Cometa
Los cometas se clasifican entre los cuerpos pequeños del sistema solar. Sus propiedades físicas y químicas son heterogéneas, así como las masas, tamaños y geometrías de sus núcleos. Las formas identificadas como “cabeza” y “cola” de un cometa son también muy diversas, pero su propiedad común es la época de su aparición: la época de la formación del sistema solar, que dejó sus huellas materiales en su composición, en la superficie de sus núcleos y en las corrientes de polvo y gas emitidas al espacio circundante cuando se acercan al sol. En comparación con los planetas, los núcleos de los cometas son muy pequeños, pero los efectos que crean cubren distancias comparables a la escala de las órbitas planetarias. En los documentos históricos, la aparición de cometas siempre se ha atribuido a acontecimientos importantes. El cometa Halley se menciona por primera vez en las antiguas crónicas griegas en el año 468-466 a.C. y, al mismo tiempo, se anota en los registros chinos.