▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Cristianismo en Rusia en el Siglo XX

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Cristianismo en Rusia en el Siglo XX

Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

Cristianismo en Rusia en Relación a Religión Cristiana

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] (Nota: esto es una continuación del texto sobre cristianismo en rusia que se haya en otra parte de esta plataforma online). 7. Principios del siglo XX. A principios del siglo presenciamos la vuelta de una parte de la clase intelectual a la religión. Pensadores y filósofos marxistas se vuelven hacia el idealismo y después hacia la religión y hacia la iglesia ortodoxa. Pueden citarse, entre otros, a Piotr Struve y Serguei Bulgakov, que se hará sacerdote, Nicolai Berdiaev (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), Simón Frank y Nicolai Lossky. A iniciativa de Dimitri Merejkovski y de Ternavtsev, se organizan reuniones entre los teólogos y los intelectuales. Se produce un florecimiento de las artes religiosas después de la reapertura de las iglesias y capillas de los viejos creyentes, que han guardado celosamente los tesoros artísticos de los siglos pasados. Es una vuelta a las fuentes y el redescubrimiento del icono. Se manifiestan dos tendencias. Por una parte, la influencia siempre creciente de León Tolstoi (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), que predica su nueva religión, mitad deísta mitad racionalista, y lucha contra la Iglesia, y por la otra la actividad misionera y social del gran orante, Iván de Kronstadt, que atrae a las masas hacia esta ciudad obrera y portuaria.
La situación eclesiástica es muy difícil. El Procurador General Constantino Pobedonostsev (1880-1905) crea el Departamento de la Confesión Ortodoxa como sustitución de la iglesia ortodoxa y la subyuga definitivamente al Estado. Por otra parte, las voces cada vez más generales y apremiantes se elevan clamando por la reforma de la vida eclesial y la convocación de un concilio. El Zar Nicolás II está de acuerdo, pero Pobedonostsev logra persuadirle para que aplace las reformas.

Puntualización

Sin embargo, trabajan algunas comisiones de obispos y publican cinco volúmenes de materiales preparatorios para el Concilio.Entre las Líneas En vísperas de la Revolución, está cuestión es llevada a la tribuna del Parlamento.
8. El Concilio de 1917 y su obra. Sólo después de la Revolución de 1917 puede reunirse, por fin, un Concilio y elaborar las reformas indispensables para la vida eclesiástica. Elegido por el conjunto de la población ortodoxa, comprendía a todos los obispos, a los representantes del clero y de los monjes, de los laicos y de las grandes instituciones del Estado. Su obra fue inmensa. Reformó y reorganizó la vida de las parroquias, de las diócesis y de la administración central, restableció el Patriarcado, eligió al metropolitano Tikón para el cargo supremo y se ocupó de la enseñanza religiosa y de la defensa de la iglesia con vistas a las próximas persecuciones. Estas comenzaron desde la subida al poder de los comunistas, al final de 1917. Las primeras víctimas fueron el metropolitano Vladimiro de Kiev y muchos sacerdotes asesinados a principios de 1918. El Concilio y el Patriarca publicaron encíclicas convocando a la población para la defensa de la fe. La Iglesia fue separada del Estado, y la escuela descristianizada. El patriarca Tikón (1917-25) pudo, a pesar de todo, ir a la capital, San Petersburgo, en donde le acogieron enormes multitudes.Entre las Líneas En las grandes ciudades fueron organizadas procesiones y oraciones, y el pueblo se aprestó a la defensa de sus creencias.
9. Bajo el poder soviético comunista. El verdadero periodo de persecución comenzó en 1922. Tomando como pretexto la necesidad de ayudar a las víctimas del hambre, el Gobierno exigió la entrega de los objetos preciosos en posesión de las iglesias y los conventos. El Patriarca autorizó esta entrega, excepto de los vasos sagrados, necesarios para la celebración del culto. Se organizó entonces una serie de procesos, y muchos eclesiásticos fueron juzgados y condenados a muerte; entre ellos estaba el metropolitano Benjamín de San Petersburgo, muy popular y que había sido elegido por la población obrera. El Patriarca fue hecho prisionero y sólo fue liberado a instancias de los Gobiernos europeos. Se creó una Falsa Iglesia, consagrada enteramente al partido, lo que provocó un cisma interior.
Después de la muerte del Patriarca, el gobierno de la iglesia ortodoxa pasó sucesivamente a muchos locum tenens, pero todos fueron detenidos. Por fin, en 1927 el metropolitano Sergio intentó llegar a una especie de concordato con el Gobierno comunista, que reconoció la existencia de un sínodo de obispos. El Concordato provocó un cisma y la formación de una iglesia de Catacumbas, que no reconocía la autoridad de mons. Sergio. La situación de la cristiandad antes de la guerra de 1939-45 fue trágica. Casi todas las iglesias estaban cerradas o destruidas.

Más Información

Los obispos y el clero se encontraban en los campos de concentración o habían sido asesinados. La anexión de vastas provincias en 1939 en donde el cristianismo no era perseguido, y la necesidad de obtener el apoyo del pueblo en la Guerra mundial, incitaron al Gobierno a cambiar de táctica. Se autorizó la reelección de un Patriarca (Sergio desde 1943 hasta 1945; Alexis de 1945 a 1972, y Pimen desde 1972), la reapertura de dos Facultades de teología y de ocho seminarios y la de algunos conventos. Durante cinco años, la vida religiosa volvió a adquirir algunos de sus derechos, pero desde los a. 50 la presión se hizo de nuevo cada vez más dura. Ahora sólo quedan tres seminarios, se cierran iglesias en gran número todos los años, y casi todos los monasterios son suprimidos. Todos los actos de la vida religiosa están bajo el control de las autoridades. Sólo el gran – centro religioso del monasterio Sergieva Lavra continúa pujante, pero ha sido declarado «propiedad nacional».
10. La dispersión. Más de un millón de ortodoxos han abandonado la URSS entre 1919 y 1925 y se han dispersado por todo el mundo, dando origen a una pujante vida en el exilio: han edificado iglesias y capillas, han organizado escuelas -entre las cuales el célebre Inst. de Teología de S. Sergio de París-, han editado revistas religiosas y han tomado una parte muy activa en la vida de la cristiandad occidental y del movimiento de acercamiento entre las confesiones. La iconografía ortodoxa, los cantos litúrgicos y el renacimiento patrístico les deben igualmente mucho.
11. Las sectas rusas. Ordinariamente se considera a los Viejos creyentes como una de las sectas rusas.Si, Pero: Pero no son una secta, sino un cisma que antes de la Revolución de 1917 contaba con más de diez millones de fieles. Eran ortodoxos integrales, pero que mantenían los antiguos ritos y usos religiosos. El cisma ha dado origen, sin embargo, a muchas sectas, debido a la falta de clero y a la dispersión de la población refractaria. Los viejos creyentes habían organizado su jerarquía propia, que tenía como centro Belaia Krinitsa en Austria.Entre las Líneas En 1905 obtuvieron la libertad del culto.
Las sectas rusas, muy numerosas y con frecuencia poco importantes, se dividen en sectas místicas, racionalistas y protestantizantes (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fuera de estas categorías existen movimientos judaizantes. Las sectas místicas están todas más o menos relacionadas con los Khlysty (los flagelantes), a los que pertenecía probablemente el célebre curandero Rasputín. La secta de los khlysty, que se nombran a sí mismos hombres de Dios, fue fundada por el soldado Daniel Filippov en 1645. Se proclamó a sí mismo «dios padre» y adoptó al campesino Suslov bajo el nombre de «mi hijo». Escogió a una «madre de Dios» y a doce «apóstoles», arrojó la Biblia al Volga y organizó «casas de Dios», llamadas «Sions». Sus numerosos adeptos, reclutados entre las diferentes clases de la población, le adoraron como a un dios. Los khlysty creen en la reencarnación y en la preexistencia de las almas. Afirman que toda la materia ha sido creada por el diablo y debe ser despreciada, comprendido el matrimonio; pero existe un matrimonio místico entre los khlysty, que degenera en libertinaje. Una ascesis rigurosa está mezclada con una libertad absoluta en las reuniones, consistentes en lecturas y cantos, seguidos de giros agotadores que terminan en los más desenfrenados excesos sexuales. Los khlysty han dado origen a numerosas sectas, la más conocida de las cuales es la de los castrados, fundada en 1772 por el campesino Selivanov, antiguo khlyst; esta secta tuvo una gran expansión al principio del s. XIX. Otra rama de los Khlysty se llama los Chelaputes, fundada en 1875 por Porfirio Katassonov, que se proclamó «dios». Al lado de estas sectas místicas es preciso mencionar la de la «Jerusalén Celeste», milenarista, fundada en 1856 en el Ural por el capitán Iliine.
Los movimientos judaizantes son sobre todo tres: los Subbotniks, los Gueres y los Caraimitas. Las dos grandes sectas racionalistas son los dukhobores y los molokanes. La primera, no cristiana, fundada en 1775 por el campesino Siluano Kolesnikov y propagada por el comerciante de lana Hilarión Pobyrojine, no reconoce ni la S. E. ni ningún signo exterior de fe. «El libro de vida», único guía de los dukhobores, es interior a cada hombre. Cristo sólo ha sido un justo entre otros.

Informaciones

Los dukhobores, protegidos por L. Tolstoi, emigraron al Canadá, pero su negación de toda autoridad impidió su instalación definitiva en su nueva patria, y algunos volvieron a Rusia.

Informaciones

Los dukhobores del Cáucaso del Norte dieron origen a la secta de los molokanes, fundada por el yerno de Pobirojine, Simeón Ukleine. Reconocen la S. E., pero la comentan a su manera. Antes de la Revolución tendían progresivamente hacia el protestantismo en su forma baptista (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Finalmente, en el sur de Rusia se propagó desde el principio del s. XIX, bajo la influencia de numerosas colonias alemanas, el movimiento schtundista, que se ligan al baptismo en la forma extrema.
Al lado de estas grandes sectas había un centenar de menor importancia y grupos poco numerosos, con creencias e ideas frecuentemente originales, como los napoleonitas, consagrados al culto de Napoleón, considerado como un enviado de Dios. Tenemos poca información sobre el estado actual de las sectas en la URSS, pero se puede decir que los viejos creyentes son todavía numerosos, que los judaizantes existen en muchas provincias y que los baptistas constituyen, después de los ortodoxos, la segunda denominación cristiana por su número.
C. LOS CATÓLICOS. 1. Católicos de rito latino. El cristianismo bajo la forma del rito latino penetró en Rusia durante el s. IX.Si, Pero: Pero en el 989 se convirtió el gran príncipe S. Vladimiro (980-1015), recibiendo el bautismo en rito bizantino. Desde entonces la vida de la Iglesia rusa estuvo íntimamente ligada a las vicisitudes del patriarcado de Constantinopla. Con todo, en las grandes ciudades como Kiev y Novgorod hubo siempre también católicos de rito latino, especialmente comerciantes extranjeros. Más tarde, los Grandes Príncipes de Moscú, desde Iván III (1462-1505) en adelante, llamaron a su servicio artesanos y artistas occidentales. Vivían éstos en el suburbio conocido como Nemeckaja sloboda (Barrio germánico), por provenir predominantemente de pueblos de estirpe germánica, y eran protestantes en su gran, mayoría. Desde los tiempos del zar Alejo (1645-76) había entre ellos un cierto número de católicos, que aumentó en el reinado de Pedro el Grande (1682-1725), sobre todo entre los oficiales del ejército y técnicos especializados. Al fundarse San Petersburgo, se formó también allí una comunidad de católicos, y en otras ciudades (Voronez, Arkangel, Astracán, etc.) se encontraban igualmente pequeños grupos de ellos.
La Santa Sede, a través de la Congregación de Propaganda Fide, intentó en varias ocasiones establecer una misión en Rusia para asegurar la asistencia religiosa a los católicos residentes en el país, pero este propósito sólo pudo realizarse- gracias a la intervención del emperador austriaco Leopoldo I (1657-1705).Entre las Líneas En 1684, el Emperador consiguió autorización para que pudiesen residir en Moscú dos misioneros, con el fin de asistir espiritualmente a los miembros de su embajada y a los católicos que vivían en Rusia (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fueron designados para esta misión los jesuitas checos del reino de Bohemia, que levantaron en Moscú una iglesia y abrieron una escuela frecuentada por los hijos de los católicos e incluso de los ortodoxos.Si, Pero: Pero en 1719 surgieron complicaciones diplomáticas entre el zar Pedro y el emperador Carlos VI, que ocasionaron en contrapartida la expulsión de los misioneros jesuitas de Rusia. Había por entonces en el país algo más de 2.000 católicos de rito latino.Entre las Líneas En 1720, con autorización del zar Pedro, entraron en Rusia los capuchinos y los franciscanos observantes reformados, para sustituir a los misioneros jesuitas. El número de católicos siguió creciendo, y en tiempos de la emperatriz Catalina II (176296) llegaban a unos 10.000. Su composición étnica era bastante heterogénea, y oficialmente estaban divididos en cuatro nacionalidades: alemanes, italianos, franceses y polacos. Está hacía muy difícil su convivencia pacífica, dificultad que aumentaba por las rivalidades entre los misioneros franciscanos y capuchinos. Los católicos, para dirimir sus desavenencias, acudieron a Roma e incluso a la Emperatriz, que aprovechó la ocasión para publicar en 1769 un Reglamento, por el que sometía a estrecho control de las autoridades estatales la organización de la comunidad católica.
El arzobispado de Mohilev. Con el primer reparto de Polonia (1772) entraron también a formar parte del imperio ruso algunas zonas de las diócesis católicas de rito latino, con unos 100.000 fieles.Entre las Líneas En ese mismo año Catalina II decidía fundar una nueva diócesis en Rusia, que incluyese a todos los fieles de dicho rito. El titular de esta diócesis había de estar, en cuanto a su administración, sujeto al control de los órganos imperiales, y la autoridad del Papa debía limitarse a las cuestiones doctrinales y de disciplina canónica.

Otros Elementos

Además, ningún decreto papal podía ser publicado ni aplicado en Rusia sin la previa autorización imperial. Estas normas permanecieron prácticamente en vigor hasta el s. XX. Para gobernar la nueva diócesis, la Emperatriz eligió en 1773 al obispo titular de Mallo, Estanislao Siestrzencewicz-Bohusz, que era auxiliar (secundario, subordinado)
del obispo de Vilna, y estableció su residencia en Mohilev. Siestrzencewicz aceptó el nombramiento de manos de la Emperatriz, la cual en 1782 convirtió a Mohilev en sede arzobispal.Entre las Líneas En 1783 la Santa Sede, por medio del nuncio Lorenzo Litta, la erigió canónicamente y concedió su investidura a Siestrzencewicz, quien se doblegó a las órdenes de la Emperatriz, que le prohibió la publicación y ejecución del breve abolitivo de la Compañía de Jesús (1773), la cual gracias a ello sobrevivió en Rusia hasta la expulsión de los jesuitas en 1820.
Con el segundo y tercer reparto de Polonia (1793 y 1795), Rusia adquirió otros territorios poblados por numerosos católicos de rito latino y de rito bizantino-eslavo. Las regiones más occidentales de estos territorios, junto con la ex capital Varsovia, formaron después el reino de Polonia, reconstruido en el Congreso de Viena (v.; 1815) y unido hereditariamente a la corona imperial rusa.Entre las Líneas En este reino, la Iglesia católica conservó su propia organización jerárquica, distinta de los restantes territorios anexionados por Rusia, en los cuales Catalina II suprimió las diócesis de Vilna, Samogicia, Luck Žitomir y Kamenec.Entre las Líneas En lugar de las diócesis suprimidas erigió dos nuevas (Pinsk y. Latyšev), haciéndolas sufragáneas de la sede metropolitana de Mohilev.Entre las Líneas En tiempos del emperador Pablo I (1796-1801), el papa Pío VI, a través del nuncio Lorenzo Litta, reorganizó en 1798 el arzobispado de Mohilev (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Fueron restablecidas las diócesis suprimidas por Catalina 11; la diócesis de Luck se unió a la de 2itomir, y con el territorio desmembrado de la vasta diócesis de Vilna se erigió la de Minsk.
El zar Alejandro I (1801-25) instituyó en 1801 el Colegio eclesiástico romano-católico, formado por nueve eclesiásticos y presidido por el metropolitano pro tempore de Mohilev. Este organismo, análogo al Santo Sínodo de la iglesia ortodoxa rusa, dependía del Zar a través del Senado Imperial, y ejercía la suprema autoridad judicial y administrativa sobre el clero y los fieles católicos en Rusia. A la formación intelectual y espiritual del clero debía atender la Facultad Teológica de Vilna, juntamente con el Seminario Central anejo a ella.Si, Pero: Pero ambas instituciones estaban imbuidas de febronianismo hostil a Roma (V (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FEBRONIO).
El contacto de la alta sociedad rusa con los emigrantes católicos franceses y con los jesuitas residentes en San Petersburgo indujo a algunas personalidades ortodoxas a abrazar el catolicismo de rito latino: p. ej., el príncipe Demetrio Galitzin en 1792, las princesas Alejandra y Catalina Galitzin en 1800 y 1810, Sofía Svešina en 1815, y otros. Esto motivó una reacción del Gobierno ruso, y los jesuitas fueron expulsados de San Petersburgo en 1815, y en 1820 tuvieron que abandonar el imperio ruso los 358 miembros de la Compañía residentes en él.
La situación de los católicos en Rusia empeoró considerablemente tras la insurrección que estalló en Varsovia en 1830 contra el Gobierno del zar Nicolás 1 (1825-55), soberano autocrático y rígidamente aferrado a la ortodoxia. El alzamiento fue dominado y proporcionó al Gobierno ruso un pretexto para cerrar muchos monasterios católicos y perseguir a los eclesiásticos acusados de haber apoyado a los insurgentes. Algo se mitigó la cólera del Zar con el Breve que el papa Gregorio XVI (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) dirigió al episcopado polaco, en el que el Pontífice condenaba la insurrección e inculcaba a todos la sumisión a las autoridades constituidas.
En 1845, el zar Nicolás I, con ocasión de su viaje a Italia, se detuvo de incógnito también en Roma, y pidió audiencia a Gregorio XVI, que le recibió dos veces. Estos encuentros personales del Zar con el Papa condujeron a negociaciones entre la Santa Sede y el Gobierno ruso, que finalizaron en 1847 con la firma de un Concordato. Se acordó fijar en siete el número de diócesis en Rusia: la archidiócesis de Mohilev con seis diócesis sufragáneas: Vilna, Samogicia, Minsk, Luck-Litomir, Kamenec y la nueva de Herson, más tarde Tiraspol.

Puntualización

Sin embargo, con la firma del Concordato no cesó el rígido control de las autoridades estatales sobre la vida de la Iglesia católica en Rusia.
El metropolitano de Mohilev residía en San Petersburgo, adonde en 1842 se trasladó también la Acad. Eclesiástica Romano-Católica, fundada en Vilna (1833) en sustitución de la Facultad de Teología de la Universidad suprimida. La Acad. Eclesiástica de San Petersburgo tenía a su cargo la formación teológica superior del clero de la provincia eclesiástica de Mohilev.
Tras el fracaso de la segunda insurrección polaca en 1863-64, el zar Alejandro II suprimió las diócesis de Minsk y Kamenec, incorporando el territorio de la primera a la diócesis de Vilna, y el de la segunda a la de Luck-Litomir. Las protestas de Pío IX resultaron inútiles.Entre las Líneas En su política de rusificación, intensificada tras la derrota del levantamiento, el Gobierno ruso quería servirse incluso de las funciones religiosas, y trató de imponer el empleo de la lengua rusa en los actos de culto, excepción hecha de la misa. El clero y los fieles en su gran mayoría se oponían a tales vejaciones por parte de las autoridades civiles. Los papas Pío IX (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y León XIII (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) protestaron enérgicamente contra esta intromisión ilegítima en la vida litúrgica de los católicos.
También durante el s. XIX prosiguieron las conversiones individuales de ortodoxos al catolicismo de rito latino. Algunos de estos conversos se hicieron religiosos y sacerdotes: Vladimir Pecorin, m. en 1885; Gregorio Šuvalov, m. en 1859; los jesuitas: Ivan Gagarin, m. en 1883; Ivan Martynov, m. en 1894; Eugenio Balabin, m. en 1893; Pablo Pierling, m. en 1922. Entre los laicos se distinguieron: Agustín Golicyn, m. en 1875; Natalia Naryškina, n. en 1874; el diplomático Alejandro Evreinov, muerto más tarde en Roma en 1959 como primer obispo ruso de rito bizantino-eslavo. Todos ellos tenían que residir en el extranjero, pues el pasar de la iglesia ortodoxa rusa a otra confesión constituía un delito, según las leyes penales del imperio. Sólo en 1905 quedaron abolidas estas leyes restrictivas.
Étnicamente, la inmensa mayoría de los católicos que se encontraban en Rusia no eran rusos, y por lo general procedían de las regiones occidentales del imperio de los Zares. Unos habían llegado al interior de la Rusia europea y asiática deportados, otros se habían trasladado allá en busca de tierra y de trabajo. Hubo también inmigrantes alemanes, checos, franceses, etc.; pero eran los de origen polaco los que predominaban entre los católicos. La identificación práctica de la nacionalidad con la religión, extendida tanto entre los polacos como entre los rusos, impidió a los católicos, a pesar de ser numerosos, ejercer una influencia eficaz en la vida religiosa de la población rusa.Entre las Líneas En vísperas de la I Guerra mundial (o global) (1914-18), la provincia eclesiástica de Mohilev contaba con millón y medio de fieles aproximadamente, ocho obispos, 810 sacerdotes y 410 iglesias.
Revolución de 1917. Condujo al poder al partido comunista bolchevique, el cual instauró en Rusia la dictadura del proletariado. El 23 en. 1918 el Gobierno promulgó la ley sobre la separación de la Iglesia y el Estado, completada, después, en 1929 y1931, con otras disposiciones legislativas y administrativas acerca del ejercicio del culto religioso.Entre las Líneas En virtud de estas leyes, los bienes inmuebles eclesiásticos, incluidas las iglesias con sus enseres, fueron declarados propiedad del Estado, y se negó la personalidad jurídica a la Iglesia y a las organizaciones e instituciones religiosas. A las confesiones religiosas les está prohibido tener residencias para niños, hospederías para peregrinos y pobres, fundar hospitales, sanatorios y asociaciones de caridad, organizar excursiones, campamentos y competiciones con la juventud, bibliotecas circulantes, etc.Entre las Líneas En las escuelas se prohíbe la enseñanza de toda doctrina religiosa.
La enseñanza privada de la religión a los menores sólo les puede ser impartida por sus padres personalmente. Los fieles que quieren realizar actos de culto en común deben constituir una asociación de al menos veinte personas y hacerla registrar en el soviet local. El ejercicio del culto en común sólo se permite en los edificios destinados exclusivamente a tal fin, previa concesión de esos edificios por el soviet local, al ser todos propiedad del Estado. El sacerdote únicamente puede desempeñar el ministerio sagrado previa aprobación de la autoridad civil. Los libros religiosos necesitan para su publicación la autorización estatal. Estas disposiciones atañen a todas las religiones, pero se aplican con particular rigor a las confesiones cristianas, y sobre todo a la católica por depender del Papa, considerado como «una potencia extranjera hostil al Estado».
Esta lucha contra la religión, llevada a cabo por el Gobierno soviético con las disposiciones legislativas y administrativas citadas, fue acompañada de una persecución violenta.Entre las Líneas En 1923 fueron procesados en Moscú y condenados y ejecutados el administrador apostólico de Mohilev, arzobispo Juan Cieplak, y un grupo de sacerdotes. Siguieron después los encarcelamientos, deportaciones, ejecuciones y exilio de otros sacerdotes y seglares. Muchas iglesias fueron clausuradas.Entre las Líneas En 1926 mons. M. d’Herbigny, durante su viaje a la URSS, trató de reorganizar la Iglesia católica en – Rusia, y consagró en secreto cuatro nuevos obispos; pero también éstos acabaron pronto en campos de trabajos forzados.
La Constitución staliniana de 1936 dictó en su art. 124 bases para leyes restrictivas de la libertad religiosa: culto restringido y fomento de la propaganda antirreligiosa; se trata de perseguir toda práctica religiosa, de acuerdo con el ateÍsmo y materialismo marxistas.Entre las Líneas En 1937 quedaban en la URSS 10 sacerotes católicos libres y 11 iglesias abiertas al culto.Entre las Líneas En 1977 se promulgó otra Constitución que en la realidad nada cambia.
Con ocasión de los cambios territoriales acaecidos en la Europa oriental tras la II Guerra mundial (o global) (1939-45), la Unión Soviética se anexionó las Repúblicas bálticas y una parte de Polonia.Entre las Líneas En cuanto a los territorios de las diócesis de Vilna, Pinsk, Luck y Przemysl dependientes de la URSS, la mayor parte de sus tres millones y medio de católicos de rito latino se trasladó a Polonia occidental. No se conoce el número de fieles que quedan, ni el de los sacerdotes e iglesias. Sólo se sabe con certeza que hay abiertas y con culto dos iglesias católicas de rito latino, una en Moscú y otra en San Petersburgo (hoy Leningrado).
2. Católicos de rito bizantino-eslavo.Entre las Líneas En el s. XV, el metropolitano Isidoro de Kiev, que tomó parte en el Conc. de Florencia (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), trató de que la iglesia ortodoxa rusa volviera a la comunión con la Sede Apostólica de Roma, pero no tuvo éxito. Durante los s. XVIII y XIX retornaron individualmente a la comunión con la Iglesia católica algunos ortodoxos rusos adoptando el rito latino, con lo que, ante la opinión pública rusa, renegaban de su propia nación.
A finales del s. XIX, varios sacerdotes e intelectuales ortodoxos rusos, estudiando las tradiciones genuinas de la Iglesia oriental, se decidieron a restablecer la comunión con la Iglesia de Roma, pero querían conservar su rito propio. Se contaron entre los primeros los sacerdotes Alexis Zercaninov (m. 1933) y Nicolás Tolstoi (m. 1926), la princesa Isabel Volkonskaia (m. 1897) y el filósofo Vladimir Soloviev (m. 1900; v.). Al movimiento se sumaron otros sacerdotes y seglares, que constituyeron los primeros grupos de católicos rusos de rito bizantino-eslavo en Moscú, San Petersburgo, Saratov, etc.Entre las Líneas En 1917, el metropolitano de Halic, Andrés Septyckyj, provisto de poderes especiales por la Santa Sede, convocó un sínodo en San Petersburgo, e instituyó para Rusia un Exarcado de rito bizantino-eslavo, nombrando primer exarca al sacerdote Leónidas Feodorov.Si, Pero: Pero al sobrevenir la persecución religiosa, el exarca Feodorov fue procesado en 1923 y condenado a trabajos forzados; murió después en Vjatka en 1935. Los encarcelamientos, las deportaciones y el exilio de otros sacerdotes y fieles lograron en poco tiempo desbaratar por completo la existencia del Exarcado.
El movimiento continuó entre los rusos emigrados a Europa, América y Australia, donde todavía se encuentran grupos de católicos rusos de rito bizantino-eslavo.Entre las Líneas En 1929, el papa Pío XI (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) abrió en Roma el Pontificio colegio ruso, que atiende a la formación de sacerdotes de ese mismo rito. [rbts name=”religion-cristiana”]

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Recursos

Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre cristianismo en rusia en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

H. GÓMEZ, La Iglesia rusa, Madrid 1948; ÍD, Las sectas rusas, Madrid 1949; ÍD, Historia Eclesiástica de Rusia, Madrid 1958; P. KOVALEVSKY, San Sergio y el espiritualismo ruso, Madrid 1963; M. J. LE GUILLOU, El espíritu de la ortodoxia griega y rusa, Andorra 1963; M. ALPATOV y N. BRUNOW, Geschichte der Altrussischen Kunst, Augsburgo 1932; A. AMMANN, Abriss des Ostslawischen Kirchen-Geschichte, Viena 1950; ÍD, Storia della chiesa russa, Turín 1948; N. ARSENIEV, La Sainte Moscou, París 1948; ÍD, Die geistlichen Schicksale des russischen Volkes, GrazViena-Colonia 1966; E. BEIIR-SIGEL, Prière et sainteté dans l’Église Russe, París 1950; N. BONWETSCH, Kirchengeschichte Russlands, Berlín 1923; G (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FEDOTOV, A treasure of russian spirituality, Londres 1950; J. KOLOGRIVOV, Essai sur la sainteté en Russie, Brujas 1953; J. CHRYSOSTOMUS, Kirchengeschichte Russlands der neuesten Zeit, 3 vol., Munich-Salzburgo 1965-68; P. PASCAL, Avvakoum et les débuts du Rascol, París 1938; ÍD, Récits d’un pélérin russe á son maitre spirituel, París 1966; M. J. ROUET DE JOURNEL, Monachisme et monastéres russes, París 1952; I. SMOLITSCH, Russisches Mönchtum, Wurzburgo 1953; ÍD, Geschichte der russischen Kirche, Leiden 1966; T. SPIDLEC, Joseph de Volokolamsk, Roma 1956; S. TYSZKIEWICZ y T. BELPAIRE, Ascètes russes, Namur 1957; P. KOVALEVSKY, Les judaïsants de la Sainte Russie, París 1968; W. DE VRIES, La Iglesia y el Estado en la Unión Soviética, San Sebastián 1960; N. S. TIMASHEFF, Religion of Soviet Russia 1917-1942, Nueva York 1942; N. STRUBE, Les Chrétiens en URSS, París 1963.

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

Contenidos Relacionados:

Los de arriba son los elementos relacionados con este contenido de la presente plataforma digital de ciencias sociales.

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.
Index

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo