▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Continente

Occidente

Cuando utilizamos los mapas para explorar el mundo, es importante comprender los accidentes geográficos que diferencian un lugar de otro. La palabra continente procede del latín continere, que significa “mantener unido”, o continens terra, “tierras continuas”. En el sentido literal, el término se refiere a una gran área terrestre continua en la superficie del globo. Sin embargo, en geografía, la definición suele modificarse según criterios basados en los hábitos históricos y culturales. Por ejemplo, hay sistemas de continentes que consideran a Europa y Asia como dos continentes, mientras que Eurasia es sólo un trozo de tierra. Esta situación ha llevado a la existencia de varios modelos de continentes, que van de cuatro a siete continentes. Pero no siempre ha sido así, y estos modelos han variado con la historia y el descubrimiento de nuevos territorios. Las pruebas geológicas y sismológicas acumuladas en el siglo XX indican que las plataformas continentales sí “flotan” sobre una corteza de material más pesado que forma una capa que envuelve completamente la Tierra. Cada continente tiene una de las llamadas zonas de escudo que se formó hace entre 2.000 y 4.000 millones de años y que constituye el núcleo del continente al que se ha añadido el resto (la mayor parte del continente).

Historia de la Climatología

Desde la antigüedad, muchos se preguntaban por los cambios graduales a escala regional; a partir de mediados del siglo XIX, el descubrimiento de las edades de hielo y otras grandes perturbaciones en el registro geológico plantearon preguntas sobre el cambio climático a escala global. El fisicoquímico Svante Arrhenius, el geólogo T. C. Chamberlin, el ingeniero G. S. Callendar y otros se tomaron el tiempo de sus carreras habituales para publicar trabajos innovadores y, dada la amplitud de sus explicaciones, interdisciplinarios. En retrospectiva, fueron contribuciones pioneras al estudio del clima. Otros muchos científicos publicaron especulaciones que ahora están justamente olvidadas. Sin embargo, nada de esto interesaba mucho a las personas dedicadas a la disciplina profesional de la climatología: su preocupación era el clima del presente. La climatología había sido un campo pionero en el siglo XIX. Inspirados por la visión innovadora del naturalista Alexander von Humboldt, los académicos habían trazado un mapa de las variedades del clima en cada parte del globo y elaborado explicaciones detalladas de las variaciones. Su trabajo no era sólo de interés científico. Sirvió al imperialismo del siglo, orientando el tipo de enfermedades y cultivos que una nación debía planificar en las colonias recién conquistadas. Pero a mediados del siglo XX ese trabajo estaba prácticamente terminado; las fronteras de la ciencia se habían desplazado a otros lugares, dejando atrás un paisaje cómodamente asentado.

Políticas Energéticas en África

Arena y naranja

Estados Unidos sigue siendo el mayor consumidor de energía del mundo en volumen y per cápita (10 tep/año/per cápita). Con menos del 5% de la población mundial, consume el 25% de la energía total. Las prioridades de su política energética se centran en el lado de la oferta, es decir, la diversificación de las fuentes de energía y la seguridad del abastecimiento. Las conversaciones sobre la reducción de la demanda siempre han sido más modestas. Históricamente, la energía ha sido abundante y relativamente barata en Estados Unidos, características en las que se han basado su desarrollo económico y el american “way of life”.

Políticas Energéticas en las Américas

Arena y naranja

Estados Unidos sigue siendo el mayor consumidor de energía del mundo en volumen y per cápita (10 tep/año/per cápita). Con menos del 5% de la población mundial, consume el 25% de la energía total. Las prioridades de su política energética se centran en el lado de la oferta, es decir, la diversificación de las fuentes de energía y la seguridad del abastecimiento. Las conversaciones sobre la reducción de la demanda siempre han sido más modestas. Históricamente, la energía ha sido abundante y relativamente barata en Estados Unidos, características en las que se han basado su desarrollo económico y el american “way of life”.

Política Energética de la Unión

Arena y naranja

Los flujos de energía son una fuente constante de energía para los sistemas económicos modernos y cualquier interrupción de estos flujos puede tener consecuencias de gran alcance. Así pues, la energía tiene varios componentes: económicos (funcionamiento continuo de la economía, precios, impuestos, competitividad), políticos (seguridad, independencia), militares (suministro a los ejércitos), diplomáticos (relaciones con los proveedores) y sociales (desigualdades, conflictos, huelgas). El carácter fundamentalmente estratégico de la energía justifica la instauración de una política energética. Aquí nos ocuparemos, en especial, de Europa.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.