Este texto se ocupa del hurto, como delito consistente en tomar con ánimo de lucro cosas muebles ajenas contra la voluntad de su dueño, sin que concurran las circunstancias que caracterizan el delito de robo. El hurto, la sustracción de bienes de forma furtiva, está reconocido como delito en casi todas las jurisdicciones. Abarca el hurto de cualquier forma de propiedad. Es jurídicamente distinto el robo de otros tipos de infracciones penales similares, como el hurto, el atraco, la estafa y la malversación. El hurto parece remontarse a los orígenes de la humanidad. En todos los tiempos y en todas las civilizaciones se ha reconocido y se ha cometido y castigado.