Prólogos de la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas de Hegel
Señala el traductor (R. Ferrara, 1984):
“Los tres prólogos a las tres ediciones de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” no habían sido traducidos al español. Ponemos en primer lugar el de la 2.’ edición porque ésta es su colocación en la 3.” edición original. Este prólogo contrasta con los otros dos por su riqueza doctrinal. Es comparable al prefacio al sistema que encabeza la “Fenomenología del Espíritu” porque en ambos se aborda con viveza la naturaleza del conocimiento filosófico en relación con las corrientes filosóficas del momento.”
Estos son los prólogos, con notas del traductor entre paréntesis, aunque hay otras aclaraciones entre paréntesis -menos extensas- realizadas por nosotros, para una mejor comprensión:
PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN 1 (1827)
El lector atento encontrará en esta nueva edición numerosos pasajes reelaborados y desarrollados con determinaciones más precisas; con ello he pretendido suavizar y disminuir el aspecto formal [de mi exposición], valiéndome incluso de extensas notas (Hegel llama «nota» a los desarrollos explicativos que adjuntó a casi la mitad de los parágrafos de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” a partir de la segunda edición) exotéricas para acercar los conceptos abstractos al entendimiento común y a sus representaciones más concretas. La concisa brevedad que exige un compendio en asuntos [que] de todas maneras [resultan] abstrusos, mantiene, sin embargo, para esta segunda edición el mismo fin que tenía la primera, [a saber] el de servir como libro de texto que ha de recibir su necesaria explanación en las lecciones orales. El título de Enciclopedia podría parecer a primera vista que permite un menor rigor en el método científico y un enlace [más] extrínseco [de los contenidos del libro]; pero ocurre que la naturaleza del asunto comporta que la conexión lógica deba permanecer como base [de la exposición].
Demasiadas causas y motivos habría que parecerían demandar que me explicara sobre la posición extrínseca de mi filosofía respecto de otras actividades espirituales y no espirituales de la cultura contemporánea, cosa que en un prólogo solo podría hacerse de manera exotérica, pues esas actividades, aunque ofrezcan una relación con la filosofía, no admiten el modo científico ni se dejan, por tanto, convertir en filosofía, sino que conducen su discurso desde fuera y por defuera de ella. Es antipático e incluso odioso (Se haría antipático y odioso porque tendría que polemizar valiéndose de razones que el adversario no podría comprender. Las tendría por petulantes en tanto esas razones solo podrían valer en el interior del discurso filosófico, concatenado con arreglo a una lógica que le permanecería extraña) colocarse sobre ese suelo ajeno a la ciencia (para un examen del concepto, véase que es la ciencia y que es una ciencia física), pues un tal explicarse y discutir [extrínseco] no fomenta aquella comprensión [filosófica] que es lo único que puede tener algo que ver con el conocimiento verdadero.
Puntualización
Sin embargo, traer a colación algunos aspectos [de la cuestión] puede ser útil y necesario.
Aquello sobre lo que yo he trabajado y trabajo en general, cuando me ocupo de filosofía, es el conocimiento científico de la verdad. [rtbs name=”verdad”] (Declaración de intenciones y de principio que enlaza con la pretensión de haber dado con el método verdadero, expresada en el prólogo a la primera edición, literalmente coincidente además con lo que Hegel había escrito a Duboc en la carta del 30-VII-1822. Adviértase que cifrando Hegel lo peculiar de su esfuerzo en lograr la cientificidad filosófica, la filosofía de Hegel no puede ser comprendida ni recta mente valorada a partir de sus contenidos materiales, los cuales comparte él frecuentemente con otros autores de su tiempo menos conocidos por nosotros. Comprensión y correcta valoración de Hegel pasan, por tanto, por el buen entendimiento de su modo peculiar de conceptualizar y por no despojar su escritura (su redacción) de la codificación conceptual).
Es el camino más difícil, pero el único que puede tener interés y valor para el espíritu, si es que éste, puesto de una vez sobre el camino del pensamiento, no recae en la frivolidad, sino que conserva voluntad y ánimo para la verdad; [cuando esto ocurre] pronto [el espíritu] se da cuenta de que solo el método puede disciplinar el pensamiento, llevarlo al asunto [de que se trata] y retenerlo en él. Un modo así de proceder manifiesta que él mismo no es otra cosa que la reproducción de aquel haber absoluto (Gehalt. Término intercambiable a veces con Inhalt (contenido), aunque en el párrafo 3 del prólogo a la 3.” edición aparecen ambos formando pareja. De todas mane ras, el sentido más específico de Gehalt acentúa el carácter de riqueza sustancial que tienen los contenidos de la idea en cuanto tal, a saber, los contenidos del arte y la religión, de la filosofía y del derecho, interpretados como bienes del espíritu ganados mediante su propia actividad (cfr. § 6). Así resulta que si Inhalt (contenido) se empareja habitual mente con forma (§§ 133-134), Gehalt se opone, incluso como antídoto, al formalismo desecador de las riquezas del espíritu, incapaz de dar cuenta y razón de ellas. Precisamente la polémica contra el racionalismo formalista (incluido el kantiano) que se despliega en el presente prólogo implica este concepto. Como sea además que Gehalt, en el uso lingüístico más ordinario, se refiere al sueldo o haberes que uno recibe por su trabajo, hemos optado para su traducción por «haber» («conjunto de las cosas valorables pertenecientes a una persona o entidad», según el Diccionario de María Moliner), acompañando algunas veces la palabra con el adjetivo «sustancial» para completar el sentido que el texto le confiere. Este adjetivo tiene la ventaja de explicitar la relación de «haber» con «hacienda o caudal», aunque el lector deberá evitar una asociación demasiado rápida con la sustancia (spinoziana u ontológica), porque Gehalt se refiere más bien al producto espiritual como ganancia perdurable.Entre las Líneas En cualquier caso, esta riqueza queda definitivamente tesaurizada cuando el pensamiento la recoge en su seno como filosofía).
(Haber absoluto) por el que primeramente se esforzó el pensamiento y fuera del cual este mismo pensamiento [después] se colocó; nueva producción, sin embargo, [que ha de llevarse a cabo] dentro del elemento más propio y más libre del espíritu.
No hace mucho tiempo que se ha desvanecido aquel estado inocente, aparentemente feliz, en el que la filosofía iba de la mano con las ciencias y la educación, y una templada Ilustración (movimiento intelectual del siglo XVIII, que también recibe el nombre de Siglo de las Luces; véase sus características) del entendimiento se declaraba concorde con las pretensiones de la intelección y la religión, [mientras] un [cierto] derecho natural se llevaba bien con el estado y la política, y la física empírica se denominaba filosofía natural. (Continuación de la polémica contra el formalismo de la razón ilustrada que Hegel había ya desarrollado en Glauben und Wissen (Creer y saber); Wk 2, 287-433)).
La paz era sin embargo bastante superficial y especialmente aquella intelección [propia de la Ilustración] estaba de hecho en íntima contradicción con la religión, del mismo modo que aquel derecho natural se contradecía con el estado. Vino entonces el divorcio y la contradicción se desplegó; pero en la filosofía, el espíritu celebró la reconciliación consigo mismo de tal modo que esta ciencia solo está en contra dicción con aquellas contradicciones y con el disimulo de ellas. Es un desdichado prejuicio creer que la filosofía es opuesta al conocimiento experimental sensible, a la razonable realidad efectiva del derecho y a la religión ingenua y piadosa; estas figuras son reconocidas por la filosofía e incluso las justifica; el sentido que piensa se sumerge más bien en la riqueza de esas figuras, aprende y cobra vigor en ellas como en las grandes visiones de la naturaleza, de la historia y del arte; pues este sólido contenido, en tanto es pensado, es la idea especulativa misma. (La idea, en singular, es el contenido único de la filosofía (§ 18) y es siempre síntesis de finito e infinito (cfr. tesis 6 de habilitación; Wk 2,533). La identidad entre el contenido sólido de la religión y la idea especulativa coincide con la reelaboración para “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” B de su § l. El nuevo texto se alejó de las formulaciones de “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” A en tanto éstas definían la filosofía como ciencia de la razón y la libertad, y descalificaban a la religión no solo por la ineptitud de su forma para expresar propiamente la verdad, sino también por el criterio de autoridad que la fe religiosa lleva consigo juntamente con las representaciones de dependencia, don gratuito, lejanía y nostalgia que la acompañan (ENC A, § 5). El pasaje de este prólogo de “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” B es importante porque en él se muestra la función que desempeñó la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” en Berlín como nexo o cañamazo de las distintas materias que componían la docencia de Hegel. Se muestra aquí de paso el sentido que daba Hegel a sus lecciones como campo de recolección del haber del espíritu).
El conflicto con la filosofía solo se presenta cuando ese suelo [de las figuras de la experiencia] se lleva más allá de su carácter propio, se quiere que su contenido sea comprendido con categorías y se hace que dependa de ellas, sin que éstas sean conducidas al concepto y perfeccionadas como ideas.
El importante resultado negativo en el que se encuentra el entendimiento propio de la cultura científica universal, a saber, que sobre el camino del concepto finito [o representación] no es posible ninguna mediación con la verdad, acostumbra a sacar la consecuencia opuesta a la que reside de modo inmediato en aquel resultado. Aquella convicción, en efecto, ha suprimido (au/gehoben. Ejemplo de uso no técnico del verbo au/h eben que traducimos general mente por «superar». Aquí el sentido obvio es el de suprimir o eliminar) más bien el interés por la investigación de las categorías y la atención y la cautela respecto de su aplicación (Interés, atención y cautela que definen lo mejor del criticismo kantiano); en vez de alejar del conocimiento las relaciones finitas, el uso de éstas a la desesperada se ha hecho mucho más despreocupado, inconsciente y acrítico.
A partir del malentendido de que la insuficiencia de las categorías para alcanzar la verdad comporta la imposibilidad del conocimiento objetivo, se concluye la justificación del hablar y condenar desde el sentimiento y desde la opinión subjetiva; en el lugar [que debería ocupar] la demostración se presentan aseveraciones y narraciones de lo que [dicen] se halla en la conciencia como hechos, lo cual se tiene por más puro cuanto más acrítico. (BL refieren esta alusión a las mismas doctrinas criticadas en el § 444 N, a saber, la psicología empírica de Kant y su continuación en las antropologías psíquicas de Schulze y Fries).
Estructura de la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas de 1830 de Hegel
Como sea que el texto original de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” viene dividido en parágrafos numerados (§), incluyendo a continuación en muchos casos una nota explicativa del mismo Hegel (en esta edición, en cuerpo menor), las referencias internas las hacemos en general indicando el parágrafo correspondiente y, en su caso, si se trata de la nota de Hegel (Anmerkung), añadimos una N. Así, por ejemplo,§ 55 remite al texto principal o cuerpo del pará grafo que ostenta este número, y § 55 N remite a la nota del mismo pará grafo. Cuando la nota la coloca Hegel a pie de página lo indicamos al principio de la nota, que se señala con asterisco en el texto. Si en algún caso nos referimos al Zusatz añadido por los discípulos de Hegel, lo indicamos con una Z. Así § 111 Z se refiere al añadido al § III.
El siguiente índice reproduce el que figura en la edición original, aunque sus epígrafes no transcriben exactamente, a veces, los títulos y subtítulos que se encuentran en el cuerpo del libro de la enciclopedia.
LA CIENCIA DE LA LÓGICA § 19-244
CONCEPTO PREVIO. § 19-83
A. Primer posicionamiento del pensamiento respecto de la objetividad: Metafísica. § 26-36
B. Segundo posicionamiento del pensamiento respecto de la objetividad.§ 37-60
I. Empirismo.§ 37 139
II. Filosofía crítica.§ 40
C. Tercer posicionamiento del pensamiento respecto de la objetividad: El saber inmediato.§ 61-78
Concepto más próximo y división de la Lógica.§ 79-83.
PRIMERA SECCIÓN
La doctrina del ser.§ 84-111
A. La cualidad. § 86
a. Ser. § 86.
6. Existir. § 89
c. Ser-para-sí. § 96
B. La cantidad. § 99
a. La cantidad pura. § 99
b. El quantum. § 101
c. El grado. § 103
C. La medida.§ 107
SEGUNDA SECCIÓN
La doctrina de la esencia.§ 112-159.
A. La esencia como fundamento de la EXISTENCIA. § 115
a. Las determinaciones puras de la reflexión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). § 115
Identidad. § 115 213
Distinción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). § 116 214
Fundamento.§ 121 218
b. La Existencia. § 123
c. La cosa. § 125 221
B. El fenómeno. § 131
a. El mundo fenoménico.§ 132
b. Contenido y forma. § 133
c. La relación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). § 135
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
C. La realidad efectiva. § 142
a. Relación de sustancialidad. § 150
b. Relación de causalidad. § 153
c. El efecto recíproco.§ 155
TERCERA SECCIÓN
La doctrina del concepto. § 160-244
A. El concepto subjetivo. § 163
a. El concepto como tal. § 163
b. El juicio. § 166
c. El silogismo. § 181
B. El OBJETO. § 194
a. El mecanismo. § 195
b. El quimismo. § 200
c. Teleología. § 204
C. La idea.§ 213
a. La vida. § 216
b. El conocer. § 223
c. La idea absoluta. § 236
Segunda parte
LA FILOSOFÍA DE LA NATURALEZA
§ 245-376
INTRODUCCIÓN. § 245
PRIMERA SECCIÓN
La mecánica. § 253-271
A. Espacio y tiempo. § 254
a. El espacio. § 254
b. El tiempo § 257
c. El lugar y el movimiento. § 260
B. Materia y movimie nto. § 262
a. La materia inerte. § 263
b. La impulsión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). § 265
c. La caída. § 267
C. Mecánica absoluta. § 269
SEGUNDA SECCIÓN
Física. § 272-336
A. Física de la individualidad universal. § 274
a. Los cuerpos físicos libres. § 275.
b. Los elementos.§ 281
c. El proceso de los elementos.§ 286
B. Física de la individualidad particular. § 290.
a. El peso específico. § 293
b. La cohesión.§ 295
c. El sonido. § 300
d. El calor. § 303
C. Física de la individualidad total. § 308
a. La figura. § 310
b. La particularización del cuerpo individual.§ 316
c. El proceso químico. § 326
TERCERA SECCIÓN
Física orgánica § 337-376 (Nota: Organik.Entre las Líneas En el cuerpo del libro, inmediatamente antes del § 337, se cambia esta rúbrica por la de «Física orgánica». La «Biología» no se había generalizado aún y difícilmente podía abarcar a la Geología)
A. La naturaleza geológica.§ 338.
B. La naturaleza vegetal. § 343
C. El organismo animal. § 350
a. La figura. § 353
b. La asimilación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). § 357
c. Proceso del género. § 367
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Tercera Parte
FILOSOFÍA DEL ESPÍRITU § 377-577
INTRODUCCIÓN.§ 377
PRIMERA SECCIÓN
El espíritu subjetivo. § 387-482
A. Antropología. § 388
a. El alma natural. § 391
b. El alma que siente § 403 (Nota: literalmente, «sentiente», en el sentido de tener sentimientos, no percepciones de los sentidos. Si se tratara de percepciones sensoriales habría que llamarla «sensante».Entre las Líneas En “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” del alma inmersa en el sentimiento se llamaba trdumende Seele, o sea, el alma ensoñada o que sueña)
c. El alma efectivamente real.§ 411
B. La fenomenología del espíritu § 413 (Nota: En “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” A se decía «Conciencia»; en “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” B, «Fenomenología » sin más) 469
a. La conciencia en cuanto tal.§ 418
b. La autoconciencia.§ 424
c. La razón. § 438
C. La psicología. § 440
a. El espíritu teorético. § 445
b. El espíritu práctico. § 469
c. El espíritu libre.§ 481
SEGUNDA SECCIÓN
El espíritu objetivo. § 483-552
A. El derecho.§ 488
a. Propiedad. § 488
b. Contrato. § 493
c. El derecho frente al entuerto. § 496
La moralidad. § 503
d. El propósito. § 504
e. La intención y el bienestar. § 505
f. El bien y el m al. § 507
B. La etícídad. § 513
a. La familia. § 518
b. La sociedad civil. § 523
c. El es tado. § 535
TERCERA SECCIÓN
El espíritu absoluto. § 553 -577
A. El arte. § 556
B. La religión revelada. § 564
C. La filosofía.
También de interés para Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas:
▷ Filosofía y Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas
Los recursos de Lawi ofrecen panoramas sistemáticos y autorizados de materias y temas centrales de la filosofía. La plataforma, en filosofía, abarca materias fundamentales del plan de estudios de filosofía, como Epistemología, Metafísica, Ética, Filosofía de la ciencia y Estética, así como la historia de la filosofía y varios aspectos relacionados con Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas. Algunos de nuestros recursos, como los dedicados a la ética aplicada, están dedicados a temas más especializados, avanzados o recientes, desde el neoplatonismo hasta la cognición incorporada y la justicia global.
Filosofía y cine
Metafísica
Filosofía del siglo XIX
Ética
Epistemología
Filosofía y música
Fenomenología
Filosofía del lenguaje
Filosofía del Derecho
Filosofía de la Religión
Teísmo
Filosofía social y política
Estética
Filosofía de la ciencia
Filosofía antigua
Filosofía del siglo XVIII
Cognición incorporada
Filosofía del siglo XX
Filosofía antigua y religión
Manual de ética de la virtud
Neoplatonismo
Filosofía y Religión de la Edad Moderna
Filosofía y Religión del Siglo XIX
Filosofía medieval de la religión
Ética global
Hermenéutica
Bioética
Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas
Ética de la virtud
Filosofía del deporte
Filosofía contemporánea de la religión
Filosofía del bienestar
Ética de la alimentación
Filosofía de la Medicina
Cognición epistémica
Libre albedrío
Filosofía de la información
Filosofía de la biodiversidad
Filosofía de la mente social
Filosofía de las ciencias sociales
Filosofía contemporánea de la física
Filosofía de la imaginación
Filosofía del siglo XVI
§ 572
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Protoenciclopedia: El trabajo de escribir la "Ciencia de la Lógica", ahora ya como primera parte del sistema y como tratado filosófico con todos los requisitos argumentales exigibles, es sin duda el esfuerzo de mayor enjundia que Hegel lleva a cabo en Nuremberg, después del corto tiempo pasado en Bamberg como redactor de un periódico local . La "Ciencia de la Lógica" se dividió en tres libros que fueron publicados por separado y constituye la parte más pura y dura del sistema. « Rezuma la satisfacción de Hegel por haber conseguido expresar, después de un largo trabajo, «los pensamientos puros, o sea, el espíritu que piensa su propia esencia», y ello no mediante un método extrínseco a la materia tratada, sino con arreglo al automovimiento» de estos mismos pensamientos, movimiento que es la «vida espiritual» que los anima intrínsecamente, de modo que la deducción de las categorías intentada por Kant se convierte ahora en auténtica generación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Tanto el nombre de «Enciclopedia» como el carácter sintético de la exposición se lo brinda ahora a Hegel la normativa legal vigente en aquella época en los Institutos de Bachillerato de Baviera, con la circunstancia empero de que la exposición enciclopédica debía hacerse, como estaba maridado, a los estudiantes de Bachillerato en el último curso, después de haberles enseñado ya, con mayor detalle, las materias que componen la filosofía entera.
Couturat destaca que el «gran proyecto de enciclopedia demostrativa» ocupó toda la vida de Leibniz, y luego, en las páginas 570-571, se incluye una reflexión de Leibniz sobre la necesidad de perfeccionar y co rregirla Enciclopediade Alstedt, aparecida en 1620. Según Couturat el proyecto de Leibniz pasó por diversas fases y tomó diversa s formas, pudiéndose distinguir una enciclopedia «grande» o atlas universal de todos los conocimientos humanos, una enciclopedia «media», que sería la propiamente dicha, sistemática, demostrativa y analítica, acompañada de índices sinópticos, y una enciclopedia «pequeña», manual, memento o prontuario. Tanto la documentación incluida en este volumen de las obras de Hegel como las cartas allí mismo transcritas son de gran interés para conocer la génesis de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio". De todos modos, conviene no perder de vista que la llamada Propedéutica de Nuremberg no es una obra, sino un conjunto de cursos de introducción general a la filosofía preparados mientras se ocupaba también de la redacción de la "Ciencia de la Lógica". Según Maurice de Gandillac, traductor de la "Propedéutica" al francés, citado por Eduardo Vásquez en la presentación de su traducción castellana, «Hegel veía en esos cursos, más allá de su uso para enseñanza en el Gimnasio, los materiales básicos de toda su obra futura». Mientras en el texto para el primer curso de 1810 la moral se sitúa detrás de la doctrina del derecho, según el orden seguido por Kant en la Metafísica de las costumbres, en el último curso enciclopédico la moral se encuentra ya colocada entre derecho y esta do, según el orden que será definitivo desde la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" de Heidelberg. La moralidad, a pesar de los antecedentes kantianos, no es nunca meramente formal, como lo prueba la presencia dentro de ella de la familia y, en general, de la doctrina de los deberes . Hegel trabaja en ello y, con el texto que prepara para los bachilleres, viene a disponer de una versión muy compendiada del sistema .
De ella se valdrá para escribir con toda rapidez la Enciclopedia de 1817, ahora ya manual universitario, en el momento de incorporarse a la Universidad de Heidelberg. De manera explícita, Nicolin considera la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" como «fruto del largo trabajo didáctico en cada una de las disciplinas de la filosofía y de la enseñanza de su interdependencia» en el Instituto de bachillerato de Nuremberg. Como puede verse en la introducción de esta enciclopedia para bachilleres, Hegel explica allí de manera bien sencilla qué es lo que ha de entenderse por «enciclopedia» y qué por «ciencia». Sí, pero que, con toda energía, Hegel exige para el conocimiento racional el nexo de necesidad o enlace deductivo y determinante desde la universalidad a las particularidades, vínculo que venga a superar los enlaces meramente fácticos de la empiría y su mera subsunción en el concepto representativo.
Y desde Nuremberg, la introducción, en todas las versiones de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" hegeliana, contendrá siempre unas indicaciones sencillas, aunque no superficiales, sobre lo que es pro piamente «ciencia filosófica», noción que Hegel obtiene comparando la forma propia de la filosofía con otras formas de conocimiento más o menos afines . El § 12 de Nuremberg, perteneciente ya a la introducción específica a la lógica, prefigura muy de cerca el conjunto formado por los §§ 79-82 de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio". En él se ve cómo Hegel incluye ya el «momento» dialéctico o negativo como constitutivo de todos los planos del conocimiento a partir del peldaño inferior en el que sitúa la representación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). En los §§ 13 y 14 de esta primerísima Enciclopedia de Nuremberg debe verse la polémica permanente de Hegel contra el formalismo del racionalismo ilustrado el cual, según él, contamina desde luego a Kant y alcanza incluso a Fichte. A la superación de ese formalismo se orienta muy fundamentalmente toda la "Ciencia de la Lógica" de Nuremberg con el fin de dejar bien sentado de una vez por todas que el concepto puro es esencia intrínseca de las cosas reales en sí mismas. Véase también: Cuestiones Filosóficas, Diccionarios y Enciclopedias, Filosofía.
Historia de la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas: La enseñanza a los bachilleres no satisfacía a Hegel, y la "Ciencia de la Lógica" vino a facilitarle la salida en tanto le proporcionó una fama que no le había conseguido la "Fenomenología del Espíritu". Como fruto de la "Ciencia de la Lógica", le llega la invitación para trasladarse a la Universidad de Heidelberg. Hegel la acoge gustoso y, según nos informan Bonsiepen y Lucas, «imparte ya lecciones sobre la ‘Enciclopedia de las ciencias filosóficas’ durante su primer semestre de docencia, es decir, en el semestre de invierno 1816/17. En el siguiente semestre, los alumnos pudieron ya disponer de la primera edición de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas». Se había cumplido, por tanto, el viejo proyecto de Jena, temporal mente desplazado por la redacción y publicación de la "Ciencia de la Lógica".
El sistema de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" de 1817, el primero publicado, fue ya el definitivo en la medida en que fue llevado a cabo por aquella primera versión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Juicio acertado, creemos, en la medida en que Hegel no alteró el modo general dialéctico-especulativo de ordenar la totalidad, pero que deja en suspenso el análisis y valoración de las diferencias particulares que las ediciones posteriores incorporan. Todavía, antes de abandonar Heidelberg, Hegel publicó una recensión del tercer volumen de las obras completas de Jacobi que había aparecido el año anterior. En esta recensión, Hegel adopta una actitud favorable hacia este autor, muy distinta de la que había adoptado en 1802 y 1807. Antes de la muerte de este autor, ocurrida el año 1819, había tenido lugar un amigable encuentro de ambos filósofos. No sería extraño, pues, que el nuevo papel asumido por la tesis jacobiana del conocimiento inmediato de Dios se aso ciara, como causa o como efecto, a un cierto tinte general que cobra el nuevo texto y que viene a destacar la conexión entre filosofía y religión de una manera ciertamente distinta de cómo esta relación había sido tratada en la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" de Heidelberg. Esta nueva coloración del texto favoreció indudablemente el sesgo que más adelante tomó la llamada derecha hegeliana y fue también aprovechada por Haym para interpretar que la ida de Hegel a Berlín significó la traición de los ideales más laicos de su juventud para dar paso a una cierta acomodación a los tiempos de la restauración. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). El segundo capítulo de grandes cambios, además de determinar en muy buena parte el crecimiento material del libro, significó que el nuevo texto de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" podía considerarse como una cierta realización del proyecto de continuar después de la "Ciencia de la Lógica" la prevista escritura (su redacción) "in extenso" de las dos partes restantes del sistema.
Así lo dio a entender Hegel, poco antes de morir, en una nota que añadió a la 2." edición de la "Ciencia de la Lógica". «En el lugar del proyecto de una segunda parte, mencionado después, que debía con tener el conjunto de las otras ciencias reales de la filosofía, he dado a la luz desde entonces la ‘Enciclopedia de las ciencias filosóficas’ que el año pasado alcanzó su tercera edición». Este asunto, sin embargo, no es del todo claro, porque si esta nota se interpreta demasiado literalmente, se impone entonces decir que en la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" de 1827 y 1830 refluye el proyecto de escribir el sistema con todo detalle. Pero entonces sería también verdad que la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" habría perdido el carácter de compendio, cosa que Hegel está lejos de pensar.
Consideraciones éstas que no borran la impresión, a pesar de todo, de que la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" en sus dos versiones berlinesas ha venido a cobrar un cierto carácter híbrido, a mitad de camino entre compendio y tratado. Sin embargo, a pesar de este propósito de mayor brevedad, introduce en los parágrafos siguientes de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" un cambio muy visible. La sociedad civil, como titular principal de los derechos de la particularidad, cobra también en la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio", a partir de 1827, el importante puesto que le había ya concedido la "Líneas básicas de la Filosofía del Derecho" en 1821. Este último libro, por tanto, a la zaga de las lecciones orales, había modificado la distribución de esta materia en la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" de Heidelberg, y el cambio que ahora se introducía en la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" B debe verse como una simple transferencia de la mutación ya cuajada en la "Líneas básicas de la Filosofía del Derecho".
En efecto, mientras la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" A estaba aún disponible en las librerías, podía considerarse suficiente como guion general de las clases sobre materias distintas de la teoría política, pero la versión de la eticidad que ofrecía aquella "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" A no le resultaba satisfactoria a Hegel desde las primeras lecciones de Berlín, máxime en un ambiente saturado de debate constitucional. Las clases sobre «derecho natural y ciencia política» ocuparon siempre un puesto muy relevante en la docencia de Hegel. Desde el momento de su llegada a Berlín, ya a lo largo del primer semestre, impartió un curso sobre esta materia junto con el curso sobre la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" en general. Hoy sabemos además que Hegel había emprendido desde muy pronto la reforma de esta parte de su sistema.
Por lo que se refiere a las variaciones observables al final de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" hay que decir en primer término que resultan más difíciles de explicar. Ahora bien, las dos redacciones de este parágrafo, a pesar de sus diferencias, destacan ya la circularidad del sistema completo en tanto que en ambos se expresa con claridad que la filosofía, en la cima del espíritu absoluto, regresa a lo lógico. Habiéndose, pues, cerrado el círculo total, este parágrafo es de suyo el último. Sobre el significado de la inclusión del texto de Aristóteles como colofón de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" no diremos nada aquí porque es cuestión muy discutible.
Sólo apuntaremos la posibilidad de que con esta cita se insinúe la identidad de las auténticas filosofías con la filosofía sin más. En este punto final se contemplaría ahora, en el lugar sistemático que le corresponde, aquella identidad que, de manera muy escolar, se había anticipado en los §§ 13 y 14 de la introducción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Hegel creyó entonces poder revisar y corregir el texto rápidamente, porque no abrigaba la intención de introducir grandes cambios. De los cambios introducidos en 1830 destaquemos sobre todo la reinserción de los tres silogismos finales con una redacción más elaborada de la que habían conocido en Heidelberg. Estas correcciones parecen indicar que el autor de la "Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio" siente ahora la necesidad de expresar en cada paso de su discurso la clase específica de determinación a la que se refiere el texto y hacerlo así más concreto. Véase también: Cuestiones Filosóficas, Diccionarios y Enciclopedias, Filosofía.
Fuentes de Referencia sobre la Filosofía de las Ciencias: Fuentes de Referencia sobre la Filosofía de las CienciasEste elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Referencias sobre la lógica y las filosofías de las matemáticas, la ciencia y las ciencias sociales
BIBLIOGRAFÍAS
La tradición de la lógica medieval y la gramática [...] Véase también: Cuestiones Filosóficas, Diccionarios y Enciclopedias, Filosofía.
Entendimiento: La parte pasiva del entendimiento según la conocida división de Aristóteles. La tradición ha interpretado esta distinción de diversas maneras y la filosofía árabe en particular ha radicalizado la separación del entendimiento. Alejandro de Afrodisia añade a estos dos entendimientos el «habitual» o adquirido, que, como indica su nombre, se refiere al hábito intelectual de pensar o abstraer que adquiere el hombre, y además identifica claramente el entendimiento agente con el primer motor. Guillermo de Occam creyó innecesaria la existencia del entendimiento agente e identifica ambos en uno solo. Véase también: Cuestiones Filosóficas, En, Filosofía.
Voluntad Política General: Voluntad Política General: Introducción al Concepto Jurídico De acuerdo con Eduardo Jorge Arnoletto: Expresión política que proviene de Rousseau, quien pensaba que el Estado debe ser dirigido por la voluntad política general del pueblo. La voluntad general es la suma de los intereses que el [...] Véase también: Cuestiones Filosóficas, Filosofía.
Volksgeist: VolksgeistEste elemento es una profundización de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Término alemán que significa espíritu del pueblo.Entre las Líneas En la tradición del movimiento del Sturm und Drang («Tempestad y empuje». Movimiento romántico alemán, que surge en la década de los años setenta del s. [...] Véase también: Cuestiones Filosóficas, Filosofía.
Utilitarismo en la Filosofía Política: La teoría del utilitarismo fue esbozada por el filósofo inglés Jeremy Bentham (1748-1832), que pretendía proporcionar una teoría política para que el Parlamento británico y otros gobiernos la utilizaran en la construcción de una legislación sólida y racional. Bentham estaba descontento con (lo que él consideraba) el carácter sin rumbo y "no científico" del proceso legislativo de su época y criticaba la idea de que una legislación significativa y genuinamente reformadora pudiera basarse en la idea tradicional (y en su opinión oscura) de los "derechos". (En una ocasión comentó: "Los derechos naturales son un simple disparate: los derechos naturales e imprescriptibles, un disparate retórico, un disparate sobre zancos"). El principio de utilidad de Bentham, ya sea en su forma clásica o media, ha sido persistentemente atractivo para generaciones de políticos, legisladores y teóricos desde que lo promulgó. No sólo es sencillo y aparentemente "científico" en el sentido de que se le puede dar una formulación matemática (complaciendo así a los científicos sociales que desean tener fundamentos claros y rigurosos para la formulación de políticas), sino que también se ocupa centralmente de lo que muchos consideran el núcleo de la moralidad, a saber, el bienestar humano. También ha sido muy atractivo para los defensores del Estado del bienestar moderno, a quienes les gusta la idea de un gobierno activo en la ingeniería de las instituciones sociales utilizando un principio de razonamiento riguroso que se ocupa de lo que (al menos se puede decir) más importa en cuestiones de justicia, es decir, el bienestar humano. Sin embargo, el principio de utilidad ha sido fuertemente atacado, de modo que a lo largo de los años los defensores de ese principio han sentido la necesidad de modificarlo o redefinirlo para hacerlo plausible. Véase también: Cuestiones Filosóficas, Filosofía.
Utilitarismo de John Stuart Mill: El utilitarismo puede dar cabida al tipo de obligaciones especiales y preocupaciones personales a las que apelan los críticos del utilitarismo. Pero es discutible que incluso si este tipo de acomodación utilitaria era defendible en la Gran Bretaña del siglo XIX, el desarrollo tecnológico y la globalización han hecho que las demandas utilitarias sean más revisables. Nuestra información sobre los demás y nuestro alcance causal no están limitados como antes. Dada la elevada relación beneficio-coste de muchas agencias de ayuda modernas, es difícil resistirse a algo parecido a las conclusiones de Singer sobre las exigencias reformistas del utilitarismo. Así que incluso si Mill tenía razón al pensar que las exigencias motivacionales del utilitarismo no eran tan diferentes de las de otras teorías morales en la época en que escribió, esa afirmación podría tener que ser reevaluada hoy. Véase también: Cuestiones Filosóficas, Filosofía.
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