Prevención de Desastres
Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] “Medidas diseñadas para proporcionar protección de carácter permanente ante los desastres, impidiendo la aparición de una catástrofe desencadenante y/o reduciendo su intensidad a fin de evitar que precipite un desastre causando daños, desestructuración y víctimas.
Dejando de lado el campo de la prevención de conflictos, aquí nos centramos en la prevención de desastres (disaster prevention) derivados de catástrofes naturales. Su objetivo consiste en evitar la aparición de situaciones de emergencia con sus habituales secuelas de víctimas y daños materiales.
Existe una creciente conciencia internacional sobre la necesidad de prestar más atención a la prevención de los desastres, al igual que ocurre con los otros tipos de actuación que se integran en la denominada gestión de desastres. Esto es así, en primer lugar, a fin de evitar la pérdida de vidas y el sufrimiento humano que los desastres acarrean. Así, por ejemplo, el huracán Mitch no produjo ninguna muerte en algunas localidades de Honduras en las que existía un programa experimental de reducción de los efectos de los desastres, a diferencia de lo ocurrido en otras donde no se estaba llevando a cabo. Pero, además, la prevención se constata como una inversión rentable en términos económicos.Entre las Líneas En la década de los 60, los daños causados por catástrofes naturales se estimaron en unos 52.000 millones de dólares, mientras que entre 1990 y 1998 habían alcanzado ya los 479.000 millones. Gran parte de esos costes (o costos, como se emplea mayoritariamente en América) se hubieran ahorrado con una mayor atención a la prevención (Annan, 1999:8). A esto hay que añadir que una mayor prevención permitiría una reducción drástica de las necesidades y costes (o costos, como se emplea mayoritariamente en América) de la acción humanitaria así como de la rehabilitación post-desastre, que han acaparado a lo largo de los años 90 una buena parte de la ayuda internacional.
A esa mayor concienciación ha contribuido el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para el período 1990-99. El decenio ha tenido como objetivo el de estimular la prevención y la mitigación de los desastres mediante planes nacionales orientados a crear las capacidades institucionales y la concienciación ciudadana necesarias, todo ello mediante una cooperación internacional que, entre otras cosas, permitiera la transferencia a los países y comunidades con mayor riesgo de los conocimientos científicos y experiencias existentes en la materia.
Puntualización
Sin embargo, lo cierto es que las políticas de prevención reciben todavía un apoyo insuficiente tanto en las políticas nacionales como en la cooperación internacional, por cuanto supone el realizar desembolsos para hipotéticos desastres futuros, con lo que los beneficios no son inmediatos ni tangibles.
La prevención de los desastres implica, en primer lugar, una adecuada comprensión de sus causas y dinámica. Para ello resulta útil diferenciarlos de las catástrofes, que actúan como desencadenantes de aquéllos en un contexto previo de vulnerabilidad. De este modo, las catástrofes naturales, muchas veces inevitables, se convierten en desastres debido a determinados comportamientos o actividades humanas.
Informaciones
Los desastres, incluso los anacrónicamente denominados “naturales”, son siempre procesos humanos, y por tanto evitables, prevenibles.
Como vemos, los desastres se producen no solo por la exposición física a una determinada calamidad. Aunque las catástrofes afectan a todos los países en determinado momento y manera, es significativo que entre 1971 y 1995 el 97% de las muertes y el 99% de la población afectada pertenecían a países en desarrollo (Twigg, 2000:1). La razón es que en éstos, a diferencia de en los países ricos, las catástrofes tienen un impacto abrumador y acaban desencadenando procesos de crisis y desestructuración debido a la alta vulnerabilidad que afronta la población y a la debilidad de los Estados para establecer los mecanismos adecuados de alerta, mitigación, preparación y ayuda.
Como vemos, los desastres responden a una multiplicidad de causas, enraizadas muchas de ellas en el sistema socioeconómico y político. Por ello, las soluciones tienen que ser también complejas e interdisciplinarias, lo cual implica la actuación conjunta de diferentes organismos y la combinación de diferentes políticas. Lamentablemente, esta necesaria cooperación intersectorial se ve a veces dificultada por la división burocrática y administrativa, que podría paliarse con la creación de organismos nacionales específicamente orientados a la prevención.
En cuanto a los mecanismos concretos orientados a la prevención, la mayoría de ellos son los mismos que integran otras formas de intervención para la gestión de desastres, ya detallados al hablar de la preparación y la mitigación, por lo que no abundaremos aquí en ellos. La diferencia es que la prevención persigue evitar los desastres, en vez de simplemente minimizar su impacto; y que tiene una perspectiva duradera, a un más largo plazo, no enfocándose a una crisis inminente específica, como con frecuencia ocurre con la mitigación.
Por esta razón, la estrategia de prevención debe basarse, en primer lugar, en la reducción de la vulnerabilidad socioeconómica de los sectores pobres y excluidos, mediante la promoción de un desarrollo humano sostenible y equitativo. La prevención, consiguientemente, debe ser un objetivo integrado en el marco de las políticas de desarrollo a largo plazo (véase más en esta plataforma general) de un país, así como también en las estrategias de cooperación para el desarrollo internacional, habida cuenta de que muchos desastres trascienden las fronteras (véase qué es, su definición, o concepto jurídico, y su significado como “boundaries” en derecho anglosajón, en inglés) y de que muchos países del Tercer Mundo carecen de los recursos técnicos y materiales necesarios.
En segundo lugar, la prevención requiere minimizar el riesgo de que se produzcan catástrofes que puedan desencadenar desastres, o, en caso de que aquéllas sean inevitables, minimizar el riesgo de que se produzca tal desencadenamiento del desastre. A ello pueden contribuir decisivamente las medidas que eviten prácticas de desarrollo, urbanísticas y medioambientales lesivas o de riesgo, impulsando otras positivas, por ejemplo: evitar las construcciones en zonas de riesgo (como laderas propensas a los deslizamientos de tierra, o márgenes de ríos inundables), impedir la deforestación de las laderas a fin de evitar los torrentes de agua (a lo que puede contribuir también la construcción de terrazas), establecer normas urbanísticas que obliguen a construir edificios más resistentes a los terremotos, etc.” [1]
Recuperación de desastres y continuidad de negocio en los Contratos Tecnológicos
El objetivo de las políticas de recuperación de desastres y continuidad de negocio obviamente no necesita explicación.
Prevenir, detectar y recuperar son las palabras clave.
La prevención se realiza para estar preparados en el caso de un desastre que provoque la pérdida de datos, caída del sistema central de la empresa, las comunicaciones, etc, que impidan que pueda operar con normalidad.Entre las Líneas En algunos casos, esto no supone una gran pérdida, pero supongamos que se trata de un banco que debe pagar las nóminas de su mayor cliente, y falla. Puede ser muy grave.
Se quiere evitar:
- No poder dar servicio a los clientes.
- Daños en la reputación/imagen/marca- Aquí es clave una buena política de comunicación y gestión de crisis.
- Desprotección de activos tanto intangibles como tangibles.
- Falta de control del negocio y de la información. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Esto puede derivar el responsabilidad corporativa penal.
- Incumplimientos legales, vencimientos incumplidos, plazos…
Recuperación del desastre
Es importante realizar un buen plan de recuperación en caso de desastre. Para ello debemos discriminar lo crítico de lo importante, o establecer niveles intermedios:
- Se debe hace un inventario de activos, ya sea ordenadores, servidores, archivos en papel, centro de proceso de datos, etc…
- Clasificar el desastre en función de su criticidad: por un lado se determina qué casos son críticos y se evalúa por otro cuánto tiempo puede la empresa prescindir de aquello que deje de funcionar por un caso crítico.
- Definir la probabilidad y potencialidad del riesgo de un desastre. Como es de suponer, varía mucho en función del carácter de la empresa, en qué país este ubicada (riesgo sísmico, nevadas, inundaciones, huelgas…).
- Es básica la formación a las personas involucradas en el plan de recuperación de negocio.
- Realizar pruebas (simulacros) e implantación del plan.
- Auditorías y monitorizaciones.
Los dos últimos puntos, que son importantísimos y clave, muchas veces son olvidados por las empresas.
Análisis de impacto del desastre en el negocio
Implica:
- Evaluar el impacto desde el punto de vista temporal: Un día de desastre puede ser fatal para una empresa, mientras que para otra pueda implicar muy poco coste.
- Evaluar el coste (o costo, como se emplea mayoritariamente en América) de recuperación del desastre.
- Análisis coste-beneficio. Obviamente si las medidas de recuperación de desastre que vamos a implantar suponen más gasto que lo que supondría recuperar el desastre, la medida no es correcta por excesiva.
Criticidad de los sistemas de información y comunicación de las empresas
Niveles:
- Crítico: Se debe reemplazar el sistema por capacidades idénticas y no manuales.
- Vital: Cabe la sustitución por un periodo breve del sistema por métodos manuales.
- Sensitivo: Cabe la sustitución por un periodo largo del sistema por métodos manuales.
- No crítico: Tolera largas interrupciones sin sustitución.
Recuperación de datos
Para evitar la pérdida, hay que definir el punto de recuperación y el tiempo de recuperación, para establecer cada cuánto es necesario realizar copias de seguridad.
Alternativas de recuperación de desastres. Contratos hot/warm/cold site, Contrato de Instalaciones duplicadas, Sitios móviles y Acuerdos recíprocos
Como posibles vías para prevenir un desastre se acude a cuatro tipos diferentes de contratos.
- Contratos hot/warm/cold sites.
- Contrato de Instalaciones duplicadas.
- Contrato de sitio móvil.
- Acuerdos recíprocos.
Contratos hot sites
En estos contratos lo que se regula es el arrendamiento de un servicio que implica la instalación completa de un dispositivo en una ubicación física con equipos, procesador de datos, servidores, información real, softwares instalados y compatibles que permitan a la empresa, poder acudir a él en caso de desastre y seguir funcionando en un periodo de 1 a 3 horas.
Estoso contratos se utilizan para los sistemas centrales más importantes de la empresa, cuyo fallo supondría un estado crítico.
En estos contratos también se regula el personal capaz de operar el sistema, las copias de seguridad, etc.
Se definirán los elementos de comunicación.
Puntos clave del contrato:
- Identificar claramente cómo localizar al proveedor en caso de desastre, con qué personas hablar, medios para comunicarse, tiempo de respuesta, etc.
- Si un hot site es compartido por una tercera empresa, habrá que definir quién tiene prioridad para su uso o cual será el sistema para tener la prioridad (generalmente es quien llame primero y pueda demostrarlo).
- Responsabilidad del prestador de servicios.
- Tiempo máximo de respuesta del hot site, incluyendo niveles de calidad de los servicios.
- Definir el personal mínimo asignado según la criticidad.
- Definir penalizaciones según la responsabilidad.
- Confidencialidad y legislación de protección de datos es básico.
- Seguimiento contractual hasta el fin del servicio.
- Auditorías.
- Revisión de precios y bechmarking.
- Plan de retorno de información y documentación del cliente.
Su funcionamiento es durante un escaso periodo de tiempo (horas) y por ello suele ser muy costoso.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Warm sites
Características:
- Es como un hot site pero para elementos menos críticos.
- Los equipos se configuran parcialmente, pero se deben configurar las conexiones de red.
- Se suelen destinar estos contratos a sistemas NO centrales, sino accesorios.
- Se configura para una utilización más larga que el hot site.
Cold Site
Es para un entorno básico: cableado electrico, aire acondicionado, y demás sistemas NO críticos.
Contrato de Instalaciones duplicadas
Es un contrato de prestación de servicios que lleva aparejada la duplicación de una instalación del sistema general de una empresa en otra parte, de manera que en caso de desastre pase a utilizarse ésta última.
- Por ello debe ubicarse lejos de la instalación del sistema principal/central (evitar que ambos fallen por estar en la misma zona,ya sea por apagón, terremoto, nevada, huelga, ataque violento o vía Internet, etc…).
- El hardware y el software debe ser absolutamente compatible, sino idéntico.
- Monitorización: Los recursos en ambas instalaciones deben ser idénticas, por lo que las revisiones periódicas y pruebas periódicas son básicas.
Contrato para sitios móviles
El fin es el mismo que el anterior, pero se ejecuta de forma móvil, de manera que ante la falta de algún elemento clave del sistema se pueda desplazar una “unidad móvil” que haga las funciones, repare o sustituya el elemento que falla.
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En España son poco comunes, pero en países como Alemania ocurre lo contrario. Se trata de llegar a un acuerdo entre dos empresas para configurar sus sistemas de manera que el caso de desastre, puedan utilizar el de la otra, alojar sus datos, etc.
Ventajas: coste (o costo, como se emplea mayoritariamente en América) menor que los anteriores.
Inconvenientes: Si no gestiona bien, los sistemas pueden resultar incompatibles, puede haber falta de comunicación en caso de cambios en los sitemas, etc…
Por ello, es necesario regular bien los siguientes puntos:
- Tiempo de disponibilidad del sistema anfitrión.
- Detalle de equipos, software e instalaciones disponibles de cada empresa.
- Disponibilidad para voz y datos en el sistema anfitrión.
- Prueba, auditoría…
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas
- Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo (Karlos Pérez de Armiño)
Véase También
Bibliografía
Annan, K. A. (1999), Prevención de la guerra y los desastres: un desafío mundial (o global) que va en aumento, Memoria anual sobre la labor de la Organización, Dpto. de Información Pública de las Naciones Unidas, Nueva York.
DAC (1994), Guidelines on Disaster Mitigation, Development Assistance Committee, OCDE, París.
Twigg, J. (2000), Disaster, development and vulnerability, International Decade for Natural Disaster Reduction, Ginebra
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