Descentralización Política
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Descentralización Política: Introducción al Concepto Jurídico
De acuerdo con Eduardo Jorge Arnoletto:
La descentralización política expresa una idea de derecho autónomo. Su principio es que el poder decisorio, e incluso la potestad legislativa, estén siempre ubicados lo más bajo posible en la escala jerárquica del sistema político, y lo más cerca posible de sus destinatarios finales, y funcionen con su activa participación.
Más sobre el Significado Político de Descentralización Política
.
A continuación se examinará el significado.
¿Cómo se define? Concepto y Caracteres de Descentralización Politica
Definición y descripción de Descentralización Politica ofrecido por el Diccionario Jurídico Mexicano (1994), de la Suprema Corte de Justicia de México: (escrito por Diego Valadés) Forma de distribuir el ejercicio del poder político entre diversos entes de derecho público, por virtud de la cual pueden crear y aplicar normas jurídicas en el ámbito de su competencia.
Más sobre el Significado de Descentralización Politica
El federalismo y el regionalismo son las formas más difundidas de descentralización política. Por mucho tiempo se incluyó a las entidades privadas como parte de un proceso de descentralización política. Fue esa la perspectiva de Tocqueville y más recientemente ha sido también la de Jean Dabin.
Puntualización
Sin embargo, la ciencia política moderna ha desarrollado, como capítulo de estudio, a los grupos de presión y de interés; por lo mismo, como parte de la descentralización política debe examinarse solamente a aquellos entes que tienen potestad de crear y aplicar el derecho. Para Jean Dabin la descentralización política puede plantearse en tres diversos órdenes: 1) en el territorio; 2) en el profesional, y 3) en el nacional o ético.Entre las Líneas En el primer caso cabrían el Estado federal y el municipio; en el segundo las corporaciones diversas, entre las que incluye a los sindicatos, y en el tercero los grupos caracterizados como nacionales (páginas 322-348). Según Dabin el poder político está centralizado cuando la autoridad que rige al Estado monopoliza “junto con el cuidado del bien público en todos los lugares, de todas las materias y en todos los aspectos, el poder de mando y el ejercicio de las funciones que caracterizan a la potestad pública”.
Pormenores
Por el contrario, el mismo autor afirma que el poder está descentralizado cuando “en variable medida se admite que ciertos grupos más o menos naturales, existentes en el seno del Estado, algunas columnas, provincias, regiones, agrupamientos nacionales o corporativos, posean en propiedad determinados atributos de la potestad pública, que ejercitan por medio de órganos escogidos por ellos e independientes del Estado”. Esto es a lo que el profesor de Lovaina denomina descentralización política, que distingue de la administrativa en tanto que ésta concierne solo la organización de los servicios públicos del Estado (página 315).Entre las Líneas En términos muy semejantes se expresa el tratadista argentino Germán José Bidart Campos. La descentralización existe cuando la autoridad pública es compartida por grupos sociales y políticos y por ende su expresión máxima se daría en el pluralismo, donde cada persona e institución tiene “poder autónomo”.
Una Conclusión
En conclusión afirma: “Tal es la descentralización que se conoce con el título de política, en la que el fin estatal se cumple por órganos no puramente políticos sino con la participación en la función pública, de los grupos sociales” (páginas 397-413).
Descentralización Politica
Describe la enciclopedia Rialp, sobre descentralización politica, lo siguiente:
Concepto
Por su propia etimología, descentralización política hace referencia a centralización para significar su contrario. Descentralizar es separar del centro; transferir a la periferia parte de la competencia que ejercía el poder supremo del Estado. Kelsen distingue la descentralización estática y la dinámica, según se atienda al hecho de la especialización territorial de las disposiciones, o a si esas disposiciones son producidas por órganos del ámbito territorial respectivo.
El concepto descentralización aparece confuso, pues hablando de él se utilizan los términos «delegación», «desconcentración», «d. institucional».
Puntualización
Sin embargo, ninguno de ellos puede utilizarse como sinónimo de descentralización política La delegación no transfiere competencias; el delegado actúa por cuenta y orden del delegante. La desconcentración sí las transfiere, pero a órganos del mismo ente, en línea jerárquica. La descentralización institucional se contrae al aspecto funcional o de servicios, encomendando toda una función estatal a un ente público institucional creado al efecto.Entre las Líneas En España, p. ej., el Inst. Nac. de Industria. Éstas son manifestaciones, en el terreno jurídico-administrativo, del principio de división del trabajo, que pueden, además, ir acompañadas de la consideración de que de esa forma se contribuye a respetar ciertos sentimientos compatibles con la solidaridad del país.Si, Pero: Pero carecen del trasfondo político constitucional de un reconocimiento y proclamación de pluralidad social, lo que sería necesario para poder calificar a ese Estado de autónomo regionalmente.
Fundamelitación de la autonomía regional
La abonan razones prácticas, como la extensión del país; o socioeconómicas, como las características de conjunto de varias provincias; o históricas, como la tradición, la cultura, el idioma, las costumbres. Los regionalistas, admitiéndolas, trascienden de ellaS. Vázquez de Mella dijo: «El regionalismo se funda en la tradición, pero no la necesita; bastan para hacerlo surgir las necesidades sociales». Partiendo de la vocación natural y social del hombre, surgen la familia, el municipio, la región y la nación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). «La vida del Estado no se produce ex abrupto sino a través de un proceso gradual; el Estado constituye una de las muchas especies posibles de sociedad». Pradera definió el Estado como «sociedad mayor de sociedades».
Más Detalles
En el tránsito de una sociedad a otra superior, aquélla pierde una cierta independencia, lo que no quiere decir que al surgir o formarse una nueva sociedad, el Estado, p. ej., la que le ha precedido tenga que desaparecer o vivir de su condescendencia. La relativa pérdida de independencia no equivale a pérdida de la personalidad, que lleva consigo la potestad de utilizar los medios adecuados para alcanzar el fin social propio, sin que nadie se interponga entre su acción, que brota de su naturaleza, y ese fin específico. Ésta es la tesis acorde con lo que se ‘ ha dado en llamar cuerpos intermedios, concepción que rebasa el mero planteamiento territorial de la cuestión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Por ello Vázquez de Mella llamó «sociedalismo» a esta doctrina, definiéndola como «el pleno y libre ejercicio de la soberanía social en toda la jerarquía de sus personas colectivas y clases». Entre esos cuerpos intermedios se encuentra la región que, según Pío XII, «es una de las muchas unidades que la fuerza de las cosas ha constituido en los diversos Estados y que tienen un valor propio que debe ser conservado» (Discurso 23 mar. 1968). La sincronización de esas entidades con el Estado, entidad superior, se lograría me
diante la aplicación del principio de subsidiariedad, que en la enc. Pacem in terris formuló Juan XXIII en estos términos: «…es injusto reservar a la sociedad mayor o más elevada lo que las comunidades menores o inferiores pueden hacer».
Más Detalles
Bajo este punto de vista, la transferencia de poderes del Estado a sociedades inferiores será una devolución de lo que no les debiera haber arrebatado. Esto lleva consigo la revisión del concepto exclusivista de la soberanía, en la que habría que distinguir la política o suprema, que correspondería al Estado como ordenador del conjunto de sociedades; y la social, relativa al ámbito propio del fin de los entes menores. La formulación concreta de esta doctrina puede tener yna doble vía: la descentralización autonómica regional o la concepción federalista del Estado.
Diferencias de la autonomía regional con el Estado federal
La fundamental es una.Entre las Líneas En la autonomía regional la limitación de las competencias del Estado unitario se fija desde arriba, desde el centro, p. ej., en el caso de las regiones italianas.Entre las Líneas En el Estado federal quien se autolimita es el Estado miembro, que entrega voluntariamente al Estado federal una serie de competencias que merman su respectiva y primitiva soberanía. Por esto, la existencia de un Estado federal requiere una constitución compleja, que entraña: disposiciones constitucionales básicas del Estado federal, otras propias de la federación y las de los Estados federados. Y dentro de los Estados miembros se contempla una organización política provista de poder ejecutivo, legislativo e incluso judicial; en definitiva, lo propio de un Gobierno en su ámbito jurisdiccional. La distribución de competencias entre la federación y los Estados miembros puede hacerse sobre el principio de la reserva federal o el de la reserva estatal. Según el primero, lo que expresamente no esté atribuido al Estado federación corresponderá a los Estados miembros, y viceversa para el otro. Cada Estado federado tiene su Parlamento, y la federación lo tiene bicameral, estando una de las cámaras destinada a la representación de los Estados miembros.
Más Detalles
En la descentralización autonómica, la competencia y el modo de ejercerla viene marcada a la región por la constitución del Estado unitario y ha de establecerse con la aprobación de éste. Evidentemente, la autonomía legislativa no es perfecta, pues aunque los órganos centrales del Estado no pueden derogar las leyes regionales, sí pueden marcar los principios a que han de ajustarse y hasta oponerse a ellas.
Otros Elementos
Además, la región no tiene órganos judiciales propios que decidan en base a las leyes regionales.
Manifestaciones actuales de descentralización
La más caracterizada es la italiana. La Constitución de 22 dic. 1947 configuró al Estado como uno e indivisible, pero regional. Se inspiró en el criterio de que las regiones son elementos necesarios de la organización estatal.Entre las Líneas En 1948, la Asamblea constituyente aprobó, mediante leyes constitucionales, los estatutos que establecían autonomía especial para Sicilia, Cerdeña, Valle de Aosta, y Trento-Alto Adigio, quedando pendiente el de Friulia-Venecia Giulia. Las otras regiones que se constituyeran tendrían un estatuto ordinario. Paso importante ha sido el de la aprobación por la cámara el 28 en. 1970 de la Ley financiera que hará posible el desmembramiento regional.
Más Detalles
Francia ha sido siempre, a partir de la Edad Moderna, un claro ejemplo de centralización, sirviendo de patrón a otros países que copiaron su organización de la napoleónica del s. XII. Hoy se inician corrientes descentralizadoras, aunque sobre base económica.Entre las Líneas En 1960, los 90 departamentos, que en su día fueron trazados asépticamente, se han reagrupado en 21 regiones, muchas de ellas coincidentes con estructuras tradicionales en Francia antes de la centralización. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).Entre las Líneas En el último referéndum, se sometió a la nación la posibilidad de estructuración regional, aunque el resultado no fue afirmativo por verse implicado el planteamiento con una cuestión personal (V. DE GAULLE, CHARLES).
Más Detalles
En España, la Ley Orgánica del Estado de 1967 apuntaba a la región en el art. 45: «podrán establecerse divisiones territoriales distintas de la provincia». La Constitución de 1978 posibilita autonomías regionales.
Véase También
Navarra
Descentralización Politica en Relación a Política y Centralismo
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1]
Concepto
Por su propia etimología, descentralización política hace referencia a centralización para significar su contrario. Descentralizar es separar del centro; transferir a la periferia parte de la competencia que ejercía el poder supremo del Estado. Kelsen distingue la d. estática y la dinámica, según se atienda al hecho de la especialización territorial de las disposiciones, o a si esas disposiciones son producidas por órganos del ámbito territorial respectivo.
El concepto d. aparece confuso, pues hablando de él se utilizan los términos «delegación», «desconcentración», «d. institucional».
Puntualización
Sin embargo, ninguno de ellos puede utilizarse como sinónimo de descentralización política La delegación no transfiere competencias; el delegado actúa por cuenta y orden del delegante. La desconcentración sí las transfiere, pero a órganos del mismo ente, en línea jerárquica. La d. institucional se contrae al aspecto funcional o de servicios, encomendando toda una función estatal a un ente público institucional creado al efecto.Entre las Líneas En España, p. ej., el Inst. Nac. de Industria. Éstas son manifestaciones, en el terreno jurídico-administrativo, del principio de división del trabajo, que pueden, además, ir acompañadas de la consideración de que de esa forma se contribuye a respetar ciertos sentimientos compatibles con la solidaridad del país.Si, Pero: Pero carecen del trasfondo político constitucional de un reconocimiento y proclamación de pluralidad social, lo que sería necesario para poder calificar a ese Estado de autónomo regionalmente.
Fundamelitación de la autonomía regional. La abonan razones prácticas, como la extensión del país; o socioeconómicas, como las características de conjunto de varias provincias; o históricas, como la tradición, la cultura, el idioma, las costumbres. Los regionalistas, admitiéndolas, trascienden de ellaS. Vázquez de Mella dijo: «El regionalismo se funda en la tradición, pero no la necesita; bastan para hacerlo surgir las necesidades sociales». Partiendo de la vocación natural y social del hombre, surgen la familia, el municipio, la región y la nación. «La vida del Estado no se produce ex abrupto sino a través de un proceso gradual; el Estado constituye una de las muchas especies posibles de sociedad». Pradera definió el Estado como «sociedad mayor de sociedades».
En el tránsito de una sociedad a otra superior, aquélla pierde una cierta independencia, lo que no quiere decir que al surgir o formarse una nueva sociedad, el Estado, p. ej., la que le ha precedido tenga que desaparecer o vivir de su condescendencia. La relativa pérdida de independencia no equivale a pérdida de la personalidad, que lleva consigo la potestad de utilizar los medios adecuados para alcanzar el fin social propio, sin que nadie se interponga entre su acción, que brota de su naturaleza, y ese fin específico. Ésta es la tesis acorde con lo que se ‘ ha dado en llamar cuerpos intermedios, concepción que rebasa el mero planteamiento territorial de la cuestión. Por ello Vázquez de Mella llamó «sociedalismo» a esta doctrina, definiéndola como «el pleno y libre ejercicio de la soberanía social en toda la jerarquía de sus personas colectivas y clases». Entre esos cuerpos intermedios se encuentra la región que, según Pío XII, «es una de las muchas unidades que la fuerza de las cosas ha constituido en los diversos Estados y que tienen un valor propio que debe ser conservado» (Discurso 23 mar. 1968). La sincronización de esas entidades con el Estado, entidad superior, se lograría mediante la aplicación del principio de subsidiariedad, que en la enc. Pacem in terris formuló Juan XXIII en estos términos: «…es injusto reservar a la sociedad mayor o más elevada lo que las comunidades menores o inferiores pueden hacer».
Bajo este punto de vista, la transferencia de poderes del Estado a sociedades inferiores será una devolución de lo que no les debiera haber arrebatado. Esto lleva consigo la revisión del concepto exclusivista de la soberanía, en la que habría que distinguir la política o suprema, que correspondería al Estado como ordenador del conjunto de sociedades; y la social, relativa al ámbito propio del fin de los entes menores. La formulación concreta de esta doctrina puede tener yna doble vía: la d. autonómica regional o la concepción federalista del Estado.
Diferencias de la autonomía regional con el Estado federal. La fundamental es una.Entre las Líneas En la autonomía regional la limitación de las competencias del Estado unitario se fija desde arriba, desde el centro, p. ej., en el caso de las regiones italianas.Entre las Líneas En el Estado federal quien se autolimita es el Estado miembro, que entrega voluntariamente al Estado federal una serie de competencias que merman su respectiva y primitiva soberanía. Por esto, la existencia de un Estado federal requiere una constitución compleja, que entraña: disposiciones constitucionales básicas del Estado federal, otras propias de la federación y las de los Estados federados. Y dentro de los Estados miembros se contempla una organización política provista de poder ejecutivo, legislativo e incluso judicial; en definitiva, lo propio de un Gobierno en su ámbito jurisdiccional. La distribución de competencias entre la federación y los Estados miembros puede hacerse sobre el principio de la reserva federal o el de la reserva estatal. Según el primero, lo que expresamente no esté atribuido al Estado federación corresponderá a los Estados miembros, y viceversa para el otro. Cada Estado federado tiene su Parlamento, y la federación lo tiene bicameral, estando una de las cámaras destinada a la representación de los Estados miembros.
En la d. autonómica, la competencia y el modo de ejercerla viene marcada a la región por la constitución del Estado unitario y ha de establecerse con la aprobación de éste. Evidentemente, la autonomía legislativa no es perfecta, pues aunque los órganos centrales del Estado no pueden derogar las leyes regionales, sí pueden marcar los principios a que han de ajustarse y hasta oponerse a ellas.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Otros Elementos
Además, la región no tiene órganos judiciales propios que decidan en base a las leyes regionales.
Manifestaciones actuales de descentralización. La más caracterizada es la italiana. La Constitución de 22 dic. 1947 configuró al Estado como uno e indivisible, pero regional. Se inspiró en el criterio de que las regiones son elementos necesarios de la organización estatal.Entre las Líneas En 1948, la Asamblea constituyente aprobó, mediante leyes constitucionales, los estatutos que establecían autonomía especial para Sicilia, Cerdeña, Valle de Aosta, y Trento-Alto Adigio, quedando pendiente el de Friulia-Venecia Giulia. Las otras regiones que se constituyeran tendrían un estatuto ordinario. Paso importante ha sido el de la aprobación por la cámara el 28 en. 1970 de la Ley financiera que hará posible el desmembramiento regional.
Francia ha sido siempre, a partir de la Edad Moderna, un claro ejemplo de centralización, sirviendo de patrón a otros países que copiaron su organización de la napoleónica del siglo XII. Hoy se inician corrientes descentralizadoras, aunque sobre base económica.Entre las Líneas En 1960, los 90 departamentos, que en su día fueron trazados asépticamente, se han reagrupado en 21 regiones, muchas de ellas coincidentes con estructuras tradicionales en Francia antes de la centralización.Entre las Líneas En el último referéndum, se sometió a la nación la posibilidad de estructuración regional, aunque el resultado no fue afirmativo por verse implicado el planteamiento con una cuestión personal (véase en esta plataforma: DE GAULLE, CHARLES).
En España, la Ley Orgánica del Estado de 1967 apuntaba a la región en el art. 45: «podrán establecerse divisiones territoriales distintas de la provincia». La Constitución de 1978 posibilita autonomías regionales.
V. t.: 1; NAVARRA V. [rbts name=”politica”] Centralismo
Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre descentralización politica en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Ediciones Rialp, 1991, Madrid, España
Véase También
Bibliografía
1 (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). BENEYTO, Historia de las doctrinas políticas, 4 ed. Madrid 1964; R. G. GETELL, Historia de las ideas políticas, 2 ed (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Barcelona 1937; 1. VÁZQUEZ DE MELLA, Obras completas, vol. 26 y 27, Madrid 1935; V. PRADERA, El estado nuevo, 2 ed. Madrid 1941; M. CREUZET, Los cuerpos intermedios, Madrid 1964; G. DEL VECCHCo, Teoría del estado, Barcelona 1965; J.-A. ZUBiAÜR, Los fueros, expresión de libertades y raíz de España, Pamplona 1965; L. SÁNCHEz AGESTA, Derecho constitucional comparado, 3 ed. Madrid 1968; CANALS, R. GAMBRA y OTROS, Contribución al estudio de los cuerpos intermedios, Madrid 1968; 1. F. GRAVIER, La ordenación del territorio y el futuro de las regiones francesas, Madrid 1967.
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1 (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Beneyto, Historia de las Doctrinas Políticas, 4 Ed. Madrid 1964; r. g. Getell, Historia de las Ideas Políticas, 2 Ed (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Barcelona 1937; 1. Vázquez de Mella, Obras Completas, Vol. 26 y 27, Madrid 1935; v. Pradera, el Estado Nuevo, 2 Ed. Madrid 1941; m. Creuzet, los Cuerpos Intermedios, Madrid 1964; g. del Vecchco, Teoría del Estado, Barcelona 1965; J.-a. Zubiaür, los Fueros, Expresión de Libertades y Raíz de España, Pamplona 1965; l. Sánchez Agesta, Derecho Constitucional Comparado, 3 Ed. Madrid 1968; Canals, r. Gambra y Otros, Contribución al Estudio de los Cuerpos Intermedios, Madrid 1968; 1. f. Gravier, la Ordenación del Territorio y el Futuro de las Regiones Francesas, Madrid 1967.
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Véase También
Bibliografía
Bidart Campos, Germán José, Derecho político; 2a. edición, Buenos Aires, Aguilar, 1972; Biscaretti di Ruffia, Paolo, Derecho constitucional, traducción y notas de Pablo Lucas Verdú, Madrid, Tecnos, 1965; Dabin, Jean, Doctrina general del Estado. Elementos de filosofía política; traducción de Héctor González Uribe y Jesús Toral Moreno, México, Jus, 1946; Deutsch, Karl W., Política y gobierno, México, Fondo de Cultura Económica, 1976; Friedrich, Carl J., Gobierno constitucional y democracia; teoría y práctica en Europa y América; traducción de Agustín Gil Pasierra, Madrid, Instituto de Estudios Políticos, 1975, 2 volúmenes; Hauriou, André, Derecho constitucional e instituciones políticas; traducción de Juan Antonio González Casanova, Barcelona, Ariel, 1971; Solazábal Echavarría, Juan José, “Sobre el modelo de organización territorial del Estado según la Constitución de 1978”, Revista de derecho público, Madrid, núm. 13, primavera de 1982.
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