▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Libros de Hegel

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Libros de Hegel

Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

La obra de Hegel

La “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”, Heidelberg, 1817 (Segunda edición, Berlín 1827; tercera edición, ibíd. 1830), es una de las cuatro grandes obras que Hegel publicó en vida, escritas y corregidas de su propia mano. Las otras tres, con su título completo, son:

  • “Fenomenología del Espíritu” (en adelante FEN). Jena, 1807.
  • “Ciencia de la Lógica” (en adelante LOG). Nuremberg, 1812-16.
  • “Líneas básicas de la Filosofía del Derecho” (en adelante FDD) (examine más sobre todos estos aspectos en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Berlín, 1821 (aunque estaba en las librerías a fines de 1820).

Cada una de estas obras se asocia a una etapa de la evolución de su autor y es comúnmente vista como culminación y expresión de una fase en el desarrollo del pensamiento hegeliano.

Según este modo de ver vulgarizado, la “Fenomenología del Espíritu” sería el fruto del tiempo de maduración que significó para Hegel su paso como docente novel por la Universidad de Jena (1801-1807); con esta obra, Hegel habría ya alcanzado lo que fue, hasta su muerte, el principio sintético y generador de su filosofía.

También de interés para Libros de Hegel:
▷ Filosofía y Libros de Hegel
Los recursos de Lawi ofrecen panoramas sistemáticos y autorizados de materias y temas centrales de la filosofía. La plataforma, en filosofía, abarca materias fundamentales del plan de estudios de filosofía, como Epistemología, Metafísica, Ética, Filosofía de la ciencia y Estética, así como la historia de la filosofía y varios aspectos relacionados con Libros de Hegel. Algunos de nuestros recursos, como los dedicados a la ética aplicada, están dedicados a temas más especializados, avanzados o recientes, desde el neoplatonismo hasta la cognición incorporada y la justicia global.

  • Filosofía y cine
  • Metafísica
  • Filosofía del siglo XIX
  • Ética
  • Epistemología
  • Filosofía y música
  • Fenomenología
  • Filosofía del lenguaje
  • Filosofía del Derecho
  • Filosofía de la Religión
  • Teísmo
  • Filosofía social y política
  • Estética
  • Filosofía de la ciencia
  • Filosofía antigua
  • Filosofía del siglo XVIII
  • Cognición incorporada
  • Filosofía del siglo XX
  • Filosofía antigua y religión
  • Manual de ética de la virtud
  • Neoplatonismo
  • Filosofía y Religión de la Edad Moderna
  • Filosofía y Religión del Siglo XIX
  • Filosofía medieval de la religión
  • Ética global
  • Hermenéutica
  • Bioética
  • Libros de Hegel
  • Ética de la virtud
  • Filosofía del deporte
  • Filosofía contemporánea de la religión
  • Filosofía del bienestar
  • Ética de la alimentación
  • Filosofía de la Medicina
  • Cognición epistémica
  • Libre albedrío
  • Filosofía de la información
  • Filosofía de la biodiversidad
  • Filosofía de la mente social
  • Filosofía de las ciencias sociales
  • Filosofía contemporánea de la física
  • Filosofía de la imaginación
  • Filosofía del siglo XVI
Tal principio es la sustancia-sujeto, el concepto de espíritu; sustancia-sujeto es fórmula que compendia las dos corrientes filosóficas modernas que confluyen en el hegelismo, la sustancia spinoziana y la subjetividad kantiano-fichteana; concepto de espíritu es fórmula que se vale de los términos técnicos que el mismo Hegel considera más apropiados). Las obras posteriores serían un simple despliegue de ese principio.Entre las Líneas En cualquier caso, como escrito filosófico, la “Fenomenología del Espíritu” describe las distintas configuraciones o modos de ver y hacer por los que sucesivamente pasa la conciencia humana, individual y colectiva, hasta alcanzar aquel saber (absoluto, dice el texto de la “Fenomenología del Espíritu”; filosófico-epistémico, interpretamos nosotros) que merece la calificación de verdadero. La descripción del transcurso de las figuras de conciencia se trenza allí con una interpretación estrictamente filosófica de esa historia de la conciencia, interpretación filosófica que des­ cubre y destaca un hilo de necesidad en el despliegue histórico de la con­ ciencia humana. La conciencia se ve llevada de una figura a otra superior en virtud de la experiencia transformadora que sufre cuando intenta ajustarse a la norma que la constituye en cada uno de sus pasos. El conjunto de las figuras resulta ser así, últimamente interpretado, una secuencia necesaria de fenómenos o manifestaciones del espíritu. A la “Fenomenología del Espíritu” bajo esta perspectiva se le concede por lo general un valor meramente introducto­rio al sistema, aunque no ha faltado quien ha visto ya en ella una cierta exposición de la totalidad del sistema hegeliano. A lo largo de su vida, Hegel varió su propia visión de la “Fenomenología del Espíritu”.

La “Ciencia de la Lógica”, por su parte, sería el tratado especulativo o metafísico por excelencia en el que Hegel habría conseguido la deducción, anteriormente fracasada en Kant y Fichte, de los conceptos puros (o no empíricos) producidos por la razón; estos conceptos, correspondientes a lo que Kant había llamado conceptos de la razón pura, son interpretados por Hegel en su “Ciencia de la Lógica” como algo no meramente mental ni meramente subjetivo, sino ontológico. Son categorías en el sentido más clásico de la palabra, mientras que para los conceptos en sentido corriente o vulgar (conceptos del entendimiento en Kant), Hegel reserva el nombre de representaciones (Vorstellungen). Entiende él que el concepto, como inteligibilidad pura, es estructura esencial, dinámica y permanente de las cosas mismas. La “Ciencia de la Lógica” sería entonces, según este modo simple de esquematizar, la obra representativa de la estancia de Hegel en Nuremberg (1808-16) y la más filosóficamente pura, si se puede hablar así, de todas las que escribió.

En aquella etapa de su vida, Hegel se había visto temporalmente apartado de la docencia universitaria como consecuencia de la dispersión de la Universidad de Jena que siguió a la batalla librada por Napoleón cerca de la ciudad en 1806. Hegel se había trasladado entonces a Bamberg, donde por un breve tiempo dirigió un periódico local y, a continuación, se instaló (y casó) en Nuremberg. Fue allí donde, además de ejercer como profesor y director del Instituto de Bachillerato, escribió la “Ciencia de la Lógica”. Esta obra alcanzó mayor notoriedad que la “Fenomenología del Espíritu” y le valió como mérito para ser llamado, ahora ya como profesor ordinario o catedrático, a la Universidad de Heidelberg.

Una vez incorporado a esta Universidad, Hegel se encontró ante la necesidad de dotar a sus alumnos de un manual que les sirviera de hilo conductor de las clases. Escribió entonces rápidamente y publicó la pri­mera edición de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio (véaseEnciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio (véaseEnciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio (véase). Esta obra puede verse, por tanto, como el primer fruto del regreso definitivo de Hegel a la enseñanza universitaria. El libro es una exposición global y a la vez abreviada de todo el sistema filosófico; un compendio o manual escolar en el que están muy presentes sus preocupaciones didácticas. . La estancia de Hegel en Heidelberg duró dos años escasos (1817 – 18), porque en seguida aceptó trasladarse a la Universidad de Berlín, donde pronto había de alcanzar la cumbre de su fama (1818-31).Entre las Líneas En esta última ciudad, capital entonces de la Prusia post-napoleónica, publica su “Filosofía del derecho”, obra que significa la intervención del filósofo en el debate constitucional entre liberales y restauracionistas que tenía lugar entonces en Berlín.Entre las Líneas En la “Líneas básicas de la Filosofía del Derecho”, Hegel expone, en efecto, su pensamiento ético, social y político.

Dicho muy brevemente: Dejando aparte la obra fragmentaria que él no publicó, perteneciente a las etapas más juveniles de su vida (los escritos juveniles de Hegel fueron publicados por Herrnann Nohl en 1907 con el título inadecuado de “Hegels theologische ]ugendschriften”), y prescindiendo también de otros escritos de menor alcance relativo (pero que no pueden minusvalorarse), tenemos del propio Hegel una introducción al sistema (FEN), el núcleo más duro de éste (LOG), el sistema logrado (ENC) y la aplicación política (FDD). Esta última, según los tópicos más divulgados, vendría a revelar precisamente el carácter conservador en última instancia, e incluso reaccionario, de la gran construcción teórica que conocemos como filosofía hegeliana, la cual frecuentemente se identifica como «la última gran síntesis de Occidente». Un pensamiento vigoroso, inteligente y penetrante como pocos, desde luego, pero que se juzga a la vez como artificioso y alambicado. Es más, se ve condenado al fracaso por causa precisamente de su desmedida pretensión de darlo todo por racional y de haber pretendido desvelar esa racionalidad objetiva de todo el universo con su propia razón humana.

Esta visión simple, que responde al tópico escolar de vida y obra del filósofo, no es del todo falsa.

Puntualización

Sin embargo, como suele suceder con esta clase de síntesis, es poco exacta. Ciñéndome a la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”, trataré de mostrar que este libro, más que emblemático de la época de Heidelberg, ha de considerarse como representativo de la estancia de Hegel en Berlín tanto o más que la “Líneas básicas de la Filosofía del Derecho”, y mostraré también que la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”, siendo desde luego la única exposición completa del sistema hegeliano que su autor publicó por escrito, no es de ninguna manera el sistema acabado y completo que muchos quisieron y quieren ver en ella; es un simple manual abreviado que estuvo siempre en proceso de corrección. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).Entre las Líneas En un cierto sentido, puede decirse que la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” no salió nunca del telar, a pesar de haberse formulado e impreso por tres veces consecutivas.

La historia circunstanciada de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” (véase más detalles), desde la concepción del proyecto hasta la publicación en Berlín de la tercera edición, un año antes de la muerte de su autor, la tenemos hoy disponible en los dos informes editoriales escritos por W (examine más sobre todos estos aspectos en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Bonsiepen y H.-C. Lucas para los volúmenes 19 y 20 de la edición de la Academia. (Hegel, G. W. F. Gesammelte Werke (en adelante GW). Volúmenes 19 y 20. Las partes de los dos informes editoriales en las que se expone la historia de los orígenes de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”, escritos ambos por Wolfgang Bonsiepen y Hans-Christian Lucas, ocupan las páginas 454-472 del volumen 19 y las páginas 584-598 del volumen 20.).

Si pues los planes de publicación de una «Enciclopedia» filosófica hay que remontados hasta la época de Jena (1801-1807), como se dice en el primero de estos informes, es útil tomar como punto de partida del proyecto la siempre citada carta de Hegel a Schelling, fechada aún en Frankfurt el 2 de noviembre de 1800. Dice allí Hegel (parece que evocando la “República” de Platón, al dibujar un círculo desde la caverna a las ideas y desde éstas, de regreso, a la caverna):

«Mi formación científica comenzó por necesidades humanas de carácter secundario; tuve por tanto que ir siendo empujado hacia la ciencia (para un examen del concepto, véase que es la ciencia y que es una ciencia física), y el ideal juvenil tuvo que tomar la forma de la reflexión, convirtiéndose en sistema. Ahora, mientras aún me ocupo de ello, me pregunto cómo encontrar la vuelta para intervenir en la vida de los humanos».

El amigo Schelling le abrió inmediatamente este camino de vuelta a «la vida de los humanos», facilitándole la incorporación a la Universidad de Jena, donde debió aún ocuparse de perfeccionar su sistema filosófico. A comienzos de 1801 residía ya en esta ciudad.

Antes de Jena. El concepto de espíritu

En la carta citada, Hegel da por sentado que ciencia (filosófica) y sistema son inseparables. La alusión al «sistema» puede referirse con gran probabilidad al “Fragmento de sistema” de septiembre de 1800 (Se trata de dos pliegos sueltos pertenecientes a un manuscrito que comprendía un total de 49. El último de los pliegos conservados lleva la fecha de 14 de septiembre de 1800).Entre las Líneas En el corto fragmento de este escrito que se ha conservado, Hegel trata de determinar cómo se produce la elevación del ser humano al vértice supremo en el que han de superarse las contraposiciones (Entgegensetzungen) que nos desgarran. Pone primero de relieve la impotencia de la «filosofía de la reflexión», es decir, de la filosofía de la Ilustración (movimiento intelectual del siglo XVIII, que también recibe el nombre de Siglo de las Luces; véase sus características) y principalmente de la kantiana, para alcanzar la cumbre, porque su filosofía se vuelve sobre el pensamiento, se ensimisma en él y pierde su contenido real, reduciéndose así a pensamiento formal y vacío. Inmediatamente afirma Hegel que lo supremo es el espíritu, y a éste lo caracteriza así:

«se puede llamar ‘espíritu’ a la vida infinita en oposición a la multiplicidad abstracta [o separada de la unidad], puesto que espíritu es la concordia viviente de lo múltiple en oposición a lo múltiple en tanto configuración [de unidades aisladas] (que constituye la multiplicidad implicada en el concepto de vida)».

Este concepto de espíritu será ya para siempre el distintivo preferido por Hegel para su filosofía («… el concepto más elevado de todos y que pertenece a la época moderna y a su religión», dice en el prólogo al sistema que antepuso a la “Fenomenología del Espíritu”).Entre las Líneas En él se condensan los conceptos de vida y amor en los que Hegel se había centrado anteriormente buscando el vértice de unificación de los desgarros epocales, y es en este mismo Fragmento de sistema donde su autor atribuye carácter religioso a la elevación a ese concepto supremo que ahora se designa ya con el término ‘espíritu’. Es en el culto, se dice allí, donde el espíritu se hace real como vínculo de la comunidad, en clara alusión a la doctrina cristiana del Espíritu Santo como alma de la iglesia («Esta elevación del ser humano, no desde lo finito a lo infinito (pues ésos son solo productos de la mera reflexión y, en cuanto tales, su separación es absoluta), sino desde la vida finita a la vida infinita es religión», dice en Wk).

Hasta aquí, estas tesis formuladas todavía en Frankfurt, anticipan las que luego podrán leerse en la “Fenomenología del Espíritu” mucho más desarrolladas.Si, Pero: Pero en el mismo “Fragmento” aparece también la llamativa afirmación, difícilmente conciliable con la “Fenomenología del Espíritu” y con toda la obra posterior de Hegel, de que la filosofía tiene que cesar con la religión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Parece, por tanto, que, en este escrito, aunque sea por un momento, la religión no ocupa el escalón inmediatamente inferior a la filosofía, sino que llega a suplantar a ésta en el lugar supremo del saber.

Puntualización

Sin embargo, la interpretación más probable de tal afirmación no es que Hegel, al fin de su estancia en Frankfurt, pro­ pugnara el abandono de la filosofía en beneficio de la religión, sino que, afirmando la procedencia religiosa de lo que en cualquier caso ha de prevalecer como concepto supremo, niega a la filosofía de la reflexión, es decir, al racionalismo de la Ilustración (movimiento intelectual del siglo XVIII, que también recibe el nombre de Siglo de las Luces; véase sus características) y a su lenguaje abstracto, separador y fragmentador, la capacidad de comprender este concepto con el que se designa una comunidad viva de individuos vivos. Pone así implícitamente la necesidad de avanzar hacia un lenguaje teorético globalizador, especulativo y conceptual, propio de la razón. Este nuevo lenguaje no parcelador habrá de ser apto para comprender el espíritu. Sólo se logrará mediante la autodestrucción dialéctica de la forma de la representación; una destrucción que afectará también, por supuesto, a las representaciones religiosas, ya que la forma de éstas es inadecuada al elevado contenido que con ellas se quiere expresar. Hegel juzgará (en el Prólogo de la “Fenomenología del Espíritu”) haber alcanzado esta meta pocos años después con su teoría de la proposición especulativa. Y aún en la última redacción de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” podrá verse, en el pasaje que introduce el “espíritu absoluto” como rúbrica que abarca arte, religión y filosofía, cómo toda esta esfera suprema puede designarse como religión(§ 554).

En Jena. Las tesis de habilitación y los proyectos de escribir una exposición compendiada del sistema. La Fenomenología

A su llegada a Jena, por tanto, Hegel se encuentra en posesión de un esbozo de su sistema, el cual descansa ya, como acabamos de ver, sobre el concepto de espíritu. Para incorporarse a la Universidad debe entonces habilitarse como profesor. Presenta, por tanto, el escrito de habilitación (1801), dedicado a las órbitas de los planetas en dependencia excesiva de la filosofía de la naturaleza de su amigo Schelling (Hegel se retractó de esta incursión en la «física especulativa» congruentemente con su distanciamiento de la filosofía de la naturaleza schellingiana basada en «intuiciones» soñadas, semejanzas y esquemas superficiales.), y presenta también entonces un elenco de doce tesis en latín que tienen interés como lejano embrión de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”. Las tesis recorren muy sucintamente todas las partes de la filosofía, desde la lógica hasta la ética, y constituyen así, en su conjunto, una cierta abreviatura de la totalidad sistemática. Con formulaciones enérgicamente paradójicas y desde la tesis primera («La contradicción es regla de lo verdadero, la no contradicción de lo falso.») de este elenco, Hegel polemiza con la tradición racionalista y con el formalismo en el que aquélla había venido a caer. Dispara ahora directamente contra Kant valiéndose, podríamos decir, de balas kantianas. La «materia del postulado de la razón» que aparece en la tesis 8 no puede ser otra cosa, en lenguaje hegeliano, que el contenido absoluto. («La materia del postulado de la razón que expone la filosofía crítica destruye a esta misma filosofía y es principio de spinozismo.» Véanse en la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” los§§ 54 y 55. Según ellos, el punto de enlace de la filosofía hegeliana con la de Kant se sitúa no tanto en la tercera Crítica cuanto en la segunda. Schiller había hecho pie en la obra de arte y la filosofía de la naturaleza (¿Schelling?) en la teleología, pero Hegel apela a la «postulada armonía de la naturaleza o necesidad con el fin de la libertad». Y al fin de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”, en los dos primeros párrafos de la N al§ 552, Hegel muestra otra vez su vínculo con «el postulado» de la razón práctica kantiana.)

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

Y, como sea que el kantismo abriga ese contenido en su seno, la filosofía crítica como filosofía de los límites insalvables contiene el germen de su autodestrucción, mal que le pese. Ha sido, pues, el mismo Kant quien ha puesto la bomba de relojería en el kantismo. Y Hegel, dando entonces un paso más, se atreve a afirmar que el kantismo es (¡horror!) spinozismo larvado; afirmación muy dura en aquel momento en el que Kant todavía vivía y cuando los ecos de la polémica envenenada en torno a Spinoza no se habían extinguido.Si, Pero: Pero es más: Como esta tesis 8 implícitamente enseña, Hegel había aprendido de Spinoza a colocarse en el punto de vista absoluto. Como dirá años más tarde, «ser spinozista es el punto de partida esencial de toda filosofía». Y allí mismo, a renglón seguido: «Cuando se comienza a filosofar, el alma tiene que empezar bañándose en este éter de la sustancia única».

Del tesario de Jena subrayemos también la tesis 6, porque en ella Hegel sostiene ya que la filosofía se ocupa solamente de ideas (cfr. “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” § 18 y “Líneas básicas de la Filosofía del Derecho” § 1) . («La idea es síntesis de infinito y finito, y toda la filosofía consiste en ideas.» También hay que evocar aquí el Primer programa de sistema del idealismo alemán, documento enigmático y sugerente como pocos para entender los orígenes de la filosofía idealista. Se con­serva solamente la última hoja, escrita de puño y letra de Hegel, aunque el autor del escrito es dudoso (¿Hegel? ¿Schelling?).Entre las Líneas En este «programa» se lee que «esta ética [en la que habrá de consistir la metafísica después de Kant] no será otra cosa que un sistema completo de todas las ideas o, lo que es lo mismo, de todos los postulados prácticos».)

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Y la idea, por su parte, se define aún allí como síntesis de finito e infinito, con una fórmula demasiado dependiente tal vez del lenguaje kantiano y fichteano, un modo de hablar que se abandonará más tarde como inadecuado para expresar el fondo lógico-conceptual del espíritu como totalidad concreta y viva de individuos vivos.Entre las Líneas En cualquier caso, puede ya sostenerse desde estas tesis que la idea, en tanto complejidad o síntesis, incluye contradicción, y que la verdad de cada cosa particular reside en su inserción en el todo. Las fórmulas tan conocidas de la “Fenomenología del Espíritu”, «lo verdadero es el todo» y «la sustancia es también sujeto», están ya ciertamente prefiguradas en estas tesis primerizas (Prólogo de la “Fenomenología del Espíritu”).

De momento, sin embargo, a su llegada a Jena, Hegel no parece disponer de ningún desarrollo satisfactorio de ese núcleo de su filosofía.

También de interés para Libros de Hegel:
▷ Filosofía y Libros de Hegel
Los recursos de Lawi ofrecen panoramas sistemáticos y autorizados de materias y temas centrales de la filosofía. La plataforma, en filosofía, abarca materias fundamentales del plan de estudios de filosofía, como Epistemología, Metafísica, Ética, Filosofía de la ciencia y Estética, así como la historia de la filosofía y varios aspectos relacionados con Libros de Hegel. Algunos de nuestros recursos, como los dedicados a la ética aplicada, están dedicados a temas más especializados, avanzados o recientes, desde el neoplatonismo hasta la cognición incorporada y la justicia global.

  • Filosofía y cine
  • Metafísica
  • Filosofía del siglo XIX
  • Ética
  • Epistemología
  • Filosofía y música
  • Fenomenología
  • Filosofía del lenguaje
  • Filosofía del Derecho
  • Filosofía de la Religión
  • Teísmo
  • Filosofía social y política
  • Estética
  • Filosofía de la ciencia
  • Filosofía antigua
  • Filosofía del siglo XVIII
  • Cognición incorporada
  • Filosofía del siglo XX
  • Filosofía antigua y religión
  • Manual de ética de la virtud
  • Neoplatonismo
  • Filosofía y Religión de la Edad Moderna
  • Filosofía y Religión del Siglo XIX
  • Filosofía medieval de la religión
  • Ética global
  • Hermenéutica
  • Bioética
  • Libros de Hegel
  • Ética de la virtud
  • Filosofía del deporte
  • Filosofía contemporánea de la religión
  • Filosofía del bienestar
  • Ética de la alimentación
  • Filosofía de la Medicina
  • Cognición epistémica
  • Libre albedrío
  • Filosofía de la información
  • Filosofía de la biodiversidad
  • Filosofía de la mente social
  • Filosofía de las ciencias sociales
  • Filosofía contemporánea de la física
  • Filosofía de la imaginación
  • Filosofía del siglo XVI
Por una parte, según los anuncios de sus primeras clases hasta el verano de 1805, el profesor novel se propone explicar el conjunto del sistema. El objeto de esas primeras lecciones se describe allí, en efecto, como “universa philosophia, philosophiae speculativae systema, philosophiae systema universum o tata philosophiae scientia”. Un sistema, por cierto, que ya desde entonces se nos presenta articulado con arreglo a las tres partes que (existe) en la Enciclopedia de Hegel:

“Lógica (y metafísica), (Lógica y metafísica no forman aún en este momento unidad estricta.Entre las Líneas En los esbozos de sistema de esta época, la transición entre las dos disciplinas se sitúa en la teoría del silogismo con la que acababa tradicionalmente la lógica formal. Este lugar del silogismo es el mismo que le asignaba la tesis 2 de habilitación: «El silogismo es el principio del idealismo» (Wk 2,533)), 2) Filosofía de la naturaleza y 3) Filosofía del espíritu. “

Por otra parte, aparecen también en aquellos anuncios palabras tales como “delineatio” (que puede corresponder al alemán “Grundrifl”), “compendium” y “Encyclopedia”; términos que, referidos a la totalidad sistemática, solo pueden aludir a una exposición completa y abreviada a la vez. Parece, por tanto, que desde 1803 a 1805, Hegel se propone ofrecer en clase una visión a grandes rasgos del conjunto de su filosofía, al mismo tiempo que anuncia la inminente publicación de un compendio con el mismo contenido que el curso oral. El compendio se anuncia primero para el verano de 1803 y después para 1805.Si, Pero: Pero en Jena, un compendio tal no llegó a publicarse, aunque según los autores de los informes editoriales de “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” B y “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” C, la realización posterior de aquel proyecto será precisamente la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” del año 1817 (Enciclopedia A). Desde el primer momento, por tanto, y tal como se dice al comienzo del prólogo a su primera edición, dos características en algún sentido opuestas definirán esta obra: completud y brevedad.

Mientras tanto, Hegel redacta distintos proyectos de sistema que quedarán en buena parte incompletos y que él, desde luego, no publicó.Entre las Líneas En ellos aparecen muchos de los conceptos y desarrollos que se podrán ver más tarde en la “Ciencia de la Lógica” y en la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”, pero el orden de colocación de tales elementos y el hilo de la argumentación que los enhebra difieren aun considerablemente del orden que adoptarán luego en las dos obras que Hegel entregará a la imprenta bastantes años después. Tal vez en función de esos borradores de sistema, y en función también del cambio que introdujo Hegel en sus lecciones, las cuales se dedicaron desde el invierno de 1805-06 a una sola parte del sistema y no más al sistema entero, Hegel se encontró entonces con que el material disponible le había crecido tanto por los papeles, que ya no podía verterlo en un compendio. La totalidad no le cabía en un solo libro y, al anunciar las lecciones del invierno de 1805-06, cambia significativamente su propósito. Quiere ahora, en efecto, publicar un volumen que deberá comprender no ya todo el sistema, sino solamente su primera parte. Ésta consistirá en una lógica y metafísica a la que precederá una “phaenomenologia mentis”. Surge así la primera noticia sobre lo que será muy pronto la “Fenomenología del Espíritu”.

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

Sin embargo, esta “phaenomenologia praemissa” (eso es, antepuesta) cobra también un mayor volumen cuando de hecho se redacta. Lo que primeramente se había concebido como un mero preliminar, se convierte a su vez en un libro independiente, hasta el punto de que, en el momento de ser publicada, la “Fenomenología del Espíritu” suplanta a la lógica y metafísica en la denominación de «primera parte del sistema». Esta obra, sin embargo, pierde pronto este lugar, cuando Hegel se proponga revisarla para una segunda edición, lo hará constar expresamente (Segunda edición que no se realizó. El propósito, sin embargo, de que la “Fenomenología del Espíritu” no llevara el título de «Primera parte del sistema» nos consta por una nota añadida el año 1831 al prefacio de la primera edición de la “Ciencia de la Lógica” (Wk 1, 18; Mondolfo, 30).) Resulta así, por tanto, que, desde finales de 1805 en Jena, y desde luego más tarde en Nuremberg mientras escribe la “Ciencia de la Lógica”, el proyecto de publicar una visión compendiada del sistema ha cedido el paso a la redacción y publicación del sistema “in extenso”. Éste, sin embargo, como veremos más adelante, tampoco llegará a completarse, y Hegel no irá más allá de la “Ciencia de la Lógica” como primera parte de él.

Fuente: R. Ferrara, 1984

Recursos

[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

1 comentario en «Libros de Hegel»

  1. Traducciones al italiano:

    Enciclopedia delle scienze /iloso/iche. Traducción de B. Croce, sobre
    L. 1: edíción 1907 y reimpresa después varias veces. A partir de la 4.” edi­ ción de 1978 se impríme con una íntroducción de Claudio Cesa. Roma­ Bari, Laterza.
    Enciclopedia delle scienze /ilosofiche in compendio (Heidelberg, 1817). Traducción italíana a cargo de: F. Bíasuti, L. Bígnami, F. Chiereghín, G. F. Frigo, G. Granello, F. Menegoni, A. Moretto. Trento, Verifiche, 1987.
    Enciclopedia delle scienze /iloso/iche. Vol. 1, La scienza della Logica,
    Traducción de V. Verra. Roma, UTET, 1981.

    Responder

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo