En el sentido literal, el término se refiere a una gran área terrestre continua en la superficie del globo. Sin embargo, en geografía, la definición suele modificarse según criterios basados en los hábitos históricos y culturales. Por ejemplo, hay sistemas de continentes que consideran a Europa y Asia como dos continentes, mientras que Eurasia es sólo un trozo de tierra. Esta situación ha llevado a la existencia de varios modelos de continentes, que van de cuatro a siete continentes. Pero no siempre ha sido así, y estos modelos han variado con la historia y el descubrimiento de nuevos territorios. Las pruebas geológicas y sismológicas acumuladas en el siglo XX indican que las plataformas continentales sí “flotan” sobre una corteza de material más pesado que forma una capa que envuelve completamente la Tierra. Cada continente tiene una de las llamadas zonas de escudo que se formó hace entre 2.000 y 4.000 millones de años y que constituye el núcleo del continente al que se ha añadido el resto (la mayor parte del continente).