Cualidades de las Cosas
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Cualidades de las Cosas
Cualidades de las Cosas en el Derecho Civil Español
Para un análisis más detenido acerca de cualidades de las cosas y, en general, del derecho civil español (objeto de la relación jurídica), véase aquí (el vínculo le llevará a la enciclopedia jurídica española).
Locke: cualidades primarias y secundarias
Respecto a las cualidades sensibles, Locke hizo hincapié en la distinción, iniciada por Galileo, entre cualidades primarias y cualidades secundarias (ver texto): aquéllas están realmente en las cosas y las representan tal cual son (es el caso, por ejemplo, de la solidez, la extensión, la forma, el movimiento, etc.); éstas no están en las cosas y no son sino la manera como nos afectan las cualidades primarias.
“Todo lo que la mente percibe en sí misma, o todo lo que es el objeto inmediato de percepción, o de pensamiento, o de entendimiento, es a lo que yo llamo idea; y al poder de producir una idea cualquiera en nuestra mente -en su “Ensayo sobre el entendimiento humano” escribe Locke- lo llamo cualidad del sujeto en el que radica este poder. La bola de nieve puede producir en nosotros las ideas de blanco, frío y redondo; a esas potencias que producen en nosotros estas ideas, en tanto en cuanto se encuentran en la bola de nieve, las llamo cualidades; y en cuanto son sensaciones o percepciones en nuestro entendimiento, las llamo ideas; y si algunas veces me refiero a estas ideas como si se encontraran en los mismos objetos, quiero que se me entienda que me refiero a esas cualidades en aquellos objetos que nos producen esas ideas.
Consideradas de esta manera, las cualidades en los cuerpos son, en primer lugar, aquellas que son totalmente inseparables de un cuerpo, sea cual fuere el estado en que se encuentren, y de tal naturaleza que las conserva de manera constante en todas las alteraciones y cambios que dicho cuerpo pueda experimentar por razón de una fuerza mayor ejercida sobre él. Estas cualidades son de tal naturaleza que las encuentran los sentidos de manera constante en toda partícula de materia que tenga la suficiente consistencia para ser percibida […] Llamo a estas cualidades, cualidades originales o primarias de un cuerpo, y creo que podemos advertir que producen en nosotros las ideas simples de la solidez, la extensión, la forma, el movimiento, el reposo y el número.
Pero, en segundo lugar, existen unas cualidades que realmente no son nada en los objetos mismos, sino potencias para producir en nosotros diversas sensaciones por medio de sus cualidades primarias, es decir, por la extensión, la forma, la textura y el movimiento de sus partes insensibles. A estas cualidades, como son los colores, sonidos, gustos, etc., las llamo cualidades secundarias. Se podría añadir una tercera clase, que todo el mundo admite que no son potencias, aunque sean cualidades tan reales en el sujeto como a las que yo, para seguir la manera común de hablar, llamo cualidades, pero que para diferenciarlas denomino cualidades secundarias. Porque la potencia que tiene el fuego para producir un nuevo color o distinta consistencia en la cera o el barro por medio de sus cualidades primarias es tanto una cualidad en el fuego como lo es la potencia que tiene para producir en mí una nueva idea o sensación de calor que no tenía antes por miedo de esas mismas cualidades primarias, es decir, extensión, textura y movimiento de sus partes.”
Las primarias son, pues, objetivas y reales; las secundarias son subjetivas. Sólo existen las cualidades primarias; las secundarias son solo modos de las primarias:
“Los perciban o no los sentidos, el volumen, el número, la forma y el movimiento particulares de las partes del fuego o de la nieve están realmente en esos cuerpos, y por ello, pueden denominárseles cualidades reales, pues existen en realidad en esos cuerpos.
Puntualización
Sin embargo, la luz, el calor, la blancura o la frialdad no existen de una forma más real en los cuerpos que la enfermedad o el dolor en el azúcar. Suprimamos la sensación de esas cualidades; evitemos -en su “Ensayo sobre el entendimiento humano” escribe Locke sobre la realidad de las cualidades- que los ojos vean la luz o los colores, que los oídos escuchen los sonidos; hagamos que no guste el paladar, y que la nariz no huela, y todos los colores, sabores y sonidos desde el momento en que son ideas particulares desaparecerán y se suprimirán totalmente para quedar reducidos a sus causas, o sea, volumen, forma y movimiento de las partes de los cuerpos. […]
El volumen de un trozo de azúcar puede producirnos la idea de una forma redonda o cuadrada y, si se desplaza de un lugar a otro, la de movimiento. Esta última idea nos representa el movimiento como realmente ocurre en el azúcar que se desplaza. […] Esto es algo que todo el mundo estará dispuesto a admitir.
Otros Elementos
Además, por su volumen, forma, textura y movimiento de sus partes, el azúcar puede producir en nosotros la sensación de malestar y, a veces, la de dolor agudo, a causa de un cólico. Todo el mundo estará dispuesto a admitir, asimismo, que estas ideas de malestar y de dolor no están en el azúcar, sino que son efectos de sus operaciones en nosotros y que, cuando no las percibimos, no están en ninguna parte. […]
Consideremos los colores rojo y verde en el pórfido, impidamos que la luz caiga sobre él y desaparecerán sus colores, y no se producirán esas ideas en nosotros.Entre las Líneas En el momento en que la luz vuelva, se producirán de nuevo en nosotros esas ideas: ¿puede alguien pensar que hubo un cambio real en el pórfido por la presencia y ausencia de la luz, y que las ideas de blancura y de rojo están en realidad en el pórfido iluminado, cuando, al estar en la oscuridad, no tiene ningún color y es totalmente llano? Realmente, de día o de noche, tiene una configuración tal de partículas que puede, por el reflejo de los rayos de la luz en algunas de las partes de esa piedra dura, provocar en nosotros la idea de rojo, y en otras partes, la idea de lo blanco.Si, Pero: Pero lo blanco y lo rojo no están nunca en el pórfido, sino únicamente una textura tal que puede producirnos semejantes sensaciones.”
La teoría de las cualidades primarias y secundarias se funda en la filosofía corpuscular (la manera como la filosofía mecanicista del s. XVII concibe la constitución de la materia, en oposición a las teorías físicas aristotélicas), propia del s. XVII.
Cabe añadir que en la misma obra escribe también sobre el mecanismo de la sensación con estas palabras:
“Del mismo modo que se producen en nosotros las ideas de las cualidades originarias, podemos pensar que se producen las de las cualidades secundarias, es decir, por la actuación de partículas insensibles sobre nuestros sentidos. Porque resulta claro que existen, y en gran cantidad cuerpos tan pequeños que no podemos descubrir por nuestros sentidos ni su volumen, ni su forma, ni su movimiento, como evidentemente ocurre con las partículas del aire y del agua, y con otras muchísimo más pequeñas que éstas. Quizá tan pequeñas con respecto a las partículas del aire y del agua como lo son éstas con respecto a un guisante o a un granito. Supongamos, pues, que los diferentes movimientos y formas, volumen y número de dichas partículas provocan en nosotros, cuando afectan a los diversos órganos de nuestros sentidos, esas sensaciones diferentes que nos producen los colores y olores de los cuerpos: que una violeta, por ejemplo, por el impulso de estas partículas insensibles de materia, de forma y volumen particulares, en los diferentes grados y variaciones de sus movimientos, haga que las ideas de color azul y del aroma suave de esa flor se produzcan en nuestra mente, pues no es mucho más imposible creer que Dios haya unido semejantes ideas a movimientos con los que no guardan ninguna similitud, que lo es pensar que haya unido la idea de dolor al movimiento de un pedazo de acero que rasga nuestra carne, movimiento respecto al que esa idea de dolor no tiene ninguna similitud.”
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Cualidades de las Cosas en relación a las cosas
Dentro del contenido de la parte general del Derecho Civil, persona y familia, la presente sección hará una breve referencia a las siguientes cuestiones: otras cualidades de las cosas, en el contexto de las cosas, y en conexión con el objeto de la relación jurídica (cosas, bienes y patrimonio).
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Parte de lo dispuesto en esta sección sobre otras cualidades de las cosas, puede aplicarse al derecho civil español. Explórese, en caso de interés.
Cualidades de las Cosas
Cualidades de las Cosas
Esta sección introducirá y discutirá las dinámicas cambiantes de cualidades de las cosas, con el objetivo de examinar su desarrollo actual.[rtbs name=”parte-general-del-derecho-civil”] [rtbs name=”cosas”]
Recursos
Véase También
- Parte General del Derecho Civil
- Persona
- Familia
- Objetos de la relación jurídica
- Cosas
- Derecho Privado
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