La connotación contemporánea del término federalismo como forma de gobierno es un desarrollo de la América de finales del siglo XVIII. Sus usos anteriores fueron más extensos y difusos, denotando formaciones sociales y políticas a nivel nacional e internacional. Elementos de federalismo existieron en el Imperio romano. Durante la edad media muchas ligas de estados se formaron para alcanzar propósitos específicos, la más conocida fue la Liga Hanseática. Después de la II Guerra Mundial el federalismo externo o internacional, es decir, la unión de diferentes estados soberanos, se ha venido desarrollando como un instrumento eficaz para conseguir la paz entre los pueblos. El federalismo, según se ha dicho, es un hecho connatural al hombre: entra en el plan de Dios sobre la perpetuación y desarrollo de la especie humana.