Protección de la Salud ante los Riesgos Climáticos
Los riesgos climáticos para la salud ¿Cómo podemos prevenir los efectos en la salud producidos por el cambio climático?
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Los riesgos climáticos para la salud ¿Cómo podemos prevenir los efectos en la salud producidos por el cambio climático?
Entre 1990 y 2008 se consiguieron importantes logros en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) gracias al acceso al agua potable. Sin embargo, el progreso ha sido generalmente más lento en la prestación de un servicio de saneamiento adecuado, con la excepción del noreste y el sureste de Asia. Por otro lado, la India ha proporcionado a más de 166 millones de personas acceso al saneamiento desde 1995, lo que representa más personas que la población de Japón y Canadá juntas. Es probable que las inversiones estratégicas a través de una distribución más equitativa de los recursos públicos y privados tengan el mayor impacto en la reducción de las desigualdades sanitarias y, en consecuencia, en los riesgos del cambio climático. En este texto y en otros de esta plataforma digital se han revisado algunas de las complejas interacciones de la variabilidad climática marcada por los cambios oceánicos y los patrones meteorológicos en los diferentes continentes, que ha dado lugar a eventos irregulares y extremos como tormentas, inundaciones y sequías y a importantes impactos en diferentes zonas urbanas de todo el mundo. Está claro que en el futuro habrá más personas expuestas a riesgos a medida que la población mundial aumente y se concentre en asentamientos urbanos, especialmente en la costa, donde la exposición a ciclones, tormentas e inundaciones afectará a muchos. Además, a medida que los pobres de las ciudades sigan concentrándose en asentamientos ilegales y barriadas urbanas, también aumentará el número de víctimas de catástrofes por inundaciones y corrimientos de tierra, ya que éstas suelen estar situadas en las zonas de mayor riesgo. El texto trata de establecer el vínculo entre los fenómenos extremos y el potencial de transición hacia un futuro más sostenible, al tiempo que subraya que, incluso en presencia de múltiples factores de estrés, la información pertinente para la formulación de políticas procedente de la investigación científica en curso, el conocimiento experimental y la observación ofrecen oportunidades para la adaptación futura.
Este texto se ocupa de los fenómenos meteorológicos extremos y su impacto en las zonas urbanas. Algunos de los mayores impactos climáticos en las ciudades están asociados a eventos extremos como la sequía, las olas de calor, las precipitaciones intensas, las tormentas costeras y los ciclones, y son componentes críticos de las evaluaciones de impacto climático. A lo largo de la última década, un número importante de estos fenómenos han causado grandes pérdidas de vidas humanas, por ejemplo, el tifón Bopha en Filipinas (1.901 muertos en 2012), las inundaciones y los corrimientos de tierra en Brasil (900 muertos en 2011), la tormenta Nargis en Myanmar (138.366 muertos en 2008) y la tormenta Stan en Guatemala (1.513 muertos en 2005), así como enormes pérdidas económicas, por ejemplo, el huracán Sandy en 2012 (~50 000 millones de USD), las inundaciones en Tailandia en 2011 (~41 000 millones de USD) y el huracán Katrina en 2005. Las proyecciones climáticas indican un aumento de la temperatura en la mayoría de las ciudades del mundo, por ejemplo, en Nueva York (Estados Unidos), Londres (Reino Unido) y Toronto (Canadá). Las temperaturas medias mundiales del aire en la superficie de la tierra y de los océanos han aumentado, y las mediciones muestran un aumento continuo del contenido de calor en los océanos. Cabe esperar que las sequías sean más frecuentes e intensas, ya que se espera que una atmósfera más cálida retenga más humedad. La subida del nivel del mar y las tormentas tropicales más fuertes pueden aumentar aún más el riesgo de inundaciones, sobre todo cuando las mareas altas se combinan con las mareas de tormenta y/o los caudales altos de los ríos. Las zonas costeras de baja altitud corren especial riesgo de sufrir inundaciones y daños por tormentas como consecuencia del cambio climático. Las olas de calor y de frío, las precipitaciones intensas y las olas de frío y de sequía, entre otros fenómenos extremos, tienen efectos distintos en las naciones, con impactos variados en todos los sectores: agua, agricultura, seguridad alimentaria, silvicultura, salud y turismo. Este texto comienza con una visión general de los riesgos climáticos urbanos para entender cómo las ciudades están siendo afectadas por eventos extremos específicos. A continuación, se examina las acciones que las ciudades han llevado a cabo frente a pérdidas humanas, medioambientales y económicas extremas que podrían ser oportunidades de aprendizaje compartido, con el fin de responder eficazmente a los riesgos futuros.